sábado, 10 de julio de 2021

Comentario, calificación y ranking de "SOUR" de Olivia Rodrigo

Introducción: ¿Quién es Olivia Rodrigo y por qué se ha hecho tan famosa últimamente?

Oí hablar por primera vez de Olivia Rodrigo allá por Enero de este año, cuando su single Drivers License fue lanzado y de repente estaba en boca de todos. Si no recuerdo mal, fue en Twitter y seguramente me enteré porque los Swifties estarían difundiendo la noticia. Yo estaba muy confundida, no la conocía en absoluto y a mi modo de ver parecía haber surgido de la nada. Dado que su nombre es muy hispano, me parece recordar que supuse que sería latinoamericana, quizá brasileña (no sé muy bien por qué), lo que me hacía estar aún más perpleja de que tantísimos tweets en inglés estuvieran promocionándola.

Pasé olímpicamente de ella, como suelo hacer cada vez que un nuevo cantante o grupo estalla en un repentino boom de popularidad. Mi primera reacción siempre es dar por hecho que solo son una moda de éxito pasajero, que están sobrevalorados y que no merecen los repentinos triunfos que súbitamente cosechan. No sé por qué soy así de cínica, generalmente nunca tengo razón y cuando ya cansada de verlos hasta en la sopa decido darles una oportunidad, me suelo dar cuenta de que realmente lo valen y acabo haciéndome más o menos fan de ellos. Recientemente me sucedió con Blackpink y BTS y, muchos años antes, con Little Mix. Ya debería haber aprendido la lección. La popularidad rara vez funciona sin algo de talento.

El caso es que pasaron los meses, yo todavía no había escuchado Drivers License y las redes sociales cada vez daban más la lata con Olivia Rodrigo. En particular los fans de Taylor Swift. Muchos admitían que parte del éxito de Olivia se debía a ella ¿Por qué razón? ¿Qué tendría esta chica? Cada vez más interesada, finalmente cedí y decidí darle una oportunidad. 

Investigué sobre ella, me enteré de que solo tenía 18 años, que a pesar de que su nombre sonaba hispano ella era estadounidense pero con herencia irlandesa, alemana y filipina; y que no había aparecido de la nada sino que protagonizaba la nueva serie sobre High School Musical (a mí las películas siempre me han encantado pero a duras penas me había enterado de que recientemente se había hecho una serie sobre ellas con nuevos actores). Por tanto, era una nueva "chica Disney", estirpe que yo ya creía extinguida ya que tras los años dorados de mis queridos Miley, Demi, Selena y los Jonas, Disney Channel había caído en picado y salvo Zendaya no había vuelto a producir a nadie exitoso. La calidad de sus series de televisión también había caído estrepitosamente y por eso yo ya llevaba una década si ver ese canal ni mantenerme al tanto de sus novedades. Por esa razón yo no conocía a Olivia.

Y, sobre todo, me enteré de lo que más curiosidad me suscitaba: que la razón por la que otros fans de Taylor Swift la promocionaban tantísimo era debido a que Olivia Rodrigo era ella misma una Swiftie, adoraba a Taylor y la consideraba su referente musical y la razón por la que componía sus propias canciones. Era de esperar, por tanto, que otros Swifties en agradecimiento promocionaran su música, al igual que cada vez que un artista se posiciona en contra de Taylor automáticamente queda cancelado por los Swifties y lo destierran de sus listas de reproducción.

Mis primeras impresiones sobre su música

[Reconozco que este apartado tan personal puede carecer de interés para mucha gente así que os invito a leer solo las partes en negrita si así lo preferís. Pero solo por este apartado, ¿eh?]

Me puse el videoclip de Drivers License por primera vez para ver la canción y el vídeo (que suele ser tan importante como la propia canción, nunca entenderé a la gente que no ve los vídeos). La verdad es que la primera vez me dejó casi absolutamente indiferente, tanto lo uno como lo otro. No entendía por qué causaba tanto revuelo. Acto seguido me vi los vídeos de Deja Vu y Good 4 u, los singles que había sacado más tarde. El vídeo de Deja Vu estaba un poco mejor pero la canción apenas me gustaba nada, y Good 4 u, a pesar de ser una canción rockera, no me dijo mucho y del vídeo honestamente solo me gustó que saliera vestida de animadora.

Los días siguientes decidí volver a darles una oportunidad, especialmente a Drivers License. Y fue cuando se me quedó grabada a fuego en mi mente durante días cuando me enamoró. Es lo que me suele ocurrir. Normalmente ninguna canción me gusta en una primera escucha. Siendo consciente de esto, suelo seguir escuchando esas canciones una y otra vez y, a raíz de esto y de quedarse atascadas en mi mente durante horas, es cuando por fin logró enamorarme de ellas. Entonces pensé: "Vaya, pues esta canción no estaba tan sobrevalorada después de todo".

Salió su disco debut, SOUR, y nuevamente todo el mundo hablaba de lo maravilloso que era. en Twitter los Swifties comentaban sus favoritas y en internet hasta me encontraba test sobre qué canción de SOUR eras de acuerdo a tu horóscopo. Leí que era un disco bastante ecléctico que conjugaba rock y otros géneros del agrado de Olivia y eso terminó de convencerme para escucharlo, porque sonaba al tipo de discos que yo más disfruto escuchando. No obstante, la primera vez que lo escuché me decepcionó un poco y me dejó bastante indiferente. Sí que aprecié que prescindiera de los sonidos electrónicos machacones que se llevan hoy en día y que predominaran las baladas... (ahí podemos ver la fuerte influencia de la gran Taylor, la reina de las baladas desgarradoras)  pero quizá predominaban demasiado. Literalmente 7 de las 11 canciones que componen el álbum son baladas y por desgracia al principio suenan todas un poco parecidas. Pensaba que me iba a encontrar mayor diversidad.

Tras esa primera escucha, volví a pensar que el disco estaba bastante sobrevalorado. La única que me encantó en ese primer momento fue Happier, por la melodía y lo que entendía de la letra. Pero como nunca me rindo, volví a escucharlo unas 3 veces más estos últimos días. Y fue en las dos últimas escuchas que me conquistó: la primera viendo los lyric videos con la letra en inglés, donde ya entendí la letra al 98%, y la segunda con las letras en español para acabar de entender palabras sueltas. Y la verdad es que Olivia compone de cine. En otras circunstancias hubiera dudado de la veracidad de sus dotes de composición, pero el hecho de que ella nombre siempre a Taylor como aquella que la inspiró a empezar a escribir y que las letras resultantes recuerden tanto al talento de su maestra prueban que es cierto.

 

Lo que la hace diferente de otros:

[Quizá este sea el apartado más importante de todos, así que recomiendo leerlo en su totalidad]

Lejos de lo que pueda parecer, esta chica, como poco a poco voy asumiendo, está lejos de ser "una más". Cuenta con una serie de características que le aportan un buen potencial y le auguran un futuro prometedor en la industria:

-Quizá lo que más valoro en ella es su honestidad. Estoy muy harta de canciones "queda bien" en las que el artista asegura desearles lo mejor a sus ex y aplaca los sentimientos negativos por la ruptura. No hay canciones que yo más disfrute que aquellas en las que el cantante realmente se desquita con su ex (o con cualquiera que le haya hecho daño) y le dirige todo tipo de burlas, indirectas y duras verdades. En este sincerísimo álbum, Olivia, lejos de interpretar el aburrido papel de ex novia que se traga el despecho, se muestra como una persona vengativa, celosa y egoísta. En definitiva, una persona real. Me encanta la rabia y la burla que emana Good 4 u o el honesto y reconocido egoísmo de Happier, temas en los que Olivia rabia ante la visión de su ex feliz con otra chica. Me encanta la vulnerabilidad que se aprecia en la que quizá sea la canción más sincera de todas: Jealousy, Jealousy; en la que Olivia admite que a pesar de que la belleza y el éxito de otras mujeres no debería suponer una amenaza para ella, no puede por menos que sentirse inferior y ahogarse en la envidia. Eso sí son canciones sinceras y reales. Canciones que realmente muestran cómo es el ser humanos tras tanta máscara de hipocresía.

-En relación con el apartado anterior, también destacaría su rebeldía. A pesar de ser una chica Disney que apenas ha alcanzado la mayoría de edad, su disco contiene la etiqueta de "explícito", por la inclusión de palabrotas fuertes en alguien de su edad como "fuck" o "shit". Me resulta extrañísimo que Disney no la haya intentado doblegar o suavizar como en su momento intentó por todos los medios con Miley Cyrus. Olivia parece ser desde sus inicios más dueña de sí misma y de su voluntad de lo que en su momento lo fue Miley. En general las estrellas Disney de aquel entonces estaban ya en sus veintitantos y su contrato con Disney quedaba ya muy lejos cuando empezaron a emplear palabras malsonantes en sus canciones.

-Está reivindicando el rock. GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS. Es todo lo que puedo decir. El rock siempre ha sido mi segundo género musical favorito tras el pop (de hecho el pop-rock ya me parece la crème de la crème) y una de mis mayores ilusiones es que mis artistas favoritos lancen un álbum enteramente rock y que ayuden a que este vuelva a ponerse de moda. Por eso Don't forget y Here we go again siempre serán mis discos favoritos de Demi Lovato y por eso me gustan tanto los Jonas Brothers frente a otras bandas masculinas populares. Significa mucho para mí que Olivia no haya optado por nada electro, tecno, dance, etc. Literalmente todas las canciones de SOUR que no son baladas son rockeras (salvo Deja vu, que no sabría muy bien cómo definirla).

-No tiene una voz "del montón". A pesar de que su gravedad y tono lloroso me recuerda demasiado a Lorde y Billie Eilish para mi gusto, eso no quita que, dejando a un lado estas comparaciones, tenga una voz bastante personal. No es que sea una voz realmente bonita, pero sí muy identificativa. Y aunque no recurra mucho a las notas altas o subidas brutales al estilo de Demi Lovato, se nota que sí que tiene una voz poderosa. No obstante, si hay una desventaja en que un artista tenga una voz muy peculiar o particular, es que eso hace que la mayoría de sus canciones suenen muy parecidas, precisamente por el color de su voz y su forma de cantar.

-Sus dotes para la composición, que sin duda recuerdan a su mayor referente musical, la grandiosa Taylor Swift. Y es que para mí la letra suele ser más importante que la melodía. Desde luego lo es y con diferencia en el caso de Taylor, que ante todo es una gran poeta. Se nota a la perfección la influencia que la icónica Swift ha tenido en la pequeña Olivia en su forma de componer, porque recuerda muchísimo a ella en el desgarro emocional y las bellas metáforas que reflejan sus canciones. Obviamente Olivia aún es una principiante y no está a la altura de las majestuosas letras actuales de Taylor, pero quizá sí a las de sus dos primeros álbumes, cuando contaba con poco menos de la edad que Olivia tiene ahora.

Análisis y calificación canción por canción:

1-Brutal (6'5/10. 3 estrellas y media de 5): en mis dos primeras escuchas no me agradó y solo le asigné una nota de 5, pues consideraba que a pesar de que me suelen encantar los temas rockeros con fuertes guitarras eléctricas esta no me apasionaba. Me resultó demasiado machacona y gritona, aunque ya me pareció apreciar que la letra se intuía interesante. Ahora que la he escuchado más veces y que me he centrado en lo que dice, me gusta bastante, y sin duda lo que más la letra.

Se la considera un himno adolescente acerca de la inconformidad y descontento que se siente en aquellos años: «They say these are the golden years/But I wish I could disappear» («Ellos dicen que estos son los años dorados, pero yo desearía poder desaparecer»).  Aunque también se puede hacer extensible a la forma en la que todos nos sentimos a menudo, independientemente de que seamos o no adolescentes: «I feel like no one wants me/And I hate the way I'm perceived» («Siento que nadie me quiere, y odio la forma en la que soy percibida»). Recomiendo leer este fragmento de los primeros versos:

 

And I'm so caught up in the news

Of who likes me and who hates you

And I'm so tired that I might

Quit my job, start a new life

And they'd all be so disappointed

'Cause who am I if not exploited?

And I'm so sick of seventeen

Where's my fucking teenage dream?

If someone tells me one more time

"Enjoy your youth," I'm gonna cry

 

 

Y estoy tan enganchada a las noticias sobre a quién le gusto yo y quién te odia a ti

Y estoy tan harta que podría abandonar mi trabajo y empezar una nueva vida

Y todos ellos estarían tan decepcionados porque ¿quién soy yo si no se me explota?

Y estoy tan harta de los diecisiete años

¿Dónde está mi maldito sueño adolescente?

Si alguien me dice otra vez más “disfruta de tu juventud”, voy a llorar.

 

 

2-Traitor (7/10. 3 estrellas y media de 5): la primera escucha me dejó indiferente, pero en la segunda para cuando alcancé el final de la canción ya empezaba a gustarme. Cuando hace pocos días la tuve atascada en mi cabeza, supe que ya me había ganado. Habla del sentimiento de traición tras haber sido reemplazada por su ex por alguien nuevo en tan solo dos semanas, lo que indica que él ya sentía algo por “la nueva” cuando aún estaban juntos. Olivia afirma que si bien no la engañó o le puso los cuernos estando aún con ella, se siente igualmente como una traición.

La letra, aún hablando de un tema tan trillado como el desamor, es muy conmovedora y tiene versos muy dolorosos: «I kept quiet so I could keep you» («Permanecí callada para poder conservarte»), «Now you bring her around just to shut me down/Show her off like she's a new trophy» («Ahora la traes por aquí solo para acallarme, exhibiéndola como si fuera un nuevo trofeo»), «she's sleepin' in the bed we made» («ella está durmiendo en la cama que nosotros hicimos»).

3-Drivers license (8/10. 4 de 5 estrellas): primer single y canción que la lanzó al estrellato de la noche a la mañana. La escuché como unas seis veces antes de escuchar el disco entero porque aproveché para ver el videoclip, la traducción y actuaciones en directo. La primera vez no me pareció que fuera para tanto y consideré que estaba sobrevalorada, pero con las escuchas posteriores se me quedó en la cabeza y empezó a gustarme muchísimo. ¿Su punto álgido? El puente —nuevamente aquí notamos la influencia de Taylor—. Suena etéreo y mágico, y en directo sale de su zona de confort y lo canta a pleno pulmón. Fue el tema con el que empezó la comidilla sobre el drama del triángulo amoroso entre Olivia, Joshua Bassett y Sabrina Carpenter. Explicaré brevemente la historia: Joshua y Olivia, coprotagonistas en el remake de High School Musical, salían juntos en secreto y tan solo dos semanas después de la ruptura Joshua comenzó a salir en serio con Sabrina, con la que ya hablaba desde antes. Este hecho causó a Olivia mucho dolor y es el tema central de todo su disco SOUR. De hecho en algunas canciones lo referencia de forma muy directa. Olivia no le perdona a su ex que la olvidara tan rápido.

4-One step forward, three steps back (6/10. 3 estrellas de 5): a pesar de que yo no tengo buen oído y por tanto no lo detecté hasta que leí sobre ello, esta canción contiene la melodía a piano de la canción New Year's Day de Taylor Swift, para lo que obviamente le pidió permiso a su ídolo. Pero Olivia es una Swiftie muy inteligente y siendo consciente de que si hacía un sample o interpolación al modo habitual sería la antigua discográfica de Taylor la que se llevaría los ingresos por ello (aquella con la que Taylor tuvo un pleito bestial pues se quedaron con los derechos de sus 6 primeros álbumes), en su lugar lo que hizo fue tocar ella misma la melodía al piano en lugar de incorporar el audio original. De esta manera, no serían esos mafiosos los que se llevarían el dinero correspondiente sino la propia Taylor. Muy, muy bien, Olivia, así se hace. Además de esto, si yuxtapones el número de pasos que Olivia menciona en el título (1+3) da como resultado 13, que es el número favorito de Taylor. Desde luego Olivia es una Swiftie realmente detallista.

En un primer momento la canción me resultó sosilla y no me dijo mucho, de hecho probablemente fue mi menos favorita del disco. Ahora, sin embargo, me parece un tema realmente bonito y el estribillo me gusta bastante.

 

[Verse 1]

You got me fucked up in the head, boy

Never doubted myself so much

Like, am I pretty? Am I fun, boy?

I hate that I give you power over that kinda stuff

 

[Verse 2]

And maybe in some masochistic way

I kind of find it all exciting

Like, which lover will I get today?

Will you walk me to the door or send me home crying?

 

 

 

Me tienes jodida de la cabeza, chico

Nunca he dudado tanto de mí misma

Como ¿soy bonita? ¿Soy divertida, chico?

Odio haberte hado poder sobre ese tipo de cosas

 

 

Y quizá de una forma masoquista

Encuentro todo eso algo emocionante

Como, ¿qué amante obtendré hoy?

¿Me acompañarás hasta la puerta o me mandarás a casa llorando?

 5-Deja vu (6’5/10. 3 estrellas y media de 5): fue el segundo single del álbum y, sinceramente, a mí me gusta menos que Drivers license. El drop beat tras el estribillo no es demasiado de mi agrado. Cuando empieza no tiene nada especial, de hecho recuerda un poco demasiado a su predecesora. El estribillo sí que acaba atrapando un poco y, más que nada, el puente, que muchos Swifties consideran un plagio del de Cruel summer de Taylor Swift. Sinceramente a mí no se me parece, el caso es criticar por criticar. Olivia ha terminado cediendo a la presión y recientemente se ha adjuntado el nombre de Taylor a los créditos oficiales de la canción.

6-Good 4 u (8/10. 4 estrellas de 5): las primeras veces me dejó muy indiferente a pesar de que me suelen gustar mucho las canciones rockeras. Ahora sí me encanta y es absolutamente pegadiza, por lo que si la escucho se me queda taladrándome la cabeza durante horas. La temática es la misma que la del resto del disco: tenemos a una Olivia rabiosa por constatar cómo, mientras que ella aún sigue penando por la ruptura, su ex ya ha seguido adelante y parece completamente feliz con su nueva pareja. La diferencia es que esta canción no aborda esto de una forma triste y sentimental, sino con sarcasmo, mala leche y rebeldía, como mí más me gusta.

 

Well, good for you, I guess you moved on really easily

You found a new girl and it only took a couple weeks

Remember when you said that you wanted to give me the world?

(World)

And good for you, I guess that you've been workin' on yourself

I guess that therapist I found for you, she really helped

Now you can be a better man for your brand new girl (Girl)

----------------------------------------------------------

And good for you, it's like you never even met me

Remember when you swore to God I was the only

Person who ever got you? Well, screw that, and screw you

You will never have to hurt the way you know that I do

---------------------------------------------------------

Maybe I'm too emotional

But your apathy's like a wound in salt

Maybe I'm too emotional

Or maybe you never cared at all

 

Bueno, bien por ti, parece que has pasado página con mucha facilidad

Encontraste una nueva chica en solo un par de semanas

¿Recuerdas cuando decías que querías regalarme el mundo?

Y bien por ti, supongo que has estado trabajando en ti mismo

Supongo que aquella psicóloga que te busqué realmente te ayudó

Ahora puedes ser un hombre mejor para tu chica de estreno

 

----------------------------------------------------------

Y bien por ti, es como si nunca me hubieras conocido

¿Recuerdas cuando jurabas por Dios que yo era la única persona que te comprendía?

Bueno, a la mierda eso, y a la mierda tú

Tú nunca tendrás que sufrir como sabes que yo he sufrido

 

----------------------------------------------------------

Quizá soy demasiado emocional

Pero tu apatía es como echar sal a la herida

Quizá soy demasiado emocional

O quizá es que nunca te importé lo más mínimo

 

Sin duda el punto álgido de la canción para mí es cuando grita: «You're doin' great out there without me, baby/Like a damn sociopath» («Te va muy bien por ahí sin mí, cariño, como a un maldito sociópata»).

7-Enough for you (6/10. 3 estrellas de 5): balada acústica algo sosita melódicamente aunque la letra sí es reseñable. No obstante, es una de mis menos favoritas de SOUR. Olivia se lamenta de cómo podía ser que su ex la acusara de ser exigente y no conformarse con nada cuando todo lo que ella quiso alguna vez fue ser suficiente para él.

Contiene versos realmente dolorosos: «Tried so hard to be everything that youliked/Justforyou to sayyou're not thecompliment type» («Traté tanto de ser todo lo que a ti te gusta solo para que tu me dijeras que no eres de los que hacen cumplidos», «Stupid, emotional, obsessive little me/I knew from the start this is exactly how you'd leave» («Estúpida, emocional y obsesiva pequeña yo, supe desde el principio que es por eso mismo que te marchaste»).

 

[Verse 3]

And maybe I'm just not as interesting

As the girls you had before

But God, you couldn't have cared less

About someone who loved you more

I'd say you broke my heart

But you broke much more than that

Now I don't want your sympathy

I just want myself back

----------------------------------------------

[…]

But don't tell me you're sorry, boy

Feel sorry for yourself

'Cause someday, I'll be everything to somebody else

 

Y quizá yo no sea tan interesante como las chicas que tuviste antes

Pero, Dios, no podías haberte preocupado tan poco por alguien que te quiso tanto

Digo que rompiste mi corazón pero rompiste mucho más que eso

Ahora no quiero tu compasión

Solo me quiero a mí misma de vuelta

 

----------------------------------------------------------

[…]

Pero no me digas que lo sientes chico,

Siente lástima por ti mismo

Porque algún día yo lo seré todo para otra persona

 

8-Happier (8’5/10. 4 de 5 estrellas): la única de las que no conocía de antes que me entusiasmó desde el principio. Me gusta mucho el piano, la melodía y la letra, tiene el pack completo. Olivia compagina sus deseos de que su ex sea feliz con su nueva conquista con el deseo egoísta pero absolutamente comprensible de que no sea tan feliz como lo fue con ella.

Contiene metáforas realmente bonitas y merecedoras de ser mencionadas, como: «And I thought my heart was detached/From all thesunlightofour past» («Y pensé que mi corazón se había desprendido de toda la luz de sol de nuestro pasado»)

Y probablemente esta sea una de las partes más conmovedoras:

 

And now I'm pickin' her apart

Like cuttin' her down will make you miss my wretched heart

But she's beautiful, she looks kind

She probably gives you butterflies

 

 

Y ahora la estoy denigrando

Como si burlarme de ella hiciera que extrañes mi desgraciado corazón

Pero ella es hermosa, parece amable

Probablemente hace que sientas mariposas

9-Jealousy, jealousy (7/10. 3 estrellas y media de 5): a pesar de no me gustó mucho la primera vez, en la segunda me convención más y actualmente me parece un tema realmente notable, sobre todo por la letra, en la que admite su profunda envidia acerca de la belleza y los éxitos de otras personas. También contiene lo que yo considero que son referencias implícitas a Taylor o al menos a mí me recuerdan a ella, como el «I throw my pone across the room» (que me hace acordarme de Stay, stay, stay) y el «he he he he he» tras el primer estribillo, algo muy Taylor también.

Toda la letra es realmente interesante, pero contiene un par de versos tan memorables que serían de los que muchos escogerían para tatuárselos en su cuerpo:

«I know their beauty's notmylack/Butit feels likethat weight ison my back» («Sé que su belleza lo implica la ausencia de la mía, pero siento que ese peso está en mi espalda»)

«Their win is not my loss» («Su victoria no implica mi pérdida»)

10-Favorite crime (6’5/10. 3 estrellas de 5): melódicamente no es lo suficientemente convincente (aunque remonta en el último estribillo), pero la letra te gana. Es quizá la canción más metafórica el álbum, abordando el tema de la ruptura como si se tratara de un asesinato, el de Olivia a manos de su ex, y con la complicidad de ella misma, que le dejó herirla. Para reforzar esta idea emplea un campo semántico relacionado con el homicidio, empleando términos como «cómplice», «huir de la escena del crimen», «enterrar», «manos sangrientas», «crimen», «coartada» o «sirenas».

11-Hope ur ok (6’5/10. 3 estrellas de 5): claro caso de canción que te gana por lo que cuenta y no por cómo suena, pues melódicamente lo único reseñable es el puente. La letra es realmente bonita, la canción más conmovedora de todo el álbum. Hace referencia a amigos de su pasado con los que ha perdido el contacto pero que desea que actualmente sean felices después de todo lo que sufrieron. Las historias de estas personas son duras, y entre la ambigüedad de la letra (sin duda para proteger la privacidad de esas personas reales) se intuyen el maltrato de padres a sus hijos y la homofobia.

Sin duda la frase más dura y la que más me conmueve es la siguiente: «His parents cared more about the Bible/Than being good to their own child» («Sus padres se preocupaban más por la Biblia que por ser buenos con su propio hijo»).

 

[…]

She was tired 'cause she was brought into a world

Where family was merely blood

Does she know how proud I am she was created

With the courage to unlearn all of their hatred?

[…]

 

[Bridge]

Address the letters to the holes in my butterfly wings

Nothing's forever, nothing is as good as it seems

And when the clouds won't iron out

And the monsters creep into your house

And every door is hard to close

 

 

[…]

Ella estaba cansada porque fue traída a un mundo en el que la familia era solo la sangre

¿Sabe ella lo orgullosa que estoy de que fuera creada, con el coraje de desaprender todo su odio?

[…]

 

 

Dirijo las cartas a los agujeros en mis alas de mariposa

Nada es para siempre, nada es tan bueno como parece

Y cuando las nubes no se desplacen

Y los monstruos se metan en tu casa

Y cada puerta es difícil de cerrar…

 

Ranking de canciones:

1-Happier

2-Good 4 u

3-Drivers license

4-Traitor

5-Brutal

6-Jealousy, Jealousy

7-Hope ur ok

8-Deja vu

9-1 step forward, 3 steps back

10-Enough for you

11-Favorite crime

Algo que me gustaría destacar para terminar es que se trata de un álbum que no tiene ningún skip o canción que siempre quieras saltarte, pues hasta las que he situado abajo en mi ranking son temas realmente bellos aunque no supiera apreciar su encanto desde la primera escucha. Y eso es realmente difícil de conseguir, pues en casi todos los discos hay alguna canción que sientes que sobra o que le hace más mal que bien al disco. Otro punto a favor de esta artista. Considero que tenemos que tomarnos muy en serio a Olivia Rodrigo, pues este no es más que su disco debut y aún así ya se trata de un discazo como la copa de un pino. Quizá sea precipitado pedir su nominación al Grammy al mejor álbum del año, o quizá no sea algo tan descabellado después de todo.

 

 

viernes, 2 de julio de 2021

Biografía "Hedy Lamarr: la famosa actriz e inventora autodidacta que contribuyó a crear el WI-FI"


 

Comenté hace un par de meses que había comenzado a leer los tomos que despertaron mi interés de la colección de kiosco de Grandes Mujeres. El primero de ellos fue la biografía de Mary Shelley, cuya reseña tenéis publicada en la entrada que acabo de mencionar.

 

Tras mis exámenes, que me imposibilitaron la lectura durante casi dos meses, he proseguido con esta tarea según un orden basado puramente en mi interés. Así fue que decidí continuar con el ejemplar que relata la vida de la actriz e inventora vienesa Hedy Lamarr. 

Hedwig Eva Maria Kiesler (1914-2000) nació en Viena, donde residió casi las dos primeras décadas de su vida. Desde su tierna infancia mostró un claro interés en el mundo de la estética y la imagen, y en los años venideros forzó una férrea resolución de convertirse en actriz. No obstante, además de presumida también era una chica brillante (aunque nada aplicada en los estudios) que demostró una gran facilidad para la comprensión de la tecnología, conocimientos que desarrollaría de forma completamente autodidacta. 


Pese a que no quiero extenderme, me parece muy ilustrativo rescatar la siguiente anécdota de su infancia, según la cuál una vez su madre la pilló trasteando con su caja de música, completamente desmontada. Esta montó en cólera y acusó a la pequeña de haberla roto, pero, para su sorpresa, la niña le explicó que tan solo quería comprobar cómo funcionaba, y ante la atónita mirada de su madre, volvió a reconstruirla sin problemas.

 
No obstante, a pesar de sus indiscutibles cualidades en ese terreno, Hedy estaba determinada a ser actriz. Siendo realistas esta era una salida mucho más factible para ella, ya que la segunda década del siglo XX no era una época especialmente favorable para que las mujeres pudieran llevar a cabo una carrera como inventoras, tal y como comprobaría ella misma más tarde.
 

Durante su adolescencia, haciendo gala de su testarudez y determinación, comenzó a saltarse clases y a colarse en rodajes de películas, haciendo uso de una tremenda astucia. No tardaría así en empezar a conseguir papeles menores, para poco después comenzar a trabajar bajo las órdenes del prestigioso director Max Reinhardt. hasta que, un día, se toparía con la decisión que cambiaría el rumbo de su vida y la marcaría para siempre: protagonizar la película de tintes eróticos Éxtasis (1933), a sus escasos 17 años de edad, para la que tuvo que trasladarse a Berlín. Lo que aquella joven aún ingenua no sabía es que se trataba de la película que llevaría el primer desnudo y el primer orgasmo a la gran pantalla sin tratarse de una película explícitamente pornográfica. La pobre Hedy, ya metida de lleno en el rodaje y persuadida por las malas artes de sus superiores —traducidas en mentiras sobre cómo iban a ser supuestamente esas escenas—, no tuvo otra opción que continuar.

 
La película fue un escándalo, tanto en su hogar familiar como fuera de él, pero la catapultó al centro de atención, que a fin de cuentas era lo que ella deseaba. Empezó a obtener más papeles, y sobre todo, más admiradores. Hedy, que adoraba la atención y el reconocimiento, se dejó agasajar y cayó en las zarpas de Friedrich Mandl, un proveedor austríaco de armas sin escrúpulos e ideas marcadamente fascistas que la encandiló con sus atenciones hasta que logró que se casara con él.

 
Después de esto, su vida de casada se tornó en un infierno. Convertida en una mujer trofeo, su marido solo la sacaba de casa para pasearla en fiestas exclusivas, alardeando de su “adquisición”, y en su empeño en ser el único dueño y señor del visionado de sus partes más íntimas, se empleó en intentar destruir cualquier copia que quedara del antes citado escandaloso film.

 
Recientemente había perdido a su padre y para colmo, se sentía una prisionera en su propia casa y, cuando salía de ella, cada vez que hacía algún intento por eludir la vigilancia que siempre la acompañaba, su marido se tornaba si cabe más posesivo, y sobre todo más violento, pues también la castigaba físicamente. Haciendo gala una vez más de su enorme astucia, Hedy logró urdir un plan y escapar de él, huyendo de la ciudad hacia París.

 
Una vez libre y echando mano de los contactos que ya tenía en el mundo cinematográfico, adornó su historia de huida para hacerla más atrayente y logró concertar una reunión en Londres con Louis B. Mayer, el director de la Metro-Goldwyn-Mayer, quien podía ser su pasaporte al círculo de estrellas de Hollywood.

Este encuentro fue peor de lo que esperaba, ya que el director era un cerdo machista que después de repasarla con la mirada e insinuársele rechazó ofrecerle una oferta decente arguyendo la mala fama que la estrella erótica le daría a su empresa.

 
Ella, confiando en sus cualidades, se retiró muy digna haciéndole ver que se arrepentiría de infravalorarla, y trazó un nuevo plan. Logró hacerse un sitio en el viaje en barco que este iba a realizar, y sin establecer nunca un contacto directo con él, se dejó ver día sí y día también engalanada con sus mejores trajes y explotando al máximo su belleza. Si algo sabía era hacerse valer, y se paseaba con el regio porte de una faraona egipcia. Mayer resistió hasta el último momento pero al final cedió y se le acercó ofreciéndole una mejor oferta, que ella aceptó sin perder ni un ápice de orgullo.

 
Había conseguido lo que quería, ya era una estrella de Hollywood. Eso sí, por un precio. Mayer trató de cambiar o “perfeccionar” todo lo que no le convencía de ella. Modificó su nombre a Hedy Lamarr, en honor a la actriz Barbara La Marr, cambió su peinado y la obligó a adelgazar, así como a instruirse en todo aquello en lo que no fuera suficientemente buena, como el canto o su pobre dominio del inglés.

A partir de aquí voy a hacer solo un repaso por encima a su vida posterior porque los acontecimientos dejan de ser tan importantes y determinantes para convertirla en la estrella que fue.

 
En general, tuvo una suerte variable con las películas en las que apareció, algunas fueron más reseñables, otras fracasaron estrepitosamente. En la mayoría de los casos por culpa de Mayer, que se negaba a darle los papeles que ella pedía y que después terminaban convirtiéndose en éxitos de taquilla, como ocurrió con Casablanca, que ella quiso haber protagonizado. Por el contrario, Mayer se empeñaba en dirigirla a fragrantes fiascos o papeles que la encasillaban en el papel de bellísima y exótica espía extranjera. Inevitablemente, el público también comenzó a encasillarla y muchos le veían poco más que ofrecer aparte de su belleza.


La cara dura de Mayer no terminaba ahí, sino que se empeñaba en controlar la vida personal y sentimental de sus actrices para sacar el máximo provecho de ellas. Fue por esto que para contraer matrimonio con su segundo marido, Gene Markey, Hedy optó en casarse en secreto con él, para así arruinarle a un desprevenido Mayer la exclusiva y la publicidad que hubiera montado a su alrededor.

 
Cansada de esta situación y de estar bajo las estrictas órdenes de Mayer, finalmente rompería el contrato con él y fundaría su propia productora para tener el máximo domino posible sobre las películas que ella misma protagonizaría. Desafortunadamente, en su mayor medida fueron un fracaso.
En lo relativo a su vida personal, dado que su marido había perdido la custodia de sus hijos de otro matrimonio, Hedy le propuso adoptar a un niño, Jimmy. Pero si había otro terreno en el que ella tampoco tenía suerte ese era el amor. Su matrimonio se rompió y él no mostró el más mínimo interés en mantener el contacto con el niño, por cuya custodia Hedy tuvo que luchar con tesón para evitar que los Servicios Sociales lo apartaran de ella.

 
En otro lado de los acontecimientos, el estallido de la Segunda Guerra Mundial la sumiría en una profunda intranquilidad y preocupación por el futuro que le deparaba a su patria natal bajo el dominio nazi, pues además su familia era judía. Su madre primero se exilió a Inglaterra y, tras la constante y repetida insistencia de Hedy terminó por trasladarse a vivir con ella en Estados Unidos. Presa del desasosiego por el avance de la guerra, rescató su vena inventora y comenzó a trabajar incasablemente cada noche en algo que ayudara a los americanos a invertir el rumbo de los acontecimientos. En 1942 patentó junto a su amigo el músico George Antheil un sistema de comunicaciones secreto en su empeño por ayudar a Estados Unidos a cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial, pero, como no, sus intentos fueron ridiculizados e ignorados por provenir de una mujer, la cual, según ellos, si realmente quería ayudar al país debía limitarse a seguir siendo la cara bonita que todos veían en pantalla para alegrarle la vista a los soldados. Honestamente, para cualquiera que la critique por no haber perseverado en su talento como inventora, ¿acaso oír eso no os desmotivaría a vosotros?

 
Durante los años venideros, Hedy se casaría de nuevo —hasta alcanzar un total de seis matrimonios y divorcios— y tendría dos hijos, Denise y Anthony, esta vez sí engendrados por ella y su tercer marido, John Loder. Una vez más, el padre de estos también se desentendería de ellos tras el divorcio, dejando a Hedy como madre soltera que debía hacer malabarismos para compaginar su papel como madre con el de actriz y el de amante y esposa de los fracasos amorosos que vendrían después.

No fue hasta que ya había entrado en la treintena que una de las películas que protagonizó realmente tuvo un éxito estimable y la encumbró en lo que constituiría el mayor éxito de su carrera, el filme histórico Sansón y Dalila (1949), que destacó sobre todo por la opulencia del vestuario y el decorado, en cuya configuración ayudó la propia Hedy. No obstante, si bien hoy en día apreciamos que una mujer verbalizara su opinión y luchara por tener voz y voto en aquello en lo que trabajaba, en su tiempo le granjeó la mala fama de ser una estrella exigente e insufrible con la que era incómodo trabajar. Eso, sumado a sus escándalos amorosos, la hacía verse como una actriz realmente problemática.

 
 Tras esta película, comenzó el declive de su carrera, inevitable en toda estrella hollywoodiense de más de treinta años. Sus sucesivas apariciones en la gran pantalla pasarían sin pena ni gloria en términos generales. Esto se vio acompañado por un declive también en su vida personal, arrojándose a un matrimonio tras otro, de los que eventualmente terminaba por aburrirse al desaparecer la chispa. Asimismo, la relación con su hijo adoptivo Jimmy se fue enfriando al notar este que ella no le profesaba el mismo amor y atención a él que a sus hijos biológicos, por lo que sería él mismo, a sus 12 años, el que decidiría abandonarla y quedar bajo la tutela de otra mujer. Hedy lo dejaría marchar sin muchas objeciones. 

 
Su salud mental comenzó a empeorar significativamente y las sesiones de terapia se vieron acompañadas por el consumo de pastillas. Nada de esto frenó su declive personal y, según cumplía años, el pánico por envejecer y dejar de ser contratada la llevó a someterse a una operación de cirugía estética tras otra.

 
A sus cincuenta y sesenta años ya estaba retirada del cine y mentalmente también significativamente desquiciada, y solo se dejaba ver en ciertos programas de televisión de los que también empezaría a renegar por la imagen sensacionalista que siempre trataban de ofrecer de ella. Lo mismo sucedió con su autobiografía Éxtasis y yo, redactada por escritores fantasma basándose —supuestamente— en entrevistas previas. Sus desequilibrios mentales realmente ya hacían estragos en su forma de comunicarse, y eso se añadió a las licencias personales que los redactores se tomaron a la hora de expresar lo que ella les contaba, interpretándolo a su manera. En consecuencia, el libro causó revuelo y, sobre todo, el más profundo desagrado y escándalo en la propia Hedy, que no podía creer lo que leía sobre su vida, y que, supuestamente, se basada en palabras que habían surgido de su boca. Sin embargo, la obra sirvió para darle la notoriedad y publicidad que ella tanto echaba en falta tras haber caído en el olvido al haber abandonado el cine. 

 
En lo relativo a su invento de comunicaciones inalámbricas a larga distancia, a pesar de que si sería empleado a partir de los años 60, no se le daría a Lamarr el reconocimiento que merecía hasta finales del siglo XX, cuando le otorgaron un par de premios por su contribución a la Ciencia. Demasiado poco y demasiado tarde. Hedy, ya anciana, mandó a su hijo a recogerlo. Ella ya no estaba en condiciones y su vanidad seguía ahí, por lo que no quería que los medios se hicieran eco de su estado demacrado. A fin de cuentas, por desgracia durante décadas su cara bonita era lo único que alguna vez le había importado a la gente de su persona. En las últimas décadas, ese sistema diseñado por ella y Antheil ha servido como base para dar lugar a lo que hoy conocemos como bluetooth, GPS y WI-FI.

 
Tan solo unas semanas después de comenzar el siglo XXI, Hedy falleció de un ataque al corazón. Estoy segura de que hubiera estado encantada de comprobar cómo, tras su muerte, al fin volvía a estar en boca de todos.

Yo ya sabía lo básico de ella desde hace unos años, he incluso hice una redacción sobre ella en inglés para mis clases, no obstante, mi conocimiento sobre su vida era sumamente limitado y lo poco que aprendí para aquella redacción ya apenas lo recordaba.

 
Me ha resultado una lectura realmente amena, de hecho se me ha hecho más breve que la biografía de Mary Shelley, a pesar de que la vida de esta última me resultó más interesante (también muchísimo más trágica).

 
Si tuviera que resumir la esencia de Hedy, o la idea básica que el libro nos ofrece sobre ella, podría describirla como el continuo y esforzado empeño de una mujer ambiciosa por hacerse un hueco en los puestos más altos del star system del Hollywood de la primera mitad del siglo XX, por hacerse respetar y por crearse un nombre y un legado que dejar a la posteridad. Y lo consiguió, si bien los resultados de su lucha no fueron tan fructíferos como ella hubiera querido y, sobre todo, tan inmediatos.

 
Una de las cosas que más podrían molestar de su personalidad es su vanidad, que, por otro lado, a mí no me molesta especialmente. Es cierto que era muy consciente de su belleza, que no dudaba en usarla para su beneficio y cuyo declive la obsesionó traumáticamente cuando esta empezó a marchitarse con el paso de los años. Pero, honestamente, ¿acaso no es esto algo sumamente humano y comprensible? Desgraciadamente, era su belleza su fuente de éxito, por lo que resulta normal que a ella le obsesionara su mantenimiento. Por triste que sea, estaba en juego su carrera. 

 
Nadie dice que no fuera buena actriz —no puedo opinar nada al respecto porque si bien me interesaba su vida nunca me propuse ponerme a ver ninguna de sus películas— pero, de la propia biografía se saca en claro que fueron su belleza (y su tesón, por supuesto) lo que la introdujo en el mundo del cine y lo que atrajo al público de su época de ella, así como el halo de misterio y distancia que le confería el hecho de ser extranjera.

 
Si me parece más acusable su volubilidad, sus decisiones repentinas y precipitadas y su rápido encaprichamiento y desencaprichamiento de los hombres. No porque no tuviera todo el derecho del mundo a vivir su vida amorosa como lo hacía, que lo tenía aunque en esa época no se consideraba así, sino porque el hecho de que tuviera un total de seis maridos y que ninguno de ellos le durara más que unos escasos años dice mucho de lo inconformista y caprichosa que era en el amor, y de su tenencia a despachar maridos en cuento se aburría de ellos o se pagaba la llama. También es cierto que ellos no parecían ser merecedores de mucho más. En su mayoría eran hombres dominantes y agresivos con ella, o sumamente pasivos e imperturbables, a los que nada parecía importarles, ni siquiera ella. Viéndose en esa situación, se comprende que ella no quisiera seguir con ellos una vez agotado el enamoramiento inicial.

 
Pero a nivel personal o privado, lo que sin duda más me molestó de ella fue que mostrara un desapego tan evidente hacia su hijo adoptivo en cuanto nacieron sus hijos biológicos, hasta el punto que hasta el pobre niño fuera tan consciente de ello que deseara abandonarla. Desde luego en ese aspecto estaba muy lejos de ser la madre número uno.

 
A nivel artístico o público, la mayor pega que puedo ponerle es que no desarrollara más su faceta más intelectual, pero, siendo honesta, lo entiendo perfectamente porque en su tiempo nada de lo que ella quisiera aportar en ese terreno parecía ser merecedor de la más mínima consideración. Aunque ella hubiera querido forjarse un nombre como inventora, no se lo hubieran puesto nada fácil por su condición de mujer, sumado a la imagen de frivolidad que confiere el hecho de ser actriz.