miércoles, 20 de junio de 2018

Reseña de "El peligro de la historia única" de Chimamanda Ngozi Adichie


Ya es sabido que me he aficionado a las obras breves de esta autora nigeriana. Esta en concreto, no obstante, no trata sobre feminismo —el tema que a mí más me apasiona que aborde Chimamanda en sus libros—. Esta nueva obrita recibe el nombre de El peligro de la historia única y habla del riesgo de que pasen a la posteridad tan solo una versión de los acontecimientos, o una imagen estereotipada sobre una determinada etnia. Confiesa cómo esto la ha perjudicado a ella misma, a quien, por ser nigeriana, la miraban con la compasión de quien da por hecho que ha llevado una vida pobre y sin posibles. No obstante, admite haber pecado ella misma de prejuzgar a la gente por el “relato único” que se ofrece y populariza sobre ellos.

Si las dos obras anteriores ya eran extremadamente cortas, esa directamente se reduce casi a la mínima expresión, hasta el punto de haber tenido que incluir un análisis —denominado “Las historias de una idea”— de la filósofa María Garcés acerca del discurso de Chimamanda que, irónicamente, es más largo que el discurso mismo. Alguna vez leí que un comentario sobre una obra nunca debe sobrepasar la extensión del original. Por otro lado, la extensión reducida es comprensible, puesto que se trata de un discurso, de la primera TED Talk impartida por esta autora. De hecho, era tan escaso el número de páginas de este volumen que tuvieron que rellenar espacio incluyendo al final del mismo una sinopsis de todos los libros que Chimamanda ha publicado hasta ahora.

Mientras que la charla de la autora nigeriana es interesante y breve, el análisis de Garcés resulta un tanto pesado e innecesario. No está fuera de lugar, pues, al fin y al cabo, se trata de un comentario sobre lo que se acaba de leer, pero se va demasiado por las ramas sin dejar en el lector un poso de sabiduría o una conclusión clara. Por su parte, Chimamanda resulta una experta a la hora de condensar sus pensamientos y creencias en pocas palabras pero siempre claras, contundentes y exactas. Lo cierto, es que de todo lo que he leído hasta ahora de su producción literaria más breve, no hay nada que no merezca la pena su lectura.

«Las historias importan. Importan muchas historias. Las historias se han utilizado para desposeer y calumniar, pero también pueden usarse para facultar y humanizar. Pueden quebrar la dignidad de un pueblo, pero también pueden restaurarla.»

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