jueves, 8 de septiembre de 2016

Opinión sobre “Aladín: un musical genial”



Calificación: 7/10


Para empezar, cabe señalar que se trata de un espectáculo que pueden disfrutar personas de todas las edades, si bien se notaba un enfoque dirigido sobre todo al público infantil. Es lógico, se trata de un musical sobre una película de dibujos animados de Disney, que, aunque sean vistas por gente de todas las edades, fundamental se realizan para los niños y estos son sus principales receptores. Este enfoque se notaba en aspectos tanto generales -la película en sí que se ha escogido para el musical- como específicos -la sencillez de las canciones, la intensidad gestual de las actuaciones (muecas muy expresivas, coreografías no complejas ni demasiado elaboradas y una hiperactividad que, afortunadamente, no rayaba en el histrionismo)-.


El espectáculo da inicio con la voz en off (con el telón aún cerrado) de Germán Torres, el actor que da vida al genio de la lámpara, comunicando a los espectadores las instrucciones básicas de cara al espectáculo: nada de fotos o vídeo, cada uno a sus butacas, etc. Eso sí, la voz del actor da estas instrucciones encarnando ya el personaje del genio, hablando con voz afectada y excesivamente jovial, probablemente porque de lo contrario los niños no prestarían ninguna atención a las indicaciones.


Yo vertebraría el espectáculo en tres apartados: música, actuación (de la que ya he hablado) e ilusionismo/magia. Musicalmente hablando, podría comentar que, tal y como me informaron después –ya que yo llevaba desde mi infancia sin ver Aladín (la película) y, por tanto, no podía reparar en ello- no se interpretan las canciones de la película, sino otras diferentes, intuyo que compuestas expresamente para este espectáculo. Sinceramente, no sé si esto supone algo bueno o malo. Muchos espectadores pueden salir decepcionados por no haber escuchado las canciones de la película -ni siquiera “Un mundo ideal”- o no haber podido cantar al mismo tiempo. Por otra parte, eso tiene la contrapartida positiva de evitar distracciones derivadas del ruido producido por niños cantando letras que ya saben. 


Se trata de canciones sencillas, de letra no particularmente currada, seguramente por el público infantil que predomina entre el público. Trato de recordar cuál fue la canción que más me gustó de todas, pero es difícil habiendo oído cada una tan solo una única vez y desconociendo sus títulos. Aun así, creo recordar que una particularmente pegadiza era, si no me equivoco, la que entonan cuando Aladín va en busca de la lámpara, para incentivarle. De todo el plano musical, destacaría por encima de todo, la bonita, dulce y poderosa voz de Erika Bleda, la actriz que interpreta a la princesa Jasmín, que me dejaba estupefacta con cada subida, en la que no solo alcanzaba notas realmente altas sino que además las terminaba en un vibrato muy marcado. Las voces, en general, son del estilo de las que suelen doblar a los personajes de dibujos animados.



Aunque sea algo que se da por hecho en quienes integran los musicales, no deja de tener mérito cómo teniendo que intercalar diálogos, canciones y coreografías de baile, no solo lograban “salvar la situación” de forma digna, sino que realmente se lucían en una de las canciones, perfectamente entonadas y afinadas en cada momento, reflejando un control de su voz y de la respiración tremendo que les permitía incluso poder incorporar los mencionados vibratos.


En lo referente a las coreografías, eran quizá, lo menos trabajado de la actuación, tanto por su escaso número como por sencillez, aunque los actores no tienen por qué ser bailarines ni tampoco el espacio ofrecido por el escenario era demasiado amplio como para facilitar su desarrollo. Mucho más sorprendentes e inesperados, fueron, sin duda, los diversos trucos de magia, ejecutados con tal perfección que me resultó imposible intuir el mecanismo de la trampa tras la ilusión ofrecida. Estaban además, completamente integrados en la trama, no resultando forzados ni sobrantes.

La puesta en escena era de notable, pues manteniendo unas estructuras básicas lograban, con escasos añadidos o supresiones, pasar del palacio al bazar o al paraje donde se encontraba la lámpara encantada. Merece mención la forma en la que lograba simular los recovecos de la cueva simplemente con hombres encapuchados en continuo movimiento.

Por último, merecen mención los simpáticos anacronismos históricos compuestos por referencias a personajes de actualidad que se mencionan de pasada SPOILER: [Justin Bieber (sacado a colación simplemente al hablar del color rubio de cabello), Edward Cullen (bueno, se limitan a decir “el vampiro de Crepúsculo”, no recuerdo a santo de qué, quizá por la palidez de algún personaje) o la referencia implícita a Beyoncé cuando un personaje comienza a bailar la coreografía de Single Ladies tratando de poner en funcionamiento la alfombra voladora. FIN DEL SPOILER] Si bien estas si resultan un tanto “metidas con calzador” para provocar una reacción de hilaridad –en el público joven, sobre todo-, cumplen con este cometido con creces.


Para terminar, mi impresión sobre la obra ha sido muy favorable: es amena y entretenida, nada pesada (no llega ni a la hora y media de duración), simpática y alegre, y, hace uso de la típica fórmula Disney: diversión liviana y relajada, para todos los públicos pero intentando integrar un mensaje que, en este caso, incluso siendo algo discreto –pero sí más evidente que en las propias películas Disney-, tiene una gran importancia, sobre todo en lo relativo a la lucha por la igualdad de género y el retraso que sufren los países de Oriente Próximo y Medio en ese campo: me refiero a la determinación a la que llega el sultán de derogar la ley sobre los matrimonios concertados -que exigían a la princesa casarse con un príncipe en lugar de con aquel a quien ame- por estar obsoleta y anticuada y ser, como es obvio, tremendamente injusta.


sábado, 27 de agosto de 2016

Reseña "Forgotten" de Cris Ortega



Forgotten está compuesto por tres volúmenes: Forgotten, Forgotten 2. El Portal de los Destinos y Forgotten 3. Las Colinas del Silencio. Suponen una recopilación de relatos ilustrados en tres números, publicados en 2007, 2008 y 2010.

Son increíblemente rápidos de leer, ya que cada uno de los números contiene tan solo cuatro relatos cortos acompañados por abundantes ilustraciones, algunas de ellas realmente bonitas, que plasman el contenido. Cada uno de ellos se ve introducido por escuetas composiciones poéticas que en algunas ocasiones destripan la trama y ralentizan un tanto la lectura. Están protagonizados por jóvenes bellas y desdichadas con finales trágicos. El hilo conductor de estas historias es Clover, la joven que las relata al pie de un misterioso árbol al viajero soñador (el lector) que se ve guiado hacia allí por sus deseos inconscientes.

Cada relato, aunque cuenta con un final bastante cerrado para la protagonista en cuestión de cada uno de ellos, vuelve a reabrirse en sus últimas líneas argumentando que otros supuestos personajes (sin identidad, pues cada relato nunca vuelve a continuar en ninguno de los tres volúmenes) han vuelto a caer presas de ese mismo hechizo, por ejemplo. Ese es un punto que me parece bastante original y que da una cierta homogeneidad a las obras, pues cada relato termina de esa manera. No obstante, ese truco deja con ganas de saber qué ocurrió después, algo que sin duda funcionaría muy bien comercialmente si la autora volviese a retomar esas historias en publicaciones posteriores, pero, dado que no lo hace, carece de sentido y la curiosidad del lector se ve frustrada.



Aparte de Forgotten, otras publicaciones suyas son Nocturna y Reflection.
Para ver algunas de las ilustraciones de Cris Ortega, entrad en mi artículo sobre ella: Ilustraciones de Cris Ortega, en la sección "Arte" de mi menú.

Ilustraciones de Cris Ortega




¡Hola a tod@s! hoy deseo difundir el trabajo de una ilustradora española que me gusta especialmente, Cris Ortega. Hasta ahora he leído sus relatos ilustrados Forgotten 1 y 2, y los recomiendo por completo. Solo voy a mostraros algunas de mis imágenes favoritas de su producción artística, pero recomiendo también la lectura de los relatos que aparecen en las obras antes mencionadas, pues la vertiente literaria de Ortega también es interesante.

1-BIOGRAFÍA:
Combinando las biografías presentes en www.compartelibros.com y en muchas de sus obras como Forgotten, puedo deciros que Cris Ortega, nacida en Valladolid en 1980, es una escritora e ilustradora española que desde pequeña se aficionó al dibujo y la literatura. A partir de 1999 comenzó a realizar sus propios cómics e ilustraciones, basándose en relatos escritos por ella. Sentía preferencia por el género del terror.
Mientras realizaba sus estudios como Técnico Superior en Ilustración en la Escuela de Arte de Valladolid, empiezó a publicar sus obras en fanzines, revistas (Minami, Micro Dingo y Blue Joven) y editoriales extranjeras como Wham Comics, realizando además varias exposiciones e impartiendo clases de dibujo. A finales de 2005 comienza su colaboración con Norma Editorial, publicando con ellos su primera recopilación de relatos ilustrados Forgotten, obra de varios volúmenes.
Sus trabajos más recientes han aparecido también en prestigiosos libros de ilustraciones, como en varios números de Exotique o Spectrum, en productos de merchandising, páginas web y juegos de mesa, y han sido exhibidos en numerosas exposiciones. También realiza portadas para libros (por ejemplo, Donde los árboles cantan de Laura Gallego) y discos, además de trabajar como directora de arte en una agencia de publicidad.

2-ALGUNAS ILUSTRACIONES SUYAS:
Cris Ortega emplea la técnica del Dibujo Digital. En la mayor parte de su producción, su estilo mezcla Romanticismo y algo de terror/horror, con elementos costumbristas. 



Algunas ilustraciones cuentan con un estilo oscuro gótico. De entre ellas, algunas -como la que he situado a la derecha- recuerdan a autoras como Victoria Francés.
 


Muchos diseños presentan, también, grandes dosis de fantasía. Cuenta, además, con algunas creaciones de un estilo más inspirado en la Ciencia ficción y el Steampunk. 


Estas portadas las hizo para el libro Donde los árboles cantan de Laura Gallego:


Para ver más imágenes suyas:

FUENTES DE OBTENCIÓN DE LAS IMÁGENES Y BIOGRAFÍA:
Ortega, Cris (2007), Forgotten. Barcelona: Norma Editorial, S.A.





P.D.: Investigando para darle los remates finales a esta reseña/artículo homenaje, que tenía prácticamente concluido, he sentido una mezcla entre sorpresa y decepción al enterarme de que se trata de una autora bastante controvertida ya que ha sido acusada de plagiar a otros ilustradores, tomando pequeños elementos de obras ajenas y alterándolos para configurar las suyas. Este debate no parece resuelto o por lo menos no he visto que se haya llegado a una conclusión oficial o legal —son varias las posibilidades que se barajan: plagio, fotomanipulación o simple inspiración—. Como, además, yo carezco de un conocimiento acerca de esos temas que me pueda dotar de un juicio válido, me abstendré de manifestar una opinión al respecto favorable o contraria a Cris Ortega, al menos hasta que surja un criterio de autoridad que clarifique este asunto legalmente. Mi gusto por esta autora y mi deseo e intención de escribir un post sobre ella era anterior a mi conocimiento de esta controversia. Yo, por mi parte, seguiré disfrutando de su producción artístico-literaria (con menos entusiasmo y más decepción y desconfianza, eso sí), aunque su talento sea puesto en entredicho —con más o menos razón, eso ya a gusto de cada lector/espectador—.