Al fin. Las reinas del K-Pop han
regresado. Larga fue la espera.
1-Introducción:
cómo me convertí en Blink
Aunque yo había oído hablar de ellas
desde hace años, nunca me había planteado darles una oportunidad, bajo la
injusta asunción de que con toda probabilidad no tendrían ningún talento y que
el único grupo de chicas que merecía mi tiempo eran las extraordinarias e
inmejorables Little Mix. Es cierto que nadie se les compara, pero eso no quiere
decir que otras girlbands no puedan
merecer un poco de mi tiempo. Desgraciadamente, no aprendí esa lección hasta
que en 2020 me picó la curiosidad cuando me enteré de que Selena Gomez había
colaborado con ellas y me dispuse a ver el videoclip de Ice-Cream. Fue el
inesperado comienzo de una historia de amor que llega hasta hoy. Ese videoclip
me fascinó por su adorable y preciosa estética retro-naif, aunque la canción
fuera regulera. Me quedé tan cautivada por los bellos estilismos de las chicas
en ese vídeo que me propuse verme todos sus videoclips en orden. Lamento no
haber grabado mi reacción en vídeo, porque mi interior se vio sacudido desde
las primeras escenas de Boombayah. Idiota de mí, nunca esperé que un grupo
oriental pudiese tener el presupuesto y el extraordinario gusto como para crear
videoclips tan sumamente maravillosos y cautivadores. Además, había algo en
Lisa que me encantaba y atraía, y quizá si no hubiera sido por ella no hubiera
seguido adelante. A día de hoy sigue siendo mi favorita.
Las canciones, tal y como yo había
asumido desde el principio, no eran mi estilo y no me convencían, pero según las
seguí escuchando al ver vídeo tras vídeo, terminaron por obsesionarme más de lo
que nunca hubiera podido llegar a imaginar. Porque sí, la música de Blackpink
no se ajusta para nada a lo que yo suelo escuchar y a lo que generalmente me
suele gustar. Pero nunca he estado tan feliz por haber hecho una excepción por
alguien. Gracias a ellas se me abrió un mundo nuevo de posibilidades musicales.
Por ellas fue que tan solo un año después, ya estaba escuchando todos los
grupos de K-Pop de los que fuese oyendo hablar. Aunque, ¿sabéis qué? Me sigo
quedando con ellas sin lugar a dudas. He oído muchas historias de K-Popers que
empezaron en el K-Pop por ellas y por BTS pero que luego encontraron otros
grupos que les fascinaron mucho más y a Blackpink y BTS los abandonaron. A mí
no me ha ocurrido eso. He escuchando innumerables grupos coreanos y sin duda
alguna me sigo quedando con Blackpink y es el único fandom de K-Pop del que me
siento —un poco— parte.
2-Demora
en su regreso y expectativas de futuro:

Creí que no había otro grupo al que
su compañía explotase y tratase tan mal como Little Mix pero en eso también me
equivoqué. Me enfurece el trato que YG le dispensa a Blackpink. A pesar de ser
su grupo estrella, el grupo al que se lo deben todo, las tienen marginadas y
olvidadas durante meses y meses hasta que a regañadientes les conceden un comeback —regreso musical de un artista
en jerga de K-Popers— con una mísera cantidad de canciones y después las
vuelven a guardar en un cajón. Los artistas de K-Pop suelen ser enormemente
prolíficos y suelen tener comebacks cada
año. Aparte de discos de larga duración (LP), constantemente sacan EP o discos
de corta duración que mantienen a los fans alimentados en todo momento. Con
Blackpink no es así, no me explico por qué. Su compañía nos hace desear su
regreso durante meses y meses —y esta última vez han sido dos años— y después
nos recompensan con un puñado ínfimo de canciones. Los discos más largos que
han sacado han sido de 8 canciones. Con eso lo digo todo. Esta situación las
desespera incluso a ellas y la verdad es que se te parte un poco el corazoncito
viendo cómo ellas se ven en la necesidad de subir vídeos disculpándose con los
fans por sus largas ausencias y pidiéndoles que no se olviden de ellas.
Por toda esta situación, y teniendo
en cuenta que ya se les termina el contrato con YG, estoy viendo con una
claridad dolorosamente evidente que no van a renovar contrato con ellos y que
el grupo se va a disolver. Y se me parte el corazón teniendo en cuenta lo poco
que llevo en el fandom, lo poco que he podido disfrutar de ellas y que este
mismo año ya tuve que sufrir lo indecible por el descanso musical prolongado de
Little Mix. No puedo volver a pasar por eso otra vez tan pronto.
Para colmo, el videoclip de Shut
Down no hizo más que confirmar mis sospechas, pues es un constante homenaje a
sus videoclips anteriores y eso me sueña poderosamente a despedida. Lo más
doloroso de todo es que solo tienen una fecha en España para la que con toda
seguridad sea su última gira y es en Barcelona, no en Madrid. Y las entradas no
son precisamente baratas. Ni siquiera voy a poder despedirme de ellas en
condiciones.
Su regreso este año ha sido un
continuo sin vivir. Desde el pasado febrero había rumores de un comeback para febrero o marzo. Esos
meses pasaron y no sucedió nada. Se comentó que regresarían ya en junio, y la
propia compañía lo desmintió, pero sin darnos esperanzas revelándonos cuándo
sucedería. Volvieron los rumores a principios de verano, pero de nuevo los
meses pasaron y nada. Por fin, en julio se anunció un regreso con un concierto virtual
que quedó en un auténtico fiasco, ya que resultó que no salían ellas en carne y
hueso sino unos avatares digitales y el concierto no duró más que unos 20
minutos. Menos mal que al final no me molesté en descargarme la app que se necesitaba para verlo, pero
aun así perdí mi tiempo pensando en hacerlo. A finales de junio salió el vídeo
de Ready for love —una canción no publicada hasta el momento que a mí en el
documental de Netflix me había pasado desapercibida pero que al parecer a todos
los Blinks les traía locos— y yo me dispuse con todo el entusiasmo a grabar mi
reacción en vídeo para encontrarme con el desagradable chasco de que, una vez
más, no salían ellas sino sus avatares.
Por fin, se anunció un regreso en
condiciones para agosto con el primer single del que sería su segundo disco de
larga duración —me río yo con eso de “larga duración” puesto que solo tiene 8
canciones—. Cosas del destino o no, Pink Venom se lanzó el 19 de agosto, el
mismo día en el que hubiera sido el undécimo aniversario de Little Mix si
siguieran juntas. Eso al principio me molestó pero luego me di cuenta de que
era una forma de paliar un poco ese dolor, de darme otra cosa por la que
emocionarme.
3-Opinión
sobre el disco Born Pink:
En cuanto a si es mejor o no que The
Album, no sabría qué decir. Quizá es más estable, en el sentido de que ni las
que me gustan más me gustan tanto ni las que me gustan menos me gustan tan
poco, pero creo que me atrevería a afirmar que este es mejor que su predecesor.
A continuación me dispongo a
comentar y calificar canción por canción el nuevo disco, que en el transcurso
de una semana ya he escuchado innumerables veces. De las ocho canciones que lo
componen, la mitad son íntegramente en inglés: Typa girl, Hard to love, The
happiest girl y Tally.

1ª)Pink
venom: 8/10. 4 estrellas de 5.
Temazo. Sigue la típica formula Blackpink y eso lejos de molestarme me
reconfortó. Mención especial merecen los ritmos tradicionales coreanos que se
perciben durante toda la canción, pero sobre todo en su inicio. Al principio,
el estribillo me resultaba un tanto flojo, repetitivo y decepcionante, pero rápidamente
aprendí a apreciar su simplicidad. Los raps de Lisa y Jennie también son
señalables aunque no sean los mejores que hayan hecho. El puente también es
reseñable, aunque la parte del outro
que lo sucede resulte un tanto machacona y repetitiva. Tras muchas escuchas del
disco, sigue pareciéndome el pegadizo temazo estrella, y una muestra fidedigna
de cómo es Blackpink en toda su esencia.

2ª)Shut
down: 7/10. 3 estrellas y media de 5.
Como no podía ser de otra manera en mí, me dejó un poco fría al principio, pero
rápidamente me atrapó. Recurre a la estrategia de samplear otra canción ya existente. Lo peculiar es que se trata de
una pieza clásica: la Campanella. Me resulta muy original y novedosa la mezcla
de música clásica con el hip-hop/rap urbano, le da un toque especial, aunque el
arte del sample no deje de ser un recurso
un poco tramposo en sí mismo, pues se asegura de que el uso de una sintonía ya
conocida atrape al oyente desde el principio.
Me gusta que el planteamiento del
estribillo se salga de la forma habitual en ellas y que cada una tenga un
estribillo propio para brillar —y además con bastante letra— en lugar de estar solo
las raperas repitiendo la misma frase una y otra vez como suele ser habitual en
sus singles. Si algo me decepcionó fue el rap de Lisa, que carece de la garra e
impacto habituales. Mucho mejor es el de Jennie, en cambio, que contiene
algunas frases destacables. También agradecí que recuperaran el lema Blackpink in your area —sin el cual sus canciones
parecen sentirse un tanto vacías— aunque fuera con una melodía diferente.

3ª)Typa
girl: 6/10. 3 estrellas de 5.
Fue la que menos me gustó en la primera escucha por su estilo excesivamente
urbano. No es el tipo de canción que me suele gustar instrumentalmente hablando
pero por ellas siempre hago excepciones. La letra ha sido un poderoso aliciente
para mí para que comenzara a gustarme bastante. Adoro las letras en las que las
mujeres presumen de ser un partidazo y de estar fuera del alcance de cualquier
hombre. Agradezco que por una vez no sea Jennie la primera en cantar y que cada
una de ellas se suceda verso tras verso al principio de la canción, así como
que Lisa cante en el primer estribillo.
I bring money to the table, not your dinner
Both my body and my bank account, good figure
Thinkin' 'bout me, but there's nothing to consider
If I let you in my circle, you a winner
Didn't know that you were cold 'til you felt my fire
Heaven's gate just opened up, hearing choirs
If you say something else, you a liar
|
Traigo
dinero a tu mesa, no tu cena
Ambos
mi cuerpo y mi cuenta bancaria lucen bien
Piensas
en mí pero no hay nada que sopesar
Si
te permito entrar en mi círculo ya eres un privilegiado
No
sabías que tenías frío hasta que sentiste mi fuego
Las
puertas del cielo se te abrieron de par en par, escuchando coros celestiales
Si
no lo admites, eres un mentiroso
|
4ª)Yeah,
yeah, yeah: 6/10. 3 estrellas de 5.
El ritmo disco ochentero le aporta algo especial aunque no me entusiasme del
todo. De hecho, sin él, la canción quedaría reducida a algo sosísimo. Aun así,
el estribillo es demasiado soso para mi gusto (no me suelen convencer
estribillos con poca o ninguna letra). Yo diría que es la única canción que han
sacado hasta ahora es casi íntegramente en coreano, y eso dificulta un tanto su
disfrute pues te obliga a buscar la traducción para entender qué están
diciendo. Aunque me suela gustar que cada estribillo sea cantado por un miembro
del grupo diferente, agradezco que en este caso hayan dejado brillar a Lisa, aunque
igualmente no cante gran cosa en este tema en concreto.
5ª)Hard to love: 6/10. 3 estrellas de 5. Honestamente, no me convence para
nada que este tema lo cante solamente Rosé. Se trata de un disco de Blackpink,
y con pocas canciones, además. Así que no me hizo gracia cuando oí el disco por
primera vez que el número de canciones nuevas cantadas por ellas cuatro se
viera aún más reducido. Me descuadró ¿Por qué no sacarla por su cuenta como On
the ground o Gone? Asimismo, no considero justo, por mucho que sea la vocalista
principal del grupo, que sea la única que tenga un solo en este disco. La canción no está mal, sigue un tanto el
estilo disco de Yeah, yeah, yeah que a mí particularmente no me acaba de
convencer. Aun así, la letra es interesante y su dulce voz aniñada siempre es
bonita de escuchar.
6ª)The
happiest girl: 7/10. 3 estrellas y media de 5. Bonita y triste balada. Me
reconfortó saber que iba a haber una en el álbum, porque Blackpink tiene muy
pocas baladas —un total de 4 contando esta—. Me resultó un tanto descafeinada
al principio, pero pronto me cautivó. Además, me encanta oír a Lisa cantando y
no rapeando por una vez.
Me quito el sombrero ante Jisoo en
esta ocasión. Sin ser la mayor fan de su timbre de voz, muestra un bello e impresionante
empleo del falsete que hace la canción aún más triste. Sin duda el punto culmen
es la subida de Rosé en el último estribillo. Ahí es donde realmente te atrapa.
7ª)Tally: 7/10. 3 estrellas y media de 5. Sin duda una de las mejores. Himno
feminista que ya mismo voy a añadir a mi lista de canciones de mensajes de
empoderamiento femenino. En la primera escucha no presté demasiada atención a
la letra y no me di cuenta de lo feminista que era hasta la segunda escucha.
Sin parecerme ningún temazo al principio, me fui haciendo al ritmo y la melodía,
que, sin constituir una balada, es mucho más suave y tranquila que lo
acostumbrado en su música. La letra es absolutamente sublime, pues reivindica
el derecho de toda mujer a expresarse con espontaneidad y naturalidad aunque
eso la lleve a parecer poco femenina. No puedo expresar lo que agradezco la
valentía que se habrá necesitado para sacar una canción así teniendo en cuenta
lo conservadores y retrógrados que siguen siendo los coreanos en algunos temas,
pues Corea del Sur aún es un país que no se atreve a hablar abiertamente de
feminismo.
Sometimes, I like to go play dirty
Just like all of the fuck boys do
That's my choice and there's no one I'm hurting
But that's not girly
Everybody tells me to play nice
Everybody judge, but looking twice
But my body don't belong to, nah-uh-uh, none of them
though
And I'm not gonna change 'cause you say so
I say fuck it when I feel it
'Cause no one's keeping tally
I do what I want with who I like
I ain't gon' conceal it
While you talking all that shit
I'll be getting mine, gettin' mine
|
A veces
me gusta jugar sucio
Tal
como hacen los Don Juanes
Es
mi elección y no estoy haciendo daño a nadie
Pero
no es “femenino”
Todo
el mundo me dice que sea buena
Todo
el mundo juzga pero mirándolo dos veces
Mi
cuerpo no pertenece a ninguno de ellos
Y no
voy a cambiar porque tú me lo digas
Digo
”a la mierda” cuando lo siento
Porque
nadie lleva la cuenta
Hago
lo que me da la gana con quien me gusta
Y no
voy a esconderlo
Mientras
tú dices toda esa mierda
Yo
voy a conseguir lo mío, conseguir lo mío
|
Me chocó bastante escuchar a las
chicas (sobre todo a Jisoo) emplear curse
words o palabrotas/maldiciones tan fuertes. Con razón es una de las
canciones con etiqueta de explícita. No suelo ser muy fan del empleo de este
tipo de palabras, pero en este caso son completamente necesarias para el
significado de la canción y honestamente cada vez que pronuncian alguna supone
un punto álgido de la canción. Me puedo imaginar a mí misma gritándolas a pleno
pulmón si alguna vez tuviese la imposible oportunidad de escucharla en directo.
8ª)Ready
for love: 7/10. 3 estrellas y media de 5. A pesar de ser el primer adelanto que tuvimos del
álbum y conocerla desde antes de Pink Venom, la había escuchado poco más que un
par de veces, aunque realmente no está nada mal. El ritmo de ¿trompetas? (o
algo que se le parece) engancha mucho, es enormemente pegadizo. El videoclip es
absolutamente decepcionante y me puse a verlo con todo el convencimiento de que
iban a salir ellas. Menudo chasco me llevé. No lo he vuelto a ver desde
entonces.

Mi ranking de favoritas ha cambiado
una y otra vez a lo largo de esta semana transcurrida desde el lanzamiento del álbum:
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Primera
impresión:
1-Pink venom
2-Shut down
3-Ready for love
4-The happiest girl
5-Tally
6-Yeah, yeah, yeah
7-Typa girl
8-Hard to love
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Segundo
ranking:
1-Pink venom
2-The happiest girl
3-Ready for love
4-Shut down
5-Tally
6-Yeah, yeah, yeah
7-Hard to love
8-Typa
girl
|
Ranking
actual:
1-Pink venom
2-Tally
3-The happiest girl
4-Ready for love
5-Shut down
6-Typa girl
7-Hard to love
8-Yeah, yeah, yeah
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