sábado, 30 de noviembre de 2024

Opinión de la película "Gladiator II" (2024)


Calificación: 6/10. 3 estrellas de 5.

Como humanista que soy, siempre he estado interesada en la Antigüedad Clásica, particularmente Grecia, Roma y Egipto. Especialmente durante mi época de universitaria, que era cuando más en contacto estaba con esas materias. Fue cuando me empezaron a gustar películas como Troya, Pompeya, Furia de Titanes… y, por supuesto, Gladiator.

No me gustan los dramas ni los finales infelices, pero aun así siempre he apreciado esa película, aunque no creo haberla visto más de unas tres veces.

Desconocía completamente que llevaban 24 años planeando una secuela. Realmente, la historia original no da para más, teniendo en cuenta su final. Segundas partes nunca fueron buenas y menos si resultan tan innecesarias. De milagro me enteré de su estreno y la primera opinión que oí sobre ella no fue particularmente buena, pero aun así me propuse ver esa secuela para salir de dudas por mí misma. Además, me salió gratis gracias a una iniciativa juvenil del ayuntamiento de mi ciudad, que de cuando en cuando regala entradas a los jóvenes. Así al menos no me dolería tanto haber ido a verla si la película no me gustaba.

El caso es que la secuela empezó bien. Dejando a un lado las licencias creativas que se toman haciendo creer que a una mujer se la dejaría combatir en la guerra en aquella época, claro. La premisa inicial está muy trillada (asesinan a la mujer del protagonista y en consecuencia este desarrolla un odio visceral por sus enemigos y captores, contra los que planea una venganza) y es bastante similar a la de la primera película. En general en muchos aspectos se aprecia cómo tratan de recrear los eventos de la primera (tras ese asesinato capturan al protagonista y lo convierten en esclavo para posteriormente comprarlo como gladiador al servicio del entretenimiento de Roma), hasta el punto en el que yo no comprendía por qué lo consideraban una secuela si más bien parecía un remake contando casi la misma historia de nuevo. Pronto entendí por qué.

[SPOILER: el protagonista es ni más ni menos que Lucio Vero (protagonizado por Paul Mescal), el hijo de Lucilla, al que al parecer su madre envió lejos tras los eventos de la primera película para que no corriera peligro ante un posible intento de usurparle el gobierno de Roma. No solo eso, sino que, para sumarle un dramatismo un tanto inverosímil a la historia, también se inventan que es el hijo que tuvo con el mismísimo Máximo Décimo Meridio, protagonista de la primera película. Hanno crece renegando de su madre y su pasado, así como de Roma, y rechaza los intentos de su madre Lucilla de acercarse a él. FIN DEL SPOILER]

Supuestamente han transcurrido 16 años desde los eventos de la primera película. Esto no se lo creen ni ellos porque se ve que por el rostro de Connie Nielsen han pasado bastantes más años. Ella repite desempeñando de nuevo el papel de Lucilla, la hija de Marco Aurelio y hermana de Cómodo (personajes de la primera película), quien trama con el senador Graco (Derek Jacobi es el único otro actor que también repite en su papel) para derrocar a los emperadores hermanos Geta y Caracalla, que están como una cabra y están enviando a Roma a su perdición.

 

Como dije, la película empieza bien, parece tener una progresión digna. El problema es que poco a poco se va despeñando cuesta abajo y sin frenos. La trama está plagada de clichés que podríamos perdonar si no hubiese más elementos en contra. Pero el guión carece de la calidad que denotaba el de su predecesora. No cuenta con diálogos profundos ni frases brillantes, se han descuidado en favor de la acción. Y he de decir que a mí, tanto en la primera película como en esta, tanta batallita se me hace aburridísima. Es empezar a combatir y mi mente se distrae automáticamente. Al principio parecía que en esta se estaban cortando más con la sangre y la violencia que la primera, pero todo lo contrario, termina por ser más explícita.

Quizá los momentos que me dieron más cringe y me hicieron poner los ojos en blanco (metafóricamente), fueron aquellos en los que abusaban innecesariamente de efectos especiales que no venían a cuento. ¿A santo de qué ponen a Hanno a luchar en el Coliseo contra unos babuinos muy falsos que exudaban CGI a kilómetros de distancia? En la primera película veíamos a Máximo luchar contra felinos, pero en esta incluyen monos, rinocerontes… ¡hasta tiburones! WTF??? Vale que sí es cierto que el Coliseo lo llenaban de agua en ocasiones, pero ¿¿¿tiburones??? Ahí se pasaron siete pueblos.

Para colmo, está claro que la han dejado abierta para una posible continuación que espero que no se produzca. Y la película termina de una forma tan abrupta que me quedé casi hasta el final de los créditos en la sala por si acaso me perdía una escena post créditos que ampliara información. [SPOILER: aparte de cometer el tan consabido error de no rematar al malo malísimo para asegurarse plenamente su muerte, se nos deja sin un final cerrado en el que se aclare quién ascendió al trono, qué fue de Hanno, etc.]

En fin. Una lástima. No es rematadamente mala y tampoco descarto volver a verla, pero han tenido 24 años para preparar esta continuación, podían haberlo hecho mucho mejor porque no han ido contrarreloj precisamente, se han tomado su tiempo. Visto lo visto, se la podían haber ahorrado.


Fuentes de las imágenes:

https://hips.hearstapps.com/hmg-prod/images/gladiator-2-poster-2-66f18818a0141.jpg

https://www.today.com/popculture/movies/gladiator-ii-animals-rhinos-sharks-baboons-rcna180993

sábado, 9 de noviembre de 2024

Reseña de "Frankestein o el moderno Prometeo" (1818) de Mary Shelley

 Calificación: 6/10.

(Inevitablemente, esta reseña incluye numerosos spoilers. Se hace difícil poder comentar el libro sin ellos).

Con mucho pesar interrumpí mi lectura de la saga Una corte de rosas y espinas (¡Sorpresa! Me la estoy leyendo y en pocas semanas subiré reseña sobre ella), más conocida como ACOTAR, de la cual acababa de terminar el segundo libro y me moría de ganas de empezar con el tercero. En circunstancias normales nunca intercalaría un libro distinto en mitad de la lectura de una saga, pero en mi club de lectura había propuesto hace un par de meses Frankestein como lectura del mes de Octubre con motivo de Halloween así que no me quedó otra opción. De hecho, precisamente por haber priorizado leer el segundo libro de ACOTAR (que no me dio tiempo a terminar hasta el 1 de Noviembre), anduve muy mal de tiempo con Frankestein, leyéndolo a todo correr en el espacio de cinco días del 2 al 6 de noviembre, habiendo dejado Halloween ya atrás.

Llevaba en mi lista de pendientes un tiempo porque es un clásico y porque hace muchos años vi la película autobiográfica de Mary Shelley y me gustó. De Frankestein como tal nunca he visto ninguna adaptación cinematográfica  así que no sabía mucho de la historia, aunque conozca al personaje de toda la vida, como todo el mundo. Ya forma parte del imaginario de terror colectivo de la sociedad.

Sinceramente, lo único que conocía previamente sobre la historia era lo básico: que Frankestein es el creador y no el monstruo, que fabrica un ser a base de partes humanas y consigue insuflarle vida (yo suponía que a base de corrientes eléctricas o algo por el estilo), y me sonaba algo respecto a que el monstruo queda desamparado y eso puede suscitar a un debate ético.

No sabía nada más. Creía que a lo mejor su creador era malvado, no asumía que fuera a arrepentirse de su creación. También pensaba que el monstruo no hablaba y que quizá no tenía maldad como tal o conciencia sobre sus actos, que quizá no tenía raciocinio.

Es una historia un poco inocentona, hoy en día no se sostendría argumentalmente. La premisa de la que parte la historia es un tanto débil. No resulta muy creíble que una persona en pleno uso de sus facultades mentales se vea condicionado por la lectura de libros científicos hasta el punto de enloquecer tanto como para sin ningún tipo de asco construir un equivalente de ser humano desde cero robando órganos, vísceras y otro tipo de partes de la anatomía humana. Y tampoco se sostiene que de buenas a primeras solo terminarlo ya abra los ojos a sus errores, se arrepienta y huya dejándolo libre para que escape.

Del mismo modo, aunque entiendo que Victor no se atreviera a confesar cuando juzgaron a Justine, aun así me parece horrible que la dejara morir por un crimen que no había cometido. Al menos debería haberse inventado que en aquel momento él estaba con ella. Fue muy cobarde.

El monstruo despertó en soledad y deambuló desamparado ocultándose de la sociedad y tomando como modelo a una familia para aprender cómo hablar y comportarse. Cuando reunió el conocimiento y el coraje suficientes como para desvelarles su identidad, tuvo que huir al constatar el pánico y desagrado que despertaba en ellos. Ciertamente, sentí compasión por él, me daba lástima, pero eso no justifica nada de lo que hizo después y entiendo que Víctor no lo perdonara. Comprendo que accediera a crearle una novia debido a saberse amenazado, pero por eso mismo fue muy estúpido al destrozar su segunda creación delante de sus narices antes de terminarla, cualquiera hubiera imaginado que el monstruo se iba a vengar de él. Y era más que evidente que para hacerle más daño y equiparar las cosas iba a matar a su esposa.

Entiendo que esta obra puede suscitar un debate ético interesante respecto a quién fue más culpable, si Victor Frankestein o el monstruo. Si el primero tenía el deber ético de hacerse responsable del segundo (como se le presupone a una madre respecto a su bebé al dar a luz), así como cuan culpable puede considerarse al monstruo de los crímenes cometidos.

En mi opinión, independientemente de que no lo fuera al ”nacer“, realmente el monstruo se volvió malvado, si no por muy dolido que estuviera no hubiera matado a inocentes así. Justificar esto sería como justificar que una persona se convierta en psicópata asesino en serie que mata a personas que no le han hecho nada solo porque otros le hicieron daño en el pasado.

Me dieron mucha pena todas las muertes, sobre todo la del amigo y la de Elizabeth, personajes que por su bondad suscitaban un afecto especial. Fueron culpa de Victor por haber creado al monstruo, por no haberlo destruido después y sobre todo por haber incumplido su palabra de no crearle una compañera, sabiendo que entonces habría represalias.

Admito que se me ha hecho un poco pesado por las prisas que tenía de acabarlo (estaba muy enganchada a la saga de Una corte de rosas y espinas y la interrumpí muy a regañadientes) y por el lenguaje, muy retórico, propio de aquella época. Tiene reflexiones interesantes sobre la naturaleza humana pero honestamente tampoco como para tirar cohetes o escribir un ensayo sobre ello.

Me gustaría que en los comentarios opinarais sobre el grado de responsabilidad moral que Victor Frankestein tenía sobre su creación y cuan responsable consideráis al monstruo de los crímenes cometidos por venganza contra su creador.