domingo, 19 de febrero de 2023

Lecturas de Laura Gallego

Yo descubrí a Laura Gallego García gracias a la maravillosa saga de Memorias de Idhún, que me fue recomendada por una amiga de aquel entonces. Me gustó tanto que cada vez que ella me hablaba de otro libro suyo que se había leído, me apresuraba a intentar conseguirlo para leerlo.

Como ya sabréis los que leéis este blog, releí Memorias de Idhún (a partir de ahora escribiré “MDI” para abreviar) hace un par de años y volvió a encantarme. Eso me llevó a considerar el empezar poco a poco a leer todo lo que Laura Gallego ha escrito. Yo soy mucho de seguir el orden de publicación pero, en este caso, ¿para qué empezar por libros que no poseo si ya tengo algunos? Así, me propuse empezar por releer los otros tres libros suyos que tengo en mi colección. Después, haré una pausa prolongada para no empacharme y ya continuaré con los que no tengo en un futuro.

Estos son los tres libros suyos que tengo desde mi adolescencia y que he releído en las últimas semanas:

Finis Mundi (6/10): han pasado muchos años por lo que no lo recuerdo con claridad, pero supongo que tras leer MDI, mi amiga me hablaría de cuál había sido el primer libro que Laura había escrito, Finis Mundi. Creo que sí que lo leí en aquel entonces y me dejó completamente fría. De hecho, no recordaba absolutamente nada sobre él. Ahora que he decidido volver a leerlo, sin muchas expectativas, ha vuelto a pasar sin pena ni gloria por mí, aunque admito que sus componentes históricos despiertan ahora más interés en mí de lo que tenían potencial para hacerlo en el pasado.

Narra la historia de Marcus, un monje de la Orden de Cluny al que, en el año 997, le acaban de quemar el monasterio y que merodea errante por Francia mientras trata de llevar a cabo una misión que él mismo se ha agenciado: encontrar tres ejes mágicos que evitarán la llegada del Juicio Final al llegar el año 1000, lo que renovará la oportunidad de la que goza la humanidad de demostrar su valía durante 1000 años más. En esta peligrosa empresa, que les llevará por los actuales países de Francia, España y Reino Unido (aunque evidentemente en aquella épica no recibían ese nombre) contará con la inestimable ayuda del leal juglar Mattius (y su perro, también de lo más útil), sin el cual, honestamente, Marcus no hubiera durado ni dos telediarios.

Es comprensible que no sea una de sus obras más fuertes, al fin y al cabo, es la primera que publicó, primera dentro de la que ahora es una extensísima producción literaria. Aún así, se nota a la legua la ingente labor de documentación e investigación que llevó a cabo para escribirla, su formación histórica está claramente acusada.

Es una novela que, a pesar de la completísima labor investigadora que se aprecia detrás y de la filosófica moraleja que trata de inculcar en sus lectores, no deja ningún tipo de marca ni impresión reseñable, y dicha moraleja está excesivamente manida, sobreexplotada y trillada, es demasiado utópica y cursi como para tomarla realmente en serio.

No llegué a cogerle cariño a ningún personaje pues no se aprecia un desarrollo o una profundización notable en ninguno de ellos, pero, si tuviera que escoger un favorito, probablemente sería Mattius.

La Emperatriz de los Etéreos (8’5/10): recuerdo haberlo leído en su momento y que me gustó bastante. Al contrario que en los otros casos, esta vez o bien me lo prestó mi ex amiga o bien lo leí por la biblioteca, y, como me gustó, pedí que me lo regalaran para tenerlo yo. Desde entonces no volví a leerlo hasta ahora. Evidentemente, era al que más ganas le tenía de los tres, y no me ha decepcionado en absoluto. De hecho, lo que estoy a punto de explicar es bastante elocuente por sí mismo.

A pesar de que yo de pequeña y adolescente me ventilaba libros bastante gordos en muy pocos días e incluso en uno solo, eso era, en parte, porque no tenía otras ocupaciones con que compaginar la lectura. Podía parar de leer solo para comer y dormir. Cuando me hice adulta, ya prácticamente nunca podía permitirme no hacer otra cosa en todo el día que no fuera leer, y esa era la mayor razón para que leerme un libro que en el pasado me hubiera llevado solo horas me llevara, en su lugar, días o incluso semanas. Bien, pues esta relectura de La Emperatriz de los Etéreos, que consta de 312 páginas me ha llevado… Solo un día. Me impresionó porque hace años que no ocurre eso. No recuerdo cuál fue la última novela que fue capaz de terminarme en un solo día (subrayo “novela” pues, evidentemente, mangas y comics no cuentan porque se pueden leer de una sola sentada sin enterarte). Empecé con él por la mañana de un domingo y lo terminé por la noche ¡e incluso me dio tiempo a hacer otras cosas durante el día como ayudar a hacer la comida o hacer algo de ejercicio!

Es un page-turner en toda regla. Extremadamente ameno, rápido y fácil de leer. No se hace absolutamente nada denso y pesado en ningún momento, y eso que el número de personajes es sumamente reducido y que ni siquiera hay escenas de romance para amenizar (que para mí tienen una importancia fundamental). No se necesitan. De hecho, hubieran sido inviables por razones que entenderéis si leéis la obra.

Al contrario que en el anterior, en este Laura no hace gala de amplios conocimientos históricos, pues se trata de una novela de fantasía distópica que pinta un futuro en el que el sol se ha consumido casi por completo y la tierra ha quedado sumida en un durísimo invierno entero, y en el que existe la leyenda de una emperatriz que habita más allá de las montañas y que atrae a ciertas personas a su presencia. Todo el que se dirige en su búsqueda, nunca vuelve. Por tanto, al contrario que en Finis Mundi, aquí Laura ha de inventar, no describir el pasado. Esto puede resultar más o menos complicado que ceñirse a la realidad dependiendo de la complejidad del mundo que crees. En este caso, el world building, si es que llega a existir tal, es tremendamente sencillo y simple, nada a la altura de MDI, ni por asomo. Sin embargo, no se necesita más para contar esta entretenidísima historia sobre una chica llamada Bipa que abandona la seguridad de su cálido hogar para adentrarse en lo desconocido en busca de un chico llamado Aer que ni siquiera le cae bien.

Lo cierto es que al principio Bipa me parecía una puñetera borde y me daba rabia su falta de tacto y cómo trataba al pobre Aer, pero, a lo largo de la historia, fui simpatizando con ella y cada vez me hacía más gracia la brusca y mordaz forma en la que respondía a todo el mundo, mientras que Aer comenzó a parecerme un egoísta atolondrado, más preocupado de cumplir una fantasía que de garantizar la felicidad de su madre. Mi personaje favorito era Nevado por lo achuchable e incondicional que era y porque demostraba que no se necesita hacer o decir mucho para ser capaz de demostrar mucho más. [SPOILER: Por eso, no hace falta decir qué escena me disgustó más y me hizo derramar lágrimas]. También sentí simpatía por Lumen, por ser casi el único que fue amable y que prestó su ayuda a Bipa en su viaje, y el único que conservaba algo de juicio y no parecía estar como un cencerro.

Honestamente, la declaración de amor de este libro es de las menos románticas pero de las más graciosas que he leído nunca, a la altura de lo que se espera del personaje en cuestión. He de decir que dicha declaración era lo único que me resultaba familiar de haber leído con anterioridad y que incluso recordaba muy vagamente.

Además, se puede extraer un mensaje de la obra que yo de adolescente no fui capaz de captar: el de ser fiel a ti mismo por encima de todo y no permitir que nada ni nada te cambie o te haga sentir que vales menos que los demás. Eso es lo que encarna Bipa.

Dos velas para el diablo (7/10): no sabría explicar bien por qué, pero no guardaba una buena opinión sobre este libro e incluso le tenía un poco de manía, a pesar de no recordar nada sobre él. Ni siquiera estoy segura de haber llegado a leerlo entero, pues en esta relectura solo me resultaba familiar el comienzo de la historia. ¿Quizá porque los temas que se vinculan de alguna manera u otra con la religión siempre me han causado rechazo? No lo sé.

No creo que solo estos prejuicios hayan jugado en contra si os digo que se me ha hecho un poco pesadito en ocasiones. La mitología tampoco está muy desarrollada en este caso y Laura inventa sobre una base de mitos ya existente y bien documentada (pero sin llegar a profundizar tanto en Historia como Finis Mundi), pero a veces costaba seguir el hilo de las explicaciones sobre tanto ángel y demonio y sobre su lucha ancestral. En sí, la novela no me ha disgustado tanto como pensaba y en términos generales me ha gustado, conservo mejor opinión sobre él ahora, pero no es ninguna maravilla ni es de los libros que yo recomendaría de esta autora.

La novela está narrada en primera persona por Cat, una adolescente cuyo padre acaba de ser asesinado y se queda completamente sola y desamparada, sin hogar al que regresar pues llevaban una vida errante. Su padre era un ángel y ella era consciente de ello, por lo que emprende la peligrosa empresa de encontrar al demonio que le mató para poder vengarse de él. Lo curioso es que es el propio bando enemigo el más dispuesto a ayudar, mientras que los ángeles le dan la espalda.

La actitud contestona y chulesca de Cat me causó rechazo desde el principio (los personajes bordes me pueden caer muy buen o muy mal, dependiendo de muchas razones). Se me hacía cuesta arriba la narración porque encima se intentaba hacer la graciosilla pero a mí no me parecía que sus reflexiones tuvieran ninguna gracia. Sin embargo poco a poco me fui acostumbrando a su personalidad y empecé a ver con mejores ojos su ferocidad y mordacidad. Un poco parecido a como me pasó con Bipa, solo que Cat resulta mucho más cargante.

Además, carece por completo de sentido común y de prudencia, algo que siempre me ha exasperado. Me revientan los personajes que no hacen caso a los consejos que les hacen por su propia seguridad y que se meten en la boca del lobo por su propia voluntad. Una cosa es ser valiente y otra ser gilipollas.

A Angelo lo vi venir casi desde que apareció. La relación que se establece entre ellos resulta enormemente predecible, pero no así su desenlace. Quizá sea el personaje que mejor me cayó pero, sin embargo, no despertó en mí la devoción y fascinación que suelen ejercer sobre mí los intereses masculinos de las protagonistas. Le hacía falta algo más de personalidad, credibilidad, calidez y carisma.

[SPOILERS: He de decir que no me esperaba la repentina muerte de Cat pero se la buscó ella solita por subnormal. Yo recelé de ese falso ángel desde el principio ¿y ella se marcha sin siquiera dejarle una nota a Angelo que sí que la había ayudado con anterioridad?

El final me resultó un tanto decepcionante y agridulce. La relación romántica de Cat y Angelo nunca llegó a tener si quiera un comienzo. Ni un beso, ni una declaración recíproca y como Dios manda, ni la seguridad de un futuro juntos. Aunque fuera forzado o poco creíble, conservaba la esperanza de que pudieran devolver a Cat a la vida como recompensa por su ayuda prestada. Además, ese asunto de la reencarnación nunca me ha convencido lo más mínimo y no me gusta que se recurra a ella. Son en gran parte tus recuerdos y vivencias lo que te hacen ser quién eres. ¿Realmente Angelo se tomaría la molestia de volver a buscarla si él no puede saber en quién se va a reencarnar o dónde? ¿Cómo retomaría el contacto con ella? ¿Cómo conseguiría que ella volviera a enamorarse de él careciendo esta vez de todo recuerdo sobre su vida pasada? FIN SPOILERS]

En definitiva, he disfrutado de estas relecturas aunque no por igual. Desde luego, de esta autora por el momento yo recomendaría leer su mejor obra, Memorias de Idhún, para los lectores más ambiciosos y que gusten de una fantasía compleja y muy trabajada y de relaciones poco convencionales. También recomendaría muchísimo La Emperatriz de los Etéreos incluso como un primer contacto con la autora, sobre todo para aquellos que prefieran novelas muy amenas y más sencillas que se leen de un tirón.

 

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Reseña de "Una Navidad diferente" (2002) de John Grisham

Calificación: 7/10. 3 estrellas y media de 5.

Este ha sido el segundo año consecutivo en el que he decidido aprovechar estas festividades que tanto me gustan para leer libros con temática navideña. El año pasado fueron Navidades Trágicas de Agatha Christie y Cuento de Navidad de Charles Dickens.

Este año, por su parte, ha sido como uno de esos típicos memes de “Expectativas vs. Realidad”.  En mi lista de lecturas navideñas pendientes estaban Diciembre (no es lo mismo) sin ti, Antes de Diciembre, Después de Diciembre y If I return. Al final, no solo no he conseguido leerme ninguno de esos porque en ninguna biblioteca los tenían y yo no estaba dispuesta a comprármelos sin saber si me gustarían, sino que he acabado leyéndome otro distinto que ni siquiera tenía en mi lista.

Pero me ha gustado muchísimo. Improvisar no siempre da mal resultado.

Trasteando con viajas capturas de pantalla encontré una en la que había guardado un listado de libros navideños y decidí a la desesperada buscar si estaba alguno en la biblioteca puesto que no podía conseguir los otros. Tuve suerte y decidí probar con Una Navidad diferente de John Grisham.

Cuenta la historia de los Krank, una familia cuya hija se marcha durante una temporada de voluntariado a Perú. Su ausencia durante la temporada navideña se va a hacer más acusada y, además, Luther Krank, el padre de familia, descubre un odio renovado hacia la Navidad al ver acercarse el trajín de las fiestas y al descubrir tras echar cuentas el enorme pastizal que gastaron las Navidades pasadas. Opta por elucubrar un plan para intentar que su familia no celebre las Navidades este año, para lo cual decide que se marcharán de crucero en su lugar, para que así su mujer, que todos los años se desvive por celebrar unas Navidades perfectas, tenga un aliciente extra para acceder a saltárselas. No obstante, no solo tendrá que sortear las reticencias y reparos que ponga su mujer al plan, sino también una aplastante aversión por parte de sus vecinos, para quienes romper con las convenciones y saltarse unas Navidades es un absoluto crimen que merece desdén, burlas y censura.

Lo empecé el mismo día de Nochebuena y, aunque me haya llevado cuatro días, es una lectura entretenidísima, ligera y súper amena.  No se hace pesado en ningún momento ni hace decaer el interés a pesar de que la premisa sea bastante sencilla y se centre en el día a día de este matrimonio tratando de sortear una fiesta que parece de obligado cumplimiento.

Yo me preguntaba cómo una historia tan sencilla podría tener un desenlace sorprendente y a la altura de un final en condiciones, pero el caso es que lo consiguió. En el momento en el que aparece el gran problemón mayúsculo que amenaza con dar al traste todo el plan, los acontecimientos se precipitan y casi sientes en tus carnes la ansiedad y estrés de los protagonistas, sufres por ellos, los maldices por sus decisiones estúpidas y deseas poder hacer que actúen de otra manera.

Además, es bastante divertido y gracioso. Sin ser específicamente una comedia ni hacerte reír a carcajadas, mantiene durante toda la historia un tono liviano y llevadero, una ironía y un sentido del humor que es muy de agradecer. En particular, el desenlace se siente especialmente disparatado e hilarante y sí que me sacó alguna risa.

En cuanto a los personajes, Luther me parecía un poco amargado al principio, por ajustarse al prototipo de “Grinch”, pero acabé sintiendo compasión por él y entendiendo su postura.  Sin embargo, Nora me ha irritado muchísimo. Al principio empatizaba más con ella que con él puesto que yo también soy muy defensora de las tradiciones navideñas, pero una vez que accedió al plan de Luther me exasperaba cada vez que flaqueaba y amenazada con dar al traste tanto esfuerzo por parte de él. Y ya cuando llevó el desenlace prácticamente la aborrecí. Su sentido común brilló completamente por su ausencia y actuó como una verdadera idiota.

Algo que repruebo del libro es alguna que otra insinuación xenófoba que me molestó, de un modo similar a lo que me ocurrió con Navidades Trágicas el año pasado. Se trata de un libro escrito en 2002. Vale que las cosas han cambiado mucho en veinte años, pero tampoco es que lo escribieran el siglo pasado. Si es una visión realista de cómo es la mentalidad de una familia estadounidense común muestran dejar bastante que desear y ser prejuiciosos e ignorantes respecto a los hispanos. No obstante, afortunadamente no son alusiones tan frecuentes y graves como para que empañen la gran lectura que es.

El final no me convenció por completo. No es malo ni triste y eso es más que suficiente para mí, y por una parte, podría considerarse el adecuado en ese tipo de lectura. En cierto modo es demasiado utópico y acaba recurriendo a la típica moraleja del verdadero sentido de la Navidad que parecía haber cuestionado durante todo el libro. Pero es que, además, estoy tan segura de que yo hubiera tomado la decisión opuesta que me irritó que ellos no lo hicieran. Tomada ya la terrible decisión, llegué a pensar que la única manera en la que podía salvarse la situación era que ocurriera lo que efectivamente ocurrió, pero es que a mí me resultaba muy poco creíble. La gente en la vida real no actúa así. Ya me contaréis lo que opináis vosotros si lo leéis.

Opinión sobre la película "Avatar: el sentido del agua" (2022)

Calificación: 5’5/10. 2 estrellas y media de 5.

Larga fue la espera.

Han pasado 13 años desde la primera entrega de Avatar. En su momento la película me gustó mucho aunque nunca fui fanática de ella. La volví a ver en alguna que otra ocasión en los años posteriores. Me gustaría haberla vuelto a ver antes de ir a ver Avatar: el sentido del agua, pero estaba tan ocupada que no tuve tiempo, pues además son largas. Una lástima, porque tal y como sospechaba eso me hizo estar bastante perdida, sobre todo durante la primera parte de la película. Había eventos y personajes que no recordaba bien, y otros que al parecer se habían inventado por completo pero que yo creía que quizá sí habían existido y yo no los recordaba. Por ejemplo, que un par de personajes fallecidos en la primera habían dejado descendencia. Honestamente, independientemente de que nada así se insinuara en la primera parte, resulta muy poco creíble.

Cuando me preguntan qué me pareció esta segunda parte no tengo muy claro qué contestar. Tengo bastante olvidada la primera por lo que no puedo compararlas adecuadamente, pero no es nada arriesgado afirmar con aplomo que es mucho mejor la primera, pues además raro es el caso en el que una segunda parte es mejor que la primera. Afortunadamente, yo no fui con grandes expectativas y por eso no me decepcionó en demasía. Distinto le ocurrió a mi padre, que llevaba un montón de años sin ir al cine y estaba más ilusionado de lo que él parecía dispuesto a reconocer sobre esta segunda parte pues la primera le impresionó mucho. A los pocos minutos de película ya estaba removiéndose en la silla, frotándose los ojos y protestando por lo tostonazo que le parecía. Y salió tan cabreado por la decepción que montó un pollo tremendo a la salida mientras afirmaba que jamás volvería a pisar un cine.

Jake Sully y Ney'tiri le mirarían tal que así:

Para empezar, es una película larga, por lo que, como es lógico y como ocurre con otras de larga duración como las de El Señor de los Anillos, realmente SE HACE larga. Aunque a mí personalmente tampoco se me hizo infumable.

Algo que a mí me disgusta particularmente y que por suerte ya sabía por el tráiler era que en esta película los protagonistas ya tienen descendencia y por desgracia se ahonda mucho en el tema de la familia. A mí escuchar discursitos lacrimógenos sobre el valor de la familia y esta como secreto de la felicidad mientras se enfoca a la mujer embarazada y a un montón de críos correteando alrededor es algo que me tiende a resultar bastante insufrible. ¿Cuándo llegará el día en el que el cine explore otro tipo de modelos de vida igualmente válidos para procurar la felicidad? Debería ser una película de aventuras y fantasía, no sobre la familia. Además, me cuesta acostumbrarme y encariñarme con personajes nuevos y en esta parte, los hijos casi tienen más protagonismo que Jake Sully y Ney’tiri. En concreto esta última parecía estar ahí por estar, carece de relevancia durante toda la película. ¿Y cierto evento trágico del final? Se lo podían haber ahorrado, era innecesario.

En general, me está pareciendo que ni lo bueno que se dice de esta película es tan bueno ni lo malo es tan malo. Las críticas están siendo radicales en ambos sentidos. Ni los efectos especiales son tan impresionantes como dicen —ni viéndola en el cine a mí me impresionaron lo más mínimo, no me parecen superiores a los de la primera—, ni el guión y argumento me parecen tan flojos y mal trabajados como la gente dice, aunque no sean ninguna maravilla.

Por eso, recomiendo que si la veis, dejéis a un lado las opiniones de la gente, la veáis sin expectativas ni ideas preconcebidas, ni para bien ni para mal. Ni penséis que vais a ver una maravilla cinematográfica ni un tufo. Simplemente que vais a darle una oportunidad a ver qué tal. Eso sí, mentalizaos de que es una película de casi tres horas, con todo lo que eso implica. Eso no siempre significa que necesariamente se tenga que hacer aburrida, hay películas de tres horas buenísimas como Titanic o Harry Potter y la cámara secreta. Por último, recomiendo que antes veáis la primera —aunque parezca increíble e incomprensible, hay gente que la está yendo a ver sin haber visto antes la primera—. Quizá lo mejor sea ni tener la primera tan olvidada que estéis perdidos media película ni tenerla tan fresca y reciente que no podáis evitar compararlas constantemente.

 

Fuentes de las imágenes:

https://pics.filmaffinity.com/Avatar_El_sentido_del_agua-722646748-large.jpg

https://www.grupbalana.com/content/imgsxml/cartelera/des-no-subestimes-avatar-2-esta-garantizado-que-sera-un-exito833.jpg

https://pics.filmaffinity.com/Avatar_El_sentido_del_agua-149083723-large.jpg

https://imagenes.20minutos.es/files/image_990_v3/files/fp/uploads/imagenes/2022/12/26/avatar-el-sentido-del-agua.r_d.484-176.jpeg

https://cdn.milenio.com/uploads/media/2022/11/02/avatar-el-sentido-del-agua.jpg

domingo, 18 de diciembre de 2022

Reseña de "Otoño en Londres" (2016) de Andrea Izquierdo

Calificación: 6'5/10. 3 estrellas de 5

No recuerdo cómo me crucé con este libro ni si en aquel momento fui consciente de que la autora era una youtuber (Andreo Rowling) de la que yo ya había visto algún vídeo en alguna ocasión —yo diría que no—. Dado que cada libro de la saga se denomina en honor a una de las cuatro estaciones y que el primero de ellos es el que tiene lugar en otoño opté por incumplir mi modus operandi habitual, que consistiría en leer la saga toda seguida sin intercalar otros libros. En su lugar, decidí leerme uno por estación y aprovechar que actualmente estamos en otoño para comenzar con el primero.

Eso sí, un poco más y se me mete el invierno encima. Siempre creo que voy a encontrar más tiempo para leer del que termino encontrando realmente. No es un libro muy largo ni muy corto, pero me acabó llevando semana y media (del 28 de noviembre al 8 de diciembre) puesto que, desafortunadamente, no tenía ocasión de leer todos los días.

No obstante, es un libro ligero de leer. No se hace pesado ni aburrido y, para mi enorme fortuna, prescinde de descripciones detalladas y tediosas. Se aleja de mi tipo de lectura habitual, ya que no hay ni fantasía ni aventuras. No suelo leer ficción realista y no es el género que más me cautiva, pero está bien variar de vez en cuando. Cuenta cómo la vida de varios universitarios procedentes de diversas partes del mundo se cruzan al coincidir todos ellos en Londres.

Está narrado en primera persona, pero, en lugar de contar con un solo protagonista —aunque de escoger una intuyo que sería Lily—, cada capítulo está narrado por un personaje distinto, aunque sea secundario. Esto no es un modo novedoso de proceder, ya que ya lo habíamos visto en la saga de Los Lobos de Mercy Falls, aunque en este caso solo los cuatro personajes principales recibían la condición de narradores. Sí es cierto que en Otoño en Londres hay personjes que narran más a menudo que otros y eso te permite conocer a unos mejor que a otros de los que solo obtienes una idea muy genérica sobre su personalidad. No he cogido cariño a ningún personaje en particular —raro en mí, y quizá sea una de las razones por las que este libro no va a dejar una huella en mi corazón— pero simpatizo con Lily, Ava, Connor y Tom, mientras que aborrezco a Oliver y a Martha. En cuanto al romance, que para mí es siempre un punto fundamental a la hora de que una historia me deje marca, he de decir que no cuenta con uno que realmente me haga soñar despierta, pero acabé cogiéndole cariño al ship “Tomily”.


 

¿Lo que menos me ha gustado? Que, para mi sorpresa, en torno a la mitad del libro este empezó a tratar temáticas un tanto crudas para mi gusto. Pensaba que la historia iba a ser muy light en todos los sentidos, y yo lo prefería de esa manera. Me incomoda muchísimo leer sobre cierto tipo de problemáticas tan duras y me deja muy mal cuerpo, por lo que trataba de pasar un poco “de puntillas” sobre esas partes. Espero que no vaya a peor en los siguientes.

Algo que me asombró por completo es que la historia terminara en cliffhanger. Un final más abierto que este hubiera sido imposible. Todas las tramas estaban sin resolver. Una faena teniendo en cuenta que calculo que no voy a poder leerme el siguiente hasta enero o febrero, pues cuando me he querido dar cuenta ya estoy metida de lleno en temporada de lecturas navideñas que aún no he comenzado.

Aunque la edición en sí es normalita, aplaudo que al comienzo hayan incluido ilustraciones de Elena Pancorbo sobre cómo es físicamente cada personaje. Ayuda bastante a imaginártelos teniendo en cuenta que son un montón. 

En resumen, sin ser una lectura destacable o señalable, es bastante ameno y liviano y no está de más darle una oportunidad, sobre todo para quienes disfruten de este tipo de historias realistas sobre el día a día de unos universitarios que esconden unos secretos un tanto turbios.

 

Fuentes de las imágenes:

https://www.nocturnaediciones.com/libro/84/otono_londres

https://pm1.narvii.com/6325/e6962c8fc2b397513d0fc036d0414dcb8da8804d_hq.jpg

https://m.media-amazon.com/images/I/61ALXVPtU6L.jpg

 

 

 

sábado, 10 de diciembre de 2022

Opinión sobre la película "Mundo Extraño" (2022)

Calificación: 4'5/10. 2 estrellas de 5

Basta que tenga una entrada gratis para el cine para que no haya en cartelera ninguna película que merezca la pena. De hecho, muy penosa tenía que ser la cartelera para que me metiera a ver una película de dibujos animados, que no son precisamente de mi agrado.

Poco he de decir sobre esta película, pues pasó por mí sin pena ni gloria y era completamente olvidable. Para colmo, había tenido un día ajetreadísimo y me costó lo mío poder concentrarme en lo que estaba viendo porque mi mente bullía sobre todo lo que tenía que hacer después.

La trama gira en torno a Searcher Clade, el hijo de un reconocido explorador que discute con su padre, Jaeger Clade, quien en consecuencia decide seguir su propio camino abandonándole en el proceso. El hijo, siguiendo sus instintos, se lleva de vuelta una misteriosa planta que resulta tener propiedades extraordinarias y por la que se convierte en un prestigioso inventor. Ya adulto y padre de un hijo (Ethan) y un perro, se verá envuelto en una serie de sucesos que le obligarán a volver a explotar su faceta de explorador aventurero a la que había renunciado desde la marcha de su padre.

Aunque hay poco que comentar, algo que me salió mucho de ojo fue el desmedido intento por cumplir con todo lo políticamente correcto y visibilizar todas las razas, todas las causas sociales, todas las fisionomías, etc. El protagonista estaba casado con una mujer afroamericana, tenían un hijo consecuentemente mulato y, para ser aún más inclusivos, también gay —tema que se trata con absoluta naturalidad, incluso por parte del abuelo—, la vecina era oriental y, por si seguía sin ser suficiente, al perro le faltaba una pata.

                   

Hombre, yo creo que se han pasado un poquito, ¿no? Soy muy defensora de que se empiecen a visibilizar esas cuestiones en películas para niños para que estos desde la infancia se eduquen en la tolerancia y el respeto, pero meter junto tanto de todo termina por ridiculizar algo que, de haberse mostrado de una forma más discreta, se hubiera elogiado. Como se suele decir, lo poco agrada y lo mucho enfada.

También se aprecia un intento de representar otros tipos de cuerpo no tan normativos, en parte con este mismo fin y en parte para que los dibujos animados continúen un desarrollo cada vez mayor, más fidedigno y más logrado de cada tipo de persona. Así, vemos cuerpos con más formas y cuervas, rostros con pecas, etc.

La representación de un nuevo mundo que es descubierto siempre es un aprueba de fuego. Tiene que resultar novedoso y original pero a la vez creíble. En este caso, en el mundo que los personajes descubren se aprecian unas influencias bastante claras de Avatar en el colorido y la originalidad de los animales. Aunque la parte de credibilidad quizá la han descuidado mucho, algo que pasamos por tratarse de una película para niños. 

Sin duda lo que más me gustó fue el personaje de Splat, un simpático y entrañable ser azul que se hace amigo de Ethan. 

Para terminar, solo querría añadir que la trama, a pesar de tratarse de una película dirigida fundamentalmente a un público infantil, me resultó un tanto liosa. O bien adolecía  de ausencia de muchas explicaciones o bien a mi mente poco concentrada se le pasaron por alto.

                  

 

Fuentes de las imágenes:

https://www.tendenciainternacional.com/wp-content/uploads/2022/06/Un-Mundo-Extrano-Poster.jpg

https://imagessl4.casadellibro.com/a/l/t7/64/9788418940064.jpg

https://pics.filmaffinity.com/Mundo_Extra_o-322524119-large.jpg

https://saposyprincesas.elmundo.es/wp-content/uploads/2022/09/cartel-pelicula-mundo-extrano.jpg