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lunes, 9 de febrero de 2026

Reseña sobre "Tres meses" (2023) de Joana Marcús

Calificación: 6'5/10

Cuando comencé esta saga pensé que estaba constituida solamente por dos partes, pero después descubrí que contaba con un total de cuatro libros. 

Este libro, el tercero, es la misma historia narrada en Antes de diciembre y Después de diciembre pero bajo el punto de vista de Jack Ross, no de Jennifer Brown. No solo narrando los mismos acontecimientos bajo su prisma sino también añadiendo otras escenas en las que ella no estaba involucrada. Parecido al caso de Sol de Medianoche, que era la historia de Crepúsculo narrada por Edward y no por Bella. Por eso decidí leérmelo, porque me suele gustar contrastar las vivencias y perspectivas de una de las partes de la pareja con las de la otra, aunque ya conozca los sucesos.

Por su parte, el cuarto libro no tengo un interés especial en leerlo puesto que los protagonistas ya no son Jack y Jenna sino sus hijos, algo que siempre me causa rechazo leer.

 

Al igual que el libro anterior, en Tres meses los acontecimientos empiezan narrándose lentamente pero según la trama va por la mitad “meten el turbo”. En esta ocasión aceleran en dos ocasiones: tanto en los acontecimientos que equivalen al primer como al segundo libro, según alcanzan la mitad en su desarrollo, como si a la autora solo le interesara contar cómo comienza la tensión romántica y progresa el acercamiento de los protagonistas pero una vez que formalizan la relación perdiera todo interés en revelarnos cómo es su día a día en pareja, cuando precisamente a mí es lo que más me suele gustar leer.

Pensé que Tres meses empezaría antes de conocer a Jen, pero lo cierto es que comienza desde esa misma mañana. El ritmo me estaba pareciendo aceptable hasta que a partir de que empiezan a salir juntos como pareja los acontecimientos se precipitan demasiado, tal y como he mencionado antes.

Algo que me llamó la atención de estos libros y sobre todo de este último es que se representan los diálogos internos de los protagonistas por medio de frases en cursiva, como si su conciencia o su ángel o demonio en cada hombro les rebatieran sus ideas.  En este tercer libro se les dan aún más protagonismo y son más frecuentes y graciosas que en los de Jen.

Me gustó leer sobre cómo fue la estancia de Jack en Francia y el rodaje de su película, en lugar de ignorar el año que estuvieron separados como la autora hizo en Después de diciembre. Respecto a los sucesos que conocíamos sobre dicho libro, la autora nuevamente vuelve a acelerar al cabo de unos cuantos capítulos, yendo lenta al principio pero luego desesperadamente rápido. Me hubiera gustado leer sobre el viaje a Grecia, que ya me molestó que se ignorara en el libro anterior. Sin embargo, agradecí que aquí sí expliquen de forma más clara por qué estaban enfadados antes de Nochebuena, ya que fue algo que me desconcertó bastante en el libro anterior. En cambio, para mi sorpresa,  ignoran el beso de Mike y Jen, lo que me extraña teniendo en cuenta cuánto afectó esto a Jack y sus inseguridades previas.

Por muy utópica que pueda parecer, me gustó leer la reconciliación de Jack con Mike y su madre, ya que considero que sobre todo con él se sobrepasaba demasiado. También disfruté de leer ciertas escenas inéditas como la conversación de Jack con la psicóloga mientras estaba en la clínica de desintoxicación y el discurso de Mike en la boda.

Lo curioso es que a pesar de ser un volumen más estrecho que los dos anteriores, cronológicamente abarca más tiempo que los otros, puesto que aparte de no suprimir el año separados añade anexos sobre su vida futura. Pero claro, en general todo “muy por encima”, sin profundizar ni extenderse demasiado, saltando de unas escenas clave a otras y suprimiendo algunas que me hubiera gustado leer. Como era lógico en mí, no me gustaron los anexos sobre los hijos, los veo cursis e innecesarios. Y sigue sin parecerme bien que tuvieran tantos hijos de tan jóvenes.

 

En definitiva, aunque no aporta mucho nuevo salvo más detalles sobre qué hizo Jack aquel año que estuvieron separados, en general sí me ha gustado leer su perspectiva sobre su relación con Jen y su vida en general, y creo que sin duda también gustaría a quienes hayan disfrutado con los libros previos de la saga, con lo cual sí lo recomendaría.

domingo, 4 de enero de 2026

Reseña de "Después de diciembre" (2022) de Joana Marcús

Calificación: 7/10

Aviso: esta reseña contiene spoilers.

Comencé este libro estando sumamente descontenta con el final de Antes de Diciembre (uno de los peores finales que había leído en mucho tiempo). Por eso mismo necesitaba saber cómo iba a resolverse. Intuía que el destino volvería a reencontrar a la parejita y se reconciliarían (era bastante previsible), pero aun así necesitaba leerlo porque no podía quedarme con el frustrante e indignante final del anterior.

En términos generales, este me ha gustado y enganchado más que el anterior. Es más adictivo y me provocaba mucha más curiosidad saber cómo iban a sucederse los acontecimientos. De hecho, lo he leído en mucho menos tiempo, apenas cuatro días en plenas festividades navideñas.

El aviso del principio acerca de que podía contener escenas que hirieran sensibilidades me preocupó, pero afortunadamente se refiere solamente al tramo inicial del libro y a cómo se representan los problemas de un adicto a las drogas.

El libro comienza con una Jenna supuestamente renovada. Me alegro de que decidiera ir a terapia porque realmente lo necesitaba, pero alucino con que siguiera convencida de que hizo lo correcto al dejar a Jack (en esta reseña le voy a llamar Jack en lugar de Ross porque así es como ella ser refiere a él y a mí me sale más natural que pensar en su apellido).

Me parece absolutamente incomprensible que la familia de Jenna, especialmente sus padres, pasaran de odiar a Monty y querer que ella le abandonara a culparla por haberlo hecho, a pesar de haberla agredido físicamente. Un cambio de opinión así no me pareció nada coherente ni justificable en la trama. Y que llegaran al punto de contratarle para que trabajara para ellos ya sí que no tiene ni pies ni cabeza, es una absurdez por parte de la autora. Me gustó que Jenna diera un puñetazo metafórico sobre la mesa y les dejara las cosas claras y se marchara de casa. Por una vez en su vida supo defenderse. Por su parte, fui muy fan de su abuela cuando salió con la escopeta cargada a enfrentarse a Monty para alejarlo de ella cuando fue a verla.

Aunque es un poco decepcionante que no llegue a haber una conversación profunda y sincera en la que los padres de Jenna se disculpen con ella por no haberla creído con lo de Monty y por haberla tratado tan mal, supongo que es más realista de esa forma.

Cambiando de tema, sinceramente, no comprendo que Naya quisiera seguir en contacto con Jenna después de que se largara sin más explicaciones, esta no se lo merecía. La verdad es que es increíble que Jenna tuviera la poca vergüenza de volver a marcharse a vivir con ellos después de cómo les dejó colgados en el libro anterior, y que tuviera las tragaderas de volver a la casa del chico al que había tratado tan mal a pesar de los recuerdos que eso pudiera detonarle.

Obviamente, Naya se portó fatal al mentirle y decirle que Jack seguía en Francia (y también al no decirle que Jack había recaído en las drogas). Menudo panorama tan incómodo para todos ellos. Realmente tuvo poquísimo sentido común.

Sinceramente, no resulta nada creíble que Lana de forma repentina se volviera tan simpática con Jenna cuando no la tragaba, y sin ningún tipo de conversación entre ellas en la que hicieran las paces. Además, si tan amiga era Lana de Jack, debería haber repudiado a Jenna por abandonarle de esa manera.

Era sumamente obvio que Jack iba a recaer en la bebida, el tabaco y las drogas cuando Jenna le dejara, lo que sigo sin creer es que ella fuera tan rematadamente estúpida como para no intuirlo. Aun así, no apruebo la conducta de Jack ni con sus amigos, ni con ella, ni con él mismo. No tiene derecho a tratar a todo el mundo de esa manera ni a permitir que tengan que cuidar de él porque no sabe cuidar de sí mismo.

Jenna se equivocó al prestarle dinero. Vale que le debía mucho a él y era la ocasión de devolverle algo, pero estaba claro que ese se lo iba a gastar en drogas y si se lo daba estaba reforzando su conducta y creando un patrón por el que él podría haberle pedido dinero más veces para financiar sus consumiciones.

Admito que, a pesar de que Jenna no se lo merecía, yo agradecía leer esos pequeños fragmentos en los que él bajaba la guardia por estar colocado y volvía a buscar su afecto.

Curtis en términos generales me caía bien, pero me dio lástima que Chris “le aburriera” o no fuera lo suficientemente excitante para él. Pobre Chrissy. Respecto a los celos de Jack hacia Curtis, aunque eran comprensibles, no justificaban sus explosiones de ira.

Algo que me decepcionó de él, y en eso sí comprendo a Jenna, es que la mintiera al decirle que no se acostó con nadie en su ausencia, solo para sonsacarle si ella lo había hecho. Obviamente estaba en su derecho puesto que no estaban juntos, pero debería haber sido sincero con ella.

Por descontado, me alegró lo indecible (quizá la parte que más me gustó de todo el libro) que Jenna le plantara cara por fin al padre de Jack y le soltara verdades sin filtro ni miedo, y sobre todo que este último lo presenciara e intuyera la verdad de lo ocurrido el año anterior. Finalmente se supo que el secreto que Jack había escondido sobre su padre era que este les había pegado a su hermano y a él en el pasado. Esto sin duda era muy creíble, pero yo en el libro anterior sospechaba algún tipo de escándalo relacionado con haberse sobrepasado con alguna chica joven (de ahí que Jack no quisiera que Jen se quedara a solas con él), cosa que al final quedó desmentida.

Nuevamente, me faltó una mayor comunicación y claridad de conversación en la decisión implícita de este y Jenna de volver juntos, y que ella le explicara mucho mejor su decisión de abandonarle y se disculpara genuinamente por haberle arruinado la vida.

Como es lógico, detesté que la autora tomara la decisión de embarazar a Naya siendo ella y Will tan jóvenes y, sobre todo, que tomaran la decisión de seguir adelante y tener al bebé en lugar de abortar. ¿Qué fijación enfermiza tiene la autora con hacer a las mujeres madres tan jóvenes? Shanon, Naya y la propia Jenna. ¿Qué necesidad hay de arruinarles la juventud de esa manera cuando para colmo sus actos y comportamientos revelan que se encuentran lejos de ser adultas responsables y maduras? ¿Qué clase de mensaje pretende dar a los lectores? ¿Que las tomen como modelo y a los comienzos de su veintena ya deseen jugar a los papás y las mamás con bebés de verdad en lugar de preocuparse de construir una vida, carrera y futuros estables para ellos mismos?

Naya no me caía mal en absoluto, pero se notaba a las claras que es una inmadura con pájaros en la cabeza cuya única preocupación era acostarse con Will ochenta veces al día. Él era mucho más maduro y responsable, pero seguía sin tener la edad suficiente para ponerse a ser padre.

Una vez pasado el viaje de Jen y Jack a Grecia (que me hubiera gustado que se nos narrara), el libro comenzó a decaer en interés por varios motivos. El ritmo en sí parece perder cadencia e interés, pero, aparte de eso, los propios acontecimientos no contribuían a hacerlo más excitante.

Por una parte, los meses comienzan a pasar sorprendentemente rápido sin contarnos nada relevante sobre ellos, salvo que Jack se marcha de promoción de su película y la relación de ambos parece enfriarse un poco, sin explicarnos por qué.

Por otra parte, todo gira alrededor del embarazo y parto de Naya, temas sobre los que detesto leer y que me parece una prueba de que la autora no sabía de qué más narrar para que no quedase un libro muy corto.

Por último, parece que se deja en el aire varias cuestiones en la que se podía haber aprovechado para entrar en detalle y explicárnoslas. Aparte de lo ya comentado sobre las tensiones sin causa aparente entre Jack y Jenna que como tontos ni siquiera se molestan en abordar, tampoco se nos ofrece una explicación coherente acerca del cambio de comportamiento de Mike.

No he hablado hasta ahora de Mike y llega el momento de hacerlo. Al principio del primer libro no me caía demasiado bien porque no veía un caradura y un desastre, y Jenna me parecía una insoportable metomentodo por entrometerse en la relación de hermanos y constantemente meter baza para que Jack le dejara quedarse en su casa. ¿Qué derecho tenía ella a decidir eso? Pero admito que con el transcurso del primer y, sobre todo, segundo libro, se le va cogiendo afecto por su personalidad tan despreocupada, infantil y sin aparentes malas intenciones.

Eso sí, algo que no comprendí ni me gustó del libro fue que en ningún momento llegara a explicarse por qué razón su comportamiento se enrareció y comenzara a estar más taciturno o a no responder a los improperios de Jack. Lo único que se nos explica es que su banda se ha disuelto, pero la conversación parece dar a entender (o quizá yo he tratado de leer demasiado entre líneas), que eso no puede ser todo lo que le ocurre. Pero no vuelve a explicársenos más al respecto.

Yo intuía (y pareció confirmarlo la escena del beso) que se estaba enamorando de Jenna y que le dolía la relación que esta mantenía con su hermano porque era lo que él deseaba para sí mismo, pero si esto es así, ¿porque nunca se llega a explicar de forma clara y explícita? ¿Por qué Jenna y él en lugar de ignorar lo ocurrido como si no hubiera ocurrido no se sentaron a hablar sobre el asunto para que Mike nos confirmara tanto a ella como a los lectores que era eso lo que le ocurría?

Esto me lleva a tener que criticar de nuevo a Jenna, porque se lo merece. Había hecho un pacto de sinceridad con Jack y resulta que toma la resolución de no contarle que Mike la ha besado. Era evidente que cuanto más tiempo dejara transcurrir más complicado iba a ser contar algo así (sin la justificación añadida de que acababa de suceder). Si era algo que ella no había buscado y que le había molestado, lo lógico era contárselo a Jack cuando antes para que no pensara mal de ella. Era algo que iba a destaparse tarde o temprano y cuando llegara a oídos de Jack le dolería el doble por el hecho de haberse lo ocultado durante tanto tiempo, y este hecho le llevaría a dudar si eso implica que ella tenía sentimientos por Mike, dado que si no los tuviera se hubiera sincerado antes sobre lo ocurrido.

Son conclusiones sumamente obvias, pero, nuevamente, Jenna parece la típica persona incapaz de llegar a este tipo de conclusiones lógicas por sí misma como lo haríamos los demás.

En lo referente a Nel, sí esperaba que tuviera algo más de relevancia en este libro porque en el primero fue la nada más absoluta, una personaje muy desaprovechado y que no aportaba más que constituir una mala amistad con la que Jenna pudiera comparar la buena que tenía con Naya y un pretexto para que Monty le fuera infiel con alguien conocido.

Sinceramente, en este libro tampoco es que hayan aprovechado tanto su personaje. Por una parte me sorprende que siendo alguien más narcisista y con más carácter que Jenna, se dejara mangonear por Monty de la misma manera que Jen lo había permitido en el pasado. Pero se merecía pasar por lo mismo que había pasado ella por haber sido la peor amiga posible y no haber dudado en acostarse con el novio de ella a sus espaldas. Lo que no comprendo es que no hiciera intentos por salir de esa situación y que si sus padres no dudaron en animarla a marcharse a otra ciudad, no pusieran el mismo empeño en encargarse ellos mismos de que Monty se alejara de ella.

Obviamente, no es muy creíble que tal y como Nel la había tratado Jenna se preocupara de llamarla por teléfono para ver cómo está e ir en su búsqueda para rescatarla, pero es que hay varias cosas en la historia que no tienen ni pies ni cabeza. Nel ni siquiera volvió a aparecer después de eso.

Jenna nuevamente se portó fatal con Jack por utilizar su coche sin decirle para qué, es normal que él se enfadara, lo que no entendí fue que nunca volvieran a hablar sobre el tema para dejar las cosas claras y arreglarlo en lugar de dejar que se enquistara y sumara tensión a su relación.

Por no ser el único personaje del que no hable, le dedicaré un párrafo a Sue, aunque no es que suscite mucho contenido. Al principio del primer libro me caía muy mal por razones obvias, es una borde y una maleducada. Me suelen caer bien los personajes cortantes pero si solo si eso se ve acompañado de un sarcasmo ingenioso y ocurrente y de un mínimo indispensable de educación y no es el caso. Tampoco me gusta nada que persuadiera a Jenna de fumar droga. Sin embargo, se la va a aceptando más durante el transcurso de la historia, pero sinceramente, no es que aporte mucho a la trama. Llegué a pensar que acabaría emparejada con Mike pero no ocurrió.

Del resto del libro es que hay poquísimo que rescatar. Los meses siguen transcurriendo inexplicablemente rápido, nunca llega a haber conversaciones que clarifiquen las actitudes taciturnas y distantes de Mike y Jack respecto a Jenna o los demás, Vivian por suerte no llega a dar por saco tanto como parecía, etc.

Así llegamos a algo que terminó de rematar el tramo final del libro para mí: el embarazo de Jenna. De verdad, ¿qué necesidad había? ¡Si ni siquiera se iba a desarrollar ampliamente en la historia! (por suerte). Muy feminista se muestra la autora en su discursito sobre denunciar implícitamente las relaciones de maltrato pero bien que pone a todas las mujeres de su historia a engendrar hijos lo más temprano posible. En el caso de Jen, con unos 23 o 24 años si no erré en mis cálculos.

Para concluir, diré que quizá en términos generales este libro puede haberme gustado ligeramente más que el anterior por haber tenido más emoción o haber sido más adictivo, pero el último tercio del libro se viene abajo de una forma brutal. Aun así, me ha gustado la historia y quizá vuelva a leerla en el futuro.

Descubrí recientemente que la saga tiene otros dos libros más (desconocía si con los mismos personajes o con otros), y hoy mismo me he enterado de que el tercero de ellos narra los mismos acontecimientos pero desde el punto de vista de Jack, así que me lo leeré. En cuanto al cuarto, dado que está protagonizado por los hijos de los protagonistas, no me interesa lo más mínimo por ahora.


Fuente de la imagen: Casa del libro

Reseña de "Antes de diciembre" (2021) de Joana Marcús


Calificación: 6'5/10

(Aviso: esta reseña contiene spoilers).

Llevaba años queriendo leerme este libro por Navidad. Esto es así porque el título me llevó a creer, erróneamente, que se trataba de un libro de temática navideña. Cuando se aproximan estas fechas suelo buscar libros que contengan palabras clave como “Navidad” o “diciembre” en el título. Dado que hace años no lo tenían en ninguna biblioteca de mi ciudad, yo misma lo solicité. Ese año tardaron en recibirlo y no le veía el sentido a leerlo si ya habían pasado las Navidades. El siguiente año, alguien más espabilado se lo llevó primero. Así llegó el 2025 y decidí no demorarme tanto por si acaso, y ya en noviembre fui a por él y su continuación, no fuera a ser que alguien se la llevara y me quedara sin poder leer la historia completa.

Su comienzo me resultó muy decepcionante y no me enganchaba nada, yo esperaba más. Sinceramente, la forma en la que estaba narrada la historia me parecía una tontería no muy bien escrita. De pronto me encajó que fuera un relato originalmente publicado en Wattpad, ya que ahí cualquiera puede escribir, por muy amateur que sea. Sí admitía que los diálogos tenían algún momento de intercambio de ocurrencias ingenioso, pero por lo demás me daba la sensación de estar leyendo algo de muy poca calidad. Revelo desde ya que esa impresión cambiaría más tarde para bien, con sus más y sus menos.

No esperaba demorarme tanto, pero me llevó tres semanas leérmelo (desde ls últimos días de Noviembre hasta. En parte por falta de tiempo y también porque tardó en engancharme.

La protagonista, Jenna, me resultaba sencillamente inaguantable. Detesto a las personas rancias a las que no les gusta nada, que no tienen aficiones: ni ha visto películas, ni series, ni ha leído libros, ni escucha música. ¿Se puede saber qué hace con su vida? ¿Para qué está en el mundo?

Para colmo, parecía que iba de feminista cuando resulta que se dejaba mangonear por su novio Monty que la convenció para mantener una relación abierta (Jenna ni sabía lo que era, es muy ignorante en general) y ella acepta un cambio tan enorme en la relación solo por no llevarle la contraria.

Con semejante comienzo, realmente me planteé abortar misión y devolver los dos libros. Pero decidí darle otra oportunidad. Me alegro de haberlo hecho.

Evidentemente, Lana me caía fatal, y no podía comprender cómo el resto del grupo la mantenía en sus vidas, y cómo Ross le permitía tratar así a Jenna si intuía que sus interacciones eran más malintencionadas de lo que parecían. Yo podía entender que Jenna se bloqueara cuando Lana le hablaba mal y no supiera responderle, lo que no podía comprender y me cabreaba aún más era que no les contara a Ross y a Naya todas las cosas que Lana le dijo para mostrarles lo mala persona que es. Así como que más adelante optara por “poner la otra mejilla” y ser amable con Lana. Incomprensible. Para mí otra prueba más de lo pava que es.

La historia se fue poniendo progresivamente más interesante según aumentan las interacciones de Ross y Jenna, aunque ella nuevamente me exasperó cuando no se defendió de Monty ante los reproches que este le hizo por acostarse con Ross. Como digo, es una pava. En esa conversación comencé a intuir que la autora buscaba condenar este tipo de relaciones de violencia de género y las conductas de control asociadas a ellas, con lo cual empecé a “comprar” un poco más la historia. Sí me gustó mucho lo que le dijo Agnes a Jenna respecto a esta situación. Fue en ese momento cuando reamente empecé a ver diálogos de valor en el libro, de estos que te gustaría conservar para que no se te olviden.

Jenna es muy cobarde y parecía aplicar aquello de: “la que está con dos no es tonta sino precavida, si una vela se apaga la otra sigue encendida”. A Monty lo tenía que haber mandado a paseo desde el principio, y el pobre Ross, que se notaba que estaba pillado por ella, merecía que ella le escogiera y dejara de hacerlo sufrir. El colmo fue cuando estuvieron a punto de acostarse (afortunadamente tan solo hay una escena explícita en todo el libro) y a ella no se le ocurrió otra cosa que cogerle la llamada a Monty y ponerse a hablar con él mientras Ross se quedaba colgado. Si este último estuviera tan pillado por ella tendría que haberla mandado a freír espárragos y no haber vuelto a hacerle caso.

Evidentemente, Jenna tendría que haber abandonado y denunciado a Monty mucho antes de lo que lo hizo. Alucino con que permitiese que él destrozara sus gafas y su ropa y siguiera sin hacer un cambio radical en su vida.

Por otro lado, me resultaba confuso que Jenna y Ross no definieran el estado de su relación. Se besaban, se acostaban, pero no parecían considerarse novios de forma oficial. ¿Por qué no definían su relación de una vez en lugar de seguir jugando con los sentimientos de Ross?

Jenna ya me había caído mal durante todo el libro por ser sumisa, influenciable y no tener personalidad, además de egoísta al no darse cuenta de que hace daño a otros. Por drogarse y emborracharse solo porque se lo ofrezcan sin saber decir que no. Por actuar como una mema (como cuando saltó al agua en la casa del lago y después le entró la neura de hacerse un tatuaje y encima Ross se lo permitió aun sabiendo que estaba borracha, cosa que me decepcionó mucho de él), pero el tramo final del libro ya me confirmó que realmente es una imbécil.

Aparte de que se mete donde no la llaman y se cree con derecho a tratar de reparar la relación de Ross con su padre como si fuera asusto suyo, encima se cabrea con Ross porque él no le cuenta algo PRIVADO sobre SU padre (uno de los cabos sueltos que quedaron por resolver, que yo pensaba que consistía en que este había abusado de alguna chica) y para colmo, como la mema que es, desobedece la petición de Jack y se queda con su padre a solas, dejando que él le coma el coco y la persuada de dejarle.

Una persona normal hubiera tratado de convencer a Ross de irse a estudiar a Francia manteniendo una relación a distancia, y si él se hubiera negado, haberlo aceptado, porque es la vida de ÉL no la suya, y no tenía el más mínimo derecho a decidir sobre su vida tomando decisiones por él. Además, una persona con un mínimo de sentido común hubiera comprendido enseguida que Ross iba recaer en la bebida, el tabaco y las drogas tras la ruptura, era obvio. E incluso lo más normal hubiera sido que la depresión en la que caería hubiera hecho que ni siquiera fuese a Francia y le hubiese destrozado para nada. El propio Will debió contarle la verdad a Ross. Para colmo, la forma en la que ella le abandonó fue la más cobarde (por nota), desconsiderada y cruel que pudo haber elegido, de buenas a primeras y sin explicaciones, dejando al pobre chico preguntándose si él había hecho algo mal.

Su amiguísima Naya, poco le importaba en realidad si fue capaz de marcharse abruptamente sin darle explicaciones ni motivos ni revelarle la verdad a su supuesta mejor amiga.

Por todo ello, el final del libro me decepcionó y exasperó hasta límites insospechados, aunque en general me había gustado (si bien no me había encantado). Entiendo que la autora quisiera terminar con algo de dramatismo y dejando cabos sueltos de cara a una continuación, ¿pero realmente tenía que hacerlo de esa manera?

Mi idea era reseñar ambos libros en una sola entrada, pero me he extendido tanto que lo mejor será que lo publique en dos reseñas diferentes, así que aquí finalizo esta, simplemente diciendo que, si bien no se trataba de la historia navideña que yo esperaba y cuenta con una protagonista tan plagada de enormes defectos, me ha mantenido decentemente entretenida y contiene escenas o diálogos (más que nada los que abordan la tóxica relación entre Jenna y Morty), bastante interesantes de leer.

Fuente de la imagen: Casa del libro

 

sábado, 27 de septiembre de 2025

Relectura del libro "Ex libris" (2012) de Sandra Andrés Belenguer

Calificación: 6’5/10

Como expliqué en anteriores reseñas, recolocando mis libros redescubrí algunos que tenía un poco olvidados y decidí releerme algunos que leí de adolescente y cuyo argumento ya ni recordaba. Quizá este era del que menos me acordaba. Mi idea sobre él a lo sumo se ceñía a que la protagonista, dolorosamente similar a mí en esto, era una chica incomprendida y socialmente marginada que buscaba consuelo en la literatura siendo una lectora voraz y que los libros jugaban un papel importante en la historia. No recordaba nada del desarrollo del argumento en sí.

Ha sido una lectura rápida, creí que me iba a llevar más de cuatro días teniendo en cuenta que rara vez dispongo de más de una hora de lectura al día, pero la letra era bastante grande.

Otro libro que a pesar de su intento por ser profundo, no deja una huella en mí tras leerlo. La premisa es aceptable, si bien creo que no debe de ser particularmente novedosa ya que intuyo que hay más historias que parten de una parecida. El desarrollo tampoco me parece particularmente innovador exceptuando el hecho, que me gustaría destacar positivamente, de que las partes diferenciadas de la historia se hacen notar empleando una coloración de papel y una caligrafía distinta: el libro tiene hojas blancas, negras y grises para dejarnos claro en qué “dimensión” de ese universo nos encontramos, por decirlo de alguna manera. Ahí reside su principal atractivo para mí.

Me debato acerca de la verdadera opinión que me suscita la prosa de la autora. No cabe duda que cuenta con un amplio vocabulario (o que lo escribió con un diccionario al lado y trató de volcar gran parte de su contenido en cada capítulo) y que se ha esforzado mucho por expresarse de forma fina y culta. Pero es que a veces resultaba demasiado. Su estilo literario es excesivamente rimbombante, artificioso y pomposo. Algunas oraciones pueden ser bonitas de leer, pero otras se sienten excesivas hasta el punto de hacerle perder credibilidad como buena escritora. Su mentalidad de “cuanto más mejor” saturaba y recargaba demasiado algunos párrafos. Eso conduce a pesar que, esforzándose en exceso por lucirse o ser la mejor narradora posible, acaba haciéndose notar como una no particularmente extraordinaria, con una redacción regulera. Los verdaderos buenos escritores no necesitan ser tan petulantes y barrocos en su forma de escribir.

Los personajes me resultan un tanto planos. Me gusta mucho Julien, pero es muy arquetípico y no tiene una carisma que atrape. Lara está algo más trabajada como protagonista que es, aunque ella en general me gusta pero no me encanta. Empatizo mucho más con ella al comienzo, cuando aún es una pobre chica solitaria que busca refugio en la literatura, que en el transcurso posterior de la historia. La autora nos intenta vender su evolución como que viviendo por fin una de sus soñadas aventuras literarias puede comenzar a ser ella misma en su más plena esencia, valiente y segura. Pero es que, sinceramente, yo a su conducta la catalogaría más bien de imprudente, insensata, impulsiva, egoísta y desconsiderada. Por no hablar de lo entrometida que es.

De aquí en adelante cada párrafo está plagado de SPOILERS, quien avisa no es traidor. Saltad al último párrafo los que no hayáis leído aún el libro.

Ahondando un poco más en las erróneas asunciones de Lara y su manía de sobrepasar los límites: ¿Cómo se le ocurre salir sola a investigar asesinatos en una época en la que las mujeres no solo corrían más peligro sino que estaban socialmente condenadas por salir sin la compañía de un hombre, pudiendo meterse en serios problemas, y para colmo habiendo tantas desapariciones sospechosas de otras chicas jóvenes? ¿O ponerse a registrar la habitación cerrada con llave de la casa de la única persona que ha confiado en ella como para ofrecerle cobijo sin tener por qué hacerlo? ¿O ser tan estúpida como para sacar la conclusión de que si Julien conserva recortes de las desaparecidas y la maleta de su hermana es porque él la ha secuestrado o asesinado en lugar de llegar a la conclusión más lógica de que su hermana es una de las desaparecidas? ¿O escuchar a Julien musitar el nombre Marguerite en sueños y asumir que es el nombre de una supuesta enamorada en lugar de deducir que es el nombre de su hermana desaparecida? Es que verdaderamente hay conductas de Lara que no hay por dónde cogerlas y si Julien no fuese un pobre tonto enamorado la hubiese largado de su casa merecidamente. Encima de que él la acoge en su hogar siendo una desconocida, ella tiene el descaro de inspeccionarla, investigar a sus espaldas y exigirle explicaciones. En general parece creerse muy lista y capaz pero en la práctica resulta un tanto estúpida. ¿Acaso no era obvio que el mensaje que recibieron, el que desembocó en ellos cayendo dentro del carro de caballos al agua, podía ser una trampa?

Algo que no vi venir y que sí me sorprendió fue el hecho de que la druida a la que mataron fuera la misma que el fantasma de las enredaderas se cobraba muertes desde el principio de la historia, y que ambas fueran la abuela de Julian y Marguerite. Tampoco que el pueblo de Bretaña del que procedían varios de los personajes era el mismo que el de la historia del druida: Lacquireaux.

Lara nuevamente volvió a decepcionarme al no tener el valor de contarle la verdad a Julien y desaparecer dejándole solo una carta, que es una forma fría y horrorosa de despedirse. ¿En serio pensaba que no la iba a creer después de todos los eventos fantásticos y surrealistas que habían vivido?). Me sorprendió para bien el final (aunque sea poco creíble), realmente parecía que Lara y Julien iban a terminar separados. Lo que me pareció muy egoísta por parte de Lara fue separar a Julien de su hermana Marguerite y de su amigo Armand, debería haberlos traído también a este mundo. También habría que pensar en el pobre Julien y lo difícil que iba a ser para él adaptarse al mundo moderno, aunque, por supuesto, yo hubiese tomado la misma decisión que ella de traerlo a mi mundo, nunca hubiese permitido alejarme de él.

 

En conclusión, es una lectura aceptablemente imaginativa y entretenida aunque pasa sin pena ni gloria por mí ni me suscita la adicción o devoción de otras historias del género. Pero sí la recomiendo, sobre todo tratándose de una autora del país, para todos los que también se sientan perdidos y solos en un mundo en el que solo encuentran refugio en la literatura, y que sueñan con traspasar las páginas de un libro pudiendo experimentar en sus carnes aquello que solo se atreven a soñar.



Fuente de la imagen:

https://www.casadellibro.com/libro-ex-libris/9788444148281/2036342




domingo, 21 de septiembre de 2025

Relectura del libro "Tres deseos: una novela mágica" (2010) de Jackson Pearce

Calificación: 5’5/10

Aprovechando que había decidido releerme el divertido Magia de una noche de verano después de tantos años, decidí releer también algún otro libro suelto que hubiese leído en mi adolescencia y no hubiese vuelto a leer después. Opté por Tres deseos y Ex libris, del cual hablaré en mi próxima reseña.

Al igual que de los demás, no recordaba gran cosa de Tres deseos, aunque quizá sí tenía un poquito más claro el argumento. Sinceramente, todos mis recuerdos se ceñían a que la protagonista había estado saliendo con un chico que resultó ser gay y que un genio aparece en su vida para concederle tres deseos y ¡oh, qué inesperado! encuentra en él al verdadero amor de su vida.

Algo que me ha llamado la atención desde el primer momento y que sin duda no recordaba (supongo que no le daba tanta importancia a eso en aquel entonces) es que el libro no está particularmente bien escrito. No digo que la prosa de la narradora no sea suficiente o decente, pero desde luego distaría mucho de poder ser considerada alta literatura. No puedo evitar pensar en las historias que escritores amateurs escriben en Wattpad y que terminan siendo publicadas (yo hasta ahora no le leído ninguna, que conste, aunque no me cierro a ello en el futuro).

Aparte de la propia prosa otros detalles en los que esto se notaba era, por ejemplo, en un abuso de repeticiones de ideas ya explicadas, lo cual resulta innecesario. Ya nos había quedado clarísimo que Viola se sentía marginada socialmente y fuera de lugar en cualquier grupo, no hacía falta que ahondasen en la misma idea una y otra vez en cada capítulo y utilizando siempre las mismas expresiones (como “formar parte de algo”, tendría que haber contado el número de veces que se repitió). Obviamente empatizo muchísimo con ella al respecto porque sé de primera mano lo horrible que es sentirse así, pero es que tanto Viola como la autora se ponían muy pesadas repitiendo la misma idea constantemente. Y el hecho de que se sienta así tampoco justifica por ejemplo, la forma en la que se portó con Lawrence cuando él fue a recogerla en coche al cine, sin ni siquiera tener por qué hacerlo.

Por otra parte, los personajes son bastante planos y arquetípicos y no ofrecen un convincente desarrollo o evolución con unos tiempos realistas, por ejemplo el propio Genio. No tiene la carisma y personalidad de otros personajes masculinos de este tipo de novelas y su cambio de mentalidad sobre los humanos y la mortalidad es exageradamente abrupto para resultar creíble. La autora también desperdició la oportunidad de que Viola le asignara un nombre humano como Gene, que no solo sí existe si no que se parece mucho tanto gráfica como fonológicamente a “genie”, genio en inglés.

[SPOILER: Para terminar, algo particularmente decepcionante son los tres deseos pedidos por Viola. Una espera que siendo la protagonista desee algo especialmente destacable o importante para la historia. El primer deseo, si bien no llegó a formularse expresamente, sí es coherente y lógico con ella como personaje y sus inseguridades e inquietudes, pero resulta enormemente decepcionante que los otros dos fuesen tan “flojos” y debidos a la presión del ifrit respecto a temas específicos en lugar de a verdaderos deseos que ella hubiese sentido desde antes y que no se debieran simplemente a la presión del momento. De hecho, me resulta curioso que yo tenía la vaga idea de que el último deseo pedido por Viola era liberar a genio de su trabajo como ser que concede deseos o hacerle humano para que pudiese estar con ella, y me sorprendió que este deseo nunca se llevara a cabo. ¿Quizá en su momento también me decepcionaron tanto sus deseos pedidos que en mi imaginación cambié el último por uno que me hubiese parecido más pertinente y por eso me había quedado esa idea en la cabeza asociada a este libro?]

De todas formas, aunque sea una lectura que pasa sin pena ni gloria por mí, me ha vuelto a gustar y tampoco se pierde nada leyéndolo, siempre que se haga con una mentalidad abierta de que se está leyendo una novela adolescente particularmente floja para pasar el rato y no una de las que, aunque juveniles, tienen muchísima calidad y dejan huella.


Fuente de la imagen:

https://www.casadellibro.com/libro-tres-deseos-una-novela-magica/9788427200272/1697911

Relectura de "Magia de una noche de verano" (2009) de Maite Carranza

 

Calificación: 7/10

Al limpiar y reorganizar mis estanterías reparé en que llevaba muchos años sin releer este libro a pesar de haberme sido regalada una edición de segunda mano hace pocos años, así que, aprovechando que aún estábamos en verano (en honor al título), decidí releerlo antes de que este terminara.

Leí este libro de adolescente porque me lo recomendó mi amiga de aquel entonces. Recuerdo que, aun sin ser uno de mis preferidos, me gustó bastante y me hizo reír. Ese era mi recuerdo sobre él, que era un libro divertido que te sacaba alguna sonrisa. Evidentemente no recordaba nada específico que me hiciera reír en su momento, pero sí me sonaba algo sobre un diálogo en el que se menciona una pistola (al releerlo me di cuenta de que es la parte en la que CC le pregunta a Marina con qué mano dispararía una pistola porque resulta que ella es ambidiestra).

De la trama no recordaba nada salvo que la historia versaba sobre dos hermanas, una de ellas llamada Ángela, que era como Doña Perfecta en todo, y la otra hermana que estaba acomplejada por ser peor que ella en todo.

Releyéndolo ahora de mayor estoy apreciando que está bastante bien escrito. Maite tiene una prosa bastante inteligente y cuidada. No en un sentido pedante y rimbombante (aunque tiene sus momentos poéticos), sino ingenioso y astuto.

Los capítulos son cortos y cada uno lo protagoniza un personaje, pero evidentemente predominan los de Marina. Es ameno y entretenido, pero reconozco que cuando alguno de los capítulos no versaba sobre las protagonistas lo empiezaba con un interés muy limitado.

Si hay algo de lo que el libro adolece es de no ofrecer suficiente contexto sobre ciertos personajes. Por ejemplo, la figura del caballero oscuro quedó muy poco clara y perfilada. ¿Era malo o bueno? ¿De dónde había salido? ¿Tenía relación con la familia real?

En cambio, se ofrece excesivo contexto sobre el linaje de esas tierras y los antepasados de la familia real sin tener la más mínima relevancia para la historia. Admito que esos pasajes se me hacían un poco densos.

Marina la verdad es que no me cae demasiado bien. Aunque la comprendo y empatizo con la frustración de no ser lo suficientemente buena en nada y salir siempre perdiendo en las comparaciones, tiende a ser demasiado borde y brusca y se porta muy mal con CC y con Luci. A veces llega a ser realmente cruel. Aunque sí quería que Marina y CC terminaran juntos, no son una pareja que me encante, no se me han metido en el corazón como otros. Ella es un borde y él carece de encanto y carisma masculina.

[SPOILERS: Ángela me cayó bien por muy doña perfecta que fuera durante todo el libro, ya que me parecía buena persona, aunque yo también le tendría manía si fuera su hermana. Sin embargo, al final del libro da un giro según a Marina se le cae la venda de los ojos con ella y se nos ofrece una visión muy distinta (algo forzada) acerca de cómo es Ángela realmente. En la conclusión te hacen ver que Ángela es una creída y una egocéntrica, que no lo parecía al principio, pero parece un poco sacado de la manga. ¿No es extraño que si realmente es de esa manera nadie más la hubiese calado? Hubiese esperado algún tipo de explicación mágica acerca de por qué todo el mundo bebe los vientos por ella, como que las hadas la hubiesen bendecido con un encantamiento que hace que encandile a todo el que la conozca, pero no se aclara nada al respecto y la alterativa de que simplemente sea tan perfecta porque sí y caiga bien a absolutamente todo el mundo no me resulta realista. Al terminar la historia pensé que por una parte es una pena que Ángela y la madre no se disculparan con Marina y siguieran tratándola mal, pero supongo que la historia es mucho más realista así.

Un personaje cuyas acciones no puedo justificar es Lilian. No me gustaba su actitud con Marina y que la engañara para conducirla a su perdición (que la arrojaran al pozo). Que quisiera proteger a Ángela no exculpa que tratara de condenar la vida de otra inocente.

Por otra parte, reconozco que no vi venir que Antaviana fuera la niña de Lilian, y considero que tendrían que haber explicado algo más sobre ello o donde estuvo todo este tiempo, porque no se ofrece contexto sobre ese personaje ni explican cómo fue a parar con las hadas, cómo escapó de los trasgos o por qué es tan mala. Sinceramente, no sé por qué Lilian la quería tanto.]

 

Por supuesto me ha gustado y me ha entretenido aunque reconozco que no me he partido de risa en voz alta, aunque sí me reía internamente de vez en cuando y aunque lo recomiendo mucho, no lo considero de mis favoritos. Es divertido, pero no es adictivo, no te impulsa a seguir leyendo y no me importaba terminarlo. Quizá en parte el hecho de que cada capítulo esté narrado por un personaje rompe un poco el ritmo o la inercia y te saca un poco de lo que estabas leyendo.

No obstante, aunque pueda parecer una historia infantil, debido a su humor creo que un adulto la puede disfrutar perfectamente y reírse.

 

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viernes, 29 de agosto de 2025

Reseña de la saga "Percy Jackson y los dioses del Olimpo" (2005-2009) de Rick Riordan

1-Introducción: motivos de interés por la saga

Una amiga del instituto me habló de esta saga hace mucho y me recomendó leerla por sus constantes referencias a la mitología griega, ya que sabía que era un tema que a mí me interesaba mucho porque, además, yo estaba estudiando el bachillerato de Humanidades y tenía una asignatura de Griego.

No obstante, fueron transcurriendo muchos años y yo nunca encontraba el momento para leerla, siempre tenía otras prioridades en mi lista de lecturas, aunque sí recuerdo que llegué a ver la primera película, o al menos parte de ella.

Según me aproximaba a la treintena, me agobiaba tanto entrar en esa década que decidí releerme sagas de mi adolescencia para disfrutarlas una vez más antes de de entrar a una etapa más adulta de mi vida. Eso también me hizo plantearme leer esta saga de una vez por todas “mientras aún estuviera a tiempo” (sé que nunca es tarde para cualquier libro, pero qué sé yo, una se plantea demasiadas cosas cuando va a cambiar de década).  Otra amiga más reciente me advirtió de que esta saga ya sería demasiado infantil para mí, pero yo quería salir de dudas por mí misma porque me pesaba no haberla leído nunca. Y me alegro de haberlo hecho.

No me parece demasiado infantil para nada. Acepto que se nota que está más dirigida a un público infantil, no solo por el tipo de aventuras, sino por la forma en la que la historia está narrada y la forma en la que el autor sobreexplica los acontecimientos para asegurarse de que los lectores no se pierdan. Pero es que esa es una de las cosas que la hace tan divertida.

Realmente me arrepiento un montón de no haberla leído antes porque los primeros libros son de lo más entretenidos, no se hacen nada pesados ni aburridos en ningún momento. La extensión de cada uno de ellos no es excesiva y los acontecimientos se suceden sin demorarse, sin irse por las ramas ni entrar en descripciones pesadas y exhaustivas. Vale que son características propias de libros infantiles, pero también apreciables por mí en la literatura que me gusta leer, ya que no me agrada que los libros tengan un ritmo lento o se entretengan en descripciones pesadas.

Pero, ante todo, lo que más aprecio de esa saga es su sentido del humor. Y eso es algo que se puede valorar a cualquier edad. Soy fan de los deliciosos y sutiles (a veces no tanto) apuntes humorísticos que va intercalando a lo largo de la narración y que me han sacado múltiples sonrisas. No sabéis lo que valoro eso en cualquier libro.

Por otra parte, me imagino que una de las cosas que se han valorado tanto de esta saga, sobre todo por la crítica, es que contiene diversas enseñanzas moralizantes. Por ejemplo, cuando el autor explica que padecer TDAH y dislexia es uno de los síntomas que presentan los semidioses (para evitar que los niños que lo padecen no se sientan “bichos raros” sino especiales), cuando Grover le explica a Percy las repercusiones que tiene para todas las especies que el ser humano se esté cargando el planeta, o la forma en la que Percy protege y defiende activamente a Tyson del bullying que recibe como una forma de enseñar a los lectores a no normalizar el abuso y actuar contra él.

No obstante, para mi decepción, la saga va perdiendo interés con el transcurso de los libros. El primero es sublime, el segundo también es muy entretenido, pero el tercero empieza a notarse anodino e insulso. El cuarto sigue en la misma línea. El quinto y último se centra demasiado en la batalla final (las guerras nunca me interesan demasiado) pero al menos esto le da un toque un poco distinto y más emocionante de cara a la conclusión de la saga.

Ilusa de mí, mi idea era habérmelos leído en cuestión de pocas semanas, pero el primero lo empecé a finales del pasado mes de abril y el último no lo terminé hasta principios de agosto, si bien es cierto que iba intercalando otras lecturas entre medias que me corrían más prisa.


 

2-Opinión libro por libro:

A continuación, haré un breve comentario sobre cada uno de los cinco libros que conforman la saga principal:

El primer libro, El ladrón del rayo, me llevó más tiempo de lo previsto, pero me gustó y lo disfruté bastante. Es muy ameno y te saca muchas sonrisas o risas con sus ingeniosas ocurrencias.

Percy Jackson es de los pocos protagonistas que realmente me caen bien, aunque evidentemente no sea nada creíble que un niño de esa edad sea tan valiente y fuerte, por muy héroe que sea. Vale que es demasiado impulsivo y se mete en muchos problemas, pero en su defensa diré que siempre es para defender a sus amigos o a los indefensos.

No me gustaría nada vivir en el campamento mestizo, nunca me han gustado los campamentos y aún menos si te ves sometido a todo tipo de pruebas peligrosas en las que te juegas la vida. No envidio lo más mínimo la vida de los semidioses, siempre en peligro, perseguidos y con una esperanza de vida realmente baja.

[SPOILERS: dado que lo habitual en la literatura es que el protagonista descienda del antepasado más poderoso posible, parte de mí esperaba que Percy fuera hijo de Zeus, pero desde el principio el libro contenía pistas sobre la relación de Percy con el agua. El momento del combate en el que se nota sanado y fortalecido dentro del río ya fue suficientemente aclaratorio sobre que su padre era Poseidón.

En otro lado de los acontecimientos, como la primera peli la había visto, vi venir que la mujer del invernadero era Medusa desde que ellos repararon en las esculturas. Ahí sí que critiqué a Percy, porque en lugar de escuchar a Annabelle, que es más sabia que él, fue un imprudente y un cabezota y eso casi les cuesta la vida FIN SPOILERS]


El segundo, El mar de los monstruos, me gustó bastante, aunque quizá un poco menos que el primero. Tyson a veces me exasperaba un tanto y otras veces me suscitaba compasión y ternura, en el fondo es un buenazo y muy protector. Me gustó especialmente la parte en la que Percy y Annabeth deben rescatarse mutuamente de los aprietos con Circe y con las sirenas, fueron muy interesantes y emocionantes.

[SPOILER: Lo cierto es que no vi venir que en el sueño de Percy la chica punk que aparecía fuera Thalia, hija de Zeus, pero sí lo intuí al final cuando la encuentra tirada junto al árbol del campamento mestizo.]

 

El tercero, La maldición del titán, me gustó menos que los anteriores. Lo empecé a principios de junio (¿quizá el 5?) y lo terminé el día 12 en una hora. Como ya hacía bueno empecé a leer en la terraza a mediodía y/o después de cenar. Leía entre 20 minutos y hora y media al día, yo creo. Sobre todo más o menos una hora. Hubo algún día que no leí.

Annabeth está ausente casi todo el libro. Aunque sea una borde y no sea de mis personajes femeninos preferidos precisamente, aporta un poco de salseo y su ausencia se hace demasiado prolongada. De todas formas, la acción en sí es menos interesante y entretenida (aunque nunca llega a aburrir). Además, juraría que con este me reí bastante menos. Thalia me sobra bastante como personaje, no me cae mal pero tampoco aporta nada. Y Zoe más de lo mismo. Artemisa sí me agrada. Bessy, el taurofidio resultaba bastante adorable. Groover en este libro aporta más bien poco, me parece un personaje bastante inútil en general, no acabo de entender cómo ayudan sus habilidades con la flauta a la lucha. Me sorprendió un poco que Tyson estuviera casi completamente ausente en el libro. Por su parte, Luke fue completamente irrelevante aquí, se estaba convirtiendo en un personaje muy plano.

Fue una sorpresa que al final del libro aparecieran prácticamente todos los dioses. Atenea no me suscitó una buena opinión por querer separar a Percy y Annabeth.

[SPOILER: Me gustó mucho comprobar (aunque resulta un topicazo) que Percy hubiera empezado a desarrollar sentimientos románticos por Annabeth. Ella no parecía tenerlos (incluso dan a entender, para mi sorpresa, que seguía pillada por Luke) pero estaba segura de que en el fondo sí le correspondía.]


El cuarto libro, La batalla del laberinto, empezó un poco mejor que el tercero. Me reitero en que estos ya no están a la altura del primer y segundo libro, o quizá el argumento ya se hace menos novedoso y algo repetitivo. En general este no estuvo mal, pero cada vez resultan más anodinos y menos novedosos, además de no tener un humor tan divertido como al principio.

Me gusta la idea del laberinto, como premisa es algo emocionante, y que Annabeth vuelva a estar presente desde el principio e incluso encabece la búsqueda. También me alegré de volver a ver a Tyson. Grover cada vez me decía menos como personaje. Me reitero en que estos ya no están a la altura del primer y segundo libro, o quizá el argumento ya se hace menos novedoso y algo repetitivo.

[SPOILERS: Admito que no esperaba que Grover se fuera a echar novia y mucho menos un árbol, Enebro. En cuanto a la parejita principal, al fin tenemos un primer beso entre ellos y todos sabemos que la verdadera razón por la que Percy no se quedó con Calipso fue porque ya estaba enamorado de Annabeth y deseaba volver a su lado, pero admito que la pobre Calipso me dio mucha lástima. No me gustó nada la actitud celosa y borde de Annabeth con Rachel, ningún sentimiento justifica la grosera forma en la que la trata. Opino que el libro anterior mostraba más el interés incipiente de Percy por ella y en este el de ella por él (aunque dejan claro que todavía sentía por Luke)]

 

Con el quinto libro, El último héroe del Olimpo, yo ya había perdido muchísimo interés en la saga y tenía ganas de terminarlo. Además, los libros cada vez tenían menos humor o por lo menos a mí ya no me hacía la gracia que me hacía el primero.

Percy es demasiado arquetípico, prototipo de héroe abnegado que no le teme a nada y está dispuesto a sacrificarse por todos. Nadie se cree ese valor en un chaval de 15 años. Annabeth es una borde y no tiene mucho encanto como personaje. Casi todos los personajes son muy planos. Tampoco resulta creíble que su madre le dé el visto bueno para enfrentarse a tantos peligros sabiendo que probablemente muera. Ni que Paul, su novio, no salga huyendo ante esa familia y se crea sus explicaciones mitológicas.

[SPOILERS: Lo único que me suscitaba verdadero interés era que Percy y Annabeth acabasen juntos y que Percy sobreviviera, todo lo demás de la historia me daba bastante igual.

Sobre el talón de Aquiles elegido por Percy, me pareció curioso que escogiera la base de la espalda por parecerle más digno que la axila. Me pregunto qué hubiera pensado si hubiera sabido que el primer lugar en el que yo pensé fue la entrepierna, ya me parece el sitio más recóndito y protegido en cualquier combate, por lo menos en el caso de las mujeres. FIN SPOILERS]


Para concluir esta reseña, diré que, en general, me ha gustado la saga, sin bien no me ha pillado en un buen momento como para disfrutar realmente de la lectura, por diversas fuentes de ansiedad y mucha prisa por terminarlos. También me fueron desencantando un poco, perdían el interés y se hacían repetitivos. De hecho, suelo leerme todos los libros de una saga de seguido sin interrumpirlos con otros, pero esta vez iba intercalando otros libros entre medias de cada uno de ellos, algo inaudito en mí.

No obstante, sí es una saga que recomiendo leer, especialmente a los jóvenes o a los interesados en la mitología griega, o como mínimo recomendaría leer el primero, con el que además seguro que os echáis unas buenas risas.

Nota de la saga: 7/10



Fuente de la imagen: 

https://eligeunlibro.blogspot.com/2018/09/orden-percy-jackson.html




domingo, 25 de mayo de 2025

Reseña sobre las cuatro novelas de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle (1887-1916)

 

1-Introducción personal de lectura:  

Pocas veces he tardado tanto en terminar una lectura.

Llevaba tiempo queriendo leer las novelas de Sherlock Holmes escritas por Arthur Conan Doyle. Es el antecedente de todas las novelas detectivescas contemporáneas. En verano volví a ver la estupenda serie Sherlock protagonizada por Benedict Cumberbatch y eso devolvió el tema a mi mente.

Buscando en el catálogo online de las bibliotecas, encontré un tomo que reunía las cuatro novelas en un solo volumen, lo cual en su momento me pareció la opción más práctica (craso error).

No fue hasta las últimas semanas de enero que lo comencé. Ingenua de mí, pensé que para febrero ya lo habría terminado. No contaba con que, estando tan ocupada como estaba con clases, oposiciones y actividades, no lograría terminármelo hasta abril. Básicamente porque rara vez encontraba tiempo para leer. A veces transcurrían tantas semanas hasta que lograba retomar la lectura que, lógicamente, me costaba volver a conectar con la historia y no recordaba los acontecimientos previos.

Que estuvieran todas las novelas reagrupadas en un volumen resultó ser un inconveniente, porque si los hubiera cogido por separado, hubiera podido ir devolviendo los que fuera terminando y cogiendo prestados los que me faltaran por leer después. De esta otra manera, no podía devolver el libro hasta haber terminado todas sus historias, con lo cual me las tuve que ingeniar para renovarlo varias veces.

 

2-Opinión sobre las novelas:

A mi lento ritmo de lectura, además de la falta de tiempo, también contribuyó que no logró engancharme como hubiera esperado. Quieras o no, son historias narradas de una forma muy poco moderna, tanto por la forma de expresarse, como por la propia narración de los acontecimientos, los cuales son relatados por el Doctor Watson en primera persona. La personalidad de Sherlock no tenía nada que ver con el carismático sociópata hilarantemente borde de la serie de televisión mencionada, sino que, incluso con sus particularidades (que sí incluyen una cierta dosis de vanidad, egoísmo y desinterés por la gente), el Sherlock de los libros es mucho más “normal”, cortés y agradable. Evidentemente, no hace tanta gracia de esta manera.

La amistad de Holmes y Watson tampoco sufre tantos vaivenes y encontronazos como en la serie (la personalidad de ambos es menos fuerte en los libros, mucho más genérica y deslucida), pero tampoco momentos tiernos que tanto conmueven en la serie, en la que, como digo, sus caracteres están mucho más definidos y trabajados. En comparación, los de los libros se sienten algo superficiales y arquetípicos. Lógicamente, Molly, uno de mis personajes preferidos de la serie, aquí no existe, puesto que en esa época no hubiera habido una mujer forense. Mary sí que existe pero no tiene absolutamente nada que ver con su equivalente en la serie, que es una femme fatale. En El signo de los cuatro es la única novela en la que aparece, pero, aunque esté indirectamente involucrada en el caso a resolver, realmente no tiene importancia mucho más allá de ser el interés amoroso de Watson.

En sí, los acontecimientos (que no se parecían en nada a los de la serie) carecen de garra y emoción, la narración se siente bastante plana y lineal. Si tuviera que ordenar los libros por orden de interés y emoción, sería de la siguiente manera:

Otorgaría el primer puesto a El valle del terror (1914-1916), cuyo argumento no me sonaba de nada pero con su entramado de logias, mafias, agentes encubiertos y falsos asesinatos fue el que más me e
ntretuvo e interesó con bastante diferencia. Por una vez la historia aparte inserta en la otra era incluso más interesante que la trama principal y me sorprendió y satisfizo mucho su resolución, que no vi venir.

[SPOILER: No esperaba que el nuevo integrante de la logia fuera un agente encubierto, realmente creía  que era casi tan falto de escrúpulos y turbio como sus otros miembros o al menos que se dejaba llevar, así me satisfizo mucho ese giro de los acontecimientos. Sí que intuí que el bulto que en la trama principal arrojaban por la ventana era la pesa que Sherlock reparó en que faltaba en la casa, aunque eso no me llevó a deducir que en ese paquete también estaría la ropa. Aún me desconcierta el asunto sobre el hombre que huyó en bicicleta, ese detalle no lo acabo de entender.]

En segundo lugar, situaría El sabueso de Baskerville (1901-1902), que tiene algún que otro giro sorpresivo de los acontecimientos y una leve emoción subyacente, aunque tampoco me parece que esté a la altura de su fama, y no deja de ser paradójico que el propio Sherlock esté tanto tiempo ausente en su obra más conocida.

[SPOILER: Al principio sospeché del propio heredero de la mansión, movido por el deseo de hacerse con ella.  Creo que no sospeché particularmente del entomólogo ni de que él y su “hermana” fueran en realidad marido y mujer. Tampoco vi venir que la persona que sorprendió a Watson en la cabaña fuera el propio Sherlock y que él hubiera sido la silueta misteriosa que atisbó de noche alguna vez, aunque sí era raro que estuviera ausente tanto tiempo en la historia. Y al final sí que existía un perro como tal, algo sobre lo cual yo tenía grandes dudas. Pero eso no explica los alaridos o aullidos tan sobrenaturales y escalofriantes que escuchaba todo el mundo]

En tercer lugar, Estudio en escarlata (1887), que, siendo el segundo más famoso, me decepcionó bastante y no le encontré el encanto. Dado que fue el primero que leí, me desconcertó que introdujeran una historia tan distinta entre medias, aunque era interesante en sí misma, tardé en verle relación con la historia original y la forma en la que se unieron y se resolvió me pareció bastante pobre y descafeinada. Su vinculación con el capítulo de la serie con el mismo título era absolutamente nula.

Por último, El signo de los cuatro (1890), a la que no le encontré mucho interés. De hecho, hasta he olvidado en su mayor parte su argumento, salvo el hecho de que giraba en torno a un tesoro extraviado que alguien reclamaba y que en su momento fue perseguido por un grupo que se alió con este propósito.


En definitiva, aunque tenga cierto interés (sobre todo dos de las novelas), no alcanzo a comprender cómo este personaje llegó a ser tan icónico y reconocido a partir de estos libros dando lugar a numerosas adaptaciones cinematográficas o televisivas, algunas de las cuales son mucho más emocionantes que las novelas originales.

 


Fuente de la imagen:

https://www.amazon.es/Sherlock-Holmes-Incluye-escarlata-Baskerville-ebook/dp/B0DTT6K61P