sábado, 26 de septiembre de 2026

Reseña de la trilogía "El verano en el que me enamoré" de Jenny Han (2009-2011)

 

1-Introducción. ¿Por qué he decidido leerme esta trilogía ahora?

Hace unos años me enteré por Instagram de que la versión regrabada de This love de Taylor Swift iba a ser lanzada antes de tiempo ya que iba a estar incluida en la serie El verano en el que me enamoré. Sorpresivamente, todavía nos tocó esperar otro año hasta que el resto de 1989 (Taylor’s version) fue lanzado. Para aquellos despistados, aclaro que me refiero a la regrabación del disco 1989 de Taylor Swift. Lo cierto es que, para cuando empecé a ver la serie hace apenas algunas semanas ni siquiera me acordaba si realmente aparecía una canción de Taylor en ella o cuáles eran, porque aparecen varias.

No obstante, nunca sentí un interés particular por ver esa serie hasta que el año pasado el furor por ella empezó a estar algo más presente en internet con ocasión del estreno de la tercera y última temporada. Recuerdo a Perrie de Little Mix ser preguntada por ella en una entrevista en remoto, y también muchos comentarios tomando partido por Conrad o por Jeremiah bajo algún vídeo de Youtube con traducción de alguna canción que a estas alturas ya no recuerdo. Yo obviamente andaba muy perdida y no me enteraba de nada ni me quedaba con los nombres, tan solo con la idea enormemente genérica de que debía de ser la típica historia con protagonistas muy jóvenes en la que hay un triángulo amoroso, como la mayoría.

Como llevo unos años tratando de encontrar en alguna biblioteca la trilogía de A todos los chicos de los que me enamoré, de la que vi las películas hace años, supongo que en algún momento me enteré de que esta misma autora (Jenny Han) era quien había escrito los libros en los que está basada la serie de El verano en el que me enamoré. O bien lo descubrí al leer algo sobre la serie, una de dos.

El caso es que, como me gusta especialmente leer o ver contenido sobre la estación en la que me encuentre en cada momento, a lo largo de este verano me propuse leer esta trilogía y luego ver la serie (ya que dentro de lo posible siempre me gusta leer los libros antes de ver la adaptación visual, como debe ser). Dado que el primer libro estaba prestado hasta principios de septiembre, me tocó esperar hasta esa fecha, ya casi concluyendo el verano, para poder leerlos. Según empezaba a leer el tercer y último libro también comencé con la primera temporada de la serie.

Esta misma semana ya ha entrado el otoño y, aunque logré terminar los libros a tiempo, apenas he podido ver la primera temporada antes de cambiar de estación, por lo que las dos siguientes, que aún las tengo por ver, ya las voy a ver fuera de temporada. Una hace lo que puede con el escaso tiempo del que dispone para estas cosas.

 

2-Mi opinión sobre la trilogía de Jenny Han:

*Nota: lógicamente, esta reseña contiene spoilers. De lo contrario, difícilmente podría dar mi opinión sobre los acontecimientos de los libros.

Sinceramente, el primer libro (El verano en el que me enamoré, 2009) me decepcionó un poco. No comprendía por qué tanto furor por una historia tan simple, porque, honestamente, el primer libro es muy flojo y no tiene nada que lo haga adictivo. Los personajes son bastante planos y sosos, sin personalidades cautivadoras o bien trabajadas, y no ocurre nada en la historia que te haga esperar con ansia qué está por ocurrir. Tampoco me parecía que estuviese especialmente bien escrito, la redacción no parecía particularmente bien cuidada.

La narración intercala capítulos sobre el presente de la historia con otros sobre otros veranos de una Belly más pequeña disfrutando también de sus vacaciones en la casa de verano, con lo cual acabas configurando una imagen global sobre cómo han sido las vacaciones que han vivido juntos desde que eran pequeños hasta el momento en el que está teniendo desarrollo la historia.

Prácticamente desde el principio tuve claro que Jeremiah me caía mejor que Conrad y que era mi hermano preferido, y aún no veía ningún interés de Belly por el primero que pudiera convertir la historia en un triángulo amoroso, pero ya sospechaba yo que sucediera lo que sucediera después seguramente Belly escogería a Conrad porque en este tipo de historias siempre acaban eligiendo a su primer amor, idea que considero que está demasiado romantizada. El primer amor no lo convierte automáticamente en el mejor.

El giro dramático de la historia al final de este primer libro lo siento un poco innecesario, como un intento desesperado de la autora de meter algo de drama en una historia en la que no viene a cuento solo por la creencia de que todas las historias necesitan su momento trágico. El epílogo resulta un poco confuso. La autora juega pretendidamente al despiste para que tardes en averiguar quién es la persona con la que Belly tiene una cita al final.

 

Sobre el segundo libro (No hay verano sin ti, 2010) tengo sentimientos encontrados. Está apreciablemente algo mejor escrito que el primero, parece tener algo más de calidad. Sin embargo, siento que tanto dramatismo resulta innecesario en este tipo de historia. Se supone que es una narración sobre un amor de verano, no sobre el duelo tras la muerte de un ser querido, y francamente, este último hecho ocupa un peso desproporcionado en esta segunda parte, hasta el punto de que una historia que debería sentirse liviana, ligera de leer, diseñada para pasar el rato y desconectar de los problemas, se convierte en una lectura que deprime tu ánimo y te deja el corazón pesado tras haberla estado leyendo.

Me agrada particularmente el giro que dan los acontecimientos al final, aunque me resulta bastante llamativo que esta historia no se convierta verdaderamente en un triángulo amoroso hasta el final del segundo libro. Llama la atención cómo en la serie cambian esto (entre otras muchas cosas) y provocan que desde la primera temporada el triángulo amoroso y las dudas de la protagonista entre ambos ya estén presentes, supongo que para darle más interés y suspense.

Quiero incidir en que Jeremiah es el único que merece a Belly. Entiendo que Conrad tiene otra personalidad y otra forma de procesar el duelo, pero eso no justifica que tratara mal a Belly en momentos que eran importantes para ella. Conrad tiene un carácter cambiante y voluble, presa de sus caprichos. Estar con él es vivir al borde del acantilado, sin saber lo que te espera al otro lado. Jeremiah siempre es afable y está ahí cuando lo necesitas. Proporciona la estabilidad que debería ser básica  y necesaria en cualquier relación. ¿Qué puede haber mejor que eso? Estoy muy harta de que se romantice tanto al chico malo, al problemático, como el único capaz de despertar sentimientos de amor profundos en las protagonistas femeninas de las historias que desde hace décadas se venden para las chicas jóvenes. Tomando esos modelos como referencia siempre van a perseguir el peligro, el drama, el desasosiego, y cuando se presente ante ellas un buen chico que las cuide y las quiera de una forma estable y apacible, que les transmita seguridad, no lo van a saber apreciar o valorar como merecen.

No obstante, he leído suficientes historias como para imaginar que en el último libro Belly acabaría escogiendo a Conrad. Siempre es así. *Insertar aquí suspiro de exasperación*.

 

Aun viendo venir esto, me sorprendió para bien el inicio del tercer libro (Siempre nos quedará el verano, 2011), porque se produce un salto de dos años en el tiempo en el que se ve que el affair entre Belly y Jeremiah ha resultado ser algo mucho más serio y ya llevan dos años juntos. Me gustó verlos así de enamorados, pero que desde el primer momento la autora ya se inventara un motivo para que Belly recelara de Jeremiah fue la confirmación que yo necesitaba de que estaba buscando cualquier excusa para justificar una ruptura y que ella regresara a los brazos de Conrad. No sé si resulta muy creíble que Jeremiah le fuese infiel a Belly con lo buen chico que es, más bien parece un suceso bastante out of character, es decir, que no obedece a su verdadera personalidad y se nota que está “sacado de la manga” para forzar que tanto Belly como el lector se decepcionen con él. Esto se me confirmó con ciertos matices que la autora nos va ofreciendo sobre la personalidad de Jeremiah que en libros anteriores nunca se habían mencionado. Por ejemplo, que de repente se comportara de forma supuestamente insoportable cuando se hallaba en compañía de sus amigos o que fuese muy despreocupado con las tareas del hogar. Son características de su personalidad que nunca se nos habían introducido hasta el momento, por lo que resulta muy evidente que la autora se las estaba inventando sobra la marcha para forzar este “desenamoramiento” y que tanto Belly como el lector volviesen sus ojos hacia Conrad de nuevo.

La única forma en la que podría tratar de justificarlo sería argumentando que por mucho que alguien haya sido tu amigo desde siempre hasta que no comienzas una relación amorosa y convives con él no puedes llegar a conocerlo verdaderamente con todos sus defectos, pero, sinceramente, creo que es obvio que estoy en lo cierto en mi suposición del párrafo anterior. Además, no se sigue el mismo proceso, sino justo el contrario, en el caso de Conrad, con el que Belly no para de comparar inconscientemente a Jeremiah dejando a este último mal parado.

Quiero romper una lanza a favor de Belly para afirmar que yo temía que fuera a portarse mucho peor con Jeremiah de lo que en verdad lo hizo, negándose a perdonarle al principio o dejándole tirado de malas maneras durante su breve compromiso prematrimonial. Temía que mostrando Jeremiah una actitud intachable ella comenzara a coquetear de nuevo con Conrad y rompiera con Jeremiah justo antes de la boda, pero en su defensa diré que parecía quererle de verdad y que a pesar de las dificultades luchó por seguir adelante con el proyecto de boda y no fue hasta que tras unas horas terribles él mismo la puso entre la espada y la pared diciéndole que no se casaría con ella si seguía albergando sentimientos por Conrad que ella finalmente reculó. Si es cierto que me molestó que lo hiciera y considero que por deferencia hacia él y hacia todos los invitados deberían de haber seguido adelante con la boda aunque se hubieran divorciado al poco tiempo, porque así al menos lo hubieran intentado y no hubieran quedado en evidencia delante de los familiares y amigos.

Aun así, el verdadero culpable de todo este desastre no es otro que Conrad. Puedo entender que hay momentos en los que parece cuidar a Belly de una forma que despierta afecto por él, pero nada, repito, NADA, justifica que él fuera tan increíblemente egoísta como para esperar a declararle sus sentimientos a horas antes de la boda. Todas las fanáticas de Conrad unidas no podrían inventar excusas lo suficientemente buenas como para justificar semejante actitud. Tuvo dos años para recuperar a Belly. Dos años. Incluso si el catalizador de sus sentimientos hubiera sido que ella y Jeremiah anunciaran su compromiso también hubiera dispuesto de meses para frenar la boda. Pero si en todo ese tiempo no tuvo la valentía de declarársele, lo justo hubiera sido que se resignara a guardar silencio, renunciar a ella y no interrumpir lo que no se había atrevido a detener mucho antes. Me parece el acto más ruin del mundo declarar tus sentimientos por alguien que sabes que te ha amado justo antes de la boda que le unirá a otra persona de su elección, que para colmo no es otro que tu hermano, al que también vas a producir un daño irreparable. Simplemente imperdonable y me parece indignante que se romantice una conducta así.

Si no me enfureció este resultado fue porque ya me lo veía venir desde el principio, incluso creía que se produciría mucho antes.

No obstante, he de admitir que, si de por sí este tercer libro es el más entretenido y emocionante con gran diferencia respecto al resto, son precisamente los tres momentos de los capítulos finales en los que Conrad da un paso al frente y exhibe su corazón frente a ella, con el comprensible (y muy respetable por mi parte) desdén y rechazo de ella como respuesta, los tres momentos más emocionantes y adictivos de toda la saga, que viví con una intensidad con la que no había vivido ningún otro y de hecho los volví a releer de nuevo para volver a disfrutarlos. Creí que ella caería a sus pies enseguida, pero se mantuvo sorpresivamente inflexible teniendo en cuenta las circunstancias y aún estaba dispuesta a seguir con la boda, algo que le aplaudo aunque al final desgraciadamente si acabara por echarse atrás.

Pero me reafirmo en lo dicho, que este tipo de dramatismo sentimental resulte trepidante de leer no justifica que sea una conducta aceptable por parte de absolutamente nadie.

 

3-Breve apunte sobre la serie y conclusiones:

Poco puedo comentar sobre la serie puesto que he visto solamente la primera temporada, aunque la retomaré en cuanto pueda. Lo que sí puedo afirmar es que, cómo no, introducen demasiados cambios para mi gusto, y cambios que no veo nada justificables.

Se inventan personajes y relaciones que no existen en los libros, cambian o alteran muchos acontecimientos o se los inventan por completo (incluso tramas completas), fuerzan el triángulo amoroso desde la primera temporada, etc.

Aparte de eso, se nota a la legua que es una serie bastante floja y de poca calidad. La banda sonora es un punto positivo a destacar, ya que me gustaría hacer una mención especial al hecho de que incluyen dos canciones de Taylor Swift y dos canciones de Olivia Rodrigo en su primer episodio y otras dos de Taylor en el último de esa primera temporada.

A modo de conclusión sobre los libros, diré que se trata de una historia bastante simple y sencilla, para pasar el rato con una lectura romántica sin grandes pretensiones. No se debe esperar leer un romance verdaderamente profundo y trabajado con personajes muy bien construidos y desarrollados porque no es el caso. El segundo libro resulta inesperadamente trágico de una forma absolutamente innecesaria e incómoda pero el tercero es sin duda alguna el que más merece la pena y el que mejor escrito está.

 

Calificación de la trilogía: 6’5/10




Fuentes de las imágenes:

https://www.google.com/imgres?q=fechas%20libros%20el%20verano%20en%20que%20me%20enamore&imgurl=https%3A%2F%2Fdam.elcorteingles.es%2Fproducto%2Fwww-001006539579794-02.jpg&imgrefurl=https%3A%2F%2Fwww.hipercor.es%2Flibros%2FA46216451-el-verano-en-que-me-enamore-bolsillo-tapa-blanda%2F&docid=9ZzdwwGf2sHyAM&tbnid=u_W17hB-BkYZIM&vet=12ahUKEwjOzJqA3oyXAxXgygIHHX-yAM4QnPAOegQIPRAA..i&w=1080&h=1080&hcb=2&ved=2ahUKEwjOzJqA3oyXAxXgygIHHX-yAM4QnPAOegQIPRAA

https://www.abacus.coop/es/estuche-trilogia-el-verano-en-que-me-enamore/1399118.96.html?srsltid=AU7gw4UvW6YllWXl91hGYlIe7SsD6-9zD_YWDIvUuFbss7yr0BpLze6T



sábado, 29 de agosto de 2026

DIEZ AÑOS DE "EL PARNASO EN MI BOLSILLO". PARTE 2

 

El pasado 16 de julio de 2026 se cumplió una década de la creación de este blog. Por desgracia ese día no fui para nada consciente de ello como para escribir algo al respecto y el siguiente mes y medio una semana sucedía a la siguiente sin que encontrase tiempo para ponerme a redactar esto. Aun así, mejor tarde que nunca, pues no quería dejar pasar la oportunidad de celebrar (o al menos rememorar) algo que debería constituir un motivo de orgullo para mí, puesto que no es fácil mantener un compromiso durante diez años con un proyecto así sin abandonarlo.

No obstante, ese orgullo no está exento de un regusto agridulce, pues realmente siento pesar por la progresiva forma en la que he ido descuidando este blog. Lo comencé recién terminada la carrera. Mi juventud me dotaba del suficiente entusiasmo y energía como para afrontar este proyecto con ilusión y compromiso, con la mente llena de ideas a desarrollar y mucho más tiempo libre para llevarlo a cabo.

Con el paso de los años (y de las frustaciones y decepciones que les acompañaron), cada vez fue más complicado para mí sacar un hueco para actualizarlo. No solo por las responsabilidades de la vida adulta, también porque mis aficiones iban mutando y diversificándose y era complicado atenderlas todas. 

Algo que sin duda también influyó negativamente fue la escasa (y, en ocasiones, nula) retroalimentación que obtenía por parte de mis poquísimos lectores. Es muy duro y frustante acometer un proyecto con ilusión, esfuerzo y empeño y sentir que cada pieza íntima de tu personalidad que compartes con el mundo es ignorada y que cae en un inmenso pozo de contenido ajeno que parece resultar más interesante que el tuyo. La ausencia de comentarios o nuevos seguidores poco a poco iba minando mi moral y mi motivación por continuar. Redactar una reseña, sea del tema que sea, requiere horas de esfuerzo, sobre todo para una perfeccionista maniática como yo. Primero la lluvia de ideas iniciales. Después tornar estas en un discurso coherente, hilado y completo. A continuación releer el contenido una y otra vez obsesivamente en busca de errores. Acto seguido dar un formato al texto. Por último buscar y adjuntar imágenes (y sus respectivas fuentes), escribir un título y etiquetas que supuestamente deberían ayudar a facilitar la búsqueda y hallazgo de las reseñas. Son horas invertidas en algo que si simplemente escribiese para mí y no publicara en ninguna parte, no me hubiese requerido ni un cuarto de ese tiempo.

Si en esta década no desistí, es porque soy una persona extremadamente leal a aquello que creo y con lo que me comprometo. Me cuesta muchísimo optar por una resolución tan radical como "abandono esto". En su lugar, involuntariamente, lo voy descuidando y dejando morir poco a poco, sin pretender hacerlo realmente, y continuamente deseando un futuro en el que pueda volver a cultivarlo con tiempo, mimo y entusiasmo.

A pesar de la falta de tiempo, de motivación, de feedback, así como de la frustración y de un estado vital que bien podría definir como crisis existencial, mi inherente cabezonería me impulsa aun hoy a no querer tirar la toalla con este blog. Mi testarudez y mi lealtad hacia él no me lo permiten. 

Por tanto, en lugar de sufrir innecesariamente tratando de sacar de la nada un tiempo del que no dispongo y unas ganas que se han evaporado, o de osar tomar una decisión tan drástica como renunciar, optaré por proseguir con la dinámica actual: publicar escasas reseñas al año y sin implicarme tanto como antaño. Eso sí, procurando un cambio de enfoque: tratar de no sentirme tan culpable por publicar poco, no tan variado como antes ni tan trabajado y pulido. Por el contrario, aceptar que diez años después me encuentro en un momento diferente de mi vida en el que es esto lo que me puedo permitir y que lo estoy haciendo lo mejor que puedo teniendo en cuenta las herramientas de las que dispongo en mi vida ahora mismo.

Si alguien se toma la molestia en leer esto (lo cual a estas alturas ya dudo), espero que lo comprenda.

Felicidades de nuevo a mi blog, espero poder celebrar su decimoquinto y vigésimo aniversario algún día.





DIEZ AÑOS DE "EL PARNASO EN MI BOLSILLO" 🎉🎊

Sé que publico esto mes y medio tarde, pero ¡Feliz décimo aniversario a El Parnaso en mi bolsillo!

Comencé con esta aventura un 16 de julio de 2016, día en el que publiqué mi primera reseña, y una década después aquí sigo, tratando de sacar a flote los restos de lo que en su día fue un proyecto mucho más ambicioso que aquel en el que se convirtió en realidad.

Acabo de redactar un texto que supuestamente iba a constituir esta pequeña introducción, pero, como siempre, me fui por las ramas y acabé por abrirme en canal durante demasiados párrafos. Por ello, he decidido publicar dos entradas distintas el día de hoy.

En esta, me gustaría adjuntar la primera reseña que publiqué al abrir este blog, a modo de bienvenida e introducción para mis lectores. Resulta curioso releerla ahora y comprobar que, desafortunadamente, muchas de las ideas que incubaba sobre él nunca llegaron a ver la luz. Aun así, logré sacarlo adelante durante nada menos que una década.


«Sábado, 16 de Julio de 2016

Bienvenid@s a mi blog

¡¡Hola a todos!! Os doy la bienvenida a mi blog: "El Parnaso en mi bolsillo". Comenzaré con una pequeña presentación que clarifique los contenidos que podréis encontrar aquí.


Mi propósito es ofrecer contenidos variados sobre distintos temas de mi interés. Es decir, este blog no consta de un tema concreto, sino que ha sido realizado con el fin de contener "un poco de todo". De ahí el nombre escogido para el blog.

Os preguntaréis, ¿El Parnaso en mi bolsillo? ¿Por qué ese nombre? Muy sencillo: el monte Parnaso, ubicado en Grecia, era considerado por los antiguos griegos el lugar de residencia de las musas, así como del dios Apolo. Y, como muchos sabréis, las musas constituían la fuente de inspiración de los artistas y cada una de ellas representaba un arte distinto: Clío, la Historia; Erato, la poesía amorosa; Euterpe, la música festiva, etc. Por ello, en general el Parnaso ha servido para representar o simbolizar las distintas artes, si bien de forma más específica a la poesía. Así, como el fin de este blog consiste en ofrecer contenidos vinculados a muy distintas disciplinas, dicho título me pareció más que pertinente.

He de confesarme novata en el mundo de los blogs, por lo que el camino que este tome, seguro no estará exento de cambios de rumbo o modificaciones. Así, el objetivo inicial es compaginar dos ideas distintas: por una parte, compartir mis gustos e inquietudes en terrenos como la moda, la música (muchas de las entradas estarán compuestas por visiones personales acerca de canciones que me gustan) o la literatura juvenil -como chica joven que soy interesada en cosas propias de mi edad-, frecuentemente por medio de opiniones personales o análisis realizados por mi sobre temas de actualidad. 

Si todo sigue como he planeado, esta parte constituirá el grueso del blog, casi a modo de diario personal acerca de las cosas que me gustan. Si alguien se sintiese identificado con ellas porque comparte las mismas inquietudes, ruego contacten conmigo o comenten en los post, pues estoy abierta a conocer gente con gustos similares o blogs que escribáis sobre cosas semejantes.

Por otra parte, encontraréis aquel que denominaré mi rincón humanista, donde compartiré con vosotros artículos de terceros o míos propios acerca de, entre otras cosas, historia, arte, filosofía, y muy especialmente, mitología, tema al que le profeso una devoción especial. En estos, dejaré a un lado el tono coloquial e informal de mis opiniones sobre temas de actualidad en favor de un mayor grado de profesionalidad.

De sentir que no funciona este sistema, integrando temas de -quizá demasiada- diversa índole, quizá optaría por empezar a emplear dos blogs distintos.

En los casos en los que cite, aluda o incorpore partes de textos o imágenes que no sean de mi autoría o para los que haya consultado alguna fuente bibliográfica, incluiré la referencia a la misma al final y/o integrada en mi artículo o entrada. Del mismo modo, queda prohibido el uso de los contenidos que aquí se expongan, especialmente los de autoría propia, sin citar debidamente este blog como fuente.

Nada más cabe decir salvo que espero que mi blog os sirva tanto para conocer cosas nuevas como para encontrar información o visiones personales acerca de cosas que -espero- a vosotros también os interesen. ¡Disfrutad de la travesía!


Fuente bibliográfica empleada para los nombres de las musas: Melgar Valero, L.T. (2013). Mitología. Madrid: LIBSA
Imagen: El Parnaso (1761), de Anton Raphael Mengs.»

sábado, 20 de junio de 2026

Una muy honesta (y necesaria) explicación

Soy consciente de que no me paso mucho por aquí. Llevo tiempo en el que me cuesta horrores poder sacar tiempo para actualizar este blog. Últimamente ya ni siquiera puedo permitirme subir reseña de todas las películas que veo en cines o de todos los libros que leo (aunque muchos no he leído con tanto ajetreo), por lo que no me queda otra que priorizar y solo escribir sobre algun@s. Además, desgraciadamente, a veces pasan un montón de semanas desde que veo la película o termino el libro hasta que puedo sentarme a escribir y publicar una reseña, así que siento que pierde algo de sentido.

Noto perfectamente como mi interés por esta afición ha decaído hasta convertirse casi en obligación y que ya no me curro las reseñas tanto como antes. Les dedico el mínimo tiempo posible y no invierto tantas horas en expresarme de la mejor forma posible o en pulir el resultado con mi antiguo perfeccionismo característico. Ya no se trata de algo que haga por gusto si no por costumbre o inercia y por cariño hacia este proyecto que empecé hace ya una década (¡madre mía, acabo de caer en la cuenta de que este verano se cumplen diez años de este blog!).

Siempre espero que llegue el momento en el que pueda ponerme al día con todo, no quiero renunciar a este blog ni a mis otras redes, por lo que optaré por hacer lo que ya vengo haciendo y subir solo reseñas sobre aquellas cosas sobre las que encuentre tiempo para escribir o que me susciten más interés. Otra cosa no puedo hacer si quiero que este blog continúe con vida.

No lo voy a negar, también me desmotiva mucho comprobar la ausencia de crecimiento en todos estos años. Sigo sin recibir apenas comentarios ni nuevos seguidores, algo que sin duda me infundiría algo más de motivación para ponerme a escribir y publicar, porque en cambio siento que mis palabras rebotan contra una pared y que tanto esfuerzo en sacar tiempo para esto no está justificado en función de dichos resultados.

Ni siquiera sé si alguien va a leer esta reflexión, pero me parece un ejercicio de honestidad conveniente tanto para vosotros como para mí misma.

Opinión sobre la película "El diablo viste de Prada 2" (2026)

Hola de nuevo, después de tanto tiempo.

Sin más miramientos, iré al grano. Desde mi última reseña tan solo ha habido un par de películas que he visto en la gran pantalla: Mandalorian & Grogu y El diablo viste de Prada 2.

Dado que ya han transcurrido muchas semanas y que no recuerdo gran cosa  especialmente de la primera de ellas, sintiéndolo mucho me voy a ahorrar escribir reseña sobre ella. Ni siquiera la fui a ver por voluntad propia sino a través de la iniciativa local para jóvenes de la que tantas veces os he hablado por aquí. Creo que la única película que he llegado a ver de la saga de La Guerra de las Galaxias fue la primera de todas y no me suscitó el suficiente interés como para seguir viendo más. No digo que no me gustara Mandalorian & Grogu, de hecho está bien y para mi sorpresa mi falta de contexto no me impidió seguir la trama aceptablemente bien, pero no me provocó grandes reflexiones después que pudiera poner por escrito y contar con material para una reseña.

En cuanto a El diablo viste de Prada 2, me vais a permitir que la analice superficialmente por falta de tiempo y porque, sinceramente, después de un mes tampoco la tengo muy fresca en mi memoria.

 

El diablo viste de Prada 1 es todo un clásico. No es una gran película ni la cumbre del cine estadounidense, pero es muy icónica. A mí me pilló bastante pequeña y ni siquiera recuerdo cuándo la vi por primera vez ni si la he visto más de una, pero sí recordaba que me había gustado.

Al saber que se estrenaba una secuela en cines (cosa que a decir verdad no sabía de antemano, me ha pillado bastante por sorpresa), me dispuse a ver de nuevo la primera por mi cuenta por si acaso era la secuela era la película escogida para ver en cines la semana siguiente por la iniciativa juvenil ya aludida más arriba.

Como al final optaron por Mandalorian y yo me quedé con las ganas, le propuse a una amiga ir a verla por nuestra cuenta un par de días después.

Tampoco es que llevara unas grandes expectativas que no pudieran cumplirse, de hecho, era bastante consciente de que la segunda no estaría a la altura de la primera (rara vez lo están, por no decir nunca), pero siento que podían haberse trabajado más la trama de lo que lo han hecho.

El argumento en sí resulta bastante insustancial, o por lo menos no está bien explotado.

Se siente más como un fan service que apela a la nostalgia a base de lograr reunir a todo su reparto original (no digo que no tenga mérito). En definitiva, ¿no es por eso por lo que la mayoría la hemos ido a ver, por pura nostalgia de la película original de hace veinte años?

Solo hay una omisión señalable en cuanto al reparto: el novio de la protagonista. No niego que me hubiera gustado verlos juntos porque parecía que la película anterior daba a entender una posible reconciliación, pero es cierto que resulta muchísimo más creíble que tomaran caminos separados, pocas parejas aguantan veinte años queriéndose. Además, es una de demostrar que la protagonista no necesita necesariamente un hombre a su lado.

Hay detalles en los que notaba la necesidad de renovarse y de aludir a causas que ahora se han fortalecido, como la inclusión, a través de un reparto secundario físicamente más variopinto o de esporádicas menciones como un momento en el que Meryl Streep es advertida por su ayudante de que sea políticamente correcta y tenga en cuenta que ciertos comentarios actualmente ya no se pueden hacer. No digo que se trate de algo ni positivo ni negativo, simplemente me llamó la atención.

En definitiva, concluiré que no se trata de una película que tenga mucho valor por sí misma más allá de la nostalgia que despierta en quienes vimos la primera en su momento.

Calificación: 6’5/10



Fuentes de las imágenes:

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQcMhJDCjr2DGr-TgWdrNJyEkd7rIukUf0uu5FmkX6Yiw&s=10

https://pics.filmaffinity.com/El_diablo_viste_de_Prada_2-715488986-large.jpg

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR-97wNv2aWPRTYLcF_g_kFKNxu26VOa-Lzc5se4I2GfNWHdjo4Q5r2mPeq&s=10

viernes, 8 de mayo de 2026

Opinión sobre la película "Michael" (2026)

Calificación: 7'5/10

Hola de nuevo a todos. Ya estoy de regreso tras una ausencia de unos meses. Tenía unas oposiciones importantes que preparar y durante estos últimos meses no leí libros ni fui al cine a ver ninguna película por estudiar, así que lo cierto es que igualmente no hubiera contado con contenido que reseñar.

A finales de este pasado mes de abril, estando ya libre, el ayuntamiento nos llevó a mí y a mis compañeros de las actividades a las que asisto a ver Michael (2026), la película que adapta la primera mitad de la vida de Michael Jackson.

No tenía grandes expectativas ya que no soy fan, sin embargo, suponía que podía gustarme y resultarme interesante. Pero lo cierto es que me ha gustado más de lo imaginado.

Como cualquier cosa que resulta exitosa, se ha generalizado adaptar a la pantalla grande la vida y carrera de leyendas de la música (curiosamente, siempre de hombres, no de mujeres, ahí lo dejo a ver si suscito las necesarias reflexiones al respecto). Este no es el primer biopic que veo (vi en su momento Bohemian Rhapsody de 2018 sobre Freddy Mercury o Rocketman de 2019 sobre Elton John). Sin embargo, sí ha sido el que más me ha gustado.

Obviamente este tipo de películas nacen desde un empeño por seguir explotando un fenómeno  y aprovecharse de la nostalgia de los fans y de la expectación que despiertan las vidas de las celebridades y el interés que suscita escuchar éxitos de toda la vida. No se puede esperar completa fidelidad histórica, ya sea porque el artista continúa con vida (como Elton) o porque la familia se encuentra detrás del proyecto (como en Michael). Comprendo que los fanáticos puedan sentirse decepcionados con lo que encuentran y que reparen en muchas inexactitudes u omisiones, pero tienen que entender que ni todo se conoce a ciencia cierta sobre ellos con absoluta veracidad ni siempre resulta conveniente mostrar todo sea por la razón que sea. Se base o no en la realidad, una película no deja de constituir en una ficcionalización de la misma.

La película abarca desde la infancia de Michael con la formación de The Jackson 5 bajo la abusiva dirección de su padre, a los últimos años de los 80 tras el lanzamiento del disco Bad (1987). Yo no conozco mucho sobre la vida de Michael Jackson, no obstante, considero que se le infantiliza muchísimo en este biopic. Se da una imagen de él demasiado inocente y “blanqueada” (pun intended), como un niño grande sin pizca de malicia, y, honestamente, no me creo que fuera así.

Algo que yo sí eché en falta fue alguna referencia aunque fuera indirecta a su turbia relación con niños o jóvenes menores que él. Al terminar la película alguien me explicó que debido a ciertas cláusulas de contratos había temas controvertidos que no se podían abordar. Otra persona también me informó de que las denuncias empezaron en los 90, fuera de la línea de tiempo que abarca esta película. Todo me encajó aún más al descubrir que la familia se encontraba detrás del proyecto y que, de hecho, el protagonista (Jaafar Jackson) es nada menos que el sobrino de Michael, algo que yo desconocía mientras la estaba viendo. Con razón el parecido físico me parecía impresionante.

Otras omisiones de las que me hablaron fueron acerca de los cuatro primeros discos en solitario que lanzó con el sello Motown, antes de Off the wall; cómo conoció a Quincy Jones, que produjo sus tres álbumes más famosos (Off the wall de 1979, Thriller de 1982 y Bad de 1987); o su colaboración con Paul McCartney, a raíz de la cual este último le explicó que el propietario de los derechos de la música de The Beatles se lucraba enormemente con ellos, originando el interés de Michael por la compra de derechos de música, incluyendo precisamente los de The Beatles.

Yo no era consciente de nada de esto al ver la película y me limité a disfrutarla, porque lo cierto es que salí muy satisfecha. Es muy entretenida e interesante y no se hace aburrida ni pesada en ningún momento. Carece de momentos lentos que te hagan mirar el reloj pensando en cuánto falta.

Eso sí, si una pega le pongo es el final tan abrupto que tiene. Yo fui a verla desconociendo que era una historia contada en dos partes y que tenía continuación. Al asumir que nos iban a contar su vida completa, ese final tan repentino aún en la década de los 80 me dejó un poco descolocada.

Para concluir, retomo la idea sobre que lo malo de este tipo de películas es que nunca puedes creerte hasta qué punto la imagen que te están vendiendo del artista es real o no. Por eso mismo, es mejor ir a disfrutar (a fin de cuentas al cine se va simplemente a pasar un buen rato), sin analizar con lupa lo que se está viendo u obsesionarse con cogerlo todo con pinzas. Yo pasé un rato bastante entretenido y con eso me parece más que suficiente para recomendarla.

 

Fuente de las imágenes: 

https://www.universalpictures.es/micro/michael

https://www.universalpictures.es/tl_files/content/movies/michael/posters/01.jpg

https://m.media-amazon.com/images/M/MV5BNzllNmRlN2EtMDQyOC00ODJjLTg4OWQtZDNmNGU3YzlkNjc1XkEyXkFqcGc@._V1_.jpg

https://www.consumidorglobal.com/uploads/s1/57/98/07/primeras-ima-genes-del-biopic-de-michael-jackson-glen-wilson-efe.webp

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRM0drojTk2rDETbSzaGbDH_pan6JGmbeF5cA&s

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ2_r2NXlrN8_hN_jM3TWfgI6zQEztOMQGzDQ&s

viernes, 27 de febrero de 2026

Opinión sobre la película "Stray Kids: The DominATE experience"

 

Aunque podría considerárseme K-poper (puesto que soy muy fan de grupos de K-pop como BTS y BLACKPINK, me encantan otros como MAMAMOO y BABYMONSTER y me gustan canciones sueltas de otros muchos grupos), no soy fan de Stray Kids particularmente.

Los escuché por primera vez a finales de 2021 cuando oí hablar sobre ellos en mis clases de baile K-pop y admito que no me llamaron mucho la atención. Después de eso, en los años posteriores como mucho me topaba con alguna foto de Felix de vez en cuando que me hacía pensar en lo guapísimo que era o algún clip de BangChan escuchando en directo alguna canción de BLACKPINK, lo cual me empezaba a conformar una opinión buena sobre él.

Ya a principios de 2025 empecé a ver por curiosidad algún vídeo que me salía recomendado de ellos en Youtube de entrevistas en programas en inglés, y ver esos vídeos contaminaba el algoritmo de mi cuenta y hacía que me salieran aún más vídeos recomendados de ellos que también veía. Empezaron a caerme bastante bien, sobre todo Felix y BangChan que por dominar mejor el inglés son los que más hablan en ese tipo de entrevistas internacionales. Esa primavera volví a escuchar la discografía que tenían hasta el momento, pero seguía sin gustarme su música (me resulta un tanto estridente o ruidosa, o con una producción muy pesada), salvo las canciones Red lights y Escape del dueto BangChan x Hyunjin que me encantan y se parecen más a lo que tiende a gustarme).

Curioseando en la página de Megarama me topé por sorpresa con la película Stray Kids: The DominATE experience, que me llamó la atención. Al ver que era sorprendentemente barata para ser una película/concierto (que suelen ser caras), me planteé ir a verla por curiosidad. Después me di cuenta de que en lugar de ir sola podría plantearle al plan a una conocida que sí que es fan del grupo.

Tiene una duración de unas dos horas y media y compagina concierto y documental, tal y como yo imaginaba (aunque sinceramente, tampoco estaba del todo segura de lo que iba a ver, pero me daba igual).

Es una grabación del concierto de Stray Kids en el estadio SOfi de Los Ángeles, con puntuales pausas en las que cada miembro del grupo habla individualmente a la cámara haciendo una breve reflexión sobre su vida actual, en la que unos profundizan o se sinceran con más vulnerabilidad que otros, a veces haciendo hincapié en temas específicos: Felix en la opinión de los fans sobre él y ciertas inseguridades, I.N sobre su papel de maknae (miembro más joven del grupo), BangChan sobre su rol como líder, etc.

Aparte de esos lapsos de vulnerabilidad por parte de algunos de ellos, lo que más me sorprendió favorablemente fueron los movimientos de cámara, que en el cine impresionan mucho (por ejemplo, cómo enfocaban desde determinado punto del estadio, como un pasillo, y se desplazaban hacia el escenario), la puesta en escena de sus espectáculos (no a la altura de las de Taylor o BTS, pero no está nada mal) y los arreglos en vivo de sus canciones, que las hacen mejores que en la versión de estudio (quizá porque la producción resulta menos sintetizada o electrónica al llevar una banda que toca en vivo y que incluso le da a algunas canciones un giro un tanto rock). He de aclarar que este es el primer concierto que veo de ellos en toda mi vida, y me han impresionado para bien.

Aunque no soy fan, me sonaban la mayoría de las canciones (escucharlas las había escuchado todas antes) y algunas me gustaron más de lo que recordaba, quizá por los arreglos en vivo que he comentado.


Iba con curiosidad, pero no esperaba salir tan eufórica y satisfecha con la experiencia global. Esto en parte no fue tanto por la película en sí, que claro que me gustó (aunque fuera difícil para mí dominar ciertos nervios y pensamientos intrusivos que siempre me surgen cuando tengo buenas expectativas sobre lo que voy a ver), sino por la experiencia en sí, disfrutándola en compañía, encontrándome con K-popers conocidas y, sobre todo y lo que más ilusión me hizo, recibiendo por primera vez en mi vida freebies tanto a la entrada como a la salida.

Antes que esta ya había visto películas/concierto o películas/documental de cantantes en el cine, como BLACKPINK: the movie en 2021, Taylor Swift: the Eras Tour en 2023, Jungkook: I am still en 2024 y The Official Release Party of a Showgirl de Taylor en 2025, pero esta ha sido la primera vez en la que otros fans me dan regalitos. Sé que es algo que sucede recurrentemente en otras ciudades, pero en la mía nunca me había ocurrido. Ni siquiera cuando fui al concierto de BLACKPINK en 2025 en Barcelona. Me hizo muchísima ilusión y regresé a casa entusiasmada.

En general me gustó mucho la experiencia y espero poder repetirla pronto con otra película de algún artista que me interese.

Aunque ya sea tarde para verla en cines, recomiendo verla cuando y como puedan no solo a otros K-popers (doy por hecho que todos los Stays la habrán visto ya), como a aficionados a los conciertos en general que gusten de buenas puestas en escena, coreografías trabajadas y canciones de producción pesada.



Fuentes de las imágenes:

https://cinesmn4.com/pelicula/stray-kids-the-dominate-experience

https://poluxweb.com/Polux3/index.php/cine/en-la-mirada-de-un-espectador/64967-resena-stray-kids-the-dominate-experience

https://www.citicinemas.com/pelicula/stray-kids-the-dominate-experience