jueves, 18 de enero de 2018

Opinión sobre la película "Asesinato en el Orient Express" (2017)



Calificación: 8'5/10. 4 estrellas de 5.


Hace una semana fui a ver al cine el remake de esta película inspirada en la historia de Agatha Christie, y he de decir que superó con creces mis expectativas. 


Honestamente, yo no había leído el libro ni había visto su anterior adaptación cinematográfica, así que no estaba muy segura de qué esperarme, salvo suspense y asesinatos en un tren, como es lógico. Lo cierto es que me encantó. Hablando en plata y en términos muy generales, me pareció que era una película que estaba curradísima. Muy cuidada en todos sus aspectos posibles.


Para comenzar, podría comentar que la perfilación de los personajes es realmente óptima, al igual que su caracterización. Con esto quiero decir, que, a pesar de la abundancia de personajes, el espectador consigue hacerse una idea bastante aproximada del carácter y el modo de ser de cada uno de ellos; si bien eso no nos priva, por suerte, de interesantes sorpresas posteriores. Sin embargo, hubiera agradecido alguna que otra explicación adicional, como la causa —si es que hay alguna— del tremendamente airado y violento temperamento del marido de Helena, el Conde Andrenyi (Serguéi Polunin). 


Es así como, siendo yo una persona que nunca ha leído ningún libro de Agatha Christie (cuestión que tengo previsto solucionar lo antes posible), no me costó mucho tiempo hacerme una idea aproximada de la estrafalaria personalidad de su detective principal, Hercule Poirot (Kenneth Branagh). En efecto, gracias a la película y sin tener conocimientos previsto al respecto, pronto supe identificarlo como una persona sumamente maniática, cuadriculada y perfeccionista, en un grado que casi deja al peculiar señor Adrian Monk —protagonista de una serie del mismo nombre— en evidencia al hacer competencia a sus extremas manías obsesivo-compulsivas.


No voy a comentar la personalidad del resto de personajes ya que, además de ser muchísimos, no podría resistirme a revelar los sorprendentes giros que dan algunos de ellos cerca del final de la película. 



Creo que, sin lugar a dudas, lo que más me fascinó de la película —dejando a un lado la trama, que, a fin de cuentas, no es para nada mérito del director (Kenneth Branagh) sino de Agatha Christie— fue la escenografía y la fotografía. Algunos de los marcos y de los planos que ofrecía la cámara me parecieron sencillamente maravillosos, peculiares y muy meditados. Recuperando una palabra que ya he dicho antes pero que sin duda resulta idónea, se trataba de planos sumamente cuidados. También, en ocasiones, algo desconcertantes y sorprendentes. Baste como ejemplo el plano picado —de duración extrañamente larga tratándose de esta perspectiva—, en el que se nos revela el asesinato que ha sido cometido durante la noche. Mientras los personajes descuben el cadáver, la cámara en ningún momento nos revela la expresión de sus rostros, ni el cadáver en sí, pues la cámara no atraviesa el umbral del escenario del crimen, sino que solo nos ofrece una visa desde arriba de las figuras que descubren el cuerpo y que van desplazándose por el angosto pasillo del tren. Esto parece recrear la sensación de agobio y estrechez que estos debían de sentir al descubrir el crimen en un espacio tan reducido. 


El hecho de que no se nos muestre el cuerpo sin vida del hombre asesinado también me lleva al siguiente punto, y es que, tratándose de una película de corte policiaco, de crímenes, se priva al espectador en casi todo momento de la visión de la sangre y del difunto. Incluso la escena que recrea cómo se realizó dicho asesinato se centra en mostrar la expresión del verdugo y no la carnicería explícita en sí. Eso es algo que, aunque no deja de sorprenderme, valoro en grado sumo. Es signo de una buena película no tener que recurrir a la violencia y a la sangre para atrapar al espectador. Este film mantiene una elegancia, clase y distinción en todo momento que sin duda son dignos de admirar.


A pesar de desarrollarse el grueso de la acción en un tren, en ningún momento la película resulta lenta ni aburrida ni agobia verse inmerso constantemente en dicho tren, debido a la variedad de planos antes mencionada que las cámaras nos ofrecen. Además, aunque la acción se desarrolle casi siempre en interiores, se ve salpicada por breves momentos en las afueras, en un precioso paisaje nevado que, nunca mejor dicho, nos ofrece un poco de aire fresco entre tanta escena de interior. También ofrece un contaste interesante el hecho de intercalar escenas de exterior en paisajes nevados —en los que, lógicamente, predominan los colores fríos y blanquecinos— entre escenas de interior, mucho más cálidas y de colores fuertes. 




En conclusión, si el conocido reparto (Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Willem Dafoe, etc.) no os parece razón suficiente para darle un oportunidad; sopesen las múltiples razones que os he dado a lo largo de este análisis, porque, sin duda, es una película que merece la pena ver. 

 

Fuentes de las imágenes:
https://www.alacontra.es/asesinato-orient-express-alguien-ha-matado-alguien/
Asesinato en el Orient Express - Trailer español (HD) -YouTube

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