1-Introducción. ¿Por qué he decidido
leerme esta trilogía ahora?
Hace
unos años me enteré por Instagram de que la versión regrabada de This love de
Taylor Swift iba a ser lanzada antes de tiempo ya que iba a estar incluida en
la serie El verano en el que me enamoré.
Sorpresivamente, todavía nos tocó esperar otro año hasta que el resto de 1989 (Taylor’s version) fue lanzado. Para
aquellos despistados, aclaro que me refiero a la regrabación del disco 1989 de Taylor Swift. Lo cierto es que,
para cuando empecé a ver la serie hace apenas algunas semanas ni siquiera me
acordaba si realmente aparecía una canción de Taylor en ella o cuáles eran,
porque aparecen varias.
No
obstante, nunca sentí un interés particular por ver esa serie hasta que el año
pasado el furor por ella empezó a estar algo más presente en internet con
ocasión del estreno de la tercera y última temporada. Recuerdo a Perrie de
Little Mix ser preguntada por ella en una entrevista en remoto, y también
muchos comentarios tomando partido por Conrad o por Jeremiah bajo algún vídeo de
Youtube con traducción de alguna canción que a estas alturas ya no recuerdo. Yo
obviamente andaba muy perdida y no me enteraba de nada ni me quedaba con los
nombres, tan solo con la idea enormemente genérica de que debía de ser la
típica historia con protagonistas muy jóvenes en la que hay un triángulo
amoroso, como la mayoría.
Como
llevo unos años tratando de encontrar en alguna biblioteca la trilogía de A todos los chicos de los que me enamoré, de
la que vi las películas hace años, supongo que en algún momento me enteré de
que esta misma autora (Jenny Han) era quien había escrito los libros en los que
está basada la serie de El verano en el que
me enamoré. O bien lo descubrí al leer algo sobre la serie, una de dos.
El
caso es que, como me gusta especialmente leer o ver contenido sobre la estación
en la que me encuentre en cada momento, a lo largo de este verano me propuse
leer esta trilogía y luego ver la serie (ya que dentro de lo posible siempre me
gusta leer los libros antes de ver la adaptación visual, como debe ser). Dado que
el primer libro estaba prestado hasta principios de septiembre, me tocó esperar
hasta esa fecha, ya casi concluyendo el verano, para poder leerlos. Según empezaba
a leer el tercer y último libro también comencé con la primera temporada de la
serie.
Esta
misma semana ya ha entrado el otoño y, aunque logré terminar los libros a
tiempo, apenas he podido ver la primera temporada antes de cambiar de estación,
por lo que las dos siguientes, que aún las tengo por ver, ya las voy a ver
fuera de temporada. Una hace lo que puede con el escaso tiempo del que dispone
para estas cosas.
2-Mi opinión sobre la trilogía de
Jenny Han:
*Nota:
lógicamente, esta reseña contiene spoilers.
De lo contrario, difícilmente podría dar mi opinión sobre los acontecimientos
de los libros.
Sinceramente,
el primer libro (El verano en el que me
enamoré, 2009) me decepcionó un poco. No comprendía por qué tanto furor por una historia
tan simple, porque, honestamente, el primer libro es muy flojo y no tiene nada
que lo haga adictivo. Los personajes son bastante planos y sosos, sin personalidades
cautivadoras o bien trabajadas, y no ocurre nada en la historia que te haga
esperar con ansia qué está por ocurrir. Tampoco me parecía que estuviese especialmente
bien escrito, la redacción no parecía particularmente bien cuidada.
La
narración intercala capítulos sobre el presente de la historia con otros sobre
otros veranos de una Belly más pequeña disfrutando también de sus vacaciones en
la casa de verano, con lo cual acabas configurando una imagen global sobre cómo
han sido las vacaciones que han vivido juntos desde que eran pequeños hasta el
momento en el que está teniendo desarrollo la historia.
Prácticamente
desde el principio tuve claro que Jeremiah me caía mejor que Conrad y que era
mi hermano preferido, y aún no veía ningún interés de Belly por el primero que
pudiera convertir la historia en un triángulo amoroso, pero ya sospechaba yo
que sucediera lo que sucediera después seguramente Belly escogería a Conrad
porque en este tipo de historias siempre acaban eligiendo a su primer amor,
idea que considero que está demasiado romantizada. El primer amor no lo convierte
automáticamente en el mejor.
El
giro dramático de la historia al final de este primer libro lo siento un poco
innecesario, como un intento desesperado de la autora de meter algo de drama en
una historia en la que no viene a cuento solo por la creencia de que todas las
historias necesitan su momento trágico. El epílogo resulta un poco confuso. La autora
juega pretendidamente al despiste para que tardes en averiguar quién es la
persona con la que Belly tiene una cita al final.
Sobre
el segundo libro (No hay verano sin ti, 2010)
tengo sentimientos encontrados. Está apreciablemente algo mejor escrito que el
primero, parece tener algo más de calidad. Sin embargo, siento que tanto
dramatismo resulta innecesario en este tipo de historia. Se supone que es una narración
sobre un amor de verano, no sobre el duelo tras la muerte de un ser querido, y francamente,
este último hecho ocupa un peso desproporcionado en esta segunda parte, hasta
el punto de que una historia que debería sentirse liviana, ligera de leer, diseñada
para pasar el rato y desconectar de los problemas, se convierte en una lectura
que deprime tu ánimo y te deja el corazón pesado tras haberla estado leyendo.
Me
agrada particularmente el giro que dan los acontecimientos al final, aunque me resulta
bastante llamativo que esta historia no se convierta verdaderamente en un
triángulo amoroso hasta el final del segundo libro. Llama la atención cómo en
la serie cambian esto (entre otras muchas cosas) y provocan que desde la
primera temporada el triángulo amoroso y las dudas de la protagonista entre
ambos ya estén presentes, supongo que para darle más interés y suspense.
Quiero
incidir en que Jeremiah es el único que merece a Belly. Entiendo que Conrad
tiene otra personalidad y otra forma de procesar el duelo, pero eso no
justifica que tratara mal a Belly en momentos que eran importantes para ella.
Conrad tiene un carácter cambiante y voluble, presa de sus caprichos. Estar con
él es vivir al borde del acantilado, sin saber lo que te espera al otro lado.
Jeremiah siempre es afable y está ahí cuando lo necesitas. Proporciona la
estabilidad que debería ser básica y
necesaria en cualquier relación. ¿Qué puede haber mejor que eso? Estoy muy
harta de que se romantice tanto al chico malo, al problemático, como el único
capaz de despertar sentimientos de amor profundos en las protagonistas femeninas
de las historias que desde hace décadas se venden para las chicas jóvenes. Tomando
esos modelos como referencia siempre van a perseguir el peligro, el drama, el desasosiego,
y cuando se presente ante ellas un buen chico que las cuide y las quiera de una
forma estable y apacible, que les transmita seguridad, no lo van a saber
apreciar o valorar como merecen.
No
obstante, he leído suficientes historias como para imaginar que en el último
libro Belly acabaría escogiendo a Conrad. Siempre es así. *Insertar aquí
suspiro de exasperación*.
Aun
viendo venir esto, me sorprendió para bien el inicio del tercer libro (Siempre nos quedará el verano, 2011), porque se
produce un salto de dos años en el tiempo en el que se ve que el affair entre Belly y Jeremiah ha
resultado ser algo mucho más serio y ya llevan dos años juntos. Me gustó verlos
así de enamorados, pero que desde el primer momento la autora ya se inventara
un motivo para que Belly recelara de Jeremiah fue la confirmación que yo
necesitaba de que estaba buscando cualquier excusa para justificar una ruptura
y que ella regresara a los brazos de Conrad. No sé si resulta muy creíble que
Jeremiah le fuese infiel a Belly con lo buen chico que es, más bien parece un
suceso bastante out of character, es
decir, que no obedece a su verdadera personalidad y se nota que está “sacado de
la manga” para forzar que tanto Belly como el lector se decepcionen con él. Esto
se me confirmó con ciertos matices que la autora nos va ofreciendo sobre la
personalidad de Jeremiah que en libros anteriores nunca se habían mencionado. Por
ejemplo, que de repente se comportara de forma supuestamente insoportable
cuando se hallaba en compañía de sus amigos o que fuese muy despreocupado con
las tareas del hogar. Son características de su personalidad que nunca se nos
habían introducido hasta el momento, por lo que resulta muy evidente que la
autora se las estaba inventando sobra la marcha para forzar este “desenamoramiento”
y que tanto Belly como el lector volviesen sus ojos hacia Conrad de nuevo.
La
única forma en la que podría tratar de justificarlo sería argumentando que por mucho
que alguien haya sido tu amigo desde siempre hasta que no comienzas una relación
amorosa y convives con él no puedes llegar a conocerlo verdaderamente con todos
sus defectos, pero, sinceramente, creo que es obvio que estoy en lo cierto en
mi suposición del párrafo anterior. Además, no se sigue el mismo proceso, sino
justo el contrario, en el caso de Conrad, con el que Belly no para de comparar inconscientemente
a Jeremiah dejando a este último mal parado.
Quiero
romper una lanza a favor de Belly para afirmar que yo temía que fuera a
portarse mucho peor con Jeremiah de lo que en verdad lo hizo, negándose a
perdonarle al principio o dejándole tirado de malas maneras durante su breve
compromiso prematrimonial. Temía que mostrando Jeremiah una actitud intachable
ella comenzara a coquetear de nuevo con Conrad y rompiera con Jeremiah justo
antes de la boda, pero en su defensa diré que parecía quererle de verdad y que
a pesar de las dificultades luchó por seguir adelante con el proyecto de boda y
no fue hasta que tras unas horas terribles él mismo la puso entre la espada y
la pared diciéndole que no se casaría con ella si seguía albergando sentimientos
por Conrad que ella finalmente reculó. Si es cierto que me molestó que lo
hiciera y considero que por deferencia hacia él y hacia todos los invitados
deberían de haber seguido adelante con la boda aunque se hubieran divorciado al
poco tiempo, porque así al menos lo hubieran intentado y no hubieran quedado en
evidencia delante de los familiares y amigos.
Aun
así, el verdadero culpable de todo este desastre no es otro que Conrad. Puedo entender
que hay momentos en los que parece cuidar a Belly de una forma que despierta
afecto por él, pero nada, repito, NADA, justifica que él fuera tan
increíblemente egoísta como para esperar a declararle sus sentimientos a horas
antes de la boda. Todas las fanáticas de Conrad unidas no podrían inventar excusas
lo suficientemente buenas como para justificar semejante actitud. Tuvo dos años
para recuperar a Belly. Dos años. Incluso si el catalizador de sus sentimientos
hubiera sido que ella y Jeremiah anunciaran su compromiso también hubiera dispuesto
de meses para frenar la boda. Pero si en todo ese tiempo no tuvo la valentía de
declarársele, lo justo hubiera sido que se resignara a guardar silencio,
renunciar a ella y no interrumpir lo que no se había atrevido a detener mucho
antes. Me parece el acto más ruin del mundo declarar tus sentimientos por
alguien que sabes que te ha amado justo antes de la boda que le unirá a otra
persona de su elección, que para colmo no es otro que tu hermano, al que
también vas a producir un daño irreparable. Simplemente imperdonable y me
parece indignante que se romantice una conducta así.
Si
no me enfureció este resultado fue porque ya me lo veía venir desde el
principio, incluso creía que se produciría mucho antes.
No
obstante, he de admitir que, si de por sí este tercer libro es el más
entretenido y emocionante con gran diferencia respecto al resto, son
precisamente los tres momentos de los capítulos finales en los que Conrad da un
paso al frente y exhibe su corazón frente a ella, con el comprensible (y muy
respetable por mi parte) desdén y rechazo de ella como respuesta, los tres
momentos más emocionantes y adictivos de toda la saga, que viví con una
intensidad con la que no había vivido ningún otro y de hecho los volví a releer
de nuevo para volver a disfrutarlos. Creí que ella caería a sus pies enseguida,
pero se mantuvo sorpresivamente inflexible teniendo en cuenta las
circunstancias y aún estaba dispuesta a seguir con la boda, algo que le aplaudo
aunque al final desgraciadamente si acabara por echarse atrás.
Pero
me reafirmo en lo dicho, que este tipo de dramatismo sentimental resulte
trepidante de leer no justifica que sea una conducta aceptable por parte de absolutamente
nadie.
3-Breve apunte sobre la serie y conclusiones:
Poco
puedo comentar sobre la serie puesto que he visto solamente la primera
temporada, aunque la retomaré en cuanto pueda. Lo que sí puedo afirmar es que,
cómo no, introducen demasiados cambios para mi gusto, y cambios que no veo nada
justificables.
Se
inventan personajes y relaciones que no existen en los libros, cambian o
alteran muchos acontecimientos o se los inventan por completo (incluso tramas completas),
fuerzan el triángulo amoroso desde la primera temporada, etc.
Aparte
de eso, se nota a la legua que es una serie bastante floja y de poca calidad. La
banda sonora es un punto positivo a destacar, ya que me gustaría hacer una
mención especial al hecho de que incluyen dos canciones de Taylor Swift y dos
canciones de Olivia Rodrigo en su primer episodio y otras dos de Taylor en el
último de esa primera temporada.
A modo
de conclusión sobre los libros, diré que se trata de una historia bastante
simple y sencilla, para pasar el rato con una lectura romántica sin grandes
pretensiones. No se debe esperar leer un romance verdaderamente profundo y
trabajado con personajes muy bien construidos y desarrollados porque no es el
caso. El segundo libro resulta inesperadamente trágico de una forma
absolutamente innecesaria e incómoda pero el tercero es sin duda alguna el que
más merece la pena y el que mejor escrito está.
Calificación de la trilogía: 6’5/10
Fuentes de las imágenes:
https://www.google.com/imgres?q=fechas%20libros%20el%20verano%20en%20que%20me%20enamore&imgurl=https%3A%2F%2Fdam.elcorteingles.es%2Fproducto%2Fwww-001006539579794-02.jpg&imgrefurl=https%3A%2F%2Fwww.hipercor.es%2Flibros%2FA46216451-el-verano-en-que-me-enamore-bolsillo-tapa-blanda%2F&docid=9ZzdwwGf2sHyAM&tbnid=u_W17hB-BkYZIM&vet=12ahUKEwjOzJqA3oyXAxXgygIHHX-yAM4QnPAOegQIPRAA..i&w=1080&h=1080&hcb=2&ved=2ahUKEwjOzJqA3oyXAxXgygIHHX-yAM4QnPAOegQIPRAA
https://www.abacus.coop/es/estuche-trilogia-el-verano-en-que-me-enamore/1399118.96.html?srsltid=AU7gw4UvW6YllWXl91hGYlIe7SsD6-9zD_YWDIvUuFbss7yr0BpLze6T

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