viernes, 3 de febrero de 2017

Opinión, ránking y calificaciones "Glory Days" de Little Mix



Ante todo, mis más sinceras disculpas por mi larga ausencia durante el mes pasado, pero es que no tenía ni un hueco libre con todos mis trabajos de clase.

Cuando salió en noviembre el nuevo disco de Little mix, mis grupo favorito últimamente, escribí parte de esta entrada pero por falta de tiempo no la terminé para poder publicarla.
Ahora que vuelvo a ser persona y a tener tiempo libre he decidido actualizarla (pues mi opinión sobre algunas canciones ha cambiado) y publicarla por fin. 

Frecuentemente, cuando sale un disco nuevo de alguna cantante que me gusta, suelo hacer este tipo de análisis en los que valoro el disco, puntúo las canciones y las clasifico según orden de preferencia, pero esta es la primera vez que publico uno de esos análisis, y seguramente haré lo mismo cuando el esperado y deseado nuevo disco de Taylor Swift salga por fin. 

-----
Antes de nada, unas consideraciones previas sobre la evolución de Little Mix:
Cuando salió el primer sencillo del nuevo disco de Little Mix, la canción Shout out to my ex, me decepcioné notablemente, porque es, sin lugar a dudas, uno de los singles más flojos que han sacado hasta ahora. Entre esto y su nueva imagen, de estilismos más atrevidos y arriesgados, no pude por menos que temer lo peor, es decir, que hubiesen optado por tomar esa senda tan criticada por mi en todos los artistas. Me refiero al momento en el que un artista con talento de sobra y una buena imagen pública decide arriesgar esa reputación "vendiendo" su estilo previo (que en el caso de Little Mix era fantántico y tremendamente original y ecléctico) en beneficio de una música más comercial y más electrónica. A esto se suma la falsa creencia aborrecida por mi de considerar que para crecer como artista y "madurar" hay que comenzar a poblar las letras de referencias sexuales y vestir de forma cada vez más reveladora y menos glamurosa. 

Adoro a Little Mix. Es un grupo con un talento increíble, cantan bien, bailan bien y son tremendamente simpáticas y divertidas en las entrevistas. Por eso mismo me entristece que ese talento se vea eclipsado por una serie de decisiones equivocadas. Añoro los tiempos en los que cantaban canciones con mensajes de reafirmación y autosuperación, como Change your life, Little me y, sobre todo, cómo no; Salute, esa maravillosa canción que aparte de tener un ritmo y una melodía pegadizos, adictivos y tremendamente originales, suponía un himno de empoderamiento de las mujeres en toda regla. 

A pesar de que ahora ellas se consideran más feministas que nunca, se trata de un feminismo de doble rasero, pues a lo que llaman ellas mostrarse seguras de sí mismas y de su cuerpo, otros podríamos considerarlo vestirse de forma que se exponen a sí mismas como objetos sexuales para vender su música a un público más amplio (y, por qué no decirlo, más masculino).

OPINIÓN SOBRE GLORY DAYS


A pesar de que mi opinión sobre su nuevo disco, Glory days, ha mejorado un tanto según lo he ido escuchando, sigue constituyendo, sin duda, el peor disco de su carrera hasta la fecha, como ya veía venir desde que comentaron que iba a ser su disco “más maduro” (cómo odio que los cantantes digan eso para referirse a un sonido más electrónico y letras más explícitas. ¿Eso es ser maduro?). Esto lo intuía desde que salió el primer single y, sobre todo, desde que se filtró el sampler. Mi clasificación, de mejor a peor disco, quedaría así: Salute>Get weird>DNA>Glory days (como estos sean sus “días de gloria”, mal vamos —que se me perdone el chiste fácil sobre el título del álbum—). 

Una de las cosas que más me gustaba de los primeros discos de este grupo era lo originales que eran. Tenía sonidos alejados del pop electrónico imperante hoy en día en el que han acabado incurriendo. Para mí, ha sido Salute su disco más maduro, gracias al sonido “oscuro” (no sé cómo definirlo si no) de canciones como “Salute” (que da nombre al álbum), a la par que noventero, con un aire a las “Destiny’s Child”.

Por otra parte, ya sé que a Jesy siempre se le suelen atribuir las partes más graves de las canciones, que siempre suelen encontrarse en las estrofas o al principio de la canción; pero realmente me cansa un poco que la mayor parte de las canciones las empiece ella y sin embargo, Jade, prácticamente ninguna. Eso también me lleva a pensar en que Jesy casi siempre aparece situada en el medio en las portadas de los discos y en las actuaciones.

Mis canciones favoritas del disco son F.U. (precisamente porque capto en ella esa originalidad y ese alejamiento de lo establecido que echo en falta), You Gotta not y Power. Las dos primeras fueron mis favoritas desde que salió el disco, aunque también me sorprendieron favorablemente otras como Oops, Beep beep o Touch acoustic, que, sin embargo, ahora no entran en mi Top 5.


                                 RANKINGS Y VALORACIÓN DE LAS CANCIONES
A continuación, expondré mis comentarios sobre cada una de las canciones, combinando la primera impresión que tuve sobre ellas con la que tengo ahora. El orden de las canciones no es el del álbum, sino que están ordenadas de acuerdo al primer ránking de preferencia que hice tras escuchar por primera vez el disco:


1-F.U.: preciosa. Tiene un estilo antiguo, soul, que me encanta. Me gustaría que sus futuros álbumes los dirigieran en este camino. Es de las pocas completamente desprovistas de un sonido electrónico. Es la canción en la que más lucen las voces de las cuatro, sobre todo la de Jade, que brilla con luz propia. Me gusta mucho la canción entera, pero si tuviera que escoger una parte, me quedaría con el pre-estribillo y el estribillo, y, en concreto, con el último estribillo, en el que van turnándose y, cómo no, Perrie hace subidas fabulosas. Lo que menos me gusta de la canción sería probablemente el título -siglas de "Fuck you" ("jódete")-, pues, aunque al usar siglas lo dicen de forma sibilina y no explícita, resulta un título un tanto grosero que le resta clase a una canción que, curiosamente, es mucho más elegante en el estilo y ritmo que en la letra, que de elegante no tiene mucho.


2-You gotta not: tiene un ritmito increíble. Me quedo con las estrofas (por el ritmo pegadizo y fabuloso), aunque el estribillo también está bien. Es una canción que anima y entra rápido. Por desgracia, intuyo que es de las que cansan rápido y que me va a dejar de hacer tanta gracia. Por otra parte, me gustaría que la parte de Perrie fuera más larga. Me quedo con la parte de Leigh-Anne (raro en mi), ya que su voz de tintes raperos es perfecta para esta canción.


3-Nothing else matters: no es una gran canción (como casi todas las del álbum), pero el estribillo es bonito y muy pegadizo. Desde el principio intuía que muy pronto otras canciones del álbum me iban a gustar más que esta.


4-Oops: me sorprendió favorablemente ya que no me esperaba gran cosa de una canción con un título tan tonto, y pensaba que iba a ser una canción intrascendental, pero resulta que tiene un toque antiguo muy majo y sobre todo original, que la distancia del puñetero sonido electrónico del resto del álbum. No obstante, no me convence del todo y ha descencido en mi ranking de preferencias según he escuchado más veces el álbum.


5-Beep beep: tiene un ritmo muy simpático y original, y, la primera vez que la escuché, le capté un curioso sabor a musical. Me decepcioné considerablemente cuando leí la letra, pues le resta puntos el hecho de que haya frases tan explícitamente sexuales.


6-Shout out to my ex: me decepcionó muchísimo, sobre todo el estribillo, que le falta gancho. Tiene a su favor algo que es importante para mí, y es que, aunque sea de un pop muy simplón, es de las pocas del álbum sin presencia de un sonido electrónico machacante. Pronto fue bajando posiciones en mi lista, ya que no era dificil que en el álbum hubiera canciones mejores que esta.


7-Touch (acoustic): mucho mejor que la versión original. Las voces de ellas lucen más, sobre todo porque no cantan juntas en el estribillo, sino por separado. Este cambio de voces también hace que el estribillo no resulte tan repetitivo, que era el mayor reproche que yo le hacía a la versión original. Además, el piano le da un toque mucho más bonito que el dichoso sonido electrónico de la otra. Como no podía ser de otra manera en mi, me quedo con las partes de Jade, que da dulzura a cualquier canción con su voz, y Perrie, que hace remontar la fuerza del estribillo con su potencia vocal.


8-Power: el estribillo tiene mucho potencial, pero la estropea el sonido electrónico, sin duda uno de los más pronunciados de este álbum. El primer estribillo, el de Jade, sin duda es lo mejor de la canción, así como el sorprendente comienzo de la canción, con esa entrada tan fuerte y rockera de Perrie. Desde el principio intuí que, a pesar de mis reticencias, esta canción iba a pasar a gustarme mucho, de forma similar a como me pasó con Lightning en el disco pasado (que es una de las mejores canciones del mismo a pesar de lo que la estropea esa parte electrónica tras cada estribillo a la que, sin embargo, acabé acostumbrándome). También me han ganado los tintes feministas de la letra del estribillo.


9-Nobody like you: agradecí enormemente que hubiera una balada con todas las letras de la palabra (es decir, muy lenta) en el disco, pues hace falta un relax después de tanto chunda-chunda. Solo esto ya me hizo ser favorable a esta canción, a pesar de que no es, ni mucho menos, una de las mejores baladas de Little mix (las de Salute y Get Weird superan a esta con creces). La letra tiene partes bonitas y, ya sabía yo, la primera vez que la oí, que Perrie iba a ser al última en cantar porque siempre culmina inmejorablemente los estribillos, a pesar de que en esta deja con ganas de más alarde de voz. También me parece bien que le den un estribillo entero a Leigh-Anne, para variar (la pobre parece la marginada del grupo en lo que a reparto de partes se refiere), aunque echo de menos un estribillo a cargo de mi querida Jade. No obstante, a pesar de que esta canción fue de mis preferidas, ahora mismo ya no se encuentra entre ellas. 


10-Private show: en términos de melodía y ritmo, es una buena canción, pues el estribillo tiene gancho y es pegadizo. Lo peor de la canción, es, una vez más, la letra; por las razones antes explicadas. 


11-No more sad songs: tengo poco que decir sobre esta canción. Floja y poco memorable, así que apenas la he escuchado.


12-Touch: terriblemente repetitiva. Desde que salió el disco, viendo las características de la canción y la reacción inexplicablemente favorable hacia ella por parte de los fans, tuve más que claro que iba a ser el siguiente single, tal y como, en efecto, ha sucedido. 


13-Your love: recién salido el disco apenas me fijé en ella, me parecía de las más flojas. Sin embargo, quizá sea la canción de la que más ha mejorado mi opinión según la he ido escuchando más veces. A pesar de la simpleza del estribillo, tiene un encanto que te acaba ganando. No obstante, tampoco es una gran canción ni es memorable. 


14-Freak: el estribillo no está mal, pero es demasiado electrónica.


15-Down & dirty: la peor del disco con diferencia. Honestamente, no sé por qué a algunos fans les gustó tanto desde el principio. A mi fue la que menos me gustó desde que oí el sampler de pocos segundos. Solo se salva la musiquita del principio y la parte de Perrie, como no podía ser de otra manera. La parte en la que se repite “get down & dirty” al final del estribillo me parece, sin duda, lo peor de una canción de por sí mediocre. Ni siquiera he llegado a meterla en mi lista de reproducción, pues rara vez me apetece escucharla habiendo canciones notablemente superiores en el álbum, las cuales son... el resto del disco, la verdad.



No obstante, mi orden de preferencia se ha ido alterando al escuchar el disco a menudo. Actualmente, mi ranking sería el siguiente:
 
-Power: 9’5. Tal y como predije, cada vez me gusta más. Tiene muy buen ritmo.
-You gotta not: 9'5. Tiene un ritmazo increíble. Desde los primeros acordes ya me encanta.
-F.U.: 9. Ideal para percibir su calidad vocal.
-Nothing else matters: 8’5. Sin ser memorable, el estribillo es un gran acierto.
-Private show: 8’5. Pegadiza y marchosa, pero con contenido sexual indeseable.
-Your love: 8. Me ha ido gustando más.
-Touch (acoustic): 8. Ha perdido encanto para mi, pero la sigo prefiriendo a la versión original.
-Nobody like you: 8. Me llegó a gustar mucho pero ahora ya no me llega tanto.
-Beep beep: 8. Salvo la letra, que es muy sexual, es una canción simpática.
-Oops: 7’5. Otra que ha perdido encanto para mi.
-No more sad songs: 7. Quizá si empezara a escucharla algo más me acabaría gustando.
-Touch: 7. La voy asimilando, pero sigo considerándola muy repetitiva.
-Freak: 6'5. Casi nunca me da por escucharla.
-Shout out to my ex: 6'5. Estaba deseando que sacaran otro single para que dejaran de cantar esta en todas partes, porque ya cansa.
-Down and dirty: 5. Esta canción es insalvable, la mires por donde la mires. 




lunes, 9 de enero de 2017

Reseña del "Libro de Buen Amor"

Antes que nada, pido perdón por mi demora, ya que prometí que en Navidades publicaría algo nuevo, pero es que estoy hasta arriba de trabajo. Aquí dejo mi reseña particular del Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita, Juan Ruiz.

Calificación: 7/10. 3 estrellas de 5.

Sinopsis personal: Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, relata una serie de anécdotas sobre su fracasada vida amorosa, en las que, con ayuda de una alcahueta, trata de conquistar a quince damas diferentes con resultados nada satisfactorios. Entre estas se intercalan cuentos, fábulas moralizantes, alegorías y personificaciones o alabanzas a la Virgen María, de diferentes extensiones y a modo de digresiones de la trama principal. Según el autor, el objetivo —no exento de ambigüedad y dobles intenciones—, sería promover el Buen Amor, esto es, el amor a Dios, en detrimento del amor terrenal y pecaminoso en el que, sin embargo, el autor se centra a lo largo de toda la obra. ¿Curioso, no?

Opinión personal: Era de ese tipo de libros que conoces desde hace muchísimo tiempo y que te llaman la atención, y piensas: «tengo que leerlo pero me da pereza, pues me tiran más otras lecturas más livianas o actuales; así que necesitaría un motivo de peso que sirviera como incentivo para leerlo». Ese motivo ha venido de la mano de un profesor mío, que nos lo ha mandado como lectura obligatoria en una asignatura. A pesar de todo el trabajo que teníamos, yo me alegré, pues al haber hablado el profesor de él en clase habían aumentado mis ganas de leerlo.

Empecé el libro con bastante curiosidad pero pronto me desmoralicé, pues, hablando en plata, no entendía un carajo. La culpa fue mía, porque al escoger una edición opté por la de Cátedra por su renombre y reconocimiento pero no se me ocurrió echar un vistazo y leer unas estrofas para darme cuenta de que estaba en castellano antiguo puro. Y aun así puede que me hubiera fiado y me lo hubiese llevado de todos modos. El caso es que no avanzaba, porque tenía que releer un montón de veces cada estrofa para comprender qué era lo que decía. A eso se suma que soy excesivamente concienzuda y no me gusta “leer por encima”, sino enterarme bien de cada línea. Total, tomé la sabia decisión de cambiar de edición y escoger la versión en castellano moderno de María Brey Mariño de la editorial Castalia y por fin, aunque no sin esfuerzo, pude acabarme el libro.

El caso es que yo distinguiría en la obra dos partes muy diferenciadas. Por una parte, aquellos capítulos que se centran en las anécdotas amorosas del arcipreste, al servicio de las cuales se recurre a fábulas de animales y otras historias para ejemplificar, por medio de ellas, la moraleja o enseñanza que se quieren transmitir. Esas partes se hacían amenas y entretenidas, y había anécdotas realmente hilarantes como la de los dos perezosos que trataban de cortejar a una mujer presumiendo de sus respectivos y exacerbados grados de pereza:

«Respondioles la dama que quería casar
con el más perezoso: ese quiere tomar.
Esto dijo la dueña queriéndolos burlar.
Habló en seguida el cojo; se quiso adelantar:

- Señora –dijo-, oíd primero mi razón,
yo soy más perezoso que este mi compañón.
Por pereza de echar el pie hasta el escalón
caí de la escalera, me hice esta lesión.

Otro día pasaba a nado por el río,
pues era de calor el más ardiente estío;
perdíame de sed, mas tal pereza crío
que, por no abrir la boca, ronco es el hablar mío.

Luego que calló el cojo, dijo el tuerto: - Señora,
pequeña es la pereza de que éste habló ahora;
hablaré de la mía, ninguna la mejora
ni otra tal puede hallar hombre que a Dios adora.

Yo estaba enamorado de una dama en abril,
estando cerca de ella, sumiso y varonil,
vínome a las narices descendimiento vil:
por pereza en limpiarme perdí dueña gentil.

Aún más diré, señora: una noche yacía
en la cama despierto y muy fuerte llovía;
dábame una gotera del agua que caía
en mi ojo; a menudo y muy fuerte me hería.

Por pereza no quise la cabeza cambiar;
la gotera que digo, con su muy recio dar,
el ojo que veis huero acabó por quebrar.
Por ser más perezoso me debéis desposar.»

Otra parte estaría compuesta por composiciones más solemnes y serias, de tipo religioso, como las cantigas a Santa María, por ejemplo, que espesaban, ralentizaban y entorpecían enormemente el ritmo de lectura y hacía parecer que el libro, en lugar de menguar con el avance en la lectura, crecía por momentos. Es más, algunos de estos realmente me parecían que no venían al caso y que rompían el ritmo proporcionado por capítulos anteriores. Especialmente larga y pesada se me hizo la disputa entre Don Carnal y Doña Cuaresma. 

Esto no impedía, sin embargo, algún que otro apunte ácido contra la Iglesia, de los que he querido rescatar dos bastante buenos, también en castellano moderno para que se entienda sin problemas:

«Yo he visto a muchos monjes en sus predicaciones      
denostar al dinero y a las sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.
-----------
Clérigos, monjes, frailes no toman los dineros,
pero guiñan el ojo hacia los herederos
y aceptan donativos sus hombres despenseros;
mas si se dicen pobres ¿para qué tesoreros?»

Hay que destacar algunos versos o estrofas de carácter humorístico que, al menos, conseguían sacarte una sonrisa durante la lectura, como el ya citado de los perezosos. Junto a estos, mi otra parte favorita ha sido el cortejo de Don Melón a Doña Endrina. Es una de esas partes del libro que a mucha le suena aunque no lo hayan leído, al igual que la historia de Don Pitas Payas, también bastante conocida y muy curiosa debido a su ocurrente desenlace.

No puedo evitar encontrar semejanzas más que notables entre la historia de Don Melón y Doña Endrina y La Celestina (clásico español que recomiendo sin dudarlo), debido a la historia en sí, a su desarrollo y, como no, especialmente debido a la figura de la alcahueta Trotaconventos. También, por último, por la descripción, de considerable belleza, que se hace del sentimiento de la persona enamorada —aunque quizá sigue sin ser comparable a la que se hace en La Celestina—. Esta descripción emocional ocupa varias páginas, pero como muestra vale un botón:

«Estoy herido y llagado, por un dardo estoy perdido,
en mi corazón lo traigo, encerrado y escondido;
quisiera ocultar mi daño, pero moriré si olvido,
ni aun me atrevo a decir quién es la que me ha herido.»

Dejando a un lado las partes más pesadas y los apuntes indignantemente machistas que por desgracia todo libro de hace siglos tiene, es un libro del que recomiendo la lectura por su eclecticismo, por conjugar historietas de naturaleza tan diferente, y porque es la típica obra que cualquier persona interesada en los clásicos, en el mundo humanista o, simplemente, en adquirir cultura debería leer al menos una vez en la vida, sobre todo si eres español.


Arcipreste de Hita, Juan Ruíz (2008): Libro de Buen Amor (ed. de Alberto Blecua). Madrid: Cátedra.

Arcipreste de Hita (2003): Libro de Buen Amor (versión de María Brey Mariño) Madrid: Castalia.


Fuentes de los fragmentos: