domingo, 25 de septiembre de 2022

Opinión sobre el disco Born Pink (2022) de BLACKPINK

Al fin. Las reinas del K-Pop han regresado. Larga fue la espera.

1-Introducción: cómo me convertí en Blink

Aunque yo había oído hablar de ellas desde hace años, nunca me había planteado darles una oportunidad, bajo la injusta asunción de que con toda probabilidad no tendrían ningún talento y que el único grupo de chicas que merecía mi tiempo eran las extraordinarias e inmejorables Little Mix. Es cierto que nadie se les compara, pero eso no quiere decir que otras girlbands no puedan merecer un poco de mi tiempo. Desgraciadamente, no aprendí esa lección hasta que en 2020 me picó la curiosidad cuando me enteré de que Selena Gomez había colaborado con ellas y me dispuse a ver el videoclip de Ice-Cream. Fue el inesperado comienzo de una historia de amor que llega hasta hoy. Ese videoclip me fascinó por su adorable y preciosa estética retro-naif, aunque la canción fuera regulera. Me quedé tan cautivada por los bellos estilismos de las chicas en ese vídeo que me propuse verme todos sus videoclips en orden. Lamento no haber grabado mi reacción en vídeo, porque mi interior se vio sacudido desde las primeras escenas de Boombayah. Idiota de mí, nunca esperé que un grupo oriental pudiese tener el presupuesto y el extraordinario gusto como para crear videoclips tan sumamente maravillosos y cautivadores. Además, había algo en Lisa que me encantaba y atraía, y quizá si no hubiera sido por ella no hubiera seguido adelante. A día de hoy sigue siendo mi favorita.

Las canciones, tal y como yo había asumido desde el principio, no eran mi estilo y no me convencían, pero según las seguí escuchando al ver vídeo tras vídeo, terminaron por obsesionarme más de lo que nunca hubiera podido llegar a imaginar. Porque sí, la música de Blackpink no se ajusta para nada a lo que yo suelo escuchar y a lo que generalmente me suele gustar. Pero nunca he estado tan feliz por haber hecho una excepción por alguien. Gracias a ellas se me abrió un mundo nuevo de posibilidades musicales. Por ellas fue que tan solo un año después, ya estaba escuchando todos los grupos de K-Pop de los que fuese oyendo hablar. Aunque, ¿sabéis qué? Me sigo quedando con ellas sin lugar a dudas. He oído muchas historias de K-Popers que empezaron en el K-Pop por ellas y por BTS pero que luego encontraron otros grupos que les fascinaron mucho más y a Blackpink y BTS los abandonaron. A mí no me ha ocurrido eso. He escuchando innumerables grupos coreanos y sin duda alguna me sigo quedando con Blackpink y es el único fandom de K-Pop del que me siento —un poco— parte.

2-Demora en su regreso y expectativas de futuro:

Creí que no había otro grupo al que su compañía explotase y tratase tan mal como Little Mix pero en eso también me equivoqué. Me enfurece el trato que YG le dispensa a Blackpink. A pesar de ser su grupo estrella, el grupo al que se lo deben todo, las tienen marginadas y olvidadas durante meses y meses hasta que a regañadientes les conceden un comeback —regreso musical de un artista en jerga de K-Popers— con una mísera cantidad de canciones y después las vuelven a guardar en un cajón. Los artistas de K-Pop suelen ser enormemente prolíficos y suelen tener comebacks cada año. Aparte de discos de larga duración (LP), constantemente sacan EP o discos de corta duración que mantienen a los fans alimentados en todo momento. Con Blackpink no es así, no me explico por qué. Su compañía nos hace desear su regreso durante meses y meses —y esta última vez han sido dos años— y después nos recompensan con un puñado ínfimo de canciones. Los discos más largos que han sacado han sido de 8 canciones. Con eso lo digo todo. Esta situación las desespera incluso a ellas y la verdad es que se te parte un poco el corazoncito viendo cómo ellas se ven en la necesidad de subir vídeos disculpándose con los fans por sus largas ausencias y pidiéndoles que no se olviden de ellas.

Por toda esta situación, y teniendo en cuenta que ya se les termina el contrato con YG, estoy viendo con una claridad dolorosamente evidente que no van a renovar contrato con ellos y que el grupo se va a disolver. Y se me parte el corazón teniendo en cuenta lo poco que llevo en el fandom, lo poco que he podido disfrutar de ellas y que este mismo año ya tuve que sufrir lo indecible por el descanso musical prolongado de Little Mix. No puedo volver a pasar por eso otra vez tan pronto.

Para colmo, el videoclip de Shut Down no hizo más que confirmar mis sospechas, pues es un constante homenaje a sus videoclips anteriores y eso me sueña poderosamente a despedida. Lo más doloroso de todo es que solo tienen una fecha en España para la que con toda seguridad sea su última gira y es en Barcelona, no en Madrid. Y las entradas no son precisamente baratas. Ni siquiera voy a poder despedirme de ellas en condiciones.

Su regreso este año ha sido un continuo sin vivir. Desde el pasado febrero había rumores de un comeback para febrero o marzo. Esos meses pasaron y no sucedió nada. Se comentó que regresarían ya en junio, y la propia compañía lo desmintió, pero sin darnos esperanzas revelándonos cuándo sucedería. Volvieron los rumores a principios de verano, pero de nuevo los meses pasaron y nada. Por fin, en julio se anunció un regreso con un concierto virtual que quedó en un auténtico fiasco, ya que resultó que no salían ellas en carne y hueso sino unos avatares digitales y el concierto no duró más que unos 20 minutos. Menos mal que al final no me molesté en descargarme la app que se necesitaba para verlo, pero aun así perdí mi tiempo pensando en hacerlo. A finales de junio salió el vídeo de Ready for love —una canción no publicada hasta el momento que a mí en el documental de Netflix me había pasado desapercibida pero que al parecer a todos los Blinks les traía locos— y yo me dispuse con todo el entusiasmo a grabar mi reacción en vídeo para encontrarme con el desagradable chasco de que, una vez más, no salían ellas sino sus avatares.

Por fin, se anunció un regreso en condiciones para agosto con el primer single del que sería su segundo disco de larga duración —me río yo con eso de “larga duración” puesto que solo tiene 8 canciones—. Cosas del destino o no, Pink Venom se lanzó el 19 de agosto, el mismo día en el que hubiera sido el undécimo aniversario de Little Mix si siguieran juntas. Eso al principio me molestó pero luego me di cuenta de que era una forma de paliar un poco ese dolor, de darme otra cosa por la que emocionarme.

  3-Opinión sobre el disco Born Pink:

En cuanto a si es mejor o no que The Album, no sabría qué decir. Quizá es más estable, en el sentido de que ni las que me gustan más me gustan tanto ni las que me gustan menos me gustan tan poco, pero creo que me atrevería a afirmar que este es mejor que su predecesor.

A continuación me dispongo a comentar y calificar canción por canción el nuevo disco, que en el transcurso de una semana ya he escuchado innumerables veces. De las ocho canciones que lo componen, la mitad son íntegramente en inglés: Typa girl, Hard to love, The happiest girl y Tally.

 

1ª)Pink venom: 8/10. 4 estrellas de 5.

Temazo. Sigue la típica formula Blackpink y eso lejos de molestarme me reconfortó. Mención especial merecen los ritmos tradicionales coreanos que se perciben durante toda la canción, pero sobre todo en su inicio. Al principio, el estribillo me resultaba un tanto flojo, repetitivo y decepcionante, pero rápidamente aprendí a apreciar su simplicidad. Los raps de Lisa y Jennie también son señalables aunque no sean los mejores que hayan hecho. El puente también es reseñable, aunque la parte del outro que lo sucede resulte un tanto machacona y repetitiva. Tras muchas escuchas del disco, sigue pareciéndome el pegadizo temazo estrella, y una muestra fidedigna de cómo es Blackpink en toda su esencia.
 
                                                        
2ª)Shut down: 7/10. 3 estrellas y media de 5. Como no podía ser de otra manera en mí, me dejó un poco fría al principio, pero rápidamente me atrapó. Recurre a la estrategia de samplear otra canción ya existente. Lo peculiar es que se trata de una pieza clásica: la Campanella. Me resulta muy original y novedosa la mezcla de música clásica con el hip-hop/rap urbano, le da un toque especial, aunque el arte del sample no deje de ser un recurso un poco tramposo en sí mismo, pues se asegura de que el uso de una sintonía ya conocida atrape al oyente desde el principio.

Me gusta que el planteamiento del estribillo se salga de la forma habitual en ellas y que cada una tenga un estribillo propio para brillar —y además con bastante letra— en lugar de estar solo las raperas repitiendo la misma frase una y otra vez como suele ser habitual en sus singles. Si algo me decepcionó fue el rap de Lisa, que carece de la garra e impacto habituales. Mucho mejor es el de Jennie, en cambio, que contiene algunas frases destacables. También agradecí que recuperaran el lema Blackpink in your area —sin el cual sus canciones parecen sentirse un tanto vacías— aunque fuera con una melodía diferente.

                       

3ª)Typa girl: 6/10. 3 estrellas de 5. Fue la que menos me gustó en la primera escucha por su estilo excesivamente urbano. No es el tipo de canción que me suele gustar instrumentalmente hablando pero por ellas siempre hago excepciones. La letra ha sido un poderoso aliciente para mí para que comenzara a gustarme bastante. Adoro las letras en las que las mujeres presumen de ser un partidazo y de estar fuera del alcance de cualquier hombre. Agradezco que por una vez no sea Jennie la primera en cantar y que cada una de ellas se suceda verso tras verso al principio de la canción, así como que Lisa cante en el primer estribillo.

 

 

I bring money to the table, not your dinner

Both my body and my bank account, good figure

Thinkin' 'bout me, but there's nothing to consider

If I let you in my circle, you a winner

Didn't know that you were cold 'til you felt my fire

Heaven's gate just opened up, hearing choirs

If you say something else, you a liar

 

 

Traigo dinero a tu mesa, no tu cena

Ambos mi cuerpo y mi cuenta bancaria lucen bien

Piensas en mí pero no hay nada que sopesar

Si te permito entrar en mi círculo ya eres un privilegiado

No sabías que tenías frío hasta que sentiste mi fuego

Las puertas del cielo se te abrieron de par en par, escuchando coros celestiales

Si no lo admites, eres un mentiroso

4ª)Yeah, yeah, yeah: 6/10. 3 estrellas de 5. El ritmo disco ochentero le aporta algo especial aunque no me entusiasme del todo. De hecho, sin él, la canción quedaría reducida a algo sosísimo. Aun así, el estribillo es demasiado soso para mi gusto (no me suelen convencer estribillos con poca o ninguna letra). Yo diría que es la única canción que han sacado hasta ahora es casi íntegramente en coreano, y eso dificulta un tanto su disfrute pues te obliga a buscar la traducción para entender qué están diciendo. Aunque me suela gustar que cada estribillo sea cantado por un miembro del grupo diferente, agradezco que en este caso hayan dejado brillar a Lisa, aunque igualmente no cante gran cosa en este tema en concreto.

5ª)Hard to love: 6/10. 3 estrellas de 5. Honestamente, no me convence para nada que este tema lo cante solamente Rosé. Se trata de un disco de Blackpink, y con pocas canciones, además. Así que no me hizo gracia cuando oí el disco por primera vez que el número de canciones nuevas cantadas por ellas cuatro se viera aún más reducido. Me descuadró ¿Por qué no sacarla por su cuenta como On the ground o Gone? Asimismo, no considero justo, por mucho que sea la vocalista principal del grupo, que sea la única que tenga un solo en este disco.  La canción no está mal, sigue un tanto el estilo disco de Yeah, yeah, yeah que a mí particularmente no me acaba de convencer. Aun así, la letra es interesante y su dulce voz aniñada siempre es bonita de escuchar.

6ª)The happiest girl: 7/10. 3 estrellas y media de 5. Bonita y triste balada. Me reconfortó saber que iba a haber una en el álbum, porque Blackpink tiene muy pocas baladas —un total de 4 contando esta—. Me resultó un tanto descafeinada al principio, pero pronto me cautivó. Además, me encanta oír a Lisa cantando y no rapeando por una vez.

Me quito el sombrero ante Jisoo en esta ocasión. Sin ser la mayor fan de su timbre de voz, muestra un bello e impresionante empleo del falsete que hace la canción aún más triste. Sin duda el punto culmen es la subida de Rosé en el último estribillo. Ahí es donde realmente te atrapa.

7ª)Tally: 7/10. 3 estrellas y media de 5. Sin duda una de las mejores. Himno feminista que ya mismo voy a añadir a mi lista de canciones de mensajes de empoderamiento femenino. En la primera escucha no presté demasiada atención a la letra y no me di cuenta de lo feminista que era hasta la segunda escucha. Sin parecerme ningún temazo al principio, me fui haciendo al ritmo y la melodía, que, sin constituir una balada, es mucho más suave y tranquila que lo acostumbrado en su música. La letra es absolutamente sublime, pues reivindica el derecho de toda mujer a expresarse con espontaneidad y naturalidad aunque eso la lleve a parecer poco femenina. No puedo expresar lo que agradezco la valentía que se habrá necesitado para sacar una canción así teniendo en cuenta lo conservadores y retrógrados que siguen siendo los coreanos en algunos temas, pues Corea del Sur aún es un país que no se atreve a hablar abiertamente de feminismo.

  

 

Sometimes, I like to go play dirty

Just like all of the fuck boys do

That's my choice and there's no one I'm hurting

But that's not girly

 

Everybody tells me to play nice

Everybody judge, but looking twice

But my body don't belong to, nah-uh-uh, none of them though

And I'm not gonna change 'cause you say so

 

I say fuck it when I feel it

'Cause no one's keeping tally

I do what I want with who I like

I ain't gon' conceal it

While you talking all that shit

I'll be getting mine, gettin' mine

 

 

 

A veces me gusta jugar sucio

Tal como hacen los Don Juanes

Es mi elección y no estoy haciendo daño a nadie

Pero no es “femenino”

 

Todo el mundo me dice que sea buena

Todo el mundo juzga pero mirándolo dos veces

Mi cuerpo no pertenece a ninguno de ellos

Y no voy a cambiar porque tú me lo digas

 

Digo ”a la mierda” cuando lo siento

Porque nadie lleva la cuenta  

Hago lo que me da la gana con quien me gusta

Y no voy a esconderlo

Mientras tú dices toda esa mierda

Yo voy a conseguir lo mío, conseguir lo mío

 

Me chocó bastante escuchar a las chicas (sobre todo a Jisoo) emplear curse words o palabrotas/maldiciones tan fuertes. Con razón es una de las canciones con etiqueta de explícita. No suelo ser muy fan del empleo de este tipo de palabras, pero en este caso son completamente necesarias para el significado de la canción y honestamente cada vez que pronuncian alguna supone un punto álgido de la canción. Me puedo imaginar a mí misma gritándolas a pleno pulmón si alguna vez tuviese la imposible oportunidad de escucharla en directo.

8ª)Ready for love: 7/10. 3 estrellas y media de 5. A pesar de ser el primer adelanto que tuvimos del álbum y conocerla desde antes de Pink Venom, la había escuchado poco más que un par de veces, aunque realmente no está nada mal. El ritmo de ¿trompetas? (o algo que se le parece) engancha mucho, es enormemente pegadizo. El videoclip es absolutamente decepcionante y me puse a verlo con todo el convencimiento de que iban a salir ellas. Menudo chasco me llevé. No lo he vuelto a ver desde entonces.

                

Mi ranking de favoritas ha cambiado una y otra vez a lo largo de esta semana transcurrida desde el lanzamiento del álbum:

 

Primera impresión:

1-Pink venom

2-Shut down

3-Ready for love

4-The happiest girl

5-Tally

6-Yeah, yeah, yeah

7-Typa girl

8-Hard to love

 

 

Segundo ranking:

1-Pink venom

2-The happiest girl

3-Ready for love

4-Shut down

5-Tally

6-Yeah, yeah, yeah

7-Hard to love

8-Typa girl

 

 

Ranking actual:

1-Pink venom

2-Tally

3-The happiest girl

4-Ready for love

5-Shut down

6-Typa girl

7-Hard to love

8-Yeah, yeah, yeah

 

  




domingo, 18 de septiembre de 2022

Opinión sobre el musical de "La Bella y la Bestia" (2022)

 

Texto/adaptación: Paula Llorens y Manuel Maestro.
Composición musical: Nacho Anrubia.
Dirección vocal: Silvia Rico.
Coreografía: Cristina Fernández.
Dirección: Manuel Maestro.

 

Como parte de las ferias y fiestas de mi ciudad, fui a ver el musical de La Bella y la Bestia. Fue una amiga quien me lo propuso y yo decidí acompañarla aunque no tuviera un interés especial en ello. En el pasado ya habíamos ido a ver Aladin: un musical genial y nos había gustado. Pensaba que, fuese como fuese la obra, nos gustaría y nos alegraríamos de haber ido a verla.

Eso pensaba.

La verdad es que fue un gran fiasco.

Sé que se trataba de una adaptación al teatro de una película de Disney, pero podía haber tenido un enfoque mucho más serio y profesional del que tuvo. Fue realmente infantiloide y low-cost. En la producción, en los diálogos, en las canciones, etc. Sé que está dirigido a todos los públicos, pero precisamente por eso deberían de haber procurado que enganchara también a los adultos. La adaptación cinematográfica de La Bella y la Bestia de 2017 protagonizada por Emma Watson es un ejemplo absolutamente perfecto de cómo hacer una versión de esa historia que haga que incluso los mayores sueñen despiertos y salgan maravillados del cine.

Evidentemente, había muchísimos niños entre el público, pero ni siquiera ellos parecían realmente interesados, ya que no cesaban de moverse en sus asientos, hablar y hacer ruido. Por tanto, carecía del atractivo suficiente para atraer tanto a los menores como a los mayores. Además, a pesar de su brevedad (1h 10') se me hizo larga.

Otra cosa que me molestó en gran medida fue la serie de traiciones que hicieron a la historia original. Aunque se trate de una adaptación, últimamente se está llegando a tal punto que son más las diferencias que las semejanzas que guardan con las obras originales. Cuando vas al cine a ver X historia, vas para ver X historia, no algo que solamente se le parezca. En este caso, cambiaron nombres de personajes (Gastón no se llamaba así y era una versión de este personaje muy descafeinada e intrascendente), cambiaron algunos acontecimientos o su orden, y, lo más descarado, Lumière y Din-Dong fueron sustituidos por dos estatuas llamadas Donatello y Miguel Ángel. No me vale la excusa de que pudiera ser complicado animar un candelabro y un reloj porque ya se ha hecho en muchas obras teatrales y es tan simple como que los actores se disfracen de tales objetos, aunque el resultado fuese un poco baturro. Aunque admito que tenían su gracia las bromitas que Donatello y Miguel Ángel suscitaban con sus nombres —el hecho de tener que aclarar que se llamaban así por los escultores renacentistas, no por las tortugas ninja—.

Algo en lo que todos estaremos de acuerdo es que cuando vamos a ver La Bella y la Bestia vamos con la idea y la ilusión de escuchar el icónico tema Bella y Bestia son. Pues he ahí un nuevo fiasco. Las canciones de esta producción no eran las originales, sino otras nuevas. Y ninguna de ellas particularmente destacable, y de letras que se salían un poco de la esencia de la historia. Las voces de los actores no eran malas pero tampoco señalables, y la actriz que interpretaba a Bella desafinó en ciertos momentos.

¿Los dos únicos puntos positivos para mí? El hermoso vestido que Bella lució al final (muy elaborado para lo poco que lo aprovechó) y las bonitas imágenes que iban siendo proyectadas en el escenario, utilizando como base un libro gigante con ventanas a modo de ilustraciones que iban cambiando con el curso de la historia. Eso sí, prácticamente no se usó mucho más atrezzo que ese.

El último punto negativo que mencionaré ya no tiene que ver con el musical sino con el recinto teatral. Estimo mucho El Liceo, pero honestamente, ciertos aspectos de la infraestructura dejan mucho que desear, al menos en la zona de gradas. Como el hecho de que el espacio entre la barandilla y los asientos sea tan ínfimo que tengas que levantar a toda la fila para poder pasar, pero que dicha barandilla sea tan alta que haya que estar toda la obra inclinado hacían delante y apoyado sobre ella para poder ver algo, sin poder recostar la espalda en el respaldo en ningún momento. Y los niños lo tienen aún peor para ver. Para colmo, si me hubiese tocado tan solo un asiento más a la izquierda hubiera tenido que estar todo el rato inclinada hacia un lado invadiendo el espacio de la persona de al lado ya que me hubiese encontrado con una columna a pocos centímetros de mi cara.

Comprendo que es una obra de las que se pueden considerar baratas —las entradas oscilaban entre los 12 y 18 euros—, pero honestamente, por 12 euros espero ver más de lo que vi.

  

 Fuentes de las imágenes:

https://www.ciudaddecultura.org/es/programacion/bella_bestia_el_musical_10-09-2022_19_30

https://www.lagacetadesalamanca.es/salamanca/el-liceo-acogera-el-musical-la-bella-y-la-bestia-en-las-ferias-y-fiestas-AA11448239

https://img.salamancartvaldia.es/simg/2022-09/20220910174016__FS_8797.jpg