lunes, 6 de agosto de 2018

Opinión sobre la película "Mamma Mia! Una y otra vez" (2018)


Calificación: 6/10. 2'5 estrellas de 5.

Decepcionante.
  

La primera película fue todo un fenómeno dentro de los musicales. Una historia divertida, entretenida, simpática y aderezada con la archiconocida y siempre agradable de escuchar música de ABBA; algo que solo puede sumar. Una delicia para los espectadores amantes del humor y la buena música. Como era de esperar, fue un taquillazo y se convirtió en un fenómeno de masas, que llegó a tener hasta una adaptación para musical de teatro.

Animados por su éxito y su buena recepción, quisieron estirar demasiado del chicle y la fastidiaron. Ya que se han tomado tantos años en preparar una segunda entrega podían haber hecho una continuación más decente. 

Yo no soy una ilusa. Las segundas partes nunca son buenas, por lo que iba en parte preparada para el chasco. Solo hay que recordar la “cagada” monumental (con perdón) que cometieron con las continuaciones, a cada cual peor, que sucedieron a la primera entrega de piratas del Caribe (la única buena —es más, yo diría extraordinaria—).

Aun así, lo que no me podía esperar es que no respetaran la esencia de la primera película, que era divertir y animar, e hicieran una continuación trágica y muy simplista. Tenía comicidad, sí, pero un humor mucho más escaso  y forzado, que no salía de forma natural como en su antecesora. Te reías más por compromiso que por otra cosa, porque entendías que era una escena preparada exclusivamente para despertar la hilaridad del público y querías cumplir con el papel correspondiente. Eso sí, algún que otro golpe bueno sí que hubo. Si aún no la habéis visto, prestad atención al sketch, muy repetido a lo largo de la película —ahí está la gracia— del griego que atiende a los protagonistas en el puerto antes de embarcar, pidiéndoles el carnet de identidad y comentando los cambios que ha sufrido la persona de la foto respecto a la que tiene delante. Realmente hilarante. 

En lo referente a la música, dado que todas las canciones mejores y más conocidas de ABBA ya se habían utilizado en la primera película, se vieron forzados a recurrir a otras menos populares y, en su mayoría, más lentas, así como a reciclar y volver a cantar una vez más los mayores éxitos, que ya se habían cantado en la película anterior, como Mamma Mia, Super Trouper o Dancing Queen.

También me llevé una desilusión con la apariencia de los tres posibles padres de Sophie en el pasado. Yo esperaba que estos aparecieran con el desternillante aspecto que presentaban en un flashback rápido que se mostró en la primera película, cuando Donna los vuelve a ver a través de la trampilla del suelo. En lugar de respetar la memoria de la protagonista, han querido pintarlos bien guapos. No me malinterpretéis, los actores escogidos son un placer para la vista. Realmente atractivos (tampoco justifica eso que Donna se tirara a todo lo que se movía en sus años de juventud, como para luego no tener algún disgusto sorpresa).


En cuanto a la aclamada aparición de Cher, esta se reduce a la mínima expresión y se convierte en una burla para el espectador. Sobre todo para aquel para quien esta aparición jugara un papel importante en sus ganas por ver la película. Queda comprobado que no era más que otro gancho para la audiencia. Ni siquiera se han molestado en argumentar debidamente su aparición. Su personaje aparece de la nada. Ni se la espera ni, al parecer, se la desea. Su llegada no está fundamentada argumentalmente, es un sin sentido. 

[SPOILER] El mayor error de toda la película es eliminar de la plantilla —de la forma más dramática posible— a la mayor de las estrellas de esa película. Querer sustituir a Meryl Streep por una Cher que no pinta nada y que apenas llega a tiempo para el final es un agravio para los fieles seguidores de la primera película. Sustitución que, por cierto, se entiende aún menos teniendo en cuenta que [SPOILER], Meryl acaba apareciendo al final de la película, en una especie de aparición o ensoñación fantasmagórica de Sophie. Si la muerte en ficción de su personaje no se corresponde con una negativa rotunda por parte de la actriz para aparecer en la película, ¿entonces a qué se debe este giro argumental tan trágico e incomprensible? De no haber querido formar parte del reparto no hubiera aparecido ni siquiera al final. De todas formas, hay infinidad de maneras de excusar la ausencia de un personaje. Donna podría haber estado de viaje y llegar en el último momento para la fiesta. No era necesario algo tan radical como matarla.


 En resumen, advierto que esta continuación empaña un poco el recuerdo y el buen sabor de boca que deja la primera película. No obstante, para aquellos fans que no tengan problema con ciertos giros argumentales tristes y no muy verosímiles, así como con una narración más torpe y menos cuidada que la original, supongo que no está de más verla.


Fuentes de las imágenes:
https://www.filmaffinity.com/es/film884192.html
https://images.clarin.com/2018/07/18/BywMPXamm_930x525__1.jpg
https://img.ecartelera.com/noticias/fotos/43900/43968/1.jpg
https://cdn.hobbyconsolas.com/sites/navi.axelspringer.es/public/styles/main_element/public/media/image/2018/07/mamma-mia-otra-vez.jpg?itok=rjw1fFvI

jueves, 19 de julio de 2018

Opinión sobre la película "Mary Shelley" (2018)


Calificación: 7/10. 3 estrellas de 5.

Hace días fue que supe de este film que adaptaba la vida de la escritora de una de las obras de terror más célebres: Frankestein o el moderno Prometeo. Ante la propuesta de una amiga de acompañarla a verla, accedí gustosa e interesada en la historia; mas temerosa y reticente de encontrarme con un dramón en estado puro, pues, tal y como pude leer recientemente, la vida de Mary Shelley no fue precisamente fácil o exenta de tragedias. Eso sí, se vio rodeada de personas casi igual de ilustres que ella: su madre, la filósofa feminista Mary Wollstonencraft, que desafortunadamente murió al dar a luz; su padre, el filosofo de corte político William Godwin, y su marido, el poeta Percy Shelley.




Lo cierto es que salí del cine encantada, enormemente complacida con la forma en la que se había narrado la historia de esta mujer valiente, testaruda y luchadora. Si bien yo creía que la película se iba a centrar en la ejecución de la novela de Frankestein, este no fue sino el culmen de la misma. La directora, Haifaa Al-Mansour, escogió ocupar el grueso de la película en explicar las circunstancias que condujeron a Mary a escribirla, narrando los acontecimientos que tuvieron lugar en su vida desde los 16 a los 18 años. Su juventud no la privó de tormentos y responsabilidades derivados del enamoramiento, la infidelidad, la maternidad, la traición, etc. A la protagonista la vemos evolucionar, pasando de ser una adolescente un tanto imprudente, terca e impulsiva a una mujer cuyos padecimientos y decepciones la han llevado a abrir los ojos a la realidad del amor y de la familia y que actúa en consecuencia a esa nueva perspectiva acerca de lo que le rodea. 

Aprecio el hecho de que pasaran de puntillas y no se recrearan excesivamente en ciertas escenas que podrían haber hecho al espectador derramar muchas lágrimas —como la muerte de su primera hija o la posterior muerte de su marido, acontecimiento que ya quedó fuera de la línea temporal de la película—. No obstante, aunque, afortunadamente, no se tratara del dramón que yo temía ver, si es cierto que, en ocasiones, se hacía uso de un acusado dramatismo y de un exceso de teatralidad. Gustaban de hacer estallar las emociones de los protagonistas y pintar las situaciones más tremendistas de lo que seguramente fueron en realidad. Estos excesos no solo afectaban a la trama, sino también a la forma de ser de ciertos personajes, que en algunos casos llegaba a ser realmente caricaturesca. En consecuencia, espero que la desmesurada personalidad de Lord Byron no sea más que una licencia creativa de la película, porque me desagradaría descubrir que este gran poeta fue realmente el mujeriego demente, estrafalario, traidor y sin escrúpulos que se muestra en el film.



Curioso me pareció que la que vendría a ser la escena más importante de todas, aquella en la que Lord Byron, durante una reunión en Ginebra, reta a sus huéspedes (Mary, Percy Shelley, la hermanastra de Mary y el médico y escritor John William Polidori) a escribir la mejor obra de terror —situación que fue el desencadenante de la escritura de la novela sobre el monstruo de Frankestein, para quien lo desconozca—, ocupara un lugar tan nimio en la película. Yo esperaba que se recreara más en esta escena, no que este reto fuera formulado tan “de pasada”.



Una de las cosas que más valoro de esta película es el cuidado, la elegancia y la mesura que impregnaba cada detalle. Nada es puesto al azar, nada sobra y el montaje está encadenado de una forma maravillosa. Este hecho se manifiesta en forma plena en la brillante escena en la que Mary comienza al fin a escribir, mientras recuerda cada uno de sus padecimientos. Agotada, harta, exhausta de tanto sufrimiento, tantas traiciones, tanto huir y perdonar, vuelca toda su rabia, su frustración, su dolor, pero también sus resquicios de esperanza en la elaboración de la que se convertiría en su gran obra. También es una película que agradará a cualquiera que guste de apreciar las maneras de la época, el lenguaje cuidado de léxico exquisitamente escogido tan propio de las ficciones costumbristas y de época. 





Recomiendo leer la siguiente crítica de la película:  http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-230645/sensacine/

 Fuentes de las imágenes:
http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-230645/
https://kinepolis.es/peliculas/mary-shelley
http://elpajaroburlon.com/cine-historico/mary-shelley/
https://kinepolis.es/peliculas/mary-shelley
http://www.diariodecine.es/nrcineclasico24.html
http://www.diariodecine.es/nrcineclasico24.html

jueves, 12 de julio de 2018

Reseña de "Feminismo para principiantes" de Nuria Valera y Antonia Santolaya


Calificación: 6'5/10. 3 estrellas de 5.

Fui a la charla que ofreció la autora Nuria Varela en la librería Santos Ochoa para presentar este libro, el cual adquirimos posteriormente para que nos lo firmara. El libro original fue publicado en 2008. El ejemplar leído por mí es una reedición ilustrada publicada en este 2018. Irónicamente, Nuria Valera decía querer “acercar el feminismo a todo el mundo”[1], pero, en mi opinión, las ilustraciones no han sido suficientes para aligerar la densidad del ensayo.

Eso de “para principiantes” no es muy exacto que digamos. Más bien diría que es una profundización en el tema dirigida a alguien ya algo leído en el tema. En lugar de ofrecer una visión introductoria, colapsa al lector con datos y fechas históricas y un montón de nombres de grandes mujeres de la historia que contribuyeron a cimentar el feminismo actual. No me malinterpretéis, no digo que no sea interesante. Lo es, y mucho, y es una información que debería estudiarse en las aulas para estar al alcance de todos en lugar de restringirla a ciertos libros que solo los interesados en feminismo nos molestamos en leer. Lo que no me convence es que el título no se ajuste al contenido, ya que, en lugar de “introducción”, deberían haberlo denominado “estudio histórico”, “historia” o “profundización” en el feminismo, para no dar lugar a equívocos y evitar que las personas no leídas en el tema salgan espantadas por su densidad y no vuelvan a interesarse en el feminismo.

Las ilustraciones, a cargo de Antonia Santolaya, son sencillas y simplistas pero en el buen sentido de la palabra. Logran desempeñar su cometido y transmitir la información necesaria en un número de trazos reducido. Además, el color morado impera en casi todas ellas, así como en la portada, decisión muy acertada teniendo en cuenta que este es el color de las causas asociadas a la mujer. 

No lo recomiendo como primera aproximación al feminismo, sino como una profundización en el tema. Como primer acercamiento sugeriría más la Introducción al feminismo: ideas para combatir el machismo que ya reseñé hace unas semanas. No obstante, es, si duda, una lectura interesante, enriquecedora y conveniente acerca de conceptos, acontecimientos históricos, corrientes y tipos distintos de feminismo y las mujeres que los impulsaron.


Fuente de la imagen: