domingo, 3 de diciembre de 2023

Reseña de recopilaciones de textos de Jane Austen

Dado que el año pasado ya me había leído sus seis grandes novelas, para terminar de conocer toda la producción literaria de Jane Austen solo me faltaba leerme sus relatos cortos, la mayoría de ellos escritos en su adolescencia y juventud. Tenía buenas expectativas porque había leído que en ellos se apreciaba en buen grado su característica mordacidad y que estaban provistos de buenas dosis de humor. No obstante, me han decepcionado un poquillo. Con razón sus obras más conocidas son las más reconocidas y no estas.

Las bibliotecas de mi ciudad adolecían bastante de recopilaciones de estas obrillas suyas, así que imagino que algún relato me habrá quedado por leer, pero, aún así, puedo afirmar que ya me he leído al menos el 90% de todo lo escrito por ella.

Esa tarea se me alargó mucho más de lo previsto (unos dos meses) debido a que me costaba muchísimo poder encontrar tiempo para leer y, honestamente, ha estado lejos de ser una lectura adictiva que me atrapara.

 

1) Querida Cassandra

Empecé por esta recopilación de correspondencia personal. Por tanto, en este caso no se trata de relatos de ficción sino de cartas personales que Jane dirigía a su adorada hermana Cassandra cuando vivían en lugares separados. Tan solo recoge las enviadas por la propia Jane, no las recibidas, que imagino que nunca se hicieron públicas para preservar la intimidad de esas personas. Debido a esto, como contamos solo con una de las partes de la conversación, hemos de deducir por las palabras de Jane a qué hechos se está refiriendo o a qué cosas escritas por la otra persona está respondiendo.

Las cartas están ordenadas cronológicamente y clasificadas por etapas de su vida en función de los lugares en los que iba residiendo. El libro está profusamente ilustrado con retratos suyos, de su familia, con dibujos de su hogar, planos de las ciudades, así como de elementos característicos de la época que son aludidos en las cartas, como modalidades de carros de caballos o de vestidos.

Debido a dos cartas concretas situadas al principio, que contienen un par de comentarios que me hicieron muchísima gracia porque demostraban a la suma perfección su hilarante sentido del humor (hasta un extremo un tanto bestia, en ocasiones su humor puede ser un poco negro), pensé que el resto de las cartas seguirían la misma tónica y que me depararían unas buenas risas. Sin embargo, desafortunadamente fueron un par de casos aislados y, si bien sí que se aprecia en general su característica sutil ironía, el resto fueron bastante corrientes y algo monótonas.

También podemos apreciar su confesa vanidad, pues no escaseaban momentos en los que se vanagloriaba en cierto modo de los logros que iba cosechando con sus novelas, que en su momento ya alcanzaron cotas de éxito notables.

Por lo demás, las cartas se caracterizan, como es obvio, por ser absolutamente cotidianas y costumbristas, describiéndonos la vida de ella y sus allegados o conocidos y revelándonos cosas sobre aquella época y sociedad.

Eso sí, se mencionan tal cantidad de nombres, no solo de familiares, sino de allegados, vecinos, conocidos, etc. que muchas veces me perdía y no entendía sobre quiénes hablaba.

Desgraciadamente, las cartas se van haciendo más tristes y deprimentes según enferma y se aproxima al pronto final de su vida. De hecho, la única carta que se incluye no escrita por ella es de una familiar comunicando su muerte.

 

2) El castillo de Lesley y otras historias de juventud

Este fue el único volumen recopilatorio de sus Juvenilia o relatos de juventud que pude encontrar en alguna biblioteca. Se trata de relatos escritos cuando tenía entre 12 y 18 años. Me llamó la atención el hecho de que se expresa muy bien para su edad, pero se nota su falta de madurez, de tablas y de experiencia en las incongruencias, la simplicidad esquemática y la poca profundidad que caracteriza estos relatos.

“Qué relatos más raros” eso era lo que más pensaba cada vez que me ponía a leerlos. Muchas veces me quedaba estupefacta ante lo que estaba leyendo, de lo confuso, absurdo y surrealista que era.

Son historietas muy cortas, de muy pocas páginas (incluso uno de los relatos tenía una sola página y eso sí que no lo vi venir porque tiene un final muy repentino y abrupto). Las caracteriza su inconsistencia, superficialidad de la trama y sobre todo, un sentido del humor completamente absurdo y sin sentido. Con las primeras yo es que me quedaba a cuadros, sumamente perpleja, no sabía qué diantres estaba leyendo. Realmente flipaba a cada página.

Es una lectura muy inesperada para todo lector acostumbrado solo a las seis novelas conocidas de esta autora, aunque sí que se capta cómo la ocurrente ironía tan característica de su escritura empieza a florecer y a desarrollarse.

Lo cierto es que ha pasado un poco sin pena ni gloria por mí y no tengo un interés especial por repetir su lectura en un futuro cercano. No te deja ningún tipo de calidez residual en el corazón como sí hace Orgullo y Prejuicio, por ejemplo.

Sí merecen una mención especial mis relatos favoritos: “Jack y Alice”, “William Montague” y “Las Tres Hermanas”.

 

3) Lady Susan y otras novelas 

Este libro llevaba al menos un par de años pendiente de leer en mi mesilla. El año pasado terminé tan empachada de Jane Austen tras leerme sus seis novelas seguidas que decidí dejar pasar un tiempo antes de leer este. Aprecio que contemos con un volumen recopilatorio en mi casa teniendo en cuenta que no abundan mucho por ahí.

En este caso, no se trata de pequeños cuentos sumamente breves escritos en su adolescencia sino de una colección de cuatro relatos algo más extensos (pero menos que una novela) que sí que son algo más conocidos: “Lady Susan”, “Los Watson”, “Amor y amistad” y “Sanditon”. El primero y el tercero siguen la estructura de correspondencia intercambiada entre los personajes como forma de narrar la historia, método al que yo no le veo mucho sentido y que no acaba de convencerme.

Para nuestra desgracia, el segundo y el cuarto están sin terminar. Son justo los dos que desarrollan una narración al uso, no basada en un intercambio de cartas. En el caso de Los Watson no sé conoce muy bien la razón tras su abandono, quizá simplemente se desinteresó, mientras que “Sanditon” quedó permanentemente mutilado debido a la tempranísima muerte de la autora, cuya enfermedad la dejó sin fuerzas para proseguir su escritura durante los últimos meses de su vida. Una auténtica pena, parecía que la historia prometía. Eso no ha obstaculizado que se hagan adaptaciones para la televisión de ellas, pues el fervor y obsesión por hacer películas o series de obras de Jane Austen no parece frenarse por el hecho de que la obra en cuestión esté sin concluir.

Lo cierto es que ninguno de los cuatro me ha entusiasmado, pero sí que se aprecia cómo la forma de escribir de Jane ha sufrido una mejora notable respecto a los cuentos de adolescencia del libro del que antes he hablado. Los argumentos son mucho más consistentes, coherentes y meditados, la narración es más seria y madura. Se echa en falta el humor, eso sí.

Lo que más destacaría de “Lady Susan” sería el hecho de que no nos presenta una heroína al uso. No es la típica protagonista de Austen, buena, humilde, de buenos principios e irreprochable conducta. Todo lo contrario. Lady Susan Vernon es taimada, astuta, manipuladora, controladora y vanidosa. Es viuda desde hace poco tiempo y no pierde un segundo de su tiempo en intentar conseguir a otro marido, seduciendo a dos hombres a la vez, e intentando casar a Federica, su única hija, en contra de su voluntad. La forma en la que la trata me parece sumamente despreciable, dejándola como una hija desobediente, caprichosa y estúpida delante de todos solo porque Federica no se muestra alegre y solícita ante los mangoneos de su madre y sus intentos por condenarla a un matrimonio sin amor. Su hija, de hecho, es buena y educada y se gana el afecto de todos los que deciden conocerla por sí mismos en lugar de escuchar los desvaríos de su madre. No obstante, la labia y las artes de seducción de Lady Susan son tales que es capaz de persuadir y convencer a todos los que no son inmunes a sus encantos.

A pesar de ser una protagonista tan desagradable, me complace que Jane se alejara de su prototipo de heroína estándar y probara algo nuevo. Hace más interesante la lectura.

Tengo poco que comentar sobre Los Watson porque lo cierto es que no me acuerdo de gran cosa. Los Watson son una familia numerosa que al tener problemas al cuidar de tantos hijos, cedieron la custodia de una de ellos a su tía. Esta, al volver a contraer nupcias, devuelve a la protagonista, Emma Watson (sí, como la actriz de Harry Potter) a sus padres. Emma se siente como una extraña entre sus hermanos, que llevan tantos años sin verla. Tan solo intima con una de sus hermanas, Elizabeth.

Lord Osborne, miembro de una familia muy rica, posa sus ojos en Emma, mientras una de las hermanas de esta trata de ganarse a Tom Musgrave, un amigo de los Osborne.

Poco más se puede explicar puesto la obra quedó a medias.

“Amor y amistad” se parece muchísimo más a sus cuentos de juventud, ya que, a pesar de su mayor extensión, mantiene el humor absurdo que los caracterizaba. La protagonista, Laura, ya cincuentona pero todavía muy creída y vanidosa, accede a contarle su vida a Marianne, la hija de su amiga Isabel. No parece ser muy consciente de ello pero no se deja precisamente en un buen lugar, ya que resultó ser una muchacha atolondrada e imprudente que se casa con un hombre al que acaba de conocer y se aleja para siempre de su familia. Después sufrirá miles de infortunios, ya que se queda en la ruina y las personas con las que convivía mueren antes o después por lo que irá de allá para acá buscando asilo al aprovecharse de las personas que va encontrándose por el camino, granjeándose amistades y enemistades y desmayándose a cada paso (literalmente, es uno de los toques humorísticos absurdos de la obra).

Es muy superficial y no deja ningún tipo de poso pero es una lectura lo suficientemente peculiar para resultar entretenida.

Por último, la última obra que empezó a escribir en su ya decadente tiempo de vida: “Sanditon”. El matrimonio Parker sufre un accidente durante un viaje en el que pretenden reclutar a un médico que contribuya a hacer aún más atractivo para los turistas el balneario que regentan. Son ayudados y acogidos por una familia, una de cuyas hijas, Charlotte Heywood, se llevarán consigo de vuelta para que conozca el balneario, que funciona sufragado por la fortuna de lady Denham, una mujer bastante engreída y arrogante. Allí, Charlotte también será cortejada por sir Edward, un chico mujeriego y zalamero que tiene interiorizadas las maneras y la conducta tóxica de los seductores de obras clave del Romanticismo que están de moda en aquel momento.

Una pena no haber podido saber cómo avanzaría la historia. 

 

Fuentes de las imágenes:

https://pictures.abebooks.com/isbn/9788449303494-es.jpg

https://www.polifemo.com/static/img/portadas/_visd_0000JPG018UO.jpg

https://m.media-amazon.com/images/I/81MfVO0KFgL._AC_UF1000,1000_QL80_.jpg


 

domingo, 22 de octubre de 2023

Opinión sobre la película "Taylor Swift: The Eras Tour" (2023)

Taylor Swift inició el pasado marzo su gira The Eras Tour, la más ambiciosa hasta la fecha. Su última gira fue en 2018, la Reputation Stadium Tour. Desde entonces había lanzado Lover (2019), Folklore (2020), Evermore (2020), las regrabaciones de Fearless (2021) y Red (2021) y, por último, Midnights (2022). Eran demasiados discos que promocionar. Se le habían ido acumulando en parte por la prohibición de hacer giras musicales durante la pandemia y en parte por la racha sumamente fructífera que estaba atravesando en cuanto a grabar álbumes se refiere. Para colmo, las otras regrabaciones de sus álbumes tempranos tenían que ir viendo la luz tarde o temprano.

¿Cuál fue su decisión al respecto? Hacer una gira que repasara toda su producción discográfica desde sus comienzos hasta ahora: 17 años de carrera. Esta es tan amplia que los conciertos de esta gira duran 3 horas y cuarto y canta unas 44 canciones. Lo normal en ella solían ser conciertos de algo más de dos horas en los que cantaba como mucho unas 20 canciones.

Ahora, habiendo terminado la etapa norteamericana de su gira y también sus conciertos en México, se ha estrenado en la gran pantalla una película que traslada uno de los shows que ofreció en Los Ángeles. Cuando al principio se anunció la película solo para Norteamérica no me llevé una gran sorpresa o decepción porque Taylor siempre ha antepuesto a sus fans norteamericanos frente al resto. También llegué a pensar que quizá esta se estrenaba para ellos porque era de un concierto de Los Ángeles y que quizá más adelante haría otra que estuviera rodada en otro sitio y la estrenaría en otros cines. Podría ser también una estrategia de tanteo para calcular la acogida que iba a tener y en función de eso decidir si la estrenaba en más países o no.

De todas formas, no deja de ser extraño que quedando un año entero de gira saque la película ahora en lugar de al final del todo ¿significa eso que sacará otra más adelante? No tendría mucho sentido repetir lo mismo dos veces para el mismo tour, aunque éxito tendría igualmente seguro. No obstante, tendría que ofrecer algo nuevo. No quiero ni pensar en que pueda cambiar todo el espectáculo solo por esa razón. Voy a verla el año que viene y quiero que permanezca igual. Lo único que desearía es que incluyera más canciones de los álbumes antiguos y eso no va a ocurrir.


Entrando a analizar la película, por mi parte está más que recomendada. Viendo cualquiera de sus conciertos en pantallas normales ya te das cuenta del presupuesto, la espectacularidad y envergadura de sus espectáculos, pero nada te prepara para lo que supone verlos en el cine, en una pantalla enorme y un sonido envolvente. Es una experiencia religiosa.

Desde la primera toma aérea en la que la cámara sobrevuela Los Angeles hasta aterrizar en el estadio, ya es suficiente para poner los pelos de punta (yo los tuve durante gran parte de la película). Para los que no estuvieran al tanto, en esta gira no intercala canciones de cada álbum, sino que cada set en el que se divide el concierto está integrado solo por canciones de un mismo álbum. 

Así, comienza el show con canciones del álbum Lover (2019), que es fresco y divertido, ideal para el inicio. Me llevé una primera decepción al comprobar que tan solo se incluyen unos segundos de Miss Americana and the heartbreak prince, canción que yo pensé que cantaba entera. 
 
Sí canta los singles de este álbum con la notable excepción de ME!, canción que no alcanzo a comprender cómo puede ser tan odiada por el fandom hasta el punto de que Taylor no la incluya en el setlist de la gira.

Acto seguido, nos hace retroceder en el tiempo con uno de mis discos favoritos: Fearless (2008), en el que, como Swiftie veterana que soy, me llegaba al alma verla encarnar con tanto detalle a su antigua yo, haciendo el mismo tipo de movimientos que solía hacer entonces: girar sobre sí misma con la guitarra, alzarla en alto al terminar la canción, hacer un corazón con las manos... 

 Two Times critics weigh in on 'Taylor Swift: The Eras Tour' - Los Angeles  Times

La proyección de una guitarra enorme en el suelo del escenario también es chulísima. Nueva decepción al comprobar que Fearless (la canción que da nombre al disco) también es acortada.


Da entonces un salto de 12 años para cubrir uno de sus álbumes de pandemia, el siempre olvidado Evermore (2020), del que ha dejado fuera del setlist la mayoría de mis canciones favoritas. 

En este set tiene lugar la que para mí es la mejor actuación de todo el show, la de Willow, en la que recrea una especie de invocación mágica de brujas junto a sus bailarinas, todas enfundadas en capa de hechiceras. En este set también recrea una especie de mini obra teatral en la que sirve la mesa y canta para uno de sus bailarines durante Tolerate it.

 

 

 

Acto seguido viene uno de los sets que más me gustaron y que más intensamente viví (para mi enorme sorpresa ya que no es precisamente uno de mis álbumes preferidos): Reputation (2017). 

 

Simplemente la enorme serpiente que recrean con efectos especiales de postproducción de la película ya fue suficiente para quitarme la respiración y dejarme boquiabierta.

La dulce, nostálgica y angelical Taylor que vemos en los dos sets anteriores abre paso a una femme fatal en toda regla, lista para rebanar cuellos. Me gustaron especialmente los efectos que se proyectaban en el suelo durante Delicate, en el que con cada patada que Taylor asestaba contra el suelo este parecía agrietarse por el impacto.


Choque más abrupto no podría haber cuando decimos adiós a la bad bitch y volvemos a dar un salto hacia atrás para recuperar mi era favorita: la preciosa, dulce y romántica Speak Now (2010), a la que por desgracia no hace justicia pues solo canta una canción, la gran favorita de los fans: Enchanted (porque sí, han dejado fuera de la película la otra canción que interpretó de este álbum en estos conciertos: Long Live). Todo se tiñe de violeta y ella avanza enfundada en un pomposo vestido de gala. No puedo ni explicar el mazazo sentimental que me llevé al comprobar que, para una mísera canción que se digna en cantar de mi álbum favorito, ni siquiera la canta entera. Honestamente esto podía haber sido suficiente para amargarme la película pero afortunadamente logré gestionar sabiamente mi decepción y seguir disfrutando de ella.

 

A continuación solo avanzamos un par de años para pasar a uno de los álbumes que durante mucho tiempo fue de los más valorados: RED (2012), para los que interpreta sus grandes éxitos de aquella era  (canciones pop super pegadizas), para terminar con la canción favorita por excelencia de todos los Swifties: All too well. En concreto la versión de 10 minutos que reveló al público con ocasión de la regrabación de ese álbum hace un par de años.


Toca serenarse un poco con Folklore (2020), su álbum más exitoso, que, en mi humilde opinión, dista muchísimo de ser uno de los mejores. Se recrea una cabaña en el bosque similar a la que se usó para su actuación en los Grammy de 2021.

  

Honestamente, esta gira bien se podría haber llamado "Folknights Tour y otros álbumes que voy a fingir que me importan", porque casi la mitad de la lista de canciones interpretadas en ella pertenecen o a Folklore o a Midnights. Esta descompensación sumamente injusta no quita que me llevara un nuevo cabreo al comprobar que en la película cortan por completo Cardigan, el single principal de Folklore. ¿Una de las pocas canciones que me encantan de ese disco y me la quitan? Paso.

Tras un álbum tan pausado, hay que bailar un poco con ayuda de su otro álbum más exitoso: 1989 (2014), que incluye todos esos exitazos que hasta los no-Swifties conocen. Perfección pop en estado puro.

 

Justo después (cosa que me sorprendió, pensé que tendría lugar antes de Folklore), tienen lugar las Surprise songs, en las que cada noche canta dos canciones distintas de todas las que ha dejado fuera del setlist. Es uno de los momentos más esperados por los fans porque quizá sea cuando esa canción que tanto te gusta pero que ella no ha vuelto a cantar en años tenga su momento.

El concierto cierra con su disco más reciente, Midnights (2022), que tampoco es muy santo de mi devoción; en el que canta los singles de este disco (Karma y Bejeweled están ahí, gracias al cielo) y también otras canciones más que no fueron usadas como sencillos. Nunca esperé que estuvieran en el setlist puesto que no son más que bonus tracks no incluídos en la versión estándar del disco, pero aún me duele que las preciosísimas The Great War y Would've, could've, should've no estén ahí. Lo merecían más que muchas otras.

Mención especial merece la performance de Vigilant shit, en la que se marca una coreografía con silla mucho más sensual de lo que Taylor nos tiene acostumbrados.

 

Ahora pasaré a explicar lo que no me ha gustado que, de hecho, me enfureció mucho, aunque por suerte no me amargó la experiencia y no me enfadé hasta después de haber visto la película.

Entre falta de tiempo y mi deseo de no querer destriparme mucho todas las sorpresas, yo no había visto ninguna actuación entera de esta gira, nada más cachitos de pocos segundos. Por eso, no fue hasta que vi la película que me di cuenta de la cantidad de canciones que recorta y no canta enteras. Quizá sean incluso la mitad sin exagerar. Es algo que personalmente me molesta mucho, porque cuando estoy muy metida en una canción escuchando la historia y cantando la letra, notar un corte abrupto de una parte a otra posterior es algo que me saca completamente de la canción y me arruina lo que estoy viviendo. Quise creer que había sido solo para la película y que en los conciertos las cantaba enteras, pero luego descubrí que no es así.

A mayores de esto, en la película suprimen nada menos que cinco canciones enteras que sí que cantaba en ese concierto. [SPOILER: estas son The Archer, Long Live, No body, no crime; Cardigan y Wildest Dreams. Sobre The Archer ya me había spoilereado al respecto, las demás me pillaron de sorpresa aunque solo reparé en la ausencia de Long Live y Cardigan y me sentó MUY mal].

El caso es que antes de ir a verla había leído en redes que aunque la película duraba media hora menos que el concierto, no habían cortado canciones, solo aplausos.

MENTIRA COCHINA

Honestamente, como no haya sido por imposiciones ajenas a ellos (que tampoco comprendería, pues hay películas más largas), no comprendo su justificación. Los Swifties estamos más que dispuestos a ver un concierto de 10 horas si hace falta, cuanto más mejor. Por todo lo demás, absolutamente increíble. 

 

Ahora paso a detallar cómo fue mi vivencia personal y particular:

Menuda experiencia.

Teniendo en cuenta con qué intensidad viví ver en cines esta película no sé cómo se supone que voy a sobrevivir al concierto. Seguramente no lo haga.

Cuando anunció la película para cines de todo el mundo no me quise hacer ilusiones. Mi ciudad es pequeña y no siempre traen este tipo de películas. Tampoco tenía claro al 100% el irla a ver. Por una parte, no quería comerme el spoiler de mi vida antes del concierto (aunque, honestamente, salvo detalles específicos de la puesta en escena de cada canción, ya había visto bastante acerca de cómo es el espectáculo), por otra, temía el precio. Los 8 euros de Blackpink: the movie y ya me habían parecido caros. Las de BTS ni siquiera las fui a ver porque pagar 20 euros me parecía una burrada.

Estamos hablando de Taylor, así que, evidentemente, tenía que costar 13 euros con 13 céntimos. No podría haber sido de otra manera. Era bastante caro pero podía ser peor.

Inicié una labor de investigación bastante concienzuda para averiguar si los cines de mi ciudad la iban a emitir, cuáles, en qué horario, etc. porque ellos se habían dormido en la parra y no estaban anunciando nada en redes sociales. De hecho, como me enteré de su emisión antes que nadie, pude escoger los asientos que yo quería: fila 13 por ser el número que obsesiona a Taylor más allá de toda razón y asientos 8 y 9 por 1989. Y, evidentemente, iría a verla el día del estreno. Más que nada porque era día 13.

Me alegro mucho de haberla ido a ver. Ha merecido mucho la pena la experiencia. Por una parte, pude conocer por fin en persona a mi colega Swiftie con la que llevaba intercambiando mensajes unos meses y ver la película con alguien con quien podía fangirlear y que sabía que lo iba a vivir tanto como yo. Por otra, teniendo en cuenta que yo muchas veces había llegado a pensar que yo era la única Swiftie de mi pequeña ciudad, fue increíble estar en una sala abarrotada de Swifties (para mi sorpresa, la sala tardó en llenarse pero sí se llenó) y poder cantar todas las canciones de principio a fin, como si todos estuviéramos en el concierto. Para rematar, pude intercambiar pulseras de la amistad como se hace en sus conciertos. Eso sí, porque yo le echaba cara y abordaba a las personas preguntándoles si tenían pulseras para intercambiar, porque si no nadie se acercaba a nadie. ¿Para qué llevaban pulseras para intercambiar si luego no le dirigían la palabra a nadie que no perteneciera a su grupo?

Desde el primer momento en el que comenzó la película se me pusieron los pelos de punta y así los tuve un buen rato. Es impresionante ver semejante show en la gran pantalla y con un buen sonido. Yo estaba viviendo una montaña rusa emocional. Durante Marjorie ya empecé a ponerme sensible, con Champagne problems se me humedecieron los ojos, y, aunque milagrosamente me recompuse y no lloré con All too well, sí terminé llorando con los créditos finales de la película, que son preciosos debido a la conjunción entre varios elementos. [SPOILER: al fin suena Long Live, una canción muy significativa para los fans, después de haber sido cortada cruelmente en el metraje de la película. Además, salen momentos divertidos de errores ocurridos en el escenario durante la gira y vídeos de fans intercambiando pulseras. Para colmo, los propios nombres de los créditos también aparecen conformando las cuentas de pulseras de la amistad.]

En definitiva: recomendadísima. Hará Swiftie al que aún no lo sea.

 

(Nota: las fotos utilizadas NO se corresponden con el concierto de Los Angeles grabado para la película, la mayoría pertenecen a los primeros conciertos de la gira, pero he seleccionado solamente aquellas en las que lleva los mismos atuendos que lleva en la película.)

En esta página explican muy bien qué diferencias presenta esta película frente a los conciertos de esta gira: https://people.com/taylor-swift-eras-tour-movie-biggest-differences-from-concert-8353024


Fuentes de las imágenes:

https://media.admagazine.com/photos/6421c253b63d56abbb4a6337/master/w_1600,c_limit/GettyImages-1474263664.jpg

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lunes, 2 de octubre de 2023

Reseña de "Beyond The Story: Crónica de 10 años de BTS" (2023) de Myeongseok Kang

 Calificación: 7’5/10

Llevaba un tiempo queriendo leerme una biografía de BTS para aprender más sobre ellos, dado que no me he convertido en ARMY hasta este año y también porque tenía planeado leer varias biografías de famosos que tenía pendientes.

De BTS existen varias no autorizadas y estaba sopesando cuál comprar, pero justo anunciaron antes del aniversario que saldría una oficial (¡en mejor momento imposible!). La lástima es que en español no iba a publicarse hasta septiembre, por lo que iba a tener que aguantar mis ganas y no iba a poder leerla seguida de mis otras biografías sobre celebridades.

Es una biografía cara, en torno a los 35 euros, y, aunque es cierto que su grosor es enorme, el elevado precio no se refleja en una calidad de impresión. Me llevé un chasco solo abrirla por la deplorable calidad de las imágenes: algunas tan oscuras que apenas se les distingue, otras sin nitidez ni suficiente saturación de color. Y para colmo en papel mate. No lucían nada y eran muy escasas. Las photocards, por su parte, eran mucho más finas de lo normal, casi como un papel, y con las caras de ellos enmarcadas por unas franjas blancas anchísimas en lugar de aprovechar toda la superficie para la imagen. Y ni siquiera incluyen una con los siete juntos. No sé si será culpa de la editorial española o no, pero que han querido ahorrar costes y eso se ha traducido en una impresión pésima es más que evidente.

Tantas ganas tenía que el mismo día en que salía oficialmente a la venta empecé su lectura. Lo cierto es que me ha gustado pero no me ha maravillado. Quizá esperaba más aunque no sabría explicar de qué manera.

Me ha llamado la atención el hecho de que, a pesar de llevar pocos meses en el fandom, no considero haber aprendido muchas cosas nuevas sobre ellos con esta lectura como yo esperaba haber hecho. En general son casi todo cuestiones que ya conocía, solo que en más profundidad o detalle, aunque tampoco tanta profundidad y detalle como yo hubiera esperado encontrar. Me quedo con las mismas dudas sobre el mundo BTS que tenía antes.

Desde el principio eché en falta que no hubiera un capítulo dedicado a cada uno de ellos para hablar de la historia de cada integrante hasta que llegó a Bighit Entertaiment, pues era lo que más me inspiraba curiosidad, conocer sus vidas pasadas. Empieza directamente con ellos llegando a la compañía y solo por menciones esporádicas posteriores sabemos cosas acerca de su vida anterior y, desde luego, no las suficientes. Desde el primer momento te mezclan todos los integrantes sin dedicarles un momento para cada uno de ellos.

Quizá lo más interesante fue leer sobre el período en el que se preparaban como trainees y sobre cuando acababan de debutar, pero sobre todo la parte sobre la crisis que tuvieron en 2018 en la que estuvieron a punto de separarse. Yo eso ya lo sabía, pero ahí al menos sí han profundizado un poco más y he aprendido más sobre lo desbordados, exhaustos y vacíos que se sentían por dentro, hasta el punto que Suga, JungKook y Jimin a veces se refugiaban en la bebida para sobrellevar la situación.

El contenido se organiza por discos musicales, cosa que me parece buena idea aunque en la práctica no resulta tan clarificadora como parece. Por otra parte, pensé que abarcaría hasta 2023, pero se detiene en el año anterior, aunque en la cronología del final sí aparece un evento de este año. Está claro que esto lo añadieron a posteriori pero no ampliaron más la redacción. Ni siquiera hay una mención al servicio militar y a la Ley BTS, ni llegan a hablar del ingreso de Jin. Quizá han decido no tocar un tema controvertido porque si se sinceraban genuinamente sobre él podían quedar mal con la nación.

Lo que menos me ha gustado es que la traducción a veces carece de sentido y no se entiende lo que quieren decir. No sé si es porque han traducido las construcciones sintácticas de una forma demasiado literal en lugar de tratar de buscar su equivalencia en nuestro idioma o porque los propios BTS no ordenaban correctamente sus pensamientos al hablar.

Otra cosa que me ha disgustado es que el narrador no respeta bien el orden cronológico de los acontecimientos y hace menciones a cosas que deben venir después, vuelve atrás y adelante o cambia de un tema a otro "sin ton ni son". La narración resulta un poco farragosa porque están hablando de un tema y de repente te saltan a otro. Muchos párrafos, sobre todo en los que se transcribe lo que dicen ellos, tenía que leerlos varias veces para entenderlos. A veces incluso parece que lo que dicen se contradice entre sí, como cuando Suga hablaba de la crisis de 2018 y por una parte parecía que había desarrollado un bloqueo musical y que aborrecía la música y por otro parecía decir que en ese momento era muy productivo y que amaba la música.

En general, se nota que fueron capaces de sonsacarle más información a Suga, J-Hope, RM y Jimin que a los demás, cuyas intervenciones a veces casi brillan por su ausencia, quizá porque son más parcos en palabras.

A modo de detalle sin importancia, me chocó que escribiesen SUGA y j-hope en lugar de Suga y J-Hope y lo cierto es que me daba un poco de TOC al leerlo.

A pesar de todo lo comentado, en general me ha gustado y lo he leído interesada y con expectación por ver cómo avanzaba. Me interesaba avanzar en el contenido pero al mismo tiempo me daba lástima que terminara. Era interesante ir leyendo cómo cambiaba el planteamiento de los chicos con el paso del tiempo según iban adquiriendo más éxito. Pero ha tenido importantes deficiencias en cuanto a cantidad y calidad de imágenes y photocards y en cuanto a planteamiento y redacción del contenido. 

Tengo curiosidad por leer otras biografías suyas aunque no sean oficiales porque tengo la impresión de que, paradójicamente, me van a convencer más.

 

 

domingo, 3 de septiembre de 2023

Reseña de Y no quedó ninguno/Diez negritos (1939) y La casa torcida de Agatha Christie (1949)

Ha tenido que transcurrir año y medio pero al fin he retomado mis lecturas de Agatha Christie, aunque por el momento no vaya a continuar pues tengo demasiados otros pendientes por leer. Llevaba tiempo con ganas de leerme dos obras determinadas por diferentes motivos, y el próximo estreno de Misterio en Venecia en cines me ha decidido a abordarlas de una vez.

Estas dos obras son La Casa Torcida e Y no quedó ninguno, mucho más conocida como Diez Negritos. Tuve la suerte de encontrar en una biblioteca un volumen que recogía ambas novelas.

La última mencionada es probablemente la novela más conocida de Agatha junto con Asesinato en el Orient Express. Esta popularidad incrementaba mis ganas de leerla y también las apresuraba, pues corría el riesgo de comerme un spoiler sobre el final tarde o temprano. Además, tenía ganas de ver la película y me gusta leer el libro primero. Otro aliciente más era que siempre me han interesado especialmente los misterios con formato “Cluedo”, en los que un grupo se reúne en una casa y van cayendo uno a uno. Sin duda la principal precursora de este sub-género fue la propia Agatha con esta novela.

La historia me atrapó desde las primeras páginas. Tiene un ritmo de lectura muy rápido y ameno, no se enrolla ni se va por las ramas sino que va directa al grano y eso se lo agradezco muchísimo. Los crímenes no tardan en comenzar y el lapso entre uno y otro no es tan largo como para que se haga pesado. Además, resulta interesante ir constatando la vinculación de cada uno de ellos con la cancioncilla infantil (que de infantil no tiene nada, me pregunto si realmente esa es una canción que alguna vez se le haya cantado a algún niño, yo espero que no). En ocasiones, volvía atrás para volver a leer la letra de la canción e imaginarme cómo podría tener lugar el siguiente asesinato, otras prefería que me tomara por sorpresa.

Desde el primer momento, traté de tomarme en serio el intentar resolver los crímenes por mi cuenta y apunté en una libreta los nombres de los personajes, el motivo que tenían para acudir a la isla, la persona que supuestamente les había enviado la invitación, y el secreto que parecía ocultar cada uno de ellos, en los casos en los que se sabía. Más tarde, en base a eso y a las circunstancias que rodeaban la muerte de cada personaje, hice mis hipótesis sobre la identidad del o de los culpables. Por una parte, me hubiera regocijado acertar, por otra, prefería que la autora me sorprendiera y desbaratara mis premisas.  

He de decir que, para mi sorpresa, el tramo final del libro aumentó tanto el nivel de suspense y terror psicológico (suave) que me encontraba a mí misma sintiéndome intranquila y, de hecho, cuando terminé el libro me movía por mi casa con el desasosiego de sentir que alguien me observaba.

Si hay algo que me ha decepcionado en buen grado ha sido sin duda el final. Por una parte, no me parece suficientemente original y ocurrente como para estar a la altura del desarrollo y fama de la novela. Por otra, resulta tan enrevesado como para que no parezca creíble en absoluto. Honestamente, cualquiera de las premisas que yo tenía sobre la identidad del culpable me parece mucho más original y novedosa que la de la autora. Terminé la lectura con una sensación de “has tratado de convencerme, pero no te lo compro”.

[SPOILERS: desde casi el primer momento yo me movía entre dos hipótesis: o bien que el responsable era el Sr. Rogers (debido a la impasibilidad que capté ante la muerte de su mujer y a la mayora facilidad que podía tener él para moverse por la casa con disimulo y asesinar), o bien que cada uno de los invitados había matado a otro por razones personales vinculadas con el secreto que ocultaba cada uno de ellos. Es decir, que no habría un único responsable sino que cada uno era, a la vez que víctima, verdugo. Aposté firmemente por esta última opción hasta que el número de “soldaditos” que quedaban vivos se redujo a dos o tres. Como entonces las circunstancias imposibilitaban mi teoría, mis apuestas se dirigieron convencidas hacia el único personaje ajeno a ellos que había aparecido al comienzo y que, muy convenientemente, no había vuelto a hacer acto de presencia: el barquero.

No hace falta decir que cualquiera de mis teorías me resulta más convincente que el asesino real. Dado que la resolución no se produce hasta el segundo epílogo o anexo final, por un momento llegué a pensar que la historia iba a quedar como un crimen que nunca se resolvió. Aunque me alivia que al final no fuera así, la solución final no resultó ser mucho mejor. FIN SPOILERS]

Tal y como intuía, existen muchísimas adaptaciones cinematográficas de esta novela, pero, para mi sorpresa y desagrado, según he leído la gran mayoría de ellas cambian por completo el final para hacerlo más “feliz”. Solo hay dos versiones que respetan el final de la autora: la rusa de 1987, que me ha resultado imposible de encontrar en ninguna parte, y la miniserie de 2015.

SPOILER: Soy la mayor fan de este mundo de los finales felices y si hubiera visto alguna de esas películas primero hubiera adoptado ese final como el correcto y me hubiera decepcionado con el libro, pero, al haber leído el libro primero y ser una persona para quien la fidelidad de la película hacia el libro es importantísima, me ha decepcionado saber que se han pasado el respeto por el voluntad de la autora por el honorable arco del triunfo. A fin de cuentas, la obra se llama Y no quedó ninguno, ¿verdad?

A pesar de mi decepción con el final, la obra en sí me ha gustado mucho y es quizá la más adictiva que he leído de esta autora hasta ahora.

Calificación: 8/10.

 

Por su parte, mi interés por leer La Casa Torcida radica en lo mucho que me gustó e impactó la película estrenada hace unos años. Tiene uno de los finales más inesperados, frenéticos, abruptos y sorprendentes que he visto. Una lástima no haberme leído la novela antes de ver la película porque quieras o no leerte el libro sabiendo ya cómo acaba reduce mucho el interés y el componente adictivo de la lectura. Por eso, decidí abordar esta con otra perspectiva: sabiendo de antemano lo que ocurre y quién es el responsable, voy a centrarme en buscar los indicios que conducen a esa solución, los propias indicios que da esa persona a través de su comportamiento y las pistas falsas que conducen a otros sospechosos con las que la autora pretende jugar al despiste.

El caso es que yo esperaba que el comportamiento sospechoso y retorcido de esa persona estuviese mucho más disimulado, como pasa en la película, en la que su conducta parece mucho más inocente. De hecho, afirmaría que en el libro el responsable es muchísimo más maquiavélico y monstruoso que en la película. Seguramente a la hora de adaptarlo a la gran pantalla les pareció que podía cruzar la línea de lo que el público podría estar dispuesto a aceptar. Desconozco si se debe exclusivamente al hecho de saber de antemano quién es el asesino pero al leer la novela me daba la impresión de que resultaba bastante evidente quién era el culpable y, desde luego, la autora podría haberse esforzado más en revestir su conducta de pretendida inocencia.  

Salvo por ese giro final, la novela en sí es bastante ligera y amable respecto a otras como la antes analizada. No hay apenas suspense salvo en el desenlace. Como el protagonista está en la casa casi más en calidad de invitado y novio de Sophie que de investigador, la investigación en sí resulta menos profesional y seria y más distendida y familiar, casi “costumbrista”. La visión que nos ofrecen sobre cada personaje parece centrarse más en sus distintas personalidades, relaciones familiares y lazos de afecto entre ellos (aunque con evidentes taras y comportamientos tóxicos) que en una perspectiva alejada y estandarizada de ellos como sospechosos de un crimen. Esto fomenta que puedas empatizar con ellos y cogerles afecto (como a Roger, por ejemplo, que a mí me resultó bastante entrañable y simpaticé mucho con él), quizá con el fin de que te sientas “parte de la familia” y la resolución del crimen te impacte a un nivel más personal.

Aunque el citado costumbrismo y ausencia de suspense hace de ella una historia menos adictiva y frenética que Y no quedó ninguno, la historia en sí me ha gustado bastante aunque es una auténtica lástima haberla leído conociendo de antemano el final. Sin duda es uno de esos finales que se te quedan grabados en la memoria y te resultan imposibles de olvidar aunque desees poder volver a sorprenderte como la primera vez.

Calificación: 7/10

Recomiendo leer mi reseña sobre la película a continuación:

http://elparnasoenmibolsillo.blogspot.com/2018/05/opinion-de-la-pelicula-la-casa-torcida.html

 

 Fuente imagen:

https://librosvobiscum.com/archivo/19/10/10/1570705667.jpg