domingo, 16 de mayo de 2021

Biografía "Mary Shelley: la visionaria escritora que concibió con su pluma la ciencia ficción"

Hoy os traigo una publicación un poco diferente.

El mes pasado, antes de comenzar el horrible descenso a los infiernos que supuso la publicación de la fecha de mis oposiciones (que ahora me ocupan el 75% del tiempo en el que estoy despierta), me leí una biografía de Mary Shelley, la autora de la mítica novela Frankenstein.

En concreto se trata de Mary Shelley: la visionaria escritora que concibió con su pluma la ciencia ficción (2019), redactado por Eva Díaz Riobello y perteneciente a RBA Coleccionables.

El libro pertenece a la Colección Grandes Mujeres que fue lanzada en Kioscos hace un par de años. Adquirí varias de ellas, y llevaba desde entonces tratando de buscarles un hueco entre mis lecturas, sin éxito.

 

Finalmente, tras terminar Sol de medianoche, decidí empezar con ellas siguiendo un orden basado en mi interés particular. Tras finalizar este tomo, estaba dispuesta a comenzar con la biografía de Hedy Lamarr hasta que la noticia de la recta final de mis oposiciones me obligó a hacer un alto en gran parte de mis actividades de ocio que se va a prolongar mínimo un par de semanas más. Ni siquiera logré forzar un hueco para subir esta reseña —que redacté poco después de terminar el libro— hasta ahora.

Si digo que hoy no os traigo una reseña al uso es porque no voy a centrarme en evaluar la obra en sí, pues a fin de cuentas no se trata de una novela sino de una biografía, si no en hacer un repaso por lo que esta nos enseña, es decir, por la —trágica— vida de Mary Shelley. Para este fin, el libro en cuestión se ayuda de una serie de pasajes del diario personal de Mary.

 

 Mary Wollstonecraft Godwin fue la hija de los filósofos Mary Wollstonecraft (una de las propulsoras del feminismo, autora de Vindicación de los Derechos de la Mujer) y William Godwin. Nació en Londres en 1797, once días antes del fallecimiento de su madre producido por una infección contraída durante el parto. Su padre volvió a casarse con una mujer opuestamente diferente a quien había sido el amor de su vida. Esta señora, Mary Jane Clairmont, sería el prototipo de madrastra que traería a la pequeña Mary de cabeza durante su vida. Ella aportó al matrimonio hijos previos, Charles y Claire Clairmont —quien acabaría acompañando a Mary en muchas de sus peripecias por el mundo—, que se sumarían a la pequeña Mary y a Fanny, la hija que Mary Wollstonecraft había tenido con otro hombre antes de casarse con William. Después, William y ella concibieron uno mutuo, al que llamaron en honor de él.

Cuando Mary tenía 17 años de edad se enamoró de Percy Shelley, un joven poeta casado que compartía los ideales liberales de William Godwin, quien le invitaba a menudo a charlar y filosofar en su casa. Ante la oposición de sus familias a su romance, decidieron fugarse juntos en 1814 a Francia, no sin llevarse con ellos a Claire, quien también estaba deseosa de salir del hogar familiar.

Los tres juntos vieron mundo, hicieron amigos intelectuales, cambiaron constantemente de residencia y escaparon de las habladurías que habían dejado a su paso y de la furia que habían despertado en su familia. Era inconcebible que un hombre casado y con hijos y una mujer que no era su esposa cohabitaran, y eso era motivo suficiente para que su reputación se viera arruinada de por vida. Vivían todo esto sin dejar de enviarle dinero a William Godwin, que se hallaba casi en la ruina, y que prácticamente solo escribía a su hija para pedirle dinero a su novio.

Al año siguiente de su fuga Mary se quedó encinta por primera vez, pero su hija fallecería a las pocas semanas de vida tras el parto. Ese sería solo el principio de las innumerables desgracias y tragedias que tendría que enfrentar a lo largo de su vida. Poco sabía de todo lo que estaba por venir.

Durante una estancia en Suiza en 1816, forjaron una estrecha amistad con el reconocido poeta Lord Byron, del que hablaré después porque no se merece irse de rositas. Durante una velada en su casa junto a John Polidori, todos ellos menos Claire aceptaron un reto: escribir una novela “de fantasmas”, en el sentido que ahora entenderíamos como terror y suspense. Fue ese el germen de la gran obra que Mary trabajaría durante dos años más y que le ha asegurado un nombre entre los precursores de la ciencia ficción en la actualidad: nada más y nada menos que la historia de Frankenstein.

Poco después, dos tragedias más sacudirían a la pareja: los suicidios de Fanny, una de las hermanastras de Mary, y el de Harriet, la esposa abandonada de Percy —el cual además no logró hacerse con la custodia de sus hijos—. En un lado más afortunado de los acontecimientos, ese año Mary y Percy también alumbrarían su primer hijo varón, William; contraerían matrimonio para poder reclamar la tutela de los hijos anteriores de Percy —que aun así les sería denegada— y concebirían a su hija Clara.  Mary, además, publicaría su primera obra, Historia de un viaje de seis semanas (1817), acerca de la época más reciente de su vida. Frankenstein fue finalmente publicada anónimamente en 1818. Sí, anónimamente, porque en aquel entonces que una mujer se atreviera a firmar su obra era equivalente al más que seguro fracaso comercial de la misma y garantía del desprecio de la crítica.

Para entender muchas cosas convendría señalar algunos rasgos básicos del comportamiento de Percy Shelley. En primer lugar, era un “culo inquieto” y no aguantaba mucho tiempo residiendo en el mismo lugar. Eso le llevó a persuadir a Mary para trasladarse a Italia, arduo viaje que le costó la vida a su bebé Clara, que estaba atravesando unas condiciones muy delicadas de salud. Tan solo un año después, fallecería también su otro hijo.

En segundo lugar, no solo los atrevidos ideales de Percy en relación al amor harían que Mary tuviera que sufrir por su parte infidelidades y encaprichamientos con otras jóvenes cada vez que él se aburría en su matrimonio, sino que para colmo haría indirectamente responsable de esto a la propia Mary solo por hallarse en un estado de desapego y depresión perfectamente comprensibles teniendo en cuenta que en menos de cuatro años había perdido a tres hijos.

Ese mismo año, Mary se refugiaría en la literatura una vez más como su balsa de seguridad y publicaría Mathilda (1819). Además, sufriría un aborto natural de su cuarto hijo y se quedaría embarazada por quinta y última vez del único hijo que la sobreviviría; Percy Florence.

No obstante, las desgracias distaban mucho de llegar a su fin. En 1922 su marido Percy Shelley, que había formado una especie de grupillo de aficionados a la navegación, moriría al naufragar su barco en una de sus salidas por diversión. En el mismo viaje falleció también el marido de su amiga Jane, a quien se uniría más que nunca durante el duelo, si bien años después Jane se descubriría como una amiga falsa que la ponía verde a sus espaldas. Asimismo, todos los amigos que había hecho durante su matrimonio le acabarían dando la espalda tarde o temprano, pues Percy Shelley era el vínculo que realmente los unía y, además, ellos mostrarían un intolerante desacuerdo acerca de las decisiones que Mary tomaría más adelante en relación con la publicación de las obras de su difunto esposo.

Entre 1823 y 1830 publicaría, ya de vuelta en Inglaterra, sus obras Valperga, El último hombre y La suerte de Perkin Warbeck, mientras criaba a su adorado hijo Percy Florence, a quien trataba infructuosamente de inculcar su amor por la literatura. También redactó biografías de Los científicos y escritores más eminentes como colaboración con The Cabinet Cyclopaedia, que se negó en redondo a la propuesta de Mary de incluir la biografía de alguna mujer relevante.

Durante los años venideros, todavía tuvo que enfrentar la muerte de su padre, William Godwin —quien no se había reconciliado con su hija hasta que ella dignificó su unión con Percy con el matrimonio, a pesar de que William siempre había renegado de este sacramento, la lucha con su suegro para que este dotara a su nieto de unos ingresos de manutención suficientes, así como diversos intentos de chantaje que trataban de arrebatarle el poco dinero que había conseguido ahorrar.

Entre 1835 y 1940 publicó sus novelas Lodore y Falkner y sus Caminatas en Alemania e Italia, esta última relatando los viajes que realizó en compañía de su hijo y de los amigos de este. Ocho años después se trasladaría con su hijo y la encantadora esposa de este a la mansión que el suegro de Mary finalmente le legó a su nieto tras su muerte a pesar de la escasa relación que habían mantenido. Por aquel entonces Mary padecía una parálisis que iba en aumento e iría limitando sus movimientos a pasos agigantados, a causa de un tumor cerebral no detectado. Finalmente, en 1851, Mary Shelley falleció a los 53 años y fue enterrada por deseo suyo junto a los restos de sus padres.

 

Si tuviera que encontrar algún defecto en Mary Shelley sería, por una parte, lo extremamente cegada de amor que estaba con Percy, lo cual se traducía en una excesiva sumisión hacia él (nada extraña en una mujer de su época, por una parte, pero sí en alguien de ideas tan supuestamente transgresoras y liberales como las suyas).

Del mismo modo, no puedo olvidar hacer referencia a la extrema hipocresía de su padre quien, si bien la crió y educó en la tolerancia al amor liberal y la crítica al yugo del matrimonio, le retiró la palabra cuando ella se fugó con Percy sin estar casada y no la perdonó hasta que contrajo matrimonio con él. Parece que sus ideas podían hacerse extensibles a todo el mundo, con la salvedad de su hija.

Un poco caradura también era Claire, la hermanastra de Mary, que se les pegó como una lapa a la pareja durante los años siguientes a su fuga hasta el punto de casi pasar a ser tres en el matrimonio.

Claro que nadie figura en su biografía que sea tan sumamente despreciable como Lord Byron. Cuando en 2017 vi la película Mary Shelley protagonizada por Elle Fanning, me llevé una gran decepción con él, porque, por muy buen poeta que fuera, tenía unos principios que dejaban mucho que desear. Pero lo que no podía ni imaginar era lo mucho que la película había suavizado su inmoralidad, como he descubierto años después al leer este libro.

Tras seducir a Claire y dejarla embarazada, Lord Byron se desentendió completamente de ella y del bebé. Cuando Claire reclamó recibir algún tipo de ayuda económica para poder criarla, él solo accedió con la condición de arrebatarle a la niña (a quien además rebautizó porque no le gustó el nombre elegido por su madre) y que Claire no pudiera volver a verla. No obstante, su intención no era ni mucho menos criarla él, sino que se la pasó como si de mercancía se tratara a unos conocidos para que se ocuparan de ella, la cual acabó yendo a parar a un convento, donde no mucho tiempo después falleció. Todo sin que Claire hubiera podido verla crecer. Pero esto es solo un resumen sintético de las numerosas conductas abominables que Lord Byron se traía entre manos.

 

Para concluir, en relación a cómo está escrita la biografía, señalaría a su favor la amenidad de su lectura y la conveniencia de la adicción de una útil cronología al final. Por otro lado, no me convence tanto que en ocasiones se distancie de la objetividad y neutralidad que se espera en este tipo de obras y tire de ficción en su descripción de ciertos detalles sin importancia, como si se tratara del guion de una película.

 

 

Fuentes de las imágenes:

Goodreads

Facebook.com

Eluniverso.com

 

 

domingo, 21 de febrero de 2021

Reseña sobre "Sol de medianoche" (saga "Crepúsculo")

Por fin le pude echar mano. Larga fue la espera.

Para los despistados, Sol de medianoche nos cuenta la misma historia que su antecesor Crepúsculo (primer libro de la saga de este mismo nombre) pero desde la perspectiva del vampiro Edward en lugar de la de la humana Bella.

Desde que a principios del pasado verano llegó a mis oídos (o a mis ojos, más bien) que Sol de medianoche había sido terminado (después de más de una década de espera) e iba a ser finalmente publicado en agosto del 2020, los días no parecían pasar lo suficientemente rápido.

 

Sobre la saga Crepúsculo:

Nunca he sido una fan entregadísima de Crepúsculo. Me he leído los libros más de una vez y he visto las películas en varias ocasiones, pero mis períodos de interés por la saga sufrían bastantes baches. Si los releía me mantenía “obsesionada” con la saga durante unas semanas y luego se me pasaba.

A pesar de que a rasgos generales es una saga que me gusta y que podría situar más o menos entre mis favoritas, mi mayor problema con ella lleva el nombre de la protagonista de la saga original, Bella Swan. Anodina, rancia, cabezota y sosa. Lo que otros catalogan de valentía yo lo atribuyo más bien a una soberana estupidez, obstinación y egoísmo (sí, egoísmo, porque nunca se para a pensar en los constantes problemas que causa a los Cullen ni en el dolor que sus decisiones provocan a sus padres). Por mucho que la autora pretendiera hacer de la protagonista una persona sencilla, modesta y anti-materialista, se pasó ocho pueblos hasta el punto en que resulta cargante. No le gusta bailar, no le gusta la moda, no le gusta la música… ¿Se puede saber qué le gusta a esta mujer? Aparte de Edward, claro está.

A pesar de eso, la Bella de los libros, al menos en el primero de ellos, tenía unos momentos salvables cuando recurría, por ejemplo, al cinismo o la mordacidad en algunas de sus ácidas respuestas al todavía muy distante Edward. En esos momentos la chica podía merecer apenas un atisbo de interés.

Sin embargo, en las películas, incluso eso nos fue arrebatado. Aparte de los directores y guionistas, la mayor parte de la culpa la tuvo, por supuesto, la actriz. Kristen Stewart es una de las actrices que más detesto por razones obvias. Es inexpresiva, insulsa, antipática y va por la vida como sometida permanentemente bajos los efectos de un fuerte tranquilizante. Si de por sí Bella Swan no era de mi agrado, Kristen no hizo otra cosa que acabar de rematarla.

Robert Pattinson —quien con sus continuos desprecios hacia la saga, sus admiradores y la autora se ha ganado a pulso mi merecido desprecio— no lo hizo mucho mejor. Edward era un personaje muchísimo más interesante que Bella, y si bien el papel requería interpretar a un ser atormentado y taciturno, el Edward del primer libro muestra a mitad del mismo una faceta risueña, feliz e ilusionada ante su enamoramiento que brilló completamente por su ausencia en el film. Eso por no hablar del atractivo físico nulo de los dos actores protagonistas. ¿No se suponía que al menos Edward tenía que ser tan hermoso como un dios griego?

A pesar de que las películas y el cuarto libro hicieron todo lo que estuvo en sus manos porque dejara de gustarme la saga (no me hagáis hablar de la estupidez que entraña la propia existencia de Renesmee, por favor), ninguno lo consiguieron.

 

En busca y captura de un ejemplar de Sol de medianoche:

En su momento ya me fastidió que la autora desechara la maravillosa idea de continuar la re-narración del primer libro por parte de un personaje verdaderamente interesante (esto es, Edward), y los pocos capítulos que publicó gratuitamente me dejaron con ganas de más y la nostalgia de lo que pudo haber sido. Recordemos que interrumpió su escritura porque estos capítulos fueron filtrados en internet y eso le provocó un berrinche. Después de eso la voluntad de terminarlo algún día le iba y le venía a temporadas.

Al parecer, si una cosa buena ha tenido esta maldita pandemia, ha sido que Stephenie ha dispuesto del tiempo —y del aburrimiento— que necesitaba para ponerse manos a la obra y terminarla. Y yo se lo agradezco infinitamente, porque se ha convertido en mi libro favorito de la saga.

Dado que tratándose de la primera lectura quería poder disfrutarlo en mi propio idioma, no me quedaba otra que esperar a que terminara el verano y fuera publicado en español. Eso sí, con lo que no contaba es que su elevado precio me haría desechar la idea de comprármelo en cuanto saliera. Entonces se me planteó un gran dilema: ¿Sacrificaba 19,95€ en un capricho en tiempos de crisis, aguardaba con la esperanza de que alguna biblioteca de mi ciudad lo comprara y así no tener que pagar yo por él o bien esperaba a Navidad para pedírmelo por Reyes?

La primera opción decidí descartarla, en parte para evitar cargos de conciencia y en parte porque el pasado septiembre me hallaba completamente inmersa en mi primera —sí, primera— lectura de la saga de Harry Potter, por lo que igualmente no lo hubiera leído hasta que no hubiera terminado con esta (algo que se demoró más de lo previsto, hasta diciembre, porque hay que ver lo largos que son los cuatro últimos libros del joven mago).

Aposté temporalmente por la segunda opción, con la mala suerte de que mi biblioteca de siempre aún no lo había comprado (e ignoraron mis dos peticiones de compra). Para colmo, después de molestarme en hacerme un nuevo carnet para otra biblioteca en la que sí lo tenían, me dijeron que no podría poner mis manos sobre él hasta pasadas varias semanas porque estaba prestado y después tenía que someterse a un período de cuarentena anti-covid.

Así pues, viendo que no iba a poder hacerme con él hasta diciembre como mínimo, lo mismo me daba esperar un poquito más hasta Reyes, por lo que finalmente opté por esa tercera opción, sabiendo que su elevado precio haría que la inclusión del libro en mi lista supondría tener que renunciar a otros posibles regalos que también me hacían ilusión. Me resigné a ello.

A pesar de las enormes ganas que había tenido de leerlo durante medio año, con esto pasa un poco como con el hambre, de tanto esperar para comer se te acaba pasando un poco. Con la tranquilidad de ya tenerlo entre mis manos, me dediqué a terminar otros libros sobre Harry Potter que tenía en mi casa sin leer “desde el año la pera” aprovechando la “Pottermanía” que me había entrado desde que había empezado la saga (si antes de leerme los libros yo ya era Potterhead lo soy aún más ahora).

Por tanto, no fue hasta este mes de febrero que lo comencé… y que lo terminé, unas dos semanas después. Si hubiera dispuesto de más tiempo para leer me lo hubiera acabado en un lapso de tiempo más reducido, pero a mi apretado calendario había que sumarle a ingente extensión del libro (sí, supera los de Harry Potter) y mi deseo de no terminarlo cuanto antes sino deleitarme en una lectura que me había traído tanto de cabeza los últimos meses.

Los capítulos eran largos (los más cortos me llevaban una media hora), y solía leerme una media de dos al día tras la cena o justo antes de dormir. Eso sí, al contrario de lo que llevo haciendo toda mi vida, no lo leía tumbada sobre la cama, ya que el enorme peso de semejante mole titánica me hubiera aplastado las costillas y hubiera tenido que acudir corriendo a urgencias.

Ahora ya entrando en lo que todos estaréis esperando: el libro.

 

Opinión sobre Sol de medianoche:

Me ha encantado. Sospechaba que me iba a gustar, pero ha superado mis expectativas. Puede resultar una obviedad pero, evidentemente, resulta mucho más atractivo estar dentro de la mente de Edward que dentro de la de Bella. Eso sí, a veces exaspera un poquito la terriblemente equivocada visión de sí mismo que tiene y la desmesurada concepción de Bella que posee en comparación, y, a pesar de que es un hombre sin duda inteligente, no lo parecía cada vez que mostraba tanta seguridad en que Bella saldría huyendo despavorida ante cualquiera de sus revelaciones. Parece que sí que había depositado demasiada confianza en su don para leer mentes, hasta el punto que está más perdido que un elefante en una cacharrería cada vez que tiene que interpretar pensamientos procedentes de una fuente no audible para él.

Yo me preguntaba si la notablemente superior extensión de este tomo frente a su contraparte, Crepúsculo, se debería más que nada a la inclusión de muchas escenas nuevas, pero no es así. Sí que hay varias escenas nuevas, suficientes como añadir novedad al libro y que no sea una mera repetición de acontecimientos desde un punto de vista distinto. Pero la diferencia de tamaño de debe más que nada a que cada una de las escenas que sí que estaban en el otro libro se amplían bastante más. No porque ocurran más cosas, sino por las cuantiosas y extensas reflexiones que Edward intercala en ellas. Porque parece ser que en eso él se parece mucho a mí, y cada evento desencadena un millar de reflexiones que nos pueden estar haciendo dar vueltas y más vueltas a la cabeza sin descanso.

Es decir, los acontecimientos se alargan más y suceden más lentos, como podemos comprobar, por ejemplo, con la ampliación de la escena del prado. Así, recibimos información valiosa sobre qué estaba pasando por la mente de Edward mientras Bella lo inspeccionaba sobre la hierba (aunque nunca pensé que fuera a tratarse de algo tan abstracto) o sabemos cuál fue la primera reacción de Bella cuando Edward se expuso al sol. He de decir que no recordaba que esto no aparecía en el libro original, y, al ver que no me sonaba lo que estaba leyendo, tuve que hacer una pausa para releer de nuevo la escena en el otro libro.

Quizá fuera esta una de las escenas preferidas de los fans y por eso Stephenie se propuso ampliarla. Lo cierto es que, si bien la escena que, sin duda alguna, yo más ansiaba leer desde que comencé este nuevo volumen era la presentación de Bella a los padres de Edward, la que más enriquecedora encontré y más disfruté fue precisamente la del prado, al verla desmenuzada con tanto detalle y sentimiento.

En comparación, el estilo de narración de Bella durante todo el Crepúsculo original es completamente directo, casi limitado a contar lo que está ocurriendo sin apenas apreciaciones personales de por medio. Una retransmisión casi limpia, menos viciada por delirios subjetivos. Buscando una analogía, si la forma de narración de Bella es un breve cuento juvenil, la de Edward es un amplio y sesudo ensayo.

Sin embargo, en ningún momento su narración se me hizo pesada o espesa. El libro no me hizo aburrirme en ningún momento. Había escenas que atrapaban más mi interés que otras, evidentemente. Sus interacciones con Bella y con los Cullen para mí hacían palidecer al resto. Pero todo lo demás era interesante también.

Una de las razones por las que también le tenía tantas ganas a este libro era para poder conocer más sobre los Cullen. No hablo solo de su pasado, sino de su día a día y, sobre todo, de cómo iban sobrellevando la progresiva infatuación de Edward con Bella y sus opiniones sobre ella. Tenía una enorme curiosidad por obtener impresiones sobre Bella por parte de miembros del clan como Jasper, Emmett, Carlisle o Esme, que habían sido los más neutrales al respecto. Quizá no recibí tanto sobre eso como yo quería, pero tampoco fue tan escaso como para suscitar mis quejas. Por ejemplo, se abordan en más profundidad los resentimientos de Rosalie hacia Bella. Una parte de mí entiende que Bella la ponga de los nervios, porque, a fin de cuentas a mí también me pasa y yo tampoco entendería que es lo que Edward ve en ella. Pero por otro lado, Rosalie se pasa muchísimo con ella y su profundo odio no me parece justificado solo por la estúpida razón de que envidie que ella sea humana.

También nos enteramos de hechos que desconocíamos hasta ahora, como que Edward no podía leer con claridad la mente del padre de Bella, Charlie, o que la de Renée (su madre) es ruidosa y demandante. Supongo que ha sido un intento de la autora por explicar la procedencia de la silenciosa mente de Bella, pero creo que Stephenie ha sufrido un lapsus matemático al considerar que una mente muy audible sumada a otra muy discreta darían como producto una mente completamente muda. Supongo que no seré la única que vea el fallo en esa lógica. Eso por no hablar de que en tomos anteriores como Amanecer nos dejaron la impresión de que Edward sí podía leer la mente de Charlie, como cuando le están revelando que van a contraer matrimonio y Edward súbitamente se relaja porque sabe cómo va a reaccionar Charlie. Además, ¿a caso no le hubiera comentado Edward a Bella que también tenía problemas para leer la mente de su padre? A fin de cuentas, eso hubiera hecho que Bella no se sintiera tan “bicho raro”, y él sabe cuánto odia ella esa sensación.

Hablando de mentes, también averiguamos que Edward considera que la de Jacob es algo así como “inocente y pura”. Me pregunto durante cuánto tiempo más seguiría pensando de esta manera antes de que los celos se abrieran paso en su concepción sobre él. Probablemente en cuanto regresara de Italia y comprobara la estrecha “amistad” que se había forjado entre ambos.

Por otra parte, no sé si como resultado de algún tipo de demanda por parte de los fans, conocemos mucho más acerca de los gustos literarios, musicales, cinematográficos y de todo tipo de Bella porque han incluido o alargado sus conversaciones durante las comidas en la cafetería del instituto, en las que Edward la sometía a intensos interrogatorios. Sin embargo, me frustró que no se nos dieran las mismas respuestas respecto a Edward. ¿Por qué ilustrarnos tanto respecto a los gustos de Bella y mantenernos en tinieblas respecto a Edward? ¿Para seguir manteniendo un halo de misterio en torno a él?

Otro de los atractivos de releer Crepúsculo bajo la perspectiva de Edward era conocer qué había estada haciendo este mientras no se encontraba con Bella. Dado que los primeros capítulos  —que son en los que están más distanciados—, ya los habíamos leído hace años, solo cabían sorpresas respecto a los momentos en los que Bella estaba dormida, y, sobre todo, mientras permanecen separados porque James va a la caza de Bella, que es el único momento desde que empiezan a intimar en el que realmente se alejan el uno del otro, por la propia seguridad de Bella. Así, yo creía que la escena de la busca y captura de James iba a ser más interesante, pero lo cierto es que no. Para mi sorpresa, me resulta más atrayente lo que ocurre entre Bella, Jasper y Alice que entre Edward, Carlisle y Emmett, que, básicamente, se redujo a correr tras el rastreador.

Más sugestivo pero mucho más desconcertante fue la narración del intrincado plan elaborado por Alice para buscar una coartada para todos ellos para poder explicar la escabechina montada en la sala de ballet y en el cuerpo de la propia Bella, mientras esta se hallaba inconsciente camino al hospital. He de ser franca y admitir que no me enteré de mucho. Con tanto salto temporal y ausencia de explicaciones, no me quedaba muy claro qué estaba sucediendo en la realidad y qué sucedía solo en la mente de Alice.

Desafortunadamente, la autora no ha disfrutado de la escritura de Sol de medianoche tanto como yo de su lectura, argumentando razones poco convincentes sobre la falta de libertad creativa inherente a la reescritura de una historia que ya ha sido contada. Mentira cochina, porque no solo es distinto de por sí el relatar los eventos desde un punto de vista completamente distinto si no que la propia extensión del libro demuestra que no se ha quedado precisamente corta añadiendo escenas completamente nuevas. Se le ha pasado la “fiebre Crepúsculo” y punto. Lo malo es que nos quedamos sin Luna Nueva, Eclipse y Amanecer contados por Edward, para mi enorme desgracia.

Termino mi reseña concluyendo que es una lectura de la que realmente he disfrutado mucho y que me resultaba realmente adictiva, hasta el punto de costarme parar. No obstante, sin duda interesará más a los fans tradicionales de Crepúsculo que a nuevos lectores, que se pueden ver espantados por la ingente dimensión de semejante tocho y por las intrincadas y numerosas deliberaciones mentales de Edward. Aun así, yo no puedo por menos que recomendarlo. 

 

 

domingo, 17 de enero de 2021

Comentario, calificación y ranking de "Evermore" de Taylor Swift (2020)

Quién nos iba a decir a todos que en el pasado 2020 tendríamos nada más y nada menos que dos discos sorpresa de Taylor Swift, y que los dos serían indie/folk. Ella, que sacaba disco cada dos años. Ella, que tras cada disco desechaba su antiguo sonido, estética, concepto, y buscaba uno completamente nuevo para el siguiente. Ella, que siempre anticipaba sus lanzamientos con meses de adelanto dejando pistas para hacérnoslo desear. Cuánto la ha cambiado la cuarentena. Y oye, yo no me quejo.

Como ella misma ha explicado, este es un disco hermano a Folklore. Mismo sonido, como dos caras de una misma moneda, y también narrando historias ficticias inventadas por ella en lugar de vivencias personales como había hecho toda la vida. No obstante, al ver que esta portada era en color y no en blanco y negro, pensé que quizá eso podría ser un indicativo de que este disco sería más animado y alegre que Folklore, pero me equivocaba.

Evermore fue lanzado el 11 de diciembre, dos días antes de su trigésimo primer cumpleaños. Ese primer día, pensaba que no me iba a decepcionar tanto porque ya sabía que esperar (a fin de cuentas, iba a ser como Folklore, que no se corresponde exactamente con mi tipo de música preferida), pero me desencantó igualmente porque, al igual que su anterior trabajo, era excesivamente homogéneo, monótono y lineal, con letras hermosas pero melodías simplonas y poco trabajadas, como si hubiera tratado de poner música a poesías de forma muy forzada. En aquel momento no sabía decir cuál de los dos álbumes era mejor (o peor, teniendo en cuenta que no eran muy de mi agrado), pero tras haber empezado a trillar más Evermore para realizar esta reseña me he dado cuenta de que quizá este le gana un poquito. Aprecio inclinaciones country en más de dos canciones y eso ya es muy positivo para mí, que sueño con que Taylor regrese a ese género.

Me gustaría que alguien me explicara por qué esta mujer siempre se empeña en dejar algunos de los mejores temas del disco relegados a la categoría de Bonus tracks (canciones adicionales) por tanto solo incluidos en versiones especiales del disco, no en las estándares evaluadas por la crítica y dejadas fuera, también, de los circuitos de radio y de las giras. Es inexplicable e injusto. En Fearless, la genial The other side of the door solo vio la luz a través de la edición Platinum lanzada muchos meses después. RED dejó fuera a la grandiosa Come back…be here y sin embargo incluyó en el track list oficial la aburrida y monótona Sad, beautiful, tragic. Lo mismo hizo en Folklore con The lackes, que podía perfectamente haber ocupado el lugar de Epiphany. Ahora relega a las notables Right where you left me e It’s time to go a la versión deluxe de Evermore que solo ha visto la luz un mes después que el resto del álbum cuando ya ningún crítico musical u oyente no asiduo va a escucharla. Sin embargo, la mediocre Closure recibió el inmerecido honor de pasar el corte y ser incluida en la versión estándar. Evermore no figura entre mis álbumes preferidos de Taylor ni por asomo, pero la inclusión de esas dos canciones hubiera ayudado a levantar un poco el disco. En este caso particular la única explicación que le veo es que quizá no empastaban limpiamente con las demás por quedar fuera del perfil de historias imaginarias que Tay inventó para este mundo de fantasía comenzado por ella con Folklore. Porque como mínimo It’s time to go sí que puede afirmarse con seguridad que habla sobre su vida personal.

 Comentario y calificación canción por canción:

1-Willow: 7’5/10. 3’5 estrellas de 5: primer y (posiblemente) único single de Evermore, si sigue el patrón del anterior disco. Bonito y encantador tema cuya fuerza reside indiscutiblemente en el dulce y melodioso estribillo, que me gustó desde el primer momento. A pesar de que la melodía que suena de fondo en las estrofas es siempre la misma, no se hace repetitiva. Confieso que me encanta cómo doma el estribillo al final cantándolo unos tonos más bajo. La letra es regulera para los altos estándares de Taylor, ilustrando la irrefrenable atracción que alguien suscita en la narradora, dispuesta a dejarse conducir por su amado a pesar de lo mucho que desconoce sobre él.

Quizá mi parte favorita de la letra es la siguiente:

 

Life was a willow and it bent right to your wind
But I come back stronger than a '90s trend

[Verse3]
Wait for the signal, and I'll meet you after dark
Show me the places where the others gave you scars

 

La vida era un sauce y se inclinó justo hacia tu viento

Pero yo regresé más fuerte que una moda de los 90.

 

Espera a la señal y me encontraré contigo cuando oscurezca

Enséñame los lugares en los que otros te hicieron cicatrices.

 

Como curiosidad que entenderán perfectamente todos los Swifties, Taylor repite “that’s my man” un total de 13 veces durante este tema. También capté desde el primer momento algún que otro paralelismo respecto a Cardigan, el primer single de Folklore, como el hecho de que el título lo componga una sola palabra que designa ser inanimado, la referencia a cicatrices metafóricas, la presencia de un largo outro o coda al final del último estribillo o la ausencia del nombre propio que da título a la canción en el estribillo —lo cual sería lo usual— y su inclusión en otras partes de la canción —un total de tres veces en ambas canciones— que, si bien menos reconocibles que los estribillos, también resultan significativas e importantes.  

2-Champagne problems: 6/10. 3 estrellas de 5: melódicamente es un tanto regulera, pues el estribillo me resulta un tanto soso. A mi parecer, lo mejor, de la canción se encuentra al final. Bien es cierto que va ganando mucho con las escuchas (al principio solo le di un 4) y sobre todo cuando lees la explicación de la triste historia tras la letra: una propuesta de matrimonio rechazada, causando resentimiento y dolor en el hombre que se declara y pesar, culpa y alivio en la mujer que rechaza pero que se sabe condenada al ostracismo por su respuesta, siendo dejada de lado por la familia y amigos del exprometido y padeciendo a solas la enfermedad mental que ella misma confiesa tener. El título es una expresión utilizada para referirse a “problemas de ricos” o “problemas del primer mundo”, lo que origina una gran ambigüedad de si con ello Taylor se refiere a que, a pesar del profundo dolor que una propuesta de matrimonio rechazada pueda originar a una expareja, no es un problema real comparable a otros peores que existen en el mundo, o si quizá es la opinión del rechazado que egoístamente considera los problemas mentales de su exnovia poco importantes como para influir en su decisión. 

Como es común en Taylor, el puente contiene el momento más brillante melódica y líricamente, aunque pierde mucha fuerza y sentido al traducirlo al español:

 

Your Midas touch on the Chevy door

November flush and your flannel cure

"This dorm was once a madhouse"

I made a joke, "Well, it's made for me"

How evergreen, our group of friends

Don't think we'll say that word again

And soon they'll have the nerve to deck the halls

That we once walked through

One for the money, two for the show

I never was ready so I watch you go

Sometimes you just don't know the answer

'Til someone's on their knees and asks you

"She would've made such a lovely bride

What a shame she's fucked in the head," they said

But you'll find the real thing instead

She'll patch up your tapestry that I shred

 

Tu toque de Midas en la puerta del Chevy

El arrebol de Noviembre y tu cura de franela

“Esta residencia universitaria fue una vez un manicomio”

Yo bromeé: “Bueno, está hecha para mí”

 

Nuestro grupo de amigos era como hojas perennes

No creo que digamos esa palabra de nuevo

Y pronto tendrán el valor de adornar los pasillos que una vez transitamos

 

Preparados, listos…

Yo nunca estuve lista así que te veo marchar

En ocasiones no sabes la respuesta hasta que alguien se arrodilla y te lo pide

“Ella hubiera sido una novia adorable. Una pena que esté jodida de la cabeza”, dijeron.

Pero tú encontrarás a la indicada

Ella remendará la tapicería que yo te desgarré.

 

 

3-Gold rush: 6/10. 3 estrellas de 5: una de las únicas canciones de Evermore en la que sí que capto la opinión relativamente generalizada de la crítica y de la audiencia de que este disco es levemente más alegre (en su sonido, no es sus letras) y “popero” que su hermano Folklore. Digamos que tiene algo más de marcha.

Este tema habla sobre el recelo que se siente al estar enamorado de alguien que es a su vez objeto de deseo de muchas otras personas que podrían apartarlo de tu lado, y cómo opta por dejar de fantasear con una relación que nunca se materializará en algo real.

Contiene algunos versos interesantes y románticos, como: «Gleaming, twinkling/Eyes like sinking ships on waters/So inviting, I almost jump in» («Reluciente, centelleante. Ojos como barcos que se hunden en las aguas. Tan tentador que casi salto a ellas»).

 

4-‘Tis the damn season: 6/10. 3 estrellas de 5: Al igual que la anterior, es un tema bastante plano y sin encanto para los estándares de la música de esta gran artista. Lo mejor es el estribillo —aun siendo este débil y sin mucho carácter— especialmente el último, en el que el tema remonta un tanto. Al principio solo le otorgué una nota de 4’5.

El título alude a una frase hecha en inglés que se utiliza para referirse a las navidades. La letra parece ser que hace referencia al regreso de Dorothea (personaje imaginario creado por Taylor que da nombre a otra canción del disco)a su lugar natal para las vacaciones de navidad, lo que trae consigo el reavivamiento de una antigua mecha amorosa solo por ese corto periodo y el cuestionamiento de si tomó la decisión acertada al marcharse en su momento de allí para perseguir un sueño de fama y fortuna en Los Ángeles que no ha cumplido con las expectativas.

 

[Chorus]

So we could call it even

You could call me "babe" for the weekend

​'Tis the damn season, write this down

I'm stayin' at my parents' house

And the road not taken looks real good now

And it always leads to you and my hometown

 

[Bridge]

Sleep in half the day just for old times' sake

I won't ask you to wait if you don't ask me to stay

So I'll go back to L.A. and the so-called friends

Who'll write books about me if I ever make it

And wonder about the only soul

Who can tell which smiles I'm fakin'

And the heart I know I'm breakin' is my own

To leave the warmest bed I've ever known

 

 

Así que podemos llamarlo un empate

Tú puedes llamarme “cariño” durante el fin de semana

Está es la maldita temporada, toma nota:

Me quedo en la casa de mis padres

Y el camino que no tomé ahora me está resultando tentador

Y siempre me conduce a ti y a mi ciudad natal

 

Dormir a mitad del día solo en honor a los viejos tiempos

No te pediré que me esperes si tú no me pides que me quede

Así que regresaré a Los Ángeles y a los que se hacen llamar amigos míos que escribirán libros sobre mí si triunfo

Y me preguntaré por la única alma que puede decir qué sonrisas estoy fingiendo

Y el corazón que sé que estoy rompiendo es el mío propio al abandonar la cama más cálida que he conocido

 

  

5-Tolerate it: 5’5/10. 2 estrellas y media de 5: no me dice mucho teniendo en cuenta que los track 5 de Taylor suelen ir repletos de una carga emocional muy grande. Algunas de mis canciones favoritas suyas son las quintas de sus discos precisamente por lo desgarradoras que son. No obstante, esta no cumple del todo con esas expectativas ya que es muy plana y apagada.

Lo cierto es que según se profundiza en la letra te das cuenta de lo triste que es la historia que cuenta. Narra la desazón de una esposa que se deshace en cuidados y atenciones hacia su adorado esposo, quien, en lugar de apreciar y valorar sus esfuerzos, se limita a “tolerar” a regañadientes su presencia y el amor que ella siente por él. A lo largo de la canción ella va reparando en que ella merece algo mejor, a la vez que, desesperadamente, sigue haciendo todo lo posible por mantenerle interesado.

 

[Verse 2]

I greet you with a battle hero's welcome

I take your indiscretions all in good fun

I sit and listеn, I polish plates until they gleam and glistеn

You're so much older and wiser and I

 

[Chorus]

I wait by the door like I'm just a kid

Use my best colors for your portrait

Lay the table with the fancy shit

And watch you tolerate it

If it's all in my head, tell me now

Tell me I've got it wrong somehow

I know my love should be celebrated

But you tolerate it

 

 

Te saludo como dando la bienvenida a un héroe de guerra

Me tomo a broma tus indiscreciones

Me siento y escucho, le saco brillo a los platos hasta que relucen

Tú eres mucho más mayor y sabio y yo…

 

Espero junto a la puerta como si fuera una niña

Uso mis mejores colores para tu retrato

Pongo la mesa con toda la parafernalia

Y te veo tolerarlo

Si todo está en mi mente, dímelo ya

Dime que lo he interpretado mal de alguna manera

Sé que mi amor debería ser celebrado

Pero tú lo toleras

 

Hay algo que solo suele ocurrirme con las canciones de Taylor y es que, en su mayoría, me suelen dejar indiferentes en la primera escucha y la letra no me suele parecer nada reseñable, hasta que me tomo el tiempo de escucharlas muchas veces y de profundizar en la historia que cuenta la letra y en las curradísimas metáforas que utiliza para ilustrarla. Y entonces una canción que me había sido indiferente pasa a enamorarme o, si no tanto, a hacerme ver que se trata de una poética obra de arte que había sido criminalmente infravalorada por mí durante mucho tiempo. Ha sido adjuntando los pequeños fragmentos de texto en el cuadro de arriba cuando me he dado cuenta de que me va a ocurrir eso con esta, porque no ha sido hasta que me he parado a analizar la letra que me he dado cuenta de que esta canción sin duda merece más reconocimiento por mi parte.

Como muestra, otro botón más:

 

[Bridge]

While you were out building other worlds, where was I?

Where's that man who'd throw blankets over my barbed wire?

I made you my temple, my mural, my sky

Now I'm begging for footnotes in the story of your life

Drawing hearts in the byline

Always taking up too much space or time

You assume I'm fine, but what would you do if I

 

[Chorus 2]

Break free and leave us in ruins

Took this dagger in me and removed it

Gain the weight of you, then lose it

Believe me, I could do it

 

 

Cuando tú estabas fuera construyendo otros mundos, ¿dónde estaba yo?

¿Dónde está el hombre que arrojó mantas sobre mi alambre de espino?

Hice de ti mi templo, mi mural, mi cielo

Ahora estoy rogando por tener una nota a pie de página en la historia de tu vida

Dibujando corazones en la firma

Siempre ocupando demasiado espacio o tiempo

Tú das por hecho que estoy bien, pero ¿qué es lo que harías si yo…

 

…me liberara y nos dejara en ruinas?

¿Si tomara esta daga clavada en mí y la extrajera?

¿Si me deshiciera de tu peso sobre mí?

Créeme, podría hacerlo

 

6-No body, no crime (ft. HAIM):  8/10. 4 estrellas de 5: apasionante y adictiva, la historia tras ella me fascina. Además, me encanta que su sonido sea tan country. Me recuerda a los antiguos covers que hacía antes de canciones country de otros artistas. Espero y deseo que el hecho de que en sus tres últimos álbumes haya incluido una canción country signifique que va a regresar a este género, aunque no sea tan de lleno como antes. Aunque lo cierto es que no la veo haciéndolo.

Esta canción, respecto al resto, empieza mejor desde el principio, más marchosa con esa instrumentación country que me resulta tan atractiva y nostálgica (pues me recuerda a sus primeros álbumes).  No obstante, Las estrofas son mejores que el estribillo, que es repetitivo, si bien, aunque la letra es la misma en todos los estribillos, su significado va cambiando en cada uno, haciendo referencia a una cuestión distinta dentro de la misma historia. Sería la única pega que podría ponerle. Bueno, eso y que las HAIM casi brillan por su ausencia a pesar de ser una colaboración con ellas.

La fascinante historia inventada que hay detrás es la siguiente: una de sus mejores amigas, llamada Este, siente firmes sospechas de que él la está engañando con otra y está reuniendo el valor para enfrentarlo acerca de este asunto. El marido, sospechando que su aventura ha sido descubierta, toma la extrema resolución de asesinarla, con este crimen siendo después vengado por la narradora de la historia (la amiga de la engañada), que se encarga de despacharlo eliminándolo a él también de la faz de la tierra, contando con la inestimable ayuda de su hermana, que se ofrece como coartada para ella. SUBLIME. Sencillamente sublime. Vivo enamorada de esta historia y del hecho de que a Taylor le encanten las historias de crímenes tanto como a mí.

 

[Verse 2: Taylor Swift]

Este wasn't there Tuesday night at Olive Gardеn

At her job or anywhere

Hе reports his missing wife

And I noticed when I passed his house

His truck has got some brand new tires

And his mistress moved in

Sleeps in Este's bed and everything

No, there ain't no doubt

Somebody's gotta catch him out, 'cause

 

[Chorus: Taylor Swift & HAIM]

I think he did it, but I just can't prove it (He did it)

I think he did it, but I just can't prove it (He did it)

I think he did it, but I just can't prove it

No, no body, no crime

But I ain't lettin' up until the day I die

 […]

[Verse 3: Taylor Swift & Danielle Haim]

Good thing my daddy made me get a boating license when I was fifteen

And I've cleaned enough houses to know how to cover up a scene

Good thing Este's sister's gonna swear she was with me

(She was with m, dude)

Good thing his mistress took out a big life insurance policy

 

 

Este no estaba en el Olive Garden la noche del martes

Ni en el trabajo ni en ninguna parte

Él informó de la desaparición de su esposa

Y yo reparé cuando pasé por su casa

que su camioneta tiene neumáticos nuevos

Y su amante se ha mudado allí

Duerme en la cama de Este y todo

No, no hay duda

Alguien debe atraparlo, porque

 

Yo pienso que él lo hizo, pero simplemente no puedo demostrarlo (x3)

No, sin cuerpo no hay delito

Pero no cejaré en mi empeño hasta el día en que yo muera

 […]

Bueno es que mi papá me hizo adquirir una licencia de navegación cuando tenía 15 años

Y he limpiado suficientes casas como para saber cómo encubrir la escena de un crimen

Bueno es que la hermana de Este va a jurar que yo estaba con ella

(Él estaba conmigo, tío)

Bueno es que su amante sacó una gran póliza de seguro de vida

La canción, que comienza con el sonido de unas sirenas de la policía, está muy bien construida, desvelando los sucesos de la historia poco a poco para darle más misterio, empleando frases ambiguas entre las que tienes que leer entre líneas para averiguar lo que ha pasado. Te hace desear saber más y llegar a la resolución final. Te mantiene en vilo, al borde del asiento hasta el último momento.

Ruego que se haga click en el siguiente link y se disfrute de la canción completa traducida porque es una delicia. Una delicia oscura y retorcida, sí, pero una delicia: https://www.youtube.com/watch?v=jz03opNoRDU

7-Happiness: 5/10. 2 estrellas y media de 5: Probablemente la segunda canción que menos me gusta del álbum. Se echa en falta un clímax o una parte que haga remontar la canción, que, la mires como la mires, es demasiado lineal, larga (sobrepasa los 5 minutos) e incluso aburrida. Fue la última que Taylor compuso para Evermore, apenas una semana antes de su lanzamiento. Habla sobre el conflicto de emociones que alguien siente ante una ruptura amorosa (o de otro tipo), como, si intenta distanciarse de sus emociones y del dolor que padece por lo sucedido, puede recuperar lo suficiente la perspectiva como para darse cuenta de que en medio de todo ese trauma, también hubo momentos de felicidad.

 

[Post-Chorus]

Past the blood and bruise

Past the curses and cries

Beyond the terror in the nightfall

Haunted by the look in my eyes

That would've loved you for a lifetime

Leave it all behind

And there is happiness

 

[Verse 2]

Tell me, when did your winning smile

Begin to look like a smirk?

When did all our lessons start to look like weapons

Pointed at my deepest hurt?

 […]

 But now my eyes leak acid rain on the pillow where you used to lay your head/After giving you the best I had/Tell me what to give after that

 

 

Pasadas la sangre y los moratones

Pasadas las maldiciones y llantos

Más allá del terror en el anochecer

Perseguido por la mirada en mis ojos, que te hubieran amado por toda una vida

Déjalo todo atrás

Y queda la felicidad

 

Dime, ¿cuándo tu sonrisa victoriosa empezó a parecerse a una mueca?

¿Cuándo todas tus lecciones empezaron a parecerse a armas que apuntaban a mi sufrimiento más profundo?

 […]

 Pero ahora mis ojos derraman lluvia ácida en la almohada en la que solías posar tu cabeza. Después de darte lo mejor que tengo, dime qué puedo dar después de eso

A pesar del profundo dolor que expresa, el mensaje implícito parece ser una propuesta a mirar hacia los ex y las relaciones pasadas con ojos de agradecimiento por los buenos momentos y de buenos deseos hacia ellos en lugar de con rencor y resentimiento.

«I can't make it go away by making you a villain/I guess it's the price I paid for seven years in Heaven» (No puedo hacerlo desaparecer haciendo de ti un villano. Supongo que ese es el precio a pagar por siete años en el paraíso).

8-Dorothea: 6’5/10. 3 de 5 estrellas: empieza bien pero no va a mejor. La melodía prometía, más animada, incluso con algún deje country, pero las expectativas chocan con la realidad y el tema no pasa de ahí. Es la contraparte de ‘Tis the damn season, y si en aquella Dorothea volvía a casa por Navidad y se preguntaba si había hecho mal en dejar a su antiguo amor para buscar la fama en Los Ángeles, en esta es el enamorado el que piensa en si ella estará disfrutando de su nueva vida y si eso la habrá cambiado o si por el contrario seguirá siendo la misma chica de la que se enamoró en su día. En ninguna de las dos canciones ninguno de los dos se atreven a hacer al otro partícipe de sus divagaciones. Dentro de la relativa mediocridad de la letra, me gustaría rescatar este verso, quizá mi favorito en este tema: «And if you're ever tired of bеing known for who you know/You know that you'll always know me» («y si alguna vez te cansas de ser conocida debido a quien tú sabes, que sepas que siempre me has conocido a mí»).

9-Coney Island (ft. The National): 5/10. 2 estrellas y media de 5: con temor a repetirme en exceso, me veo obligada a comentar que, una vez más, estamos ante una canción demasiado lineal, simplona, lúgubre y monótona sin un clímax que la remonte. Al contrario de lo que cabría esperar, aquí no es Aaron Dessner (co-autor y co-productor de casi todas las canciones de este álbum y el anterior) el miembro del grupo The National que canta junto a Swift en este tema, sino su compañero de banda Matt Berninger, cuya gravísima voz me resulta curiosamente parecida a la de Justin Vernon (el cantante de Bon Iver, grupo que canta con Taylor tanto en una canción de este disco como en una del anterior). Este tema parece ser un diálogo entre una expareja que reflexiona sobre el fin de su relación.

La letra, sin ser deslumbrante, tiene algún que otro momento que merece la pena destacar:

 

And if this is the long haul

How'd we get here so soon?

Did I close my fist around something delicate?

Did I shatter you?

 […]

[Verse 2: Matt Berninger with Taylor Swift]

The question pounds my head

What's a lifetime of achievement

If I pushed you to the edge?

But you were too polite to leave me

And do you miss the rogue

Who coaxed you into paradise and left you there?

Will you forgive my soul

When you're too wise to trust me and too old to care?

 

 

¿Y si esto es el “a largo plazo”, cómo es que llegamos aquí tan pronto?

¿Cerré mi puño alrededor de algo delicado?

¿Te hice añicos?

 […]

La pregunta golpea mi cabeza:

¿Qué significa toda una vida de logros si te empujé a ti hasta el límite?

Pero tú fuiste demasiado educada para dejarme

¿Extrañas al pícaro que te engatusó hacia el paraíso y te abandonó allí?

¿Perdonarás mi alma cuando seas demasiado sabia para confiar en mí y demasiado mayor para importarte?

10-Ivy: 7/10. 3 estrellas y media de 5: Se aprecia una mejora respecto a las anteriores. Nuevamente, la parte con más encanto reside en el estribillo, al menos melódicamente hablando. Al principio solo le concedí un 5’5. Me he sorprendido al investigar la letra, dándome cuenta de que quizá ese trata de la canción más poética y mejor escrito de este álbum.

La historia habla de un amor ilícito de una mujer enamorada de otro hombre mientras ella está o bien casada o bien prometida a otro hombre. Debido a varias referencias esparcidas en la canción, se llega a la conclusión de que alguna de las tres personas del triángulo amoroso ha desaparecido, pero no se llega a averiguar quién. Parece por probable que se trate del marido, ya que eso conllevaría la ausencia del principal impedimento que pone freno a su amor, a no ser que se considere que es el duelo y el sentimiento de traición lo que la detiene para vivir un nuevo amor. En consecuencia, se cree que la mujer le está hablando a su amado desde o hacia su tumba, dependiendo de quién de los dos haya muerto, aunque hay quienes especulan con la posibilidad de que el marido los haya asesinado a los dos por su infidelidad.

Me interesaría saber la cantidad de libros de poesía que ha leído Taylor para ser capaz de escribir cosas como: «I want to know/The fatal flaw that makes you long to be/Magnificently cursed» («Me gustaría conocer el defecto fatal que te hace anhelar estar magníficamente maldito») o cualquiera de las siguientes estrofas:

 

[Verse 1]

How's one to know?

I'd meet you where the spirit meets the bones

In a faith-forgotten land

In from the snow

Your touch brought forth an incandescent glow

Tarnished but so grand

 

[Pre-Chorus]

And the old widow goes to the stone every day

But I don't, I just sit here and wait

Grieving for the living

 […]

 [Verse 3]

Clover blooms in the fields

Spring breaks loose, the time is near

What would he do if he found us out?

Crescent moon, coast is clear

Spring breaks loose, but so does fear

He's gonna burn this house to the ground

How's one to know?

I'd live and die for moments that we stole

On begged and borrowed time

So tell me to run

Or dare to sit and watch what we'll become

And drink my husband's wine

 

 

¿Quién podía saberlo?

Te encontraría donde el espíritu se encuentra con los huesos,

En una tierra olvidada por la fe

Desde la nieve, tu toque produjo un brillo incandescente

Deslucido pero tan grandioso

 

Y la vieja viuda va a la lápida todos los días

Pero yo no, yo solo me siento aquí y espero, afligida por los vivos

 […]

 El trébol florece en los campos

La primavera se desata, el tiempo se acerca

¿Qué haríamos si él nos descubriera?

Luna creciente, la costa está despejada

La primavera se desata, pero también lo hace el miedo

Él va a quemar esta casa hasta los cimientos

¿Quién podía saberlo?

Yo viviría y moriría por los momentos que robamos en un tiempo suplicado y prestado

Así que dime que corra

O atrévete a sentarte y mirar en qué nos convertiremos

Y bébete el vino de mi esposo

 

11-Cowboy like me: 7/10. 3 estrellas y media de 5: recuerda un poco a la música de Lana del Rey. Irónicamente, a pesar de que la música de esta cantante no es para nada de mi agrado, las dos canciones de Taylor que más me recuerdan a ella (Cardigan y esta) me gustan un montón. Lo cierto es que en una primera escucha me decepcionó, porque debido al título pensé que iba ser una tema más típicamente country y con más ritmo. En su lugar, se trata de una de las baladas más suaves y calmadas que jamás ha escrito. Esto hizo que, debido al choque entre expectativas y realidad, al principio me desencantara un tanto (aunque percibí que en torno al final la canción remonta un poco) y solo le concediera una nota de 5’5, pero actualmente se trata de una canción que me gusta muchísimo y que me trasmite mucha paz y tranquilidad. Digna opción a convertirse de aquí en muy poco tiempo a una de mis favoritas del álbum.

Al parecer, este track relata el romance entre dos estafadores que logran encontrar en amor en un mundo de traiciones en el que ellos mismos han roto innumerables corazones por el camino. La letra quizá sea de las más flojas del álbum, pero la melodía de los estribillos y sobre todo de los post-estribillos es realmente preciosa.

12-Long story short: 7’5/10. 3 estrellas y media de 5: Hoy por hoy mi tercera favorita del álbum. Es, junto a Gold rush, el tema más movido y animado de todos. Aunque es genial de principio a fin, lo mejor es el estribillo, para no variar. A pesar de que melódicamente hablando suena alegre, la historia no es que lo sea precisamente, encajando por tanto con el resto del álbum, muy triste y melancólico en general. Es, con mucha probabilidad, uno de los únicos temas de Evermore que no elabora una historia ficticia, sino que se refiere a su propia vida. En ella aborda el brete entre sus deseos por vivir una vida exenta de dramas y la testaruda tendencia del universo a seguir incluyendo conflictos en su vida:

«I tried to pick my battles 'til the battle picked me» («Traté de escoger mis batallas hasta que la batalla me escogió a mí»)

«If the shoe fits, walk in it 'til your high heels break» («Si el zapato te vale, camina hasta que tus tacones se rompan»)

Recordemos que en el año 2016, hasta el cual la suerte no había parado de sonreírle y acumulaba éxitos, récords y otros logros uno tras otro, el mundo pareció dejar de tolerar el increíble imperio que estaba construyendo y en cuestión de meses el planeta pasó de venerarla a odiarla. En un abrir y cerrar de ojos, dejó de estar en la cima del mundo para ser denostada a raíz de la influencia de sus críticos más resentidos, hasta el punto de que tuvo que alejarse de la vida pública y no volver a reaparecer hasta 2017.

 

[Chorus]

'Cause I fell from the pedestal

Right down the rabbit hole

Long story short, it was a bad time

Pushed from the precipice

Clung to the nearest lips

Long story short, it was the wrong guy

 

 

Porque caí del pedestal

Justo por la madriguera del conejo

En resumen, fue una mala época

Empujada por el precipicio

Colgada de los labios más cercanos

En resumen, era el chico equivocado

En la canción se aprecia una cierta progresión temática. Así, mientras que al principio predomina el acoso y derribo y su consecuente huida, poco a poco se va centrando en la sensación de confort y seguridad que Joe Alwyn le aporta y cómo, teniéndole a él a su lado, lo que pase se muros para afuera ya no puede afectarla de la misma manera. Por tanto, a pesar de tantos reveses, malentendidos y ataques no merecidos, ella ha conseguido sobrevivir.

 

When I dropped my sword

I threw it in the bushes and knocked on your door

And we live in peace

But if someone comes at us, this time, I'm ready

 […]

 Your nemeses

Will defeat themselves before you get the chance to swing

And he's passing by

Rare as the glimmer of a comet in the sky

And he feels like home

If the shoe fits, walk in it everywhere you go

 

 

Cuando dejé caer mi espada

La arrojé a los arbustos y llamé a tu puerta

Y vivimos en paz

Pero si alguien viene a por nosotros, esta vez, estoy preparada

 […]

 Tus némesis se derrotarán a ellos mismos antes de que tengas la oportunidad de balancearte

Y él pasa cerca

Excepcional como el resplandor de un cometa en el cielo

Y él se siente como tu hogar

Si el zapato se vale, camina en él a donde quiera que vayas

 

13-Marjorie: 5’5/10. 2 estrellas y media de 5: triste balada dedicada a su abuela, Marjorie Finley, que murió cuando ella apenas tenía 13 años y comenzaba a ir puerta por puerta por las discográficas para conseguir un contrato con alguna discográfica con las canciones que apenas empezaba a escribir bajo el brazo. Por tanto, tristemente no pudo presenciar la increíblemente exitosa mujer en la que empezaría a convertirse apenas tres años después. En ella rememora las enseñanzas que esta le dejó y su pesar por no haberle preguntado más cosas cuando tuvo la oportunidad. Recordemos que el 13 es el número de la suerte de Taylor y, si en dicha posición de este álbum situó esta canción —que sin duda para ella ocupa un lugar especial de su corazón—, en Folklore hizo lo mismo con Epiphany, elegía dedicada a su abuelo que es la decimotercera canción en dicho disco.

El lyric video, al contrario que los del resto de canciones —solo consistentes en la letra sobre una imagen de escaso movimiento— es muy bonito y sentimental, compuesto por grabaciones caseras de su abuela cuando era joven y otras de ella en sus últimos años junto a una jovencísima Taylor. Por tanto, recuerda a otros videoclips de anteriores trabajos como
The best day (dedicado a su madre, con escenas de la infancia de Taylor) y a Christmas tree farm (similar al anterior pero centrado en los vídeos que hacían durante las fiestas navideñas). La canción es valiosa por su significado y por algunos de sus versos, pero melódicamente hablando deja mucho que desear. La abuela de Taylor era cantante de ópera, y ciertos fragmentos de su canto han sido incluidos de fondo en partes de la canción.

Algunas de mis partes favoritas de la canción son las estrofas, en las que Taylor se repite a sí misma como un mantra las enseñanzas que su abuela trataba de inculcarle y que me parecen palabras tan sabias como preciosas:

 

[Verse 1]

Never be so kind

You forget to be clever

Never be so clever

You forget to be kind

 

[Verse 2]

Never be so politе

You forget your power

Nevеr wield such power

You forget to be polite

 

 

Nunca seas tan amable

que te olvides de ser astuta

Nunca seas tan astuta

que te olvides de ser amable

 

 

Nunca seas tan educada

que olvides tu poder

Nunca ejerzas tanto poder

que te olvides de ser educada

El puente de la canción es tanto lo más bonito como lo más doloroso, pues Taylor deja vagar sus pensamientos y trae a la mente recuerdos con su abuela que, si bien de puro cotidianos parecían insignificantes, ahora los atesora y le atormenta no haberles concedido el valor que merecían en su momento:

 

[Bridge]

The autumn chill that wakes me up

You loved the amber skies so much

Long limbs and frozen swims

You'd always go past where our feet could touch

And I complained the whole way there

The car ride back and up the stairs

I should've asked you questions

I should've asked you how to be

Asked you to write it down for me

Should've kept every grocery store receipt

'Cause every scrap of you would be taken from me

Watched as you signed your name Marjorie

All your closets of backlogged dreams

And how you left them all to me

 

 

El frío otoñal que me despierta

A ti te encantaban tanto los cielos ambarinos

Extremidades largas y baños congelados

Tú siempre pasabas por dónde nuestros pies se podían posar

Y yo me quejaba todo el camino hasta allí

El regreso en coche y subiendo las escaleras

Debería haberte hecho preguntas

Debería hacerte preguntado cómo ser

Pedirte que lo escribieras para mí

Debería haber guardado cada recibo de la tienda de alimentación

Porque cada recorte tuyo me sería arrebatado

Mirarte mientras firmabas con tu nombre Marjorie

Todos tus armarios de sueños atrasados

Y cómo me los dejaste todos a mí

 

14-Closure: 4/10. 2 estrellas de 5: si en Folklore no tenía nada claro cuál era mi canción menos favorita, en este desde el principio coloqué esta a la cola de la lista. Suena rara, forzada y resulta prescindible en el álbum. Sé que el ritmo discordante es completamente intencional, pero me chirrían esos sonidos extraños de fondo que, como han opinado muchos fans, suenan como una máquina estropeada o un ordenador descompuesto. Solo le puse un tres de nota al principio.

La letra es ambigua y puede referirse al final de una relación en el sentido amplio de la palabra, no necesariamente una relación amorosa. Incluso algunos consideran que hace referencia a su pleito con Scooter Braun y con su antigua discográfica: «It's been a long time/And seeing the shape of your name/Still spells out pain» («Ha pasado mucho tiempo, y ver la forma de tu nombre, aún deletrea dolor»).

 

[Verse 2]

Don't treat me like

Some situation that needs to be handled

I'm fine with my spite

And my tears, and my beers and my candles

I can feel you smoothing me over

 

 

No me trates como una situación que necesita ser manejada

Estoy bien con mi despecho

Y mis lágrimas, mis cervezas y mis velas

Puedo sentirte apaciguándome

La letra es mediocre para los elevados estándares que implanta Swift con sus composiciones, pero aun así tiene algunas frases destacables:

«It cut deep to know ya, right to the bone»: («conocerte hizo un corte profundo, justo hasta el hueso»)

«I know I'm just a wrinkle in your new life/Staying friends would iron it out so nice» («Sé que solo soy una arruga en tu nueva vida. Quedar como amigos la plancharía estupendamente»).

15-Evermore (ft. Bon Iver): 5’5/10. 2 estrellas y media de 5: decepcionante para ser el title track (canción que da el nombre al álbum, que como tal ser suele esperar que sea uno de sus platos fuertes). Tanto a Taylor, como a los fans como a la crítica le gustó tanto su colaboración con Bon Iver en folklore que se arriesgó a repetir de nuevo. No obstante, por aplastante mayoría se considera que esta vez la cosa no ha funcionado tan bien. Es una buena colaboración, pero lo temible de ser la sucesora de otra tan mítica es que las comparaciones son inevitables. Y esta no es sublime como lo fue Exile, incluso aunque también haya un diálogo entre ambos al final, que sin embargo no toca la fibra como lo hizo el otro. Al principio me decepcionó mucho y solo le puse un 5, pero le voy agarrando el gustillo poco a poco. En esta, Justin Vernon no vuelve a apostar por su registro más grave (que ya no nos hubiera sorprendido una segunda vez) sino que nos pilla con la guardia baja cantando en falsete.

La canción comienza relatando lo que parecer ser una desesperanza eterna para terminar arrojando algo de luz al final del camino. Algunos fans opinan que es una descripción de la depresión, y de cómo las personas que la padecen sienten que ese estado depresivo se mantendrá durante toda su vida. Lo cierto es que, sea ese su sentido o no, la letra se adapta perfectamente.

 

[Verse 2: Taylor Swift]

Hey December

Guess I'm feeling unmoored

Can't remember

What I used to fight for

I rewind thе tape, but all it does is pause

On thе very moment all was lost

Sending signals

To be double-crossed

 

[Chorus: Taylor Swift & Justin Vernon]

And I was catching my breath

Barefoot in the wildest winter

Catching my death

And I couldn't be sure

I had a feeling so peculiar

That this pain would be for

Evermore

(Evermore)

 

 

Hola, diciembre

Supongo que me he estado sintiendo a la deriva

No puedo recordar

Por qué solía luchar

Rebobino la cinta, pero todo lo que hace es pausarse

En el preciso momento todo se perdió

Enviando señales que eran traicionadas

 

Y yo estaba conteniendo el aliento

Descalza en el invierno más salvaje

Alcanzando mi muerte

Y no podía estar segura

Tenía un sentimiento tan peculiar

de que este dolor duraría para siempre

 

16-Right where you left me: 7/10. 3 estrellas y media de 5: esta y la siguiente son los bonus tracks que solo están presentes en la versión deluxe y las copias físicas del álbum, y no fueron publicadas hasta el 7 de enero. Esta en concreto me ha sorprendido para bien, ya que era más animada y pegadiza de lo que imaginaba. El mensaje me gusta menos que el de It’s time to go y la letra no es de las más curradas, pero rítmicamente es de las mejores del álbum, con sus  toques pop y country. Quizá con este álbum está apuntando hacia una posible aproximación al country pop. Y yo solo puedo decir a eso: I’M SO HERE FOR IT.

Este tema es uno de los más visuales y evocadores del álbum, te transporta a un restaurante en el que ella —aún con 23 años— y su expareja se sentaron justo antes de que él le comunicara que quería poner fin a esa relación porque había conocido a otra persona. Taylor relata cómo ese fue un punto de inflexión tan doloroso que sintió cómo se quedó congelada en aquel momento hasta el punto de no haberse movido de aquella silla de aquel restaurante en todo este tiempo, como un mueble más acumulando polvo, mientras ve el mundo seguir girando a su alrededor, como si nada hubiera ocurrido, mientras ella misma no es capaz de seguir con su vida. Se desconoce si se trata de una vivencia personal o si, al igual que casi todo Evermore, es otra historia inventada.

 

[Verse 1]

Friends break up, friends get married

Strangers get born, strangers get buried

Trends change, rumors fly through new skies

But I'm right where you left me

Matches burn after the other

Pages turn and stick to each other

Wages earned and lessons learned

But I, I'm right where you left me

 

[Pre-Chorus]

Help, I'm still at the restaurant

Still sitting in a corner I haunt

Cross-legged in the dim light

They say, "What a sad sight"

I, I swear you could hear a hair pin drop

Right when I felt the moment stop

Glass shattered on the white cloth

Everybody moved on, I, I stayed there

Dust collected on my pinned-up hair

They expected me to find somewhere

Some perspective, but I sat and stared

 

 

Los amigos se separan, los amigos se casan

Desconocidos nacen, desconocidos son enterrados

Las modas cambian, los rumores vuelan a través de nuevos cielos

Pero yo sigo justo dónde me dejaste

Las cerillas arden una tras otra

Las páginas pasan y se pegan entre ellas

Salarios ganados y lecciones aprendidas

Pero yo, yo sigo justo dónde me dejaste

 

Ayuda, todavía sigo en el restaurante

Todavía sentada en la esquina que acecho

Cruzada de piernas en la penumbra

Ellos dicen, “qué vista tan triste”

Yo, yo juro que puedes oír una horquilla caer

Justo cuando sentí el momento detenerse

Vidrio hecho añicos en el paño blanco

Todo el mundo sigue adelante, yo, yo sigo allí

Polvo acumulado en mi cabello recogido

Ellos esperan que encuentre algún lugar

Alguna perspectiva, pero yo me siento y miro fijamente

 

El final puede resultar un poco sorpresivo, ya que, después de mencionar resentida y cínicamente como su enamorado habrá seguido adelante con su vida y se habrá casado y tenido hijos, ella le estará esperando justo donde la dejó, por si algún día quiere regresar junto a ella.

 

I'm sure that you got a wife out there

Kids and Christmas, but I'm unaware

'Cause I'm right where I cause no harm

Mind my business

If our love died young

I can't bear witness

And it's been so long

But if you ever think you got it wrong

 

[Chorus]

I'm right where

You left me

 

 

Estoy segura de que conseguiste una esposa ahí fuera

Niños y Navidades, pero lo desconozco

Porque estoy justo aquí donde no causo daño

Metiéndome en mis asuntos

Si nuestro amor murió joven

no puedo dar testimonio

Y ha pasado mucho tiempo

Pero si alguna vez piensas que te equivocaste

 

Yo estoy justo aquí donde

me dejaste

17-It’s time to go: 5'5/10. 2 estrellas y media de 5: podía haber sido peor de lo que ha sido. No tenía grandes expectativas pero no ha estado nada mal. Es lineal, pero no más que la gran parte del disco. Me gusta el mensaje de que es bueno alejarse de las personas tóxicas y que muchas veces la valentía reside en la renuncia. Ilustra este concepto por medio de diversos ejemplos: un@ trabajad@r perdiendo el ascenso que merecía en favor del hijo del jefe, la dolorosa traición de aquella a la que considerabas tu mejor amiga, un matrimonio resistiéndose a divorciarse para no hacer sufrir a sus hijos, etc.

Normalmente no capto de qué van las canciones en una primera escucha ni las referencias ocultas, pero esta vez pillé a la primera la alusión a Scooter Braun y Scott Borchetta (la conocidísima polémica que tuvo con su antigua discográfica a cuenta de los chanchullos de estos dos mafiosos que vendieron a escondidas toda su producción musical) en la siguiente parte:

 

[Verse 3]

Fifteen years, fifteen million tears

Begging 'til my knees bled

I gave it my all, he gave me nothing at all

Then wondered why I left

Now he sits on his throne in his palace of bones

Praying to his greed

He's got my past frozen behind glass

But I've got me

 

 

Quince años, quince millones de lágrimas

Suplicando hasta que mis rodillas sangraban

Yo le di todo, él no me dio nada en absoluto

Después se preguntó por qué me marché

Ahora se sienta en su trono, en su palacio de huesos rezándole a su codicia

Él tiene mi pasado congelado tras un cristal

Pero yo me tengo a mí

 

 Ranking por orden de preferencia:

1-No body no crime

2-Willow

3-Long story short

4-Cowboy like me

5-Right where you left me

6-Ivy

7-Dorothea

8-Gold rush

9-‘Tis the damn season

10-Champagne problems

11-Tolerate it

12-Marjorie

13-Evermore

14-It’s time to go

15-Coney Island

16-Happiness

17-Closure

 

Fuentes de las imágenes:

-Instagram oficial de Taylor Swift

-Google imágenes

-Marjorie Finlay y Taylor Swift:

http://swiftiearg.blogspot.com/2014/02/with-her-grandma-at-girl-scouts-meeting.html

https://twitter.com/swiftyindonesia/status/431014069789671424

https://www.allthetests.com/tests-for-the-real-fan/music-quizzes/country-music/taylor-swift/quiz33/1452693207/one-of-the-many-taylor-swift-quizzes