jueves, 12 de julio de 2018

Reseña de "Feminismo para principiantes" de Nuria Valera y Antonia Santolaya


Calificación: 6'5/10. 3 estrellas de 5.

Fui a la charla que ofreció la autora Nuria Varela en la librería Santos Ochoa para presentar este libro, el cual adquirimos posteriormente para que nos lo firmara. El libro original fue publicado en 2008. El ejemplar leído por mí es una reedición ilustrada publicada en este 2018. Irónicamente, Nuria Valera decía querer “acercar el feminismo a todo el mundo”[1], pero, en mi opinión, las ilustraciones no han sido suficientes para aligerar la densidad del ensayo.

Eso de “para principiantes” no es muy exacto que digamos. Más bien diría que es una profundización en el tema dirigida a alguien ya algo leído en el tema. En lugar de ofrecer una visión introductoria, colapsa al lector con datos y fechas históricas y un montón de nombres de grandes mujeres de la historia que contribuyeron a cimentar el feminismo actual. No me malinterpretéis, no digo que no sea interesante. Lo es, y mucho, y es una información que debería estudiarse en las aulas para estar al alcance de todos en lugar de restringirla a ciertos libros que solo los interesados en feminismo nos molestamos en leer. Lo que no me convence es que el título no se ajuste al contenido, ya que, en lugar de “introducción”, deberían haberlo denominado “estudio histórico”, “historia” o “profundización” en el feminismo, para no dar lugar a equívocos y evitar que las personas no leídas en el tema salgan espantadas por su densidad y no vuelvan a interesarse en el feminismo.

Las ilustraciones, a cargo de Antonia Santolaya, son sencillas y simplistas pero en el buen sentido de la palabra. Logran desempeñar su cometido y transmitir la información necesaria en un número de trazos reducido. Además, el color morado impera en casi todas ellas, así como en la portada, decisión muy acertada teniendo en cuenta que este es el color de las causas asociadas a la mujer. 

No lo recomiendo como primera aproximación al feminismo, sino como una profundización en el tema. Como primer acercamiento sugeriría más la Introducción al feminismo: ideas para combatir el machismo que ya reseñé hace unas semanas. No obstante, es, si duda, una lectura interesante, enriquecedora y conveniente acerca de conceptos, acontecimientos históricos, corrientes y tipos distintos de feminismo y las mujeres que los impulsaron.


Fuente de la imagen: 

martes, 10 de julio de 2018

Reseña de “En la soledad de un cielo muerto” de Laury Leite


Calificación: 5'5/10. 2'5 estrellas de 5.

Esta novela corta me fue recomendada por sus semejanzas con la novelita de Miguel Espigado que había leído semanas atrás (Enciclopedia de las cosas buenas). Lo cierto es que, si bien al principio parecen similares —los dos narran los intentos de un hombre por rehacer su vida tras haberse quedado en el paro y haber perdido a su amor— según avanza la lectura te das cuenta de que las similitudes no son tantas. 

Personalmente, prefiero la novela de Espigado, que, aun siendo de semejante extensión, se hace bastante más amena puesto que recurre contantemente al humor y la ironía, casi llegando a ridiculizar las penas que sufre el protagonista. El libro de Laury Leite, por el contrario, peca para mi gusto de demasiado rimbombante y trascendental, y yo suelo gustar de lectura más ligera. Detecto un exceso de descripciones que ralentizan el ritmo, ya de por si lento debido a la poca acción. Lo que salva al libro de resultar demasiado pesado es su corta extensión.

A mitad del libro, nos encontramos con una sorpresa, el POV o punto de vista (point of view) cambia del hijo a la madre, manteniéndose el empleo de la primera persona. Así, a la incertidumbre de la búsqueda de una nueva vida del hijo se yuxtapone la desazón de la madre al ver que su hijo está haciendo su propia vida. Para acentuar este cambio de narrador, se aprecian diferencias narrativas entre la prosa del hijo y de la madre. Mientras que la primera resulta más convencional y llevadera, la segunda abusa de la continua utilización de paréntesis, quizá para reflejar el caos que presenta su mente, asaltada por continuos pensamientos y divagaciones. Del mismo modo, aunque el hijo de vez en cuando recuerda vivencias pasadas para explicar hechos presentes, es el tiempo actual lo que más le concierne, mientras que la madre apenas vive en su presente, remontándose continuamente a su propio pasado, como hija y, después, como madre. 

En definitiva, quizá sea interesante su lectura como comparación con Enciclopedia de las cosas buenas para contrastar dos formas diferentes de narrar experiencias vitales similares, o en general, para cualquiera que esté interesado en leer las vicisitudes y estragos que puede causar en la vida de una persona la pérdida de empleo, del amor y el desarraigo existencial que esto produce.

martes, 3 de julio de 2018

Opinión sobre la película "Con amor, Simon" (2018)


Calificación: 8'5/10. 4 estrellas de 5. 

Solo ver el tráiler me sentí interesada en esta película. Me pareció que abordaba el tema de la homosexualidad y del descubrimiento de uno mismo de una forma cuidadosa, esperanzadora y divertida. No me equivocaba.


Propone una mirada sobre la orientación sexual de los adolescentes abierta, tolerante y positiva, pero también realista, pues no deja a un lado las vicisitudes reales a las que este colectivo tiene que enfrentarse día a día debido a los prejuicios de la sociedad. 

Se encarga de señalar que, aún entre los jóvenes se trata de una cuestión que todavía no ha sido normalizada del todo. Precisamente los adolescentes se caracterizan por ser especialmente insensibles y ofensivos a las cuestiones ajenas a ellos mismos, utilizando, muchas veces, lo que ellos creen como flaquezas para atacar y humillar a sus enemigos escolares. No obstante, a pesar de que las burlas son más frecuentes entre jóvenes, en el fuero interno estos no son tan intolerantes como los adultos y mayores, quienes, si bien no expresan su disconformidad hacia estos temas de una forma tan abierta, cuentan con prejuicios con mucho más marcados y profundos.


La película me gustó aún más de lo que imaginaba. Destacaría la forma en la que se plantea la historia, manteniendo al espectador con el suspense de averiguar quién es el enamorado de Simon a la vez que este mismo va haciendo sus apuestas al respecto, así como el cuidado y respeto con el que se aborda un tema delicado como este, y los toques de humor siempre necesarios. Algunos de estos últimos, también son muy inteligentes, pues ayudan al espectador al ver la injusticia que supone tener que confesar una preferencia sentimental, que de haber sido heteronormativa, no habría hecho falta explicar en absoluto. Me refiero a la bien traída y muy sabia escena en la que se plantea cómo sería una situación en la que los jóvenes heterosexuales tuvieran que explicar a sus padres su preferencia por personas del sexo opuesto, con el consiguiente disgusto e incredulidad de los padres. Precisamente lo absurdo de la situación ayuda a subrayar la injusticia que supone tener que ofrecer explicaciones por algo que en otros casos no las requiere.


Es una película que recomiendo tremendamente. A los espectadores pertenecientes al colectivo homosexual les gustará por su más que probable identificación con las vicisitudes por las que atraviesa el protagonista; al resto, porque, aun sin sentirse identificados con su situación, quizá adquieran más tolerancia hacia estas cuestiones a la vez que disfrutan de una película preciosa, amena y con un mensaje de tolerancia muy necesario en nuestros días.


miércoles, 20 de junio de 2018

Reseña de "Feminismo ilustrado: ideas para combatir el machismo", de María Murnau y Helen Sotillo

Calificación: 7'5/10. 4 estrellas de 5.
 
Tratándose de una obra ilustrada, tiene más texto del que parece. Hay bastante para leer, por lo que no hay que caer en el equívoco de que va a ser como una novela gráfica o cómic, en los que las ilustraciones en ocasiones eclipsan la importancia del texto. En este caso es todo lo contrario. Las ilustraciones no son más que meros añadidos esporádicos y decorativos para aderezar las páginas y hacerlas más atractivas a la vista. No obstante, que ello no os lleve a pensar que se trata de una obra pesada repleta de sesudas divagaciones de mujeres teóricas en materias de género. Nada más lejos de la realidad. 

Es una introducción al feminismo realmente básica, quizá demasiado para quienes como yo estamos interesadas en el tema y ya hemos leído e investigado al respecto. Aun así, su lectura no sobra en absoluto, es recomendable para repasar y asentar conceptos ya sabidos —patriarcado, roles de género, cosificación, etc.— o para descubrir alguno nuevo que se te puede haber escapado hasta ahora —“gafas violetas” o sororidad, por ejemplo—. Considero que es una más que notable aproximación al concepto de feminismo, lo que este implica, y otras nociones con las que guarda estrecha relación o con las que comparte una lucha diaria por los derechos que merecen —la identidad de género y la orientación sexual, principalmente—.

Se trata de un volumen al que podrían acercarse los preadolescentes o incluso niños, puesto que, una de las cosas que quizá más le reprocho es que hace uso de un lenguaje excesivamente simplista y nada literario, muy informal y excesivamente accesible para personas ya acostumbradas a lecturas algo más sesudas.

En definitiva, es una lectura altamente recomendable para aquellos que aún no estén muy familiarizados con el feminismo y recomendable a secas para quienes lo estén pero agradezcan cualquier lectura amena e interesante sobre el tema.
 

Reseña de "El peligro de la historia única" de Chimamanda Ngozi Adichie


Ya es sabido que me he aficionado a las obras breves de esta autora nigeriana. Esta en concreto, no obstante, no trata sobre feminismo —el tema que a mí más me apasiona que aborde Chimamanda en sus libros—. Esta nueva obrita recibe el nombre de El peligro de la historia única y habla del riesgo de que pasen a la posteridad tan solo una versión de los acontecimientos, o una imagen estereotipada sobre una determinada etnia. Confiesa cómo esto la ha perjudicado a ella misma, a quien, por ser nigeriana, la miraban con la compasión de quien da por hecho que ha llevado una vida pobre y sin posibles. No obstante, admite haber pecado ella misma de prejuzgar a la gente por el “relato único” que se ofrece y populariza sobre ellos.

Si las dos obras anteriores ya eran extremadamente cortas, esa directamente se reduce casi a la mínima expresión, hasta el punto de haber tenido que incluir un análisis —denominado “Las historias de una idea”— de la filósofa María Garcés acerca del discurso de Chimamanda que, irónicamente, es más largo que el discurso mismo. Alguna vez leí que un comentario sobre una obra nunca debe sobrepasar la extensión del original. Por otro lado, la extensión reducida es comprensible, puesto que se trata de un discurso, de la primera TED Talk impartida por esta autora. De hecho, era tan escaso el número de páginas de este volumen que tuvieron que rellenar espacio incluyendo al final del mismo una sinopsis de todos los libros que Chimamanda ha publicado hasta ahora.

Mientras que la charla de la autora nigeriana es interesante y breve, el análisis de Garcés resulta un tanto pesado e innecesario. No está fuera de lugar, pues, al fin y al cabo, se trata de un comentario sobre lo que se acaba de leer, pero se va demasiado por las ramas sin dejar en el lector un poso de sabiduría o una conclusión clara. Por su parte, Chimamanda resulta una experta a la hora de condensar sus pensamientos y creencias en pocas palabras pero siempre claras, contundentes y exactas. Lo cierto, es que de todo lo que he leído hasta ahora de su producción literaria más breve, no hay nada que no merezca la pena su lectura.

«Las historias importan. Importan muchas historias. Las historias se han utilizado para desposeer y calumniar, pero también pueden usarse para facultar y humanizar. Pueden quebrar la dignidad de un pueblo, pero también pueden restaurarla.»