sábado, 13 de julio de 2019

Comentario, calificación y ránking del disco "Happiness Begins" de Jonas Brothers


Tardaron pero regresaron. Mejor tarde que nunca. Nunca fui Jonatic o fanática de los Jonas Brothers, pero sí que me gustaban bastante y les seguí de cerca en mi época de Disney Channel. Yo estaba algo pilladita por Joe, que era mi favorito de los tres y estaba como un queso, aunque tiempo después se rapó el pelo, se dejó algo de barba y pasó a parecer un simio. En mis tiempos de Disney Channel fue mi crush junto al buenorro Zac Efron.


Me pareció una lástima su abrupta separación en 2013 justo cuando iban a lanzar un nuevo álbum. Considero que fue una auténtica chapuza y un palo para los fans, que ya estaban convencidos de tener nuevo álbum y nueva gira en poco tiempo. Además, Pom Poms, el primer single de ese álbum fallido, era un temazo casi comparable a sus mejores éxitos pasados, aunque ya se notara una evolución de su sonido, pues se distanciaban claramente de su rock pasado.



Cuando me enteré hace meses de su regreso, me pilló bastante por sorpresa, pues desde que se separaron les había perdido la pista. La música que hacía Nick Jonas como solista no me gustaba nada, y tan solo hacía unos meses que Spotify había empezado a sugerirme canciones sueltas y covers de DNCE (el nuevo grupo de Joe Jonas) que sí que me habían gustado más de lo que me gustó Cake by the ocean en su momento. Yo llegué a pensar que ya no volverían juntos, pues su etapa como trío parecía demasiado asociada a sus tiempos en Disney y claramente ellos querían otear nuevos horizontes por separado, aunque si fueran listos deberían haber salido que nunca tendrían tanto éxito como tuvieron juntos. Por eso su repentino regreso fue una de las sorpresas más positivas que me ha deparado este 2019. Me ha hecho muchísima ilusión y me he volcado bastante en ellos. Incluso ha sido un palo para mí no tener dinero para ir a su concierto en Madrid en febrero del año que viene, pues ahora iría sin dudarlo aunque en el pasado no hubiera ido. Bien es cierto que mi ilusión y motivación por ellos parte más de la nostalgia que me genera su regreso hacia esos tiempos de Disney que recuerdo con cariño que por la música de su nuevo disco que, honestamente, no me parece demasiado buena.


Una de las cosas que me gustaban de los Jonas era que hacían Pop-Rock. Su música siempre estaba repleta de caña y guitarras eléctricas, algo que a mí me encanta. Pero claro, el rock está pasado de moda y ahora lo mainstream es hacer un pop que tira a tecno o a géneros de esos de los que yo no entiendo y que englobo en “electrónico”, y claro, ellos se han adaptado a esa nueva realidad, algo que me ha decepcionado mucho pero que esperaba. El rock ahora brilla por su ausencia, y eso me molesta enormemente. Sin embargo, siguen siendo los Jonas Brothers. Como grupo unido. Y eso para mí ya es suficiente. 






Calificación y comentario canción por canción:

*Las notas las puse en una de las primeras escuchas, pero los comentarios los he terminado ahora, habiendo escuchado el disco un montón de veces.


1-Sucker: 8’5/10. 4 estrellas de 5: una pasada de canción. La mejor del disco y un acertado primer single. La primera vez que la oí, mucho antes de que saliera el álbum, me dejó un tanto indiferente, pero ahora me encanta. Es pegadiza, tiene buen ritmo y no es nada electrónica. Dentro de lo que cabe, es la canción del disco que mejor conserva la esencia de los antiguos Jonas Brothers, aunque en mi primera escucha sí que me parecía muy diferente a todo lo que habían hecho hasta el momento.


2-Cool: 7/10. 3’5 de 5 estrellas: no está mal. No es gran cosa pero en comparación con otras canciones del disco es casi de las mejores. La primera vez que la escuché, antes que el resto del álbum —si no recuerdo mal—, me pareció floja y nada notable, mucho peor que Sucker. Aun así, se le acaba cogiendo el gustillo al estribillo y parece una canción idónea para cantar en directo y que los fans les hagan los coros del estribillo (las exclamaciones tras cada “Cool!”).


3-Only human: 8/10. 4 estrellas de 5: la mejor del álbum sin duda junto a Sucker. Ritmazo increíble. Original y pegadiza. Por los primeros acordes no pensé que me fuera a gustar pues parecía algo electrónica, pero lo cierto es que es un TEMAZO. Lo mejor es el pre-estribillo, que, sencillamente, no podría ser mejor de lo que es. Deseo encarecidamente que sea el próximo single porque es la única canción del álbum que realmente se lo merece.


4-I believe: 6/10. 3 de 5 estrellas: con lo bien que empezaba el álbum, aquí pega un bajón considerable. Si bien es cierto que con las escuchas me ha ido gustando más y ahora ya no me parece tan mala y aburrida como me pareció la primera vez. El estribillo acaba gustando. Al parecer, esta se la dedica Nick Jonas a su mujer Priyanka Chopra (cantante y actriz india que —inexplicablemente, en mi opinión— ganó el título de Miss Mundo en 2000). 


5-Used to be: 5/10. 2’5 estrellas de 5: muy deficiente y sin ningún encanto. Pierden por completo su esencia en esta canción lineal y aburrida. No obstante, el estribillo ya no me parece tan malo. Va ganando con las escuchas pero sigue siendo una de las peores.


6-Every single time: 6/10. 3 de 5 estrellas: no está mal. El ritmo reggae le da un toque, pero no es nada memorable. Como casi todas las canciones de este álbum, deja bastante indiferente.


7-Don’t throw it away: 6’5/10. 3 de 5 estrellas: sin más. Había oído hablar muy bien de esta canción en Twitter, pero no me parece gran cosa ni mucho menos la mejor. El preestribillo y el estribillo van ganando bastante con las escuchas, eso sí.


8-Love her: 4/10. 2 de 4 estrellas: descafeinada y aburrida. Probablemente la peor del álbum. El estilo del estribillo me recuerda a Justin Bieber, lo cual no siempre es una buena comparación, para ser honestos.


9-Happy when I’m sad: 4/10. 2 de 4 estrellas: las estrofas no están del todo mal, pero el estribillo es muy deficiente.


10-Trust: 5’5/10. 2’5 estrellas de 5: el estribillo es original con el falsete, pero por lo demás, es una canción normalita de la que no hay mucho más que decir.


11-Strangers: 6’5/10. 3’5 de 5 estrellas: no está nada mal gracias al estribillo cañero. El disco recupera vida después de un montón de canciones aburridas. Esta sí que merece la pena y es una canción relativamente buena, aunque no esté a la altura de las que yo he elegido como mejores del álbum.


12-Hesitate: 7/10. 3’5 de 5 estrellas: bonita balada de bonito y melódico estribillo y post-estribillo. Recuperan la clase y el buen gusto en las canciones lentas. También me gusta especialmente cómo Joe sube varios tonos la segunda vez que canta el puente. No tiene un vozarrón ni una voz tan original (y abundante de falsetes) como Nick, pero en este puente da la talla. Esta se la dedica Joe Jonas a su mujer Sophie Turner, actriz conocida por Juego de Tronos.


13-Rollercoster: 7’5/10. 3’5 de 5 estrellas: divertida y pegadiza. Uno de los estribillos más potentes del disco. Lo peor el post-estribillo electrónico. Sería un digno próximo single y podría funcionar bastante bien en las radios. Esta es, junto a Only human, una de las dos canciones en las que mencionan en la letra el nombre del álbum, Happiness Begins


14-Comeback: 6’5/10. 3 de 5 estrellas: esta canción podría haber dado nombre al álbum, ya que este es el gran regreso de los Jonas tras un montón de años. Esta canción es normalita y supone un descenso en claridad respecto a las tres anteriores, pero aun así no está nada mal, sobre todo por el post-estribillo. 





 
Ranking:

1-Sucker

2-Only human

3-Rollercoster

4-Cool

5-Hesitate

6-Strangers

7-Don’t throw it away

8-Comeback

9-Every single time

10-I believe

11-Trust

12-Used to be

13-Happy when I’m sad

14-Love me





Fuentes de las imágenes:
https://los40.com/los40/2019/06/07/musica/1559902870_946611.html
https://los40.com/los40/2019/02/28/musica/1551370175_698722.html 
http://jonasbrothersdaily.org/category/photoshoot/
https://elrescatemusical.com/jonas-brothers-happiness-begins/ 
https://masdecibelios.es/jonas-brothers-madrid-barcelona-2020-entradas/

viernes, 5 de julio de 2019

Opinión sobre la película "Aladdin" (2019)


Calificación: 7/10. 3'5 estrellas de 5.

Cuando anunciaron la grabación de una película de acción real de Aladdin me hizo muchísima ilusión, porque, además del hecho de que Jasmine era mi princesa Disney favorita cuando era niña, las versiones de clásicos Disney con personas de carne y hueso me suelen gustar mucho, y ni que decir tiene que muchísimo más que las originales de dibujos, las cuales habré visto nada más que un par de veces contadas en toda mi vida.


Cuando salió el rumor de que Jade Thirlwall, integrante de mi amado grupo Little Mix, sería quien encarnaría a Jasmine, sentí mucha felicidad a la vez que preocupación porque eso supusiera un largo parón para la banda en lo que ella rodaba la película. Aun así, la pena superó al alivio cuando se confirmó que la escogida había sido Naomi Scott. Apenas conozco a esa actriz, pero dudo mucho que sea tan talentosa como es Jade, quien era sencillamente perfecta para el papel por múltiples razones: tiene ascendencia árabe (su madre es mitad yemení y mitad egipcia), tiene una técnica vocal brillante y una voz preciosa, sabe bailar, es monísima (más guapa que Naomi) y es una fan incondicional y entregada de Disney y, sobre todo, de la princesa Jasmine, que es su preferida. Luchó muy duro por conseguir el papel y debió de ser un palo realmente duro para ella no conseguirlo porque, además de venirle como un anillo al dedo, hubiera supuesto una plataforma excepcional para la difusión de la banda.

La verdadera Jasmine, Jade Thirlwall (Little Mix):




Naomi Scott (arriba) vs. Jade Thirlwall (abajo):


Por lo tanto, es comprensible que mi entusiasmo por la película se viera entorpecido por estas circunstancias, aunque me agradó mucho cuando se supo que Will Smith encarnaría a Genio, pues es un actor extraordinario con potencial de sobra para lucirse en ese papel tan idóneo para él. Días antes de ir a ver la peli volví a ver (quizá por segunda o tercera vez en mi vida) la de dibujos animados, y me encantó el personaje de Genio (incluso diría que es lo mejor de la película) y sentí que Will Smith, con su talento y gracia naturales, podría hacer un gran trabajo con él.




Dejando a un lado mis expectativas y entrando en lo que la película fue realmente, diré que no es ni mucho menos la mejor versión en carne y hueso de un clásico Disney que he visto. Cenicienta (2015) con Lily James y La Bella y la Bestia (2017) con Emma Watson la superan con creces. Es una pena, porque tenía potencial.



Sí es cierto que, frente a la comicidad prácticamente inexistente de estas últimas, las dosis de humor en Aladdin son realmente elevadas, cosa que siempre se aprecia siempre que no se convierta en una parodia o caricatura de la versión original, algo que no estuvo tan lejos de suceder. El sentido del humor presente en la película a veces resultaba demasiado básico, simplón y, sobre todo, excesivamente actual. No es un humor que encajara en absoluto en ese contexto, esa época o esas circunstancias, sino tan solo en nuestro presente, lo cual le hacía perder veracidad. No obstante, sí que arranca buenas risas, como la paja mental que Aladdin se hace con los tipos de jalea en cierta escena. Me entenderéis y esbozaréis una sonrisa si ya habéis visto la película. La comicidad cumple su función y te hace reír a menudo, pero no es un humor currado ni tan poco simple como para que te haga reír con las mismas ganas una segunda o tercera vez que veas la película, aunque yo aún no lo haya hecho.


Es una adaptación más libre y menos fiel a su predecesora que las otras dos que mencionamos arriba. Mantiene la trama y los personajes, sí, pero captamos bastantes diferencias en otras cosas, aunque muchas de las cuales puedan parecer frivolidades como el vestuario o el peinado. Cambia también el comportamiento de los personajes y su forma de actuar. Valoro que quieran hacer de Jasmine una princesa de nuestro tiempo, más independiente, con más carácter, pero no resulta del todo convincente la forma en la que lo hacen. De hecho, una cosa que me disgustó fue que, mientras que lo que más deseaba la antigua Jasmine era salir de palacio y conocer mundo, a esta lo único que parecía importarle era gobernar y ser Sultana. En cuento a Aladdin, realmente es para darle de comer aparte. Mucho mejor el de dibujos. Este otro vive en un alelamiento continuo. Está “empanao” y no se “desempaña” en toda la película. Supongo que querían conseguir un extra de humor al hacerlo tan “tolili”, pero no creo que fuera necesario exagerar tanto. ¿Realmente un Aladdin así puede ser un héroe? Esperemos que Mena Massoud solo estuviera interpretando y que en la vida real no esté tan “a uvas”, o me veré obligada a añadirlo a la lista oficial de Empanaos de por vida, de momento solo integrada por Daniel Radcliffe (Harry Potter) y Elijah Wood (El señor de los anillos, Dirk Gently). El caso es que parece que pretendían que el atontamiento del protagonista sustituyera al que en la película original tenía el Sultán, el padre de Jasmine, lo que es una auténtica pena, porque en esta nueva versión este no resulta nada divertido.

                                                                      La cara de este Aladdin lo dice todo


En lo referente a la banda sonora, me gusta que hayan mantenido las canciones originales y que hayan añadido alguna nueva como Callar cantada por Jasmine (en el intento mencionado por hacer de ella una princesa más feminista). Claramente las escenas que más me gustaron de la película y las que me parecieron más curradas fueron las de las canciones Un amigo fiel y, sobre todo, Príncipe Alí, ambas interpretadas por Genio (Will Smith). No obstante, esperaba más espectacularidad en los efectos especiales, sobre todo en la primera. Digamos que aun habiéndome gustado mucho podían haber sido mucho mejores. A esto añadiría el hecho de que Will Smith me decepcionó solo un pelín como Genio. Tiene dotes de sobra para bordar ese papel y sin embargo no logró parecerme extraordinario, aunque sí que dio la talla. Quizá sea porque, aunque mantiene más o menos la esencia de Genio, lo hace demasiado humano para mi gusto. Aun así fue un puntazo el guiño que se hizo a sí mismo cuando se puso a rapear.

En definitiva, es una película que da la talla aunque ligeramente por los pelos. Es entretenida y te genera bastantes risas pero podía haber sido mucho mejor en todos los aspectos. Digamos que tenía potencial de sobra pero este se quedó a medias en su realización. Sin embargo, estoy contenta de tener un film más que añadir a mi querida colección de remakes de acción real de clásicos Disney.





Fuentes de las imágenes: 
https://www.dodmagazine.es/banda-sonora-aladdin-2019/
https://www.culturaocio.com/cine/noticia-aladdin-princesa-jasmine-saca-lado-mas-elegante-nueva-imagen-remake-20190109145435.html
https://areajugones.sport.es/2019/03/11/el-primer-trailer-oficial-de-aladdin-se-estrenara-este-martes/
https://www.radioexpress-fm.com/aladdinprimer-lugar-en-la-taquilla/
https://starsmydestination.wordpress.com/tag/disney/
https://www.youtube.com/watch?v=xwxaBVA79So
https://doblaje.fandom.com/es/wiki/Aladd%C3%ADn_(2019)?file=AladdinPosterFinal.png
https://disney.fandom.com/es/wiki/Aladd%C3%ADn_(pel%C3%ADcula_de_2019)?file=Aladdin_2019_official_poster_02.jpg

Jade y Naomi:
https://www1.cbn.com/cbnnews/entertainment/2019/may/aladdin-star-naomi-scott-says-her-christian-faith-is-part-of-who-i-am
https://www.surlyhorns.com/board/index.php?/topic/6846-aladdin-with-will-smith-as-the-genie/page/2/
https://www.listal.com/viewimage/12945084h
https://www.pinterest.es/pin/777363585654592751/?lp=true
https://www.youtube.com/watch?v=gfaOlVj8TRk
https://www.teenvogue.com/story/jade-thirlwall-rumors-jasmine-in-aladdin

Reseña de "Hojas de dedalera" de Victoria Álvarez


 

Calificación: 6'5/10. 3 estrellas de 5


Con este libro me ha pasado una cosa muy extraña. Normalmente yo no leo libros durante el curso porque tengo poco tiempo libre y el que tengo lo acabo invirtiendo en otras cosas; por eso los libros que no son una imposición de la universidad los solía leer en verano. Sin embargo, dado que este año tenía mucha menos carga de trabajo, pensé que iba a ser capaz de leerme un libro durante el curso y llevarlo al día. Decidí probar con este porque Victoria Álvarez me había dado clase el curso pasado —sus clases fueron las mejores y más productivas que tuve con diferencia— y tenía muchas ganas de leer alguna de sus novelas, y pensé que lo mejor sería empezar por la primera.


Si llego a saber que iba a disponer de menos tiempo del que imaginaba lo hubiera aplazado para este verano, porque la lectura de este libro ha sido un caos absoluto. Es la primera vez que he tardado medio año en leer un libro. No recuerdo en que mes lo empecé, supongo que sería allá por octubre o noviembre, pero no he sido capaz de terminarlo hasta esta primavera.


No ha sido porque no me interesara, ya que el libro en general me ha gustado bastante y sí que me mantenía intrigada cuando lo leía, y tampoco ha sido por sus dimensiones, pues he llegado a leer libros más gordos en menos de una semana. Simplemente, está claro que cuando tengo algo que estudiar, por poco que sea, no encuentro tiempo para leer libros. 


Es una lástima. Podían pasar semanas hasta que volvía a retomar el capítulo en el que me había interrumpido, incluso yo creo que en invierno hice un parón de más de un mes, con lo que, lógicamente, cuando volvía a retomarlo me sentía desconectada del libro, no recordaba que era lo último que había ocurrido y tenía que retroceder unas páginas para volver a ponerme en situación. Los pocos ratos que aproveché para seguir leyendo fueron algún día en la biblioteca o alguna noche que me desvelé.


En consecuencia, se me hace altamente difícil hacer un análisis decente o ponerle una calificación al libro, pues a todo lo anterior he de añadir que desde que lo terminé también he tardado bastante hasta que me he sentado a hacer esta reseña. Lo cierto es que lo mejor sería volver a leerlo de nuevo, aunque ya sepa como acaba, pero con todos los libros que tengo pendientes de leer tampoco va a ser posible.


Por lo poco que puedo acordarme, sí puedo decir que es una historia interesante aunque ligeramente ingenua, si bien es sobradamente competente para tratarse de su primera novela. Tiene lugar en la Inglaterra Victoriana que a Victoria tanto le entusiasma, y de sobras se nota lo informada que está sobre aquella época en múltiples datos que son espolvoreados a lo largo del libro sobre vestidos, comidas, lugares, etc. Por suerte para mí, que no soy nada amiga de las descripciones, estas no llegan a un extremo abusivo y cansino. Mezcla misterio y romance y contiene algún giro bastante inesperado. 


Narra la —breve— vida de la reputada médium Annabel Lovelace, desde que es una niña hasta sus veintipocos, con un salto temporal entre medias. Cada lapso de su vida narrado en la trama ha sido escogido en función de su contacto con Victor, el espíritu del que se enamora y por el que luchará por estar eternamente, si no puede ser en vida, en el Más Allá. Al mismo tiempo se investiga el asesinato de su madre, que puede —o no puede— haber sido ejecutado por el mismísimo Jack el Destripador, el cual anda haciendo de las suyas por aquella época, si bien en la obra su papel queda recudido a la mínima expresión a pesar de lo que se pueda pensar al leer la sinopsis.


No suelo simpatizar con las protagonistas de las novelas, y aunque Annabel a veces resulta un poco caprichosa, testaruda, radical y desagradecida con los que la rodean —excepto con Víctor, con el que es excesivamente complaciente—, al menos no llega al punto de ser insufrible. Adentrándome en el terreno del SPOILER, diré que el triángulo amoroso nunca llegó a ser tal porque Annabel nunca mostró el más mínimo interés por Nathan, cosa que a mí me disgustó porque yo era más Team Nathan que Team Victor. Hubiera preferido que hubiera escogido al chico que la quiso sin cesar desde que la defendió valientemente siendo tan solo un niño, y me entristeció comprobar que, debido a los desdenes de Annabel, él tendría que seguir casado de por vida una mujer a la que no quería cuando se merecía el amor de la protagonista de sobra. FIN DEL SPOILER


En definitiva, sí que es un libro que recomiendo leer a los jóvenes amantes de la fantasía y el romance, y más si estáis interesados en el espiritismo. No es un novelón ni entrará en mi lista de favoritos, pero, por las razones mencionadas, tampoco lo he leído en las condiciones necesarias para que así fuera.



Fuente de la imagen: https://www.casadellibro.com/libro-pe-hojas-de-dedalera/9788492929498/1896083

viernes, 31 de mayo de 2019

Opinión sobre la película "Mia y el león blanco" (2019)


Calificación: 6/10. 2'5 estrellas de 5.

Lo cierto es que no me esperaba que esta reseña fuera a dar tanto de sí teniendo en cuenta la de semanas que han pasado desde que fui a ver la película.
Fui a visitar a mi pareja a su ciudad y me llevó por sorpresa al cine a ver este film, en el que yo no tenía un interés especial, pero resultó estar mejor de lo que yo pensaba. Mi miedo era que fuera el típico dramón sentimental orientado a tocar la fibra sensible a base de una alta carga ecologista-animalista. Si bien esto último resultó ser cierto (moraleja y mensaje animalista destinado a remover conciencias), no se trata de un dramón lacrimógeno, en absoluto, lo cual me alivió enormemente.

Ha pasado demasiado tiempo desde que vi la película hasta que me he sentado a escribir esta reseña como para poder hacer un análisis decente de la misma, pero voy a comentar algunos aspectos de los que me acuerdo.

Mia es una niña mimada y caprichosa (francamente insoportable al principio), que no soporta haber dejado atrás su cómoda vida londinense y sus amigos para asentarse en África, perdida de la mano de Dios, sin amigos y sin más a su alrededor que animales salvajes. Entiendo su desazón, por supuesto, y más a esa edad, pero eso no justifica su continua mala actitud. El meollo de la cuestión empieza cuando su padre trae a casa un cachorro de león blanco, una rareza entre las rarezas que, como tal, va a aportar mucho dinero a su negocio. La actitud inicial de Mia respecto al adorable cachorro no podría ser peor. Al menos su hermano, que tiene una desarrollada sensibilidad hacia los animales, se hace cargo de él y le cuida como es debido. Pero poco a poco, a Mia le empieza a picar la curiosidad por el achuchable leoncito y empieza a hacerle más caso y a jugar con él ¡mira tú por dónde!


El problema empieza cuando Mia, descuidada e inmadura, no acepta que según Charlie (el león) va creciendo ella debe tener más cuidado al jugar con él, ya que él no deja de ser un animal salvaje y puede dañarla, tal y como le hace saber el padre. Tendréis la opinión que queráis de su deshonesto padre, pero en eso tiene toda la razón del mundo. No obstante, la resolución que él toma es estúpida e imprudente: separar a ambos para siempre. Así, sin tiritas. Demuestra poco tacto y comprensión por parte del padre dado que Charlie es el único amigo de Mia, si bien se entienden sus motivos, ya que solo quiere protegerla de su propia imprudencia.


Esta noticia destrozará el corazón a Mia hasta el punto de rastrear los pasos de su padre y descubrir que su negocio (y por ende, el lugar al que va a llevar a Charlie) es mucho más turbio de lo que aparentaba ser. Mia, como es obvio, dará todo de ella por salvar la vida de Charlie. Lo dejo ahí. Solo añadiré que todo esto parece guardar algún tipo de relación con el trauma psicológico que sufre el hermano de Mia. Si queréis saber más, id a ver la película.

La película se desarrolla entre un espacio temporal de unos dos años, desde que Mia es una preadolescente y Charlie un cachorro hasta que ella ya es toda una adolescente y león ya un adulto. Dado que en el cine yo aún no sabía que la filmación de la película realmente había tenido lugar en ese mismo lapso temporal (para que la actriz y el león crecieran juntos y así garantizar que él se acostumbrase a su cercanía y no le infringiese daño alguno durante la grabación), pensé que eran dos actrices distintas las que habían hecho el papel de Mia, pero no era así.


Admiro el valor de la actriz para acepar un papel no exento de riesgos, ya que, digan lo que digan algunos ilusos, un león es y será siempre un animal salvaje del que nunca hay que fiarse. Toda precaución es poca.

En definitiva, aunque no sea un peliculón, es una película bonita, que nos incita a reflexionar y trata de concienciarnos acerca de la situación delicada que sufren algunas especies de animales en peligro de extinción, a causa de la caza furtiva, las cacerías enlatadas y el maltrato en general que los humanos les dispensamos.


Fuentes de las imágenes:
http://revistatu.com.co/2019/01/10/5-datos-curiosos-que-debes-saber-sobre-la-pelicula-mia-y-el-leon-blanco/
https://www.abandomoviez.net/indie/pelicula.php?film=54006
https://revistadiners.com.co/ocio/63182_no-todos-los-dias-se-trabaja-con-un-leon-blanco-langley-kirkwood/

martes, 2 de abril de 2019

Opinión sobre la película "Una Cuestión de Género" (2019)

Calificación: 7'5/10. 3'5 estrellas de 5.


Al fin encontré un hueco para sentarme a reseñar esta película que vi hace ya muchas semanas, basada en la vida de Ruth Bader Ginsburg, jueza del Tribunal Supremo de Los EE.UU. que es interpretada por la actriz Felicity Jones.


El feminismo es una temática que desde hace tiempo me interesa muchísimo. No sabía si esta película realmente merecería la pena o si sería un intento no convincente de aprovechar el tirón que este fenómeno está teniendo en los últimos años, enganchando a los jóvenes feministas mediante un tráiler que no se correspondiera en gran medida con el desarrollo de la película. 

No fue así, si bien es cierto que el tráiler sí da lugar a cierta confusión, ya que la mayor parte de las escenas que muestra son relativas a la primera parte de la película, la que se desarrolla en los años 50. Sin embargo, el grueso de la película tiene lugar en los años 70. Eso nos revela algo significativo, y es que es más interesante el planteamiento del problema que su desarrollo y desenlace. Y es cierto. La primera parte de la película nos ofrece un panorama de la pobreza de las cuestiones de género en EE.UU. allá por los 50 en términos mucho más generales, mientras que una vez que Ruth acepta el caso que va a defender ante el tribunal, el resto de cuestiones de género pasan a un segundo plano y todo el protagonismo se lo lleva la evolución del caso. No digo que esto sea algo malo, sino que a mí particularmente el caso sobre el que gira la película no me interesa ni la mitad que el marco social que lo rodea. 

En otras palabras, mi pega —absolutamente personal y particular— es que la película se centra en un feminismo jurídico y desaprovecha el jugo que ofrecería el más interesante —aunque sin duda más previsible— feminismo social. Yo, que no estoy nada interesada en política y nada familiarizada con la terminología jurídica, tenía problemas a la hora de comprender la evolución del caso que Ruth defendía. Eso fue sin duda lo que menos me gustó de la película.

Por otra parte, tanto desfase temporal entre unas escenas y otras me parece un poco caótico. Se desarrolla en un abanico temporal que abarca desde los 50 hasta los 70, pero no se va pasando por los años intermedios, sino que entre una década y otra se produce un salto muy pronunciado. De buenas a primeras, nos encontramos con el bebé ya adolescente y con el marido que contra toda expectativa se ha recuperado —bastante— de una enfermedad que parecía que nos iba a dejar a la protagonista viuda en seguida. El futuro académico de Ruth, que parecía que iba a ser algo mucho más importante que nos iba a ser mostrado en pantalla, es saltado y mencionado por encima tras el salto temporal.



En cierto modo, la película me parece una versión mucho más seria y feminista de Una rubia muy legal, película en la que también una mujer debía luchar contra los estereotipos que la acosaban para ganarse el respeto de la gente y conseguir ganar el caso que estaba defendiendo en un juicio.


El caso que enoja a la protagonista y que se convierte el eje central sobre el que gira todo el argumento de la película es el siguiente: La ley dicta que solo las mujeres pueden tener derecho a una compensación económica como ayuda en caso de tener que cuidar de otra persona, por ejemplo un anciano. Esto es debido a que la mujer había de ser la cuidadora de la familia y la que debía quedarse en casa si otra persona necesitaba su ayuda. En otras palabras, se trata de un caso de discriminación de género contra el sexo masculino. La protagonista trata de abolir esta ley de forma que no solo el cliente al que está representando reciba esa compensación económica, sino que cualquier hombre que se halle al cuidado de otra persona pueda recibirla. El hecho de que el caso que se lleve a juicio sea uno en el que se está luchando por los derechos de los hombres en lugar de uno que persiga directamente los derechos de la mujer puede constituir un astuto intento por parte de laos creadores de la película para ganarse a los escépticos del feminismo, y hacerles ver que este movimiento persigue la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres y no solo el beneficio de las mujeres, como muchas personas tozudas o poco informadas siguen creyendo.

 
En resumen y como conclusión, si bien contiene demasiada política para mi gusto y una terminología jurídica difícil de seguir, se trata de una película que sin duda merece la pena ver, tanto por parte de aquellos que ya estamos interesados en el feminismo como aquellos que aún se empeñan en renegar de él. 


Fuentes de las imágenes:
http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-237762/
https://www.splau.com/movie/5CB9D648C40F4719_Una%20cuestin%20de%20gnero
https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a25258717/una-cuestion-de-genero-trailer-de-la-lucha-feminista-de-felicity-jones/
https://www.eltelegrama.com/noticia/2483/estrenos/una-cuestion-de-genero.html
http://www.nosolocine.net/critica-lineal-y-aire-clasico-para-una-propuesta-interesante/