sábado, 14 de febrero de 2026

Opinión sobre la película "La asistenta" (2025)

Calificación: 10/10

Ya he comentado en alguna ocasión que asisto a unas actividades organizadas por el Ayuntamiento, en las que, entre otras cosas, una vez al mes nos llevan al cine. Dado que no puedo tomar parte activa a la hora de seleccionar las películas que vemos, no siempre se trata de estrenos que me interesen o que yo hubiera ido a ver por mi cuenta (pero, como se suele decir, a caballo regalado no le mires el diente). Unas veces me gustan y otras pienso que hubiera aprovechado mejor el tiempo quedándome en mi casa (como cuando fuimos a ver La Deuda, que me gustó tan poco que ni subí reseña aquí). En términos generales suelo salir satisfecha, pero nunca había salido tan gratamente sorprendida y entusiasmada como con esta. De hecho, a la semana siguiente volví para verla de nuevo.

Creo recordar que había oído mencionar los libros en alguna parte, pero no sabía de qué trataban ni si podían interesarme. Cuando supe que era esta la película que íbamos a ver, vi el tráiler y he de admitir que no tenía demasiadas esperanzas puestas en ella y que temía que fuera una película con escenas inquietantes, explícitas o de miedo.

Respecto a esto último, puedo tranquilizar a quienes tengan la misma inquietud: no es una película de terror, no da miedo en ningún momento. En cambio, se trata de un thriller psicológico con buenas dosis de suspense, que te mantiene intrigada y absorta en lo que estás viendo con suma expectación sin que te resulte pesada o lenta en ningún momento.

Asimismo, se nota que está muy bien hecha: la narración, el ritmo, cómo enfocan elementos clave que van a tener importancia después (como la puerta o la vajilla) o la forma en la que dosifican la información y revelan el pasado de los personajes en los momentos clave, nunca antes.

Aunque la trama no se hace densa ni aburrida en ningún momento (puesto que logran infringirle emoción y expectación desde el inicio), aun así la película va ganando tensión y suspense según avanzan los sucesos, de forma progresiva, hasta desembocar en un tramo final absolutamente frenético, emocionantísimo, imprevisible y enormemente disfrutable. Aunque sospeches cosas (yo misma iba sospechando más de cierta persona según avanzaba la trama) nunca esperas la forma en la que van a desarrollarse los acontecimientos. El plot twist del final es sin duda lo mejor de todo el filme.

Lo único que puedo adelantar es que la premisa versa sobre una chica llamada Millie (interpretada por Sydney Sweeney) que acude a la lujosa casa de un matrimonio acaudalado (los Winchester) en busca de trabajo como asistenta, y que nunca esperaría todo lo que está por ocurrirle al vivir en esa casa. Ya está. Es la típica película en la que revelar información de más puede arruinar por completo su disfrute, así que a partir de ahora aviso de importantísimos spoilers en el resto de mi reseña.



SPOILERS:


Para los que ya la hayan visto, muchas veces las motivaciones y acciones de Nina me resultan confusas: no me queda claro si Nina (Amanda Seyfried) trataba mal a Millie como parte del plan o porque realmente se había vuelto loca de verdad aunque siguiera teniendo momentos de lucidez. Me gustaría saber vuestra opinión al respecto. Tampoco acabo de comprender por qué Nina no huyó con su hija aunque nadie la creyera (ya sé que lo había intentado y Andrew (Brandon Sklenar) encontró los billetes, pero ¿no podía haber hecho otros intentos más disimulados sin dejar pruebas de sus intenciones?). ¿Por qué no Nina no permitía que Millie hablara con el jardinero Enzo (Michele Morrone)? ¿Quizá por si este la disuadía de quedarse allí? ¿Por qué se marcó Nina el farol de “despedirla” aquella noche que les pescó viendo la tele por la noche? ¿Y si ella llega a aceptar marcharse arruinando su plan?

Obviamente, Millie tenía que haber salido huyendo desde el principio, incluso aunque se arriesgara a regresar a la cárcel, yo que llega enseguida hubiera temido por mi vida viviendo allí. También fue muy impudente al tentar tanto la suerte al ceder a sus instintos sexuales y acostarse con Andrew sabiendo que si la mujer se enteraba podía llegar a atentar contra su vida (por la imagen de lunática que Nina ofrece no hubiera sido descabellado imaginar que pudiera tratar de asesinarla).

Desde que él encierra a Millie y comienzan los flashbacks explicativos hasta la última escena antes de los créditos para mí es la parte fuerte y verdaderamente emocionante de toda la película. Y si tuviera que afinar aún más diría que sin duda alguna mi escena favorita es cuando se da la vuelta a la tortilla y Millie se venga de Andrew haciendo aflorar su propia vena psicótica. Me relamo del gusto.

Me encantó que tanto Nina como Millie fueran una caja de sorpresas, la primera por no estar tan desequilibrada ni ser tan malvada como parecía y tener un pasado que suscitaba tanta compasión y la segunda porque, a pesar de parecer una chica inocente e ingenua durante toda la película, resultó ser de armas tomar, con instintos letales y agresivos que afloran cuando una injusticia detona su vena vengadora y castigadora de hombres maltratadores. DELICIOSO.

Si una película tiene un giro feminista en el que mujeres rivales se alían para castigar a un mal hombre entonces ya me ha acabado de ganar por completo. Por tanto, me encantó que Nina regresara con intención de salvar a Millie del destino que ella misma le había preparado y también que cuando Andrew se lanza contra Nina, Millie la salve a ella y acabe con él, remarcando el hecho de que puede que Nina no tuviera tanto carácter como para eliminarle para siempre, pero desde luego ella sí. SUBLIME.

¿La pasmosa tranquilidad con la que justo a continuación Nina prepara la escena para hacerlo parecer un simple accidente? MARAVILLOSO. ¿Que la policía captara a las claras que había sido un asesinato y guardara silencio para encubrirlo todo en justicia a su propia hermana, otra de sus víctimas? EXCELSO.

¿Que la película termine con Millie yendo a buscar trabajo por indicación de Nina a casa de otra mujer maltratada que necesita ayuda para librarse de su marido y que Millie al comprender esto se lance de cabeza? MEJOR FINAL IMPOSIBLE. ¿O sí? Porque justo a continuación suena nada más y nada menos que I did something bad de la mismísima Taylor Swift en los créditos, canción en la que habla sobre disfrutar vengándose de la gente que lo merece y regodearse de ello. LA GUINDA DEL PASTEL.

DENLE YA UN OSCAR A ESTA PELÍCULA.

Y otro a Amanda Seyfried, de paso, porque borda su papel, seguramente sea la mejor interpretación que ha hecho en toda su carrera y merece ser reconocida por ello.

También hay que tener en cuenta que por muy retorcida o fantasiosa que pueda parecer la trama no lo es tanto en absoluto. Es la cruda realidad de miles de mujeres que acaban atadas y subyugadas a maltratadores de que las embaucaron con sus encantos y de los que después no pueden escapar sin perderlo todo, incluyendo la vida.

No tengo más que decir, salvo que recomiendo que todos la veáis, obviamente. Yo me leeré los libros en algún momento (la lástima es conocer ya lo que va a ocurrir, ojalá hubiera tenido interés en leerlo y lo hubiera hecho antes de ver la película). No me extraña que esté siendo la segunda película con mayor recaudación de este año solo por detrás de la tercera parte de Avatar y simplemente por el boca a boca. Es normal que cada persona que salga del cine le diga a sus conocidos «tienes que ver esta película». Vosotros también tenéis que verla. YA.


Fuentes de las imágenes:

https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-317403/

https://pantalla90.es/peliculas/la-asistenta/

https://www.cinesa.es/blog-cinesa/pelicula-la-asistenta/

https://www.reddit.com/r/movies/comments/1nhs2q4/the_character_posters_for_the_housemaid/?tl=es-419

https://www.zendalibros.com/la-asistenta-vuelve-al-thriller-de-los-90-con-mucha-caradura-y-escotes/

https://www.filmaffinity.com/es/film530880.html

lunes, 9 de febrero de 2026

Reseña sobre "Tres meses" (2023) de Joana Marcús

Calificación: 6'5/10

Cuando comencé esta saga pensé que estaba constituida solamente por dos partes, pero después descubrí que contaba con un total de cuatro libros. 

Este libro, el tercero, es la misma historia narrada en Antes de diciembre y Después de diciembre pero bajo el punto de vista de Jack Ross, no de Jennifer Brown. No solo narrando los mismos acontecimientos bajo su prisma sino también añadiendo otras escenas en las que ella no estaba involucrada. Parecido al caso de Sol de Medianoche, que era la historia de Crepúsculo narrada por Edward y no por Bella. Por eso decidí leérmelo, porque me suele gustar contrastar las vivencias y perspectivas de una de las partes de la pareja con las de la otra, aunque ya conozca los sucesos.

Por su parte, el cuarto libro no tengo un interés especial en leerlo puesto que los protagonistas ya no son Jack y Jenna sino sus hijos, algo que siempre me causa rechazo leer.

 

Al igual que el libro anterior, en Tres meses los acontecimientos empiezan narrándose lentamente pero según la trama va por la mitad “meten el turbo”. En esta ocasión aceleran en dos ocasiones: tanto en los acontecimientos que equivalen al primer como al segundo libro, según alcanzan la mitad en su desarrollo, como si a la autora solo le interesara contar cómo comienza la tensión romántica y progresa el acercamiento de los protagonistas pero una vez que formalizan la relación perdiera todo interés en revelarnos cómo es su día a día en pareja, cuando precisamente a mí es lo que más me suele gustar leer.

Pensé que Tres meses empezaría antes de conocer a Jen, pero lo cierto es que comienza desde esa misma mañana. El ritmo me estaba pareciendo aceptable hasta que a partir de que empiezan a salir juntos como pareja los acontecimientos se precipitan demasiado, tal y como he mencionado antes.

Algo que me llamó la atención de estos libros y sobre todo de este último es que se representan los diálogos internos de los protagonistas por medio de frases en cursiva, como si su conciencia o su ángel o demonio en cada hombro les rebatieran sus ideas.  En este tercer libro se les dan aún más protagonismo y son más frecuentes y graciosas que en los de Jen.

Me gustó leer sobre cómo fue la estancia de Jack en Francia y el rodaje de su película, en lugar de ignorar el año que estuvieron separados como la autora hizo en Después de diciembre. Respecto a los sucesos que conocíamos sobre dicho libro, la autora nuevamente vuelve a acelerar al cabo de unos cuantos capítulos, yendo lenta al principio pero luego desesperadamente rápido. Me hubiera gustado leer sobre el viaje a Grecia, que ya me molestó que se ignorara en el libro anterior. Sin embargo, agradecí que aquí sí expliquen de forma más clara por qué estaban enfadados antes de Nochebuena, ya que fue algo que me desconcertó bastante en el libro anterior. En cambio, para mi sorpresa,  ignoran el beso de Mike y Jen, lo que me extraña teniendo en cuenta cuánto afectó esto a Jack y sus inseguridades previas.

Por muy utópica que pueda parecer, me gustó leer la reconciliación de Jack con Mike y su madre, ya que considero que sobre todo con él se sobrepasaba demasiado. También disfruté de leer ciertas escenas inéditas como la conversación de Jack con la psicóloga mientras estaba en la clínica de desintoxicación y el discurso de Mike en la boda.

Lo curioso es que a pesar de ser un volumen más estrecho que los dos anteriores, cronológicamente abarca más tiempo que los otros, puesto que aparte de no suprimir el año separados añade anexos sobre su vida futura. Pero claro, en general todo “muy por encima”, sin profundizar ni extenderse demasiado, saltando de unas escenas clave a otras y suprimiendo algunas que me hubiera gustado leer. Como era lógico en mí, no me gustaron los anexos sobre los hijos, los veo cursis e innecesarios. Y sigue sin parecerme bien que tuvieran tantos hijos de tan jóvenes.

 

En definitiva, aunque no aporta mucho nuevo salvo más detalles sobre qué hizo Jack aquel año que estuvieron separados, en general sí me ha gustado leer su perspectiva sobre su relación con Jen y su vida en general, y creo que sin duda también gustaría a quienes hayan disfrutado con los libros previos de la saga, con lo cual sí lo recomendaría.

domingo, 4 de enero de 2026

Reseña de "Después de diciembre" (2022) de Joana Marcús

Calificación: 7/10

Aviso: esta reseña contiene spoilers.

Comencé este libro estando sumamente descontenta con el final de Antes de Diciembre (uno de los peores finales que había leído en mucho tiempo). Por eso mismo necesitaba saber cómo iba a resolverse. Intuía que el destino volvería a reencontrar a la parejita y se reconciliarían (era bastante previsible), pero aun así necesitaba leerlo porque no podía quedarme con el frustrante e indignante final del anterior.

En términos generales, este me ha gustado y enganchado más que el anterior. Es más adictivo y me provocaba mucha más curiosidad saber cómo iban a sucederse los acontecimientos. De hecho, lo he leído en mucho menos tiempo, apenas cuatro días en plenas festividades navideñas.

El aviso del principio acerca de que podía contener escenas que hirieran sensibilidades me preocupó, pero afortunadamente se refiere solamente al tramo inicial del libro y a cómo se representan los problemas de un adicto a las drogas.

El libro comienza con una Jenna supuestamente renovada. Me alegro de que decidiera ir a terapia porque realmente lo necesitaba, pero alucino con que siguiera convencida de que hizo lo correcto al dejar a Jack (en esta reseña le voy a llamar Jack en lugar de Ross porque así es como ella ser refiere a él y a mí me sale más natural que pensar en su apellido).

Me parece absolutamente incomprensible que la familia de Jenna, especialmente sus padres, pasaran de odiar a Monty y querer que ella le abandonara a culparla por haberlo hecho, a pesar de haberla agredido físicamente. Un cambio de opinión así no me pareció nada coherente ni justificable en la trama. Y que llegaran al punto de contratarle para que trabajara para ellos ya sí que no tiene ni pies ni cabeza, es una absurdez por parte de la autora. Me gustó que Jenna diera un puñetazo metafórico sobre la mesa y les dejara las cosas claras y se marchara de casa. Por una vez en su vida supo defenderse. Por su parte, fui muy fan de su abuela cuando salió con la escopeta cargada a enfrentarse a Monty para alejarlo de ella cuando fue a verla.

Aunque es un poco decepcionante que no llegue a haber una conversación profunda y sincera en la que los padres de Jenna se disculpen con ella por no haberla creído con lo de Monty y por haberla tratado tan mal, supongo que es más realista de esa forma.

Cambiando de tema, sinceramente, no comprendo que Naya quisiera seguir en contacto con Jenna después de que se largara sin más explicaciones, esta no se lo merecía. La verdad es que es increíble que Jenna tuviera la poca vergüenza de volver a marcharse a vivir con ellos después de cómo les dejó colgados en el libro anterior, y que tuviera las tragaderas de volver a la casa del chico al que había tratado tan mal a pesar de los recuerdos que eso pudiera detonarle.

Obviamente, Naya se portó fatal al mentirle y decirle que Jack seguía en Francia (y también al no decirle que Jack había recaído en las drogas). Menudo panorama tan incómodo para todos ellos. Realmente tuvo poquísimo sentido común.

Sinceramente, no resulta nada creíble que Lana de forma repentina se volviera tan simpática con Jenna cuando no la tragaba, y sin ningún tipo de conversación entre ellas en la que hicieran las paces. Además, si tan amiga era Lana de Jack, debería haber repudiado a Jenna por abandonarle de esa manera.

Era sumamente obvio que Jack iba a recaer en la bebida, el tabaco y las drogas cuando Jenna le dejara, lo que sigo sin creer es que ella fuera tan rematadamente estúpida como para no intuirlo. Aun así, no apruebo la conducta de Jack ni con sus amigos, ni con ella, ni con él mismo. No tiene derecho a tratar a todo el mundo de esa manera ni a permitir que tengan que cuidar de él porque no sabe cuidar de sí mismo.

Jenna se equivocó al prestarle dinero. Vale que le debía mucho a él y era la ocasión de devolverle algo, pero estaba claro que ese se lo iba a gastar en drogas y si se lo daba estaba reforzando su conducta y creando un patrón por el que él podría haberle pedido dinero más veces para financiar sus consumiciones.

Admito que, a pesar de que Jenna no se lo merecía, yo agradecía leer esos pequeños fragmentos en los que él bajaba la guardia por estar colocado y volvía a buscar su afecto.

Curtis en términos generales me caía bien, pero me dio lástima que Chris “le aburriera” o no fuera lo suficientemente excitante para él. Pobre Chrissy. Respecto a los celos de Jack hacia Curtis, aunque eran comprensibles, no justificaban sus explosiones de ira.

Algo que me decepcionó de él, y en eso sí comprendo a Jenna, es que la mintiera al decirle que no se acostó con nadie en su ausencia, solo para sonsacarle si ella lo había hecho. Obviamente estaba en su derecho puesto que no estaban juntos, pero debería haber sido sincero con ella.

Por descontado, me alegró lo indecible (quizá la parte que más me gustó de todo el libro) que Jenna le plantara cara por fin al padre de Jack y le soltara verdades sin filtro ni miedo, y sobre todo que este último lo presenciara e intuyera la verdad de lo ocurrido el año anterior. Finalmente se supo que el secreto que Jack había escondido sobre su padre era que este les había pegado a su hermano y a él en el pasado. Esto sin duda era muy creíble, pero yo en el libro anterior sospechaba algún tipo de escándalo relacionado con haberse sobrepasado con alguna chica joven (de ahí que Jack no quisiera que Jen se quedara a solas con él), cosa que al final quedó desmentida.

Nuevamente, me faltó una mayor comunicación y claridad de conversación en la decisión implícita de este y Jenna de volver juntos, y que ella le explicara mucho mejor su decisión de abandonarle y se disculpara genuinamente por haberle arruinado la vida.

Como es lógico, detesté que la autora tomara la decisión de embarazar a Naya siendo ella y Will tan jóvenes y, sobre todo, que tomaran la decisión de seguir adelante y tener al bebé en lugar de abortar. ¿Qué fijación enfermiza tiene la autora con hacer a las mujeres madres tan jóvenes? Shanon, Naya y la propia Jenna. ¿Qué necesidad hay de arruinarles la juventud de esa manera cuando para colmo sus actos y comportamientos revelan que se encuentran lejos de ser adultas responsables y maduras? ¿Qué clase de mensaje pretende dar a los lectores? ¿Que las tomen como modelo y a los comienzos de su veintena ya deseen jugar a los papás y las mamás con bebés de verdad en lugar de preocuparse de construir una vida, carrera y futuros estables para ellos mismos?

Naya no me caía mal en absoluto, pero se notaba a las claras que es una inmadura con pájaros en la cabeza cuya única preocupación era acostarse con Will ochenta veces al día. Él era mucho más maduro y responsable, pero seguía sin tener la edad suficiente para ponerse a ser padre.

Una vez pasado el viaje de Jen y Jack a Grecia (que me hubiera gustado que se nos narrara), el libro comenzó a decaer en interés por varios motivos. El ritmo en sí parece perder cadencia e interés, pero, aparte de eso, los propios acontecimientos no contribuían a hacerlo más excitante.

Por una parte, los meses comienzan a pasar sorprendentemente rápido sin contarnos nada relevante sobre ellos, salvo que Jack se marcha de promoción de su película y la relación de ambos parece enfriarse un poco, sin explicarnos por qué.

Por otra parte, todo gira alrededor del embarazo y parto de Naya, temas sobre los que detesto leer y que me parece una prueba de que la autora no sabía de qué más narrar para que no quedase un libro muy corto.

Por último, parece que se deja en el aire varias cuestiones en la que se podía haber aprovechado para entrar en detalle y explicárnoslas. Aparte de lo ya comentado sobre las tensiones sin causa aparente entre Jack y Jenna que como tontos ni siquiera se molestan en abordar, tampoco se nos ofrece una explicación coherente acerca del cambio de comportamiento de Mike.

No he hablado hasta ahora de Mike y llega el momento de hacerlo. Al principio del primer libro no me caía demasiado bien porque no veía un caradura y un desastre, y Jenna me parecía una insoportable metomentodo por entrometerse en la relación de hermanos y constantemente meter baza para que Jack le dejara quedarse en su casa. ¿Qué derecho tenía ella a decidir eso? Pero admito que con el transcurso del primer y, sobre todo, segundo libro, se le va cogiendo afecto por su personalidad tan despreocupada, infantil y sin aparentes malas intenciones.

Eso sí, algo que no comprendí ni me gustó del libro fue que en ningún momento llegara a explicarse por qué razón su comportamiento se enrareció y comenzara a estar más taciturno o a no responder a los improperios de Jack. Lo único que se nos explica es que su banda se ha disuelto, pero la conversación parece dar a entender (o quizá yo he tratado de leer demasiado entre líneas), que eso no puede ser todo lo que le ocurre. Pero no vuelve a explicársenos más al respecto.

Yo intuía (y pareció confirmarlo la escena del beso) que se estaba enamorando de Jenna y que le dolía la relación que esta mantenía con su hermano porque era lo que él deseaba para sí mismo, pero si esto es así, ¿porque nunca se llega a explicar de forma clara y explícita? ¿Por qué Jenna y él en lugar de ignorar lo ocurrido como si no hubiera ocurrido no se sentaron a hablar sobre el asunto para que Mike nos confirmara tanto a ella como a los lectores que era eso lo que le ocurría?

Esto me lleva a tener que criticar de nuevo a Jenna, porque se lo merece. Había hecho un pacto de sinceridad con Jack y resulta que toma la resolución de no contarle que Mike la ha besado. Era evidente que cuanto más tiempo dejara transcurrir más complicado iba a ser contar algo así (sin la justificación añadida de que acababa de suceder). Si era algo que ella no había buscado y que le había molestado, lo lógico era contárselo a Jack cuando antes para que no pensara mal de ella. Era algo que iba a destaparse tarde o temprano y cuando llegara a oídos de Jack le dolería el doble por el hecho de haberse lo ocultado durante tanto tiempo, y este hecho le llevaría a dudar si eso implica que ella tenía sentimientos por Mike, dado que si no los tuviera se hubiera sincerado antes sobre lo ocurrido.

Son conclusiones sumamente obvias, pero, nuevamente, Jenna parece la típica persona incapaz de llegar a este tipo de conclusiones lógicas por sí misma como lo haríamos los demás.

En lo referente a Nel, sí esperaba que tuviera algo más de relevancia en este libro porque en el primero fue la nada más absoluta, una personaje muy desaprovechado y que no aportaba más que constituir una mala amistad con la que Jenna pudiera comparar la buena que tenía con Naya y un pretexto para que Monty le fuera infiel con alguien conocido.

Sinceramente, en este libro tampoco es que hayan aprovechado tanto su personaje. Por una parte me sorprende que siendo alguien más narcisista y con más carácter que Jenna, se dejara mangonear por Monty de la misma manera que Jen lo había permitido en el pasado. Pero se merecía pasar por lo mismo que había pasado ella por haber sido la peor amiga posible y no haber dudado en acostarse con el novio de ella a sus espaldas. Lo que no comprendo es que no hiciera intentos por salir de esa situación y que si sus padres no dudaron en animarla a marcharse a otra ciudad, no pusieran el mismo empeño en encargarse ellos mismos de que Monty se alejara de ella.

Obviamente, no es muy creíble que tal y como Nel la había tratado Jenna se preocupara de llamarla por teléfono para ver cómo está e ir en su búsqueda para rescatarla, pero es que hay varias cosas en la historia que no tienen ni pies ni cabeza. Nel ni siquiera volvió a aparecer después de eso.

Jenna nuevamente se portó fatal con Jack por utilizar su coche sin decirle para qué, es normal que él se enfadara, lo que no entendí fue que nunca volvieran a hablar sobre el tema para dejar las cosas claras y arreglarlo en lugar de dejar que se enquistara y sumara tensión a su relación.

Por no ser el único personaje del que no hable, le dedicaré un párrafo a Sue, aunque no es que suscite mucho contenido. Al principio del primer libro me caía muy mal por razones obvias, es una borde y una maleducada. Me suelen caer bien los personajes cortantes pero si solo si eso se ve acompañado de un sarcasmo ingenioso y ocurrente y de un mínimo indispensable de educación y no es el caso. Tampoco me gusta nada que persuadiera a Jenna de fumar droga. Sin embargo, se la va a aceptando más durante el transcurso de la historia, pero sinceramente, no es que aporte mucho a la trama. Llegué a pensar que acabaría emparejada con Mike pero no ocurrió.

Del resto del libro es que hay poquísimo que rescatar. Los meses siguen transcurriendo inexplicablemente rápido, nunca llega a haber conversaciones que clarifiquen las actitudes taciturnas y distantes de Mike y Jack respecto a Jenna o los demás, Vivian por suerte no llega a dar por saco tanto como parecía, etc.

Así llegamos a algo que terminó de rematar el tramo final del libro para mí: el embarazo de Jenna. De verdad, ¿qué necesidad había? ¡Si ni siquiera se iba a desarrollar ampliamente en la historia! (por suerte). Muy feminista se muestra la autora en su discursito sobre denunciar implícitamente las relaciones de maltrato pero bien que pone a todas las mujeres de su historia a engendrar hijos lo más temprano posible. En el caso de Jen, con unos 23 o 24 años si no erré en mis cálculos.

Para concluir, diré que quizá en términos generales este libro puede haberme gustado ligeramente más que el anterior por haber tenido más emoción o haber sido más adictivo, pero el último tercio del libro se viene abajo de una forma brutal. Aun así, me ha gustado la historia y quizá vuelva a leerla en el futuro.

Descubrí recientemente que la saga tiene otros dos libros más (desconocía si con los mismos personajes o con otros), y hoy mismo me he enterado de que el tercero de ellos narra los mismos acontecimientos pero desde el punto de vista de Jack, así que me lo leeré. En cuanto al cuarto, dado que está protagonizado por los hijos de los protagonistas, no me interesa lo más mínimo por ahora.


Fuente de la imagen: Casa del libro

Reseña de "Antes de diciembre" (2021) de Joana Marcús


Calificación: 6'5/10

(Aviso: esta reseña contiene spoilers).

Llevaba años queriendo leerme este libro por Navidad. Esto es así porque el título me llevó a creer, erróneamente, que se trataba de un libro de temática navideña. Cuando se aproximan estas fechas suelo buscar libros que contengan palabras clave como “Navidad” o “diciembre” en el título. Dado que hace años no lo tenían en ninguna biblioteca de mi ciudad, yo misma lo solicité. Ese año tardaron en recibirlo y no le veía el sentido a leerlo si ya habían pasado las Navidades. El siguiente año, alguien más espabilado se lo llevó primero. Así llegó el 2025 y decidí no demorarme tanto por si acaso, y ya en noviembre fui a por él y su continuación, no fuera a ser que alguien se la llevara y me quedara sin poder leer la historia completa.

Su comienzo me resultó muy decepcionante y no me enganchaba nada, yo esperaba más. Sinceramente, la forma en la que estaba narrada la historia me parecía una tontería no muy bien escrita. De pronto me encajó que fuera un relato originalmente publicado en Wattpad, ya que ahí cualquiera puede escribir, por muy amateur que sea. Sí admitía que los diálogos tenían algún momento de intercambio de ocurrencias ingenioso, pero por lo demás me daba la sensación de estar leyendo algo de muy poca calidad. Revelo desde ya que esa impresión cambiaría más tarde para bien, con sus más y sus menos.

No esperaba demorarme tanto, pero me llevó tres semanas leérmelo (desde ls últimos días de Noviembre hasta. En parte por falta de tiempo y también porque tardó en engancharme.

La protagonista, Jenna, me resultaba sencillamente inaguantable. Detesto a las personas rancias a las que no les gusta nada, que no tienen aficiones: ni ha visto películas, ni series, ni ha leído libros, ni escucha música. ¿Se puede saber qué hace con su vida? ¿Para qué está en el mundo?

Para colmo, parecía que iba de feminista cuando resulta que se dejaba mangonear por su novio Monty que la convenció para mantener una relación abierta (Jenna ni sabía lo que era, es muy ignorante en general) y ella acepta un cambio tan enorme en la relación solo por no llevarle la contraria.

Con semejante comienzo, realmente me planteé abortar misión y devolver los dos libros. Pero decidí darle otra oportunidad. Me alegro de haberlo hecho.

Evidentemente, Lana me caía fatal, y no podía comprender cómo el resto del grupo la mantenía en sus vidas, y cómo Ross le permitía tratar así a Jenna si intuía que sus interacciones eran más malintencionadas de lo que parecían. Yo podía entender que Jenna se bloqueara cuando Lana le hablaba mal y no supiera responderle, lo que no podía comprender y me cabreaba aún más era que no les contara a Ross y a Naya todas las cosas que Lana le dijo para mostrarles lo mala persona que es. Así como que más adelante optara por “poner la otra mejilla” y ser amable con Lana. Incomprensible. Para mí otra prueba más de lo pava que es.

La historia se fue poniendo progresivamente más interesante según aumentan las interacciones de Ross y Jenna, aunque ella nuevamente me exasperó cuando no se defendió de Monty ante los reproches que este le hizo por acostarse con Ross. Como digo, es una pava. En esa conversación comencé a intuir que la autora buscaba condenar este tipo de relaciones de violencia de género y las conductas de control asociadas a ellas, con lo cual empecé a “comprar” un poco más la historia. Sí me gustó mucho lo que le dijo Agnes a Jenna respecto a esta situación. Fue en ese momento cuando reamente empecé a ver diálogos de valor en el libro, de estos que te gustaría conservar para que no se te olviden.

Jenna es muy cobarde y parecía aplicar aquello de: “la que está con dos no es tonta sino precavida, si una vela se apaga la otra sigue encendida”. A Monty lo tenía que haber mandado a paseo desde el principio, y el pobre Ross, que se notaba que estaba pillado por ella, merecía que ella le escogiera y dejara de hacerlo sufrir. El colmo fue cuando estuvieron a punto de acostarse (afortunadamente tan solo hay una escena explícita en todo el libro) y a ella no se le ocurrió otra cosa que cogerle la llamada a Monty y ponerse a hablar con él mientras Ross se quedaba colgado. Si este último estuviera tan pillado por ella tendría que haberla mandado a freír espárragos y no haber vuelto a hacerle caso.

Evidentemente, Jenna tendría que haber abandonado y denunciado a Monty mucho antes de lo que lo hizo. Alucino con que permitiese que él destrozara sus gafas y su ropa y siguiera sin hacer un cambio radical en su vida.

Por otro lado, me resultaba confuso que Jenna y Ross no definieran el estado de su relación. Se besaban, se acostaban, pero no parecían considerarse novios de forma oficial. ¿Por qué no definían su relación de una vez en lugar de seguir jugando con los sentimientos de Ross?

Jenna ya me había caído mal durante todo el libro por ser sumisa, influenciable y no tener personalidad, además de egoísta al no darse cuenta de que hace daño a otros. Por drogarse y emborracharse solo porque se lo ofrezcan sin saber decir que no. Por actuar como una mema (como cuando saltó al agua en la casa del lago y después le entró la neura de hacerse un tatuaje y encima Ross se lo permitió aun sabiendo que estaba borracha, cosa que me decepcionó mucho de él), pero el tramo final del libro ya me confirmó que realmente es una imbécil.

Aparte de que se mete donde no la llaman y se cree con derecho a tratar de reparar la relación de Ross con su padre como si fuera asusto suyo, encima se cabrea con Ross porque él no le cuenta algo PRIVADO sobre SU padre (uno de los cabos sueltos que quedaron por resolver, que yo pensaba que consistía en que este había abusado de alguna chica) y para colmo, como la mema que es, desobedece la petición de Jack y se queda con su padre a solas, dejando que él le coma el coco y la persuada de dejarle.

Una persona normal hubiera tratado de convencer a Ross de irse a estudiar a Francia manteniendo una relación a distancia, y si él se hubiera negado, haberlo aceptado, porque es la vida de ÉL no la suya, y no tenía el más mínimo derecho a decidir sobre su vida tomando decisiones por él. Además, una persona con un mínimo de sentido común hubiera comprendido enseguida que Ross iba recaer en la bebida, el tabaco y las drogas tras la ruptura, era obvio. E incluso lo más normal hubiera sido que la depresión en la que caería hubiera hecho que ni siquiera fuese a Francia y le hubiese destrozado para nada. El propio Will debió contarle la verdad a Ross. Para colmo, la forma en la que ella le abandonó fue la más cobarde (por nota), desconsiderada y cruel que pudo haber elegido, de buenas a primeras y sin explicaciones, dejando al pobre chico preguntándose si él había hecho algo mal.

Su amiguísima Naya, poco le importaba en realidad si fue capaz de marcharse abruptamente sin darle explicaciones ni motivos ni revelarle la verdad a su supuesta mejor amiga.

Por todo ello, el final del libro me decepcionó y exasperó hasta límites insospechados, aunque en general me había gustado (si bien no me había encantado). Entiendo que la autora quisiera terminar con algo de dramatismo y dejando cabos sueltos de cara a una continuación, ¿pero realmente tenía que hacerlo de esa manera?

Mi idea era reseñar ambos libros en una sola entrada, pero me he extendido tanto que lo mejor será que lo publique en dos reseñas diferentes, así que aquí finalizo esta, simplemente diciendo que, si bien no se trataba de la historia navideña que yo esperaba y cuenta con una protagonista tan plagada de enormes defectos, me ha mantenido decentemente entretenida y contiene escenas o diálogos (más que nada los que abordan la tóxica relación entre Jenna y Morty), bastante interesantes de leer.

Fuente de la imagen: Casa del libro