domingo, 22 de octubre de 2023

Opinión sobre la película "Taylor Swift: The Eras Tour" (2023)

Taylor Swift inició el pasado marzo su gira The Eras Tour, la más ambiciosa hasta la fecha. Su última gira fue en 2018, la Reputation Stadium Tour. Desde entonces había lanzado Lover (2019), Folklore (2020), Evermore (2020), las regrabaciones de Fearless (2021) y Red (2021) y, por último, Midnights (2022). Eran demasiados discos que promocionar. Se le habían ido acumulando en parte por la prohibición de hacer giras musicales durante la pandemia y en parte por la racha sumamente fructífera que estaba atravesando en cuanto a grabar álbumes se refiere. Para colmo, las otras regrabaciones de sus álbumes tempranos tenían que ir viendo la luz tarde o temprano.

¿Cuál fue su decisión al respecto? Hacer una gira que repasara toda su producción discográfica desde sus comienzos hasta ahora: 17 años de carrera. Esta es tan amplia que los conciertos de esta gira duran 3 horas y cuarto y canta unas 44 canciones. Lo normal en ella solían ser conciertos de algo más de dos horas en los que cantaba como mucho unas 20 canciones.

Ahora, habiendo terminado la etapa norteamericana de su gira y también sus conciertos en México, se ha estrenado en la gran pantalla una película que traslada uno de los shows que ofreció en Los Ángeles. Cuando al principio se anunció la película solo para Norteamérica no me llevé una gran sorpresa o decepción porque Taylor siempre ha antepuesto a sus fans norteamericanos frente al resto. También llegué a pensar que quizá esta se estrenaba para ellos porque era de un concierto de Los Ángeles y que quizá más adelante haría otra que estuviera rodada en otro sitio y la estrenaría en otros cines. Podría ser también una estrategia de tanteo para calcular la acogida que iba a tener y en función de eso decidir si la estrenaba en más países o no.

De todas formas, no deja de ser extraño que quedando un año entero de gira saque la película ahora en lugar de al final del todo ¿significa eso que sacará otra más adelante? No tendría mucho sentido repetir lo mismo dos veces para el mismo tour, aunque éxito tendría igualmente seguro. No obstante, tendría que ofrecer algo nuevo. No quiero ni pensar en que pueda cambiar todo el espectáculo solo por esa razón. Voy a verla el año que viene y quiero que permanezca igual. Lo único que desearía es que incluyera más canciones de los álbumes antiguos y eso no va a ocurrir.


Entrando a analizar la película, por mi parte está más que recomendada. Viendo cualquiera de sus conciertos en pantallas normales ya te das cuenta del presupuesto, la espectacularidad y envergadura de sus espectáculos, pero nada te prepara para lo que supone verlos en el cine, en una pantalla enorme y un sonido envolvente. Es una experiencia religiosa.

Desde la primera toma aérea en la que la cámara sobrevuela Los Angeles hasta aterrizar en el estadio, ya es suficiente para poner los pelos de punta (yo los tuve durante gran parte de la película). Para los que no estuvieran al tanto, en esta gira no intercala canciones de cada álbum, sino que cada set en el que se divide el concierto está integrado solo por canciones de un mismo álbum. 

Así, comienza el show con canciones del álbum Lover (2019), que es fresco y divertido, ideal para el inicio. Me llevé una primera decepción al comprobar que tan solo se incluyen unos segundos de Miss Americana and the heartbreak prince, canción que yo pensé que cantaba entera. 
 
Sí canta los singles de este álbum con la notable excepción de ME!, canción que no alcanzo a comprender cómo puede ser tan odiada por el fandom hasta el punto de que Taylor no la incluya en el setlist de la gira.

Acto seguido, nos hace retroceder en el tiempo con uno de mis discos favoritos: Fearless (2008), en el que, como Swiftie veterana que soy, me llegaba al alma verla encarnar con tanto detalle a su antigua yo, haciendo el mismo tipo de movimientos que solía hacer entonces: girar sobre sí misma con la guitarra, alzarla en alto al terminar la canción, hacer un corazón con las manos... 

 Two Times critics weigh in on 'Taylor Swift: The Eras Tour' - Los Angeles  Times

La proyección de una guitarra enorme en el suelo del escenario también es chulísima. Nueva decepción al comprobar que Fearless (la canción que da nombre al disco) también es acortada.


Da entonces un salto de 12 años para cubrir uno de sus álbumes de pandemia, el siempre olvidado Evermore (2020), del que ha dejado fuera del setlist la mayoría de mis canciones favoritas. 

En este set tiene lugar la que para mí es la mejor actuación de todo el show, la de Willow, en la que recrea una especie de invocación mágica de brujas junto a sus bailarinas, todas enfundadas en capa de hechiceras. En este set también recrea una especie de mini obra teatral en la que sirve la mesa y canta para uno de sus bailarines durante Tolerate it.

 

 

 

Acto seguido viene uno de los sets que más me gustaron y que más intensamente viví (para mi enorme sorpresa ya que no es precisamente uno de mis álbumes preferidos): Reputation (2017). 

 

Simplemente la enorme serpiente que recrean con efectos especiales de postproducción de la película ya fue suficiente para quitarme la respiración y dejarme boquiabierta.

La dulce, nostálgica y angelical Taylor que vemos en los dos sets anteriores abre paso a una femme fatal en toda regla, lista para rebanar cuellos. Me gustaron especialmente los efectos que se proyectaban en el suelo durante Delicate, en el que con cada patada que Taylor asestaba contra el suelo este parecía agrietarse por el impacto.


Choque más abrupto no podría haber cuando decimos adiós a la bad bitch y volvemos a dar un salto hacia atrás para recuperar mi era favorita: la preciosa, dulce y romántica Speak Now (2010), a la que por desgracia no hace justicia pues solo canta una canción, la gran favorita de los fans: Enchanted (porque sí, han dejado fuera de la película la otra canción que interpretó de este álbum en estos conciertos: Long Live). Todo se tiñe de violeta y ella avanza enfundada en un pomposo vestido de gala. No puedo ni explicar el mazazo sentimental que me llevé al comprobar que, para una mísera canción que se digna en cantar de mi álbum favorito, ni siquiera la canta entera. Honestamente esto podía haber sido suficiente para amargarme la película pero afortunadamente logré gestionar sabiamente mi decepción y seguir disfrutando de ella.

 

A continuación solo avanzamos un par de años para pasar a uno de los álbumes que durante mucho tiempo fue de los más valorados: RED (2012), para los que interpreta sus grandes éxitos de aquella era  (canciones pop super pegadizas), para terminar con la canción favorita por excelencia de todos los Swifties: All too well. En concreto la versión de 10 minutos que reveló al público con ocasión de la regrabación de ese álbum hace un par de años.


Toca serenarse un poco con Folklore (2020), su álbum más exitoso, que, en mi humilde opinión, dista muchísimo de ser uno de los mejores. Se recrea una cabaña en el bosque similar a la que se usó para su actuación en los Grammy de 2021.

  

Honestamente, esta gira bien se podría haber llamado "Folknights Tour y otros álbumes que voy a fingir que me importan", porque casi la mitad de la lista de canciones interpretadas en ella pertenecen o a Folklore o a Midnights. Esta descompensación sumamente injusta no quita que me llevara un nuevo cabreo al comprobar que en la película cortan por completo Cardigan, el single principal de Folklore. ¿Una de las pocas canciones que me encantan de ese disco y me la quitan? Paso.

Tras un álbum tan pausado, hay que bailar un poco con ayuda de su otro álbum más exitoso: 1989 (2014), que incluye todos esos exitazos que hasta los no-Swifties conocen. Perfección pop en estado puro.

 

Justo después (cosa que me sorprendió, pensé que tendría lugar antes de Folklore), tienen lugar las Surprise songs, en las que cada noche canta dos canciones distintas de todas las que ha dejado fuera del setlist. Es uno de los momentos más esperados por los fans porque quizá sea cuando esa canción que tanto te gusta pero que ella no ha vuelto a cantar en años tenga su momento.

El concierto cierra con su disco más reciente, Midnights (2022), que tampoco es muy santo de mi devoción; en el que canta los singles de este disco (Karma y Bejeweled están ahí, gracias al cielo) y también otras canciones más que no fueron usadas como sencillos. Nunca esperé que estuvieran en el setlist puesto que no son más que bonus tracks no incluídos en la versión estándar del disco, pero aún me duele que las preciosísimas The Great War y Would've, could've, should've no estén ahí. Lo merecían más que muchas otras.

Mención especial merece la performance de Vigilant shit, en la que se marca una coreografía con silla mucho más sensual de lo que Taylor nos tiene acostumbrados.

 

Ahora pasaré a explicar lo que no me ha gustado que, de hecho, me enfureció mucho, aunque por suerte no me amargó la experiencia y no me enfadé hasta después de haber visto la película.

Entre falta de tiempo y mi deseo de no querer destriparme mucho todas las sorpresas, yo no había visto ninguna actuación entera de esta gira, nada más cachitos de pocos segundos. Por eso, no fue hasta que vi la película que me di cuenta de la cantidad de canciones que recorta y no canta enteras. Quizá sean incluso la mitad sin exagerar. Es algo que personalmente me molesta mucho, porque cuando estoy muy metida en una canción escuchando la historia y cantando la letra, notar un corte abrupto de una parte a otra posterior es algo que me saca completamente de la canción y me arruina lo que estoy viviendo. Quise creer que había sido solo para la película y que en los conciertos las cantaba enteras, pero luego descubrí que no es así.

A mayores de esto, en la película suprimen nada menos que cinco canciones enteras que sí que cantaba en ese concierto. [SPOILER: estas son The Archer, Long Live, No body, no crime; Cardigan y Wildest Dreams. Sobre The Archer ya me había spoilereado al respecto, las demás me pillaron de sorpresa aunque solo reparé en la ausencia de Long Live y Cardigan y me sentó MUY mal].

El caso es que antes de ir a verla había leído en redes que aunque la película duraba media hora menos que el concierto, no habían cortado canciones, solo aplausos.

MENTIRA COCHINA

Honestamente, como no haya sido por imposiciones ajenas a ellos (que tampoco comprendería, pues hay películas más largas), no comprendo su justificación. Los Swifties estamos más que dispuestos a ver un concierto de 10 horas si hace falta, cuanto más mejor. Por todo lo demás, absolutamente increíble. 

 

Ahora paso a detallar cómo fue mi vivencia personal y particular:

Menuda experiencia.

Teniendo en cuenta con qué intensidad viví ver en cines esta película no sé cómo se supone que voy a sobrevivir al concierto. Seguramente no lo haga.

Cuando anunció la película para cines de todo el mundo no me quise hacer ilusiones. Mi ciudad es pequeña y no siempre traen este tipo de películas. Tampoco tenía claro al 100% el irla a ver. Por una parte, no quería comerme el spoiler de mi vida antes del concierto (aunque, honestamente, salvo detalles específicos de la puesta en escena de cada canción, ya había visto bastante acerca de cómo es el espectáculo), por otra, temía el precio. Los 8 euros de Blackpink: the movie y ya me habían parecido caros. Las de BTS ni siquiera las fui a ver porque pagar 20 euros me parecía una burrada.

Estamos hablando de Taylor, así que, evidentemente, tenía que costar 13 euros con 13 céntimos. No podría haber sido de otra manera. Era bastante caro pero podía ser peor.

Inicié una labor de investigación bastante concienzuda para averiguar si los cines de mi ciudad la iban a emitir, cuáles, en qué horario, etc. porque ellos se habían dormido en la parra y no estaban anunciando nada en redes sociales. De hecho, como me enteré de su emisión antes que nadie, pude escoger los asientos que yo quería: fila 13 por ser el número que obsesiona a Taylor más allá de toda razón y asientos 8 y 9 por 1989. Y, evidentemente, iría a verla el día del estreno. Más que nada porque era día 13.

Me alegro mucho de haberla ido a ver. Ha merecido mucho la pena la experiencia. Por una parte, pude conocer por fin en persona a mi colega Swiftie con la que llevaba intercambiando mensajes unos meses y ver la película con alguien con quien podía fangirlear y que sabía que lo iba a vivir tanto como yo. Por otra, teniendo en cuenta que yo muchas veces había llegado a pensar que yo era la única Swiftie de mi pequeña ciudad, fue increíble estar en una sala abarrotada de Swifties (para mi sorpresa, la sala tardó en llenarse pero sí se llenó) y poder cantar todas las canciones de principio a fin, como si todos estuviéramos en el concierto. Para rematar, pude intercambiar pulseras de la amistad como se hace en sus conciertos. Eso sí, porque yo le echaba cara y abordaba a las personas preguntándoles si tenían pulseras para intercambiar, porque si no nadie se acercaba a nadie. ¿Para qué llevaban pulseras para intercambiar si luego no le dirigían la palabra a nadie que no perteneciera a su grupo?

Desde el primer momento en el que comenzó la película se me pusieron los pelos de punta y así los tuve un buen rato. Es impresionante ver semejante show en la gran pantalla y con un buen sonido. Yo estaba viviendo una montaña rusa emocional. Durante Marjorie ya empecé a ponerme sensible, con Champagne problems se me humedecieron los ojos, y, aunque milagrosamente me recompuse y no lloré con All too well, sí terminé llorando con los créditos finales de la película, que son preciosos debido a la conjunción entre varios elementos. [SPOILER: al fin suena Long Live, una canción muy significativa para los fans, después de haber sido cortada cruelmente en el metraje de la película. Además, salen momentos divertidos de errores ocurridos en el escenario durante la gira y vídeos de fans intercambiando pulseras. Para colmo, los propios nombres de los créditos también aparecen conformando las cuentas de pulseras de la amistad.]

En definitiva: recomendadísima. Hará Swiftie al que aún no lo sea.

 

(Nota: las fotos utilizadas NO se corresponden con el concierto de Los Angeles grabado para la película, la mayoría pertenecen a los primeros conciertos de la gira, pero he seleccionado solamente aquellas en las que lleva los mismos atuendos que lleva en la película.)

En esta página explican muy bien qué diferencias presenta esta película frente a los conciertos de esta gira: https://people.com/taylor-swift-eras-tour-movie-biggest-differences-from-concert-8353024


Fuentes de las imágenes:

https://media.admagazine.com/photos/6421c253b63d56abbb4a6337/master/w_1600,c_limit/GettyImages-1474263664.jpg

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lunes, 2 de octubre de 2023

Reseña de "Beyond The Story: Crónica de 10 años de BTS" (2023) de Myeongseok Kang

 Calificación: 7’5/10

Llevaba un tiempo queriendo leerme una biografía de BTS para aprender más sobre ellos, dado que no me he convertido en ARMY hasta este año y también porque tenía planeado leer varias biografías de famosos que tenía pendientes.

De BTS existen varias no autorizadas y estaba sopesando cuál comprar, pero justo anunciaron antes del aniversario que saldría una oficial (¡en mejor momento imposible!). La lástima es que en español no iba a publicarse hasta septiembre, por lo que iba a tener que aguantar mis ganas y no iba a poder leerla seguida de mis otras biografías sobre celebridades.

Es una biografía cara, en torno a los 35 euros, y, aunque es cierto que su grosor es enorme, el elevado precio no se refleja en una calidad de impresión. Me llevé un chasco solo abrirla por la deplorable calidad de las imágenes: algunas tan oscuras que apenas se les distingue, otras sin nitidez ni suficiente saturación de color. Y para colmo en papel mate. No lucían nada y eran muy escasas. Las photocards, por su parte, eran mucho más finas de lo normal, casi como un papel, y con las caras de ellos enmarcadas por unas franjas blancas anchísimas en lugar de aprovechar toda la superficie para la imagen. Y ni siquiera incluyen una con los siete juntos. No sé si será culpa de la editorial española o no, pero que han querido ahorrar costes y eso se ha traducido en una impresión pésima es más que evidente.

Tantas ganas tenía que el mismo día en que salía oficialmente a la venta empecé su lectura. Lo cierto es que me ha gustado pero no me ha maravillado. Quizá esperaba más aunque no sabría explicar de qué manera.

Me ha llamado la atención el hecho de que, a pesar de llevar pocos meses en el fandom, no considero haber aprendido muchas cosas nuevas sobre ellos con esta lectura como yo esperaba haber hecho. En general son casi todo cuestiones que ya conocía, solo que en más profundidad o detalle, aunque tampoco tanta profundidad y detalle como yo hubiera esperado encontrar. Me quedo con las mismas dudas sobre el mundo BTS que tenía antes.

Desde el principio eché en falta que no hubiera un capítulo dedicado a cada uno de ellos para hablar de la historia de cada integrante hasta que llegó a Bighit Entertaiment, pues era lo que más me inspiraba curiosidad, conocer sus vidas pasadas. Empieza directamente con ellos llegando a la compañía y solo por menciones esporádicas posteriores sabemos cosas acerca de su vida anterior y, desde luego, no las suficientes. Desde el primer momento te mezclan todos los integrantes sin dedicarles un momento para cada uno de ellos.

Quizá lo más interesante fue leer sobre el período en el que se preparaban como trainees y sobre cuando acababan de debutar, pero sobre todo la parte sobre la crisis que tuvieron en 2018 en la que estuvieron a punto de separarse. Yo eso ya lo sabía, pero ahí al menos sí han profundizado un poco más y he aprendido más sobre lo desbordados, exhaustos y vacíos que se sentían por dentro, hasta el punto que Suga, JungKook y Jimin a veces se refugiaban en la bebida para sobrellevar la situación.

El contenido se organiza por discos musicales, cosa que me parece buena idea aunque en la práctica no resulta tan clarificadora como parece. Por otra parte, pensé que abarcaría hasta 2023, pero se detiene en el año anterior, aunque en la cronología del final sí aparece un evento de este año. Está claro que esto lo añadieron a posteriori pero no ampliaron más la redacción. Ni siquiera hay una mención al servicio militar y a la Ley BTS, ni llegan a hablar del ingreso de Jin. Quizá han decido no tocar un tema controvertido porque si se sinceraban genuinamente sobre él podían quedar mal con la nación.

Lo que menos me ha gustado es que la traducción a veces carece de sentido y no se entiende lo que quieren decir. No sé si es porque han traducido las construcciones sintácticas de una forma demasiado literal en lugar de tratar de buscar su equivalencia en nuestro idioma o porque los propios BTS no ordenaban correctamente sus pensamientos al hablar.

Otra cosa que me ha disgustado es que el narrador no respeta bien el orden cronológico de los acontecimientos y hace menciones a cosas que deben venir después, vuelve atrás y adelante o cambia de un tema a otro "sin ton ni son". La narración resulta un poco farragosa porque están hablando de un tema y de repente te saltan a otro. Muchos párrafos, sobre todo en los que se transcribe lo que dicen ellos, tenía que leerlos varias veces para entenderlos. A veces incluso parece que lo que dicen se contradice entre sí, como cuando Suga hablaba de la crisis de 2018 y por una parte parecía que había desarrollado un bloqueo musical y que aborrecía la música y por otro parecía decir que en ese momento era muy productivo y que amaba la música.

En general, se nota que fueron capaces de sonsacarle más información a Suga, J-Hope, RM y Jimin que a los demás, cuyas intervenciones a veces casi brillan por su ausencia, quizá porque son más parcos en palabras.

A modo de detalle sin importancia, me chocó que escribiesen SUGA y j-hope en lugar de Suga y J-Hope y lo cierto es que me daba un poco de TOC al leerlo.

A pesar de todo lo comentado, en general me ha gustado y lo he leído interesada y con expectación por ver cómo avanzaba. Me interesaba avanzar en el contenido pero al mismo tiempo me daba lástima que terminara. Era interesante ir leyendo cómo cambiaba el planteamiento de los chicos con el paso del tiempo según iban adquiriendo más éxito. Pero ha tenido importantes deficiencias en cuanto a cantidad y calidad de imágenes y photocards y en cuanto a planteamiento y redacción del contenido. 

Tengo curiosidad por leer otras biografías suyas aunque no sean oficiales porque tengo la impresión de que, paradójicamente, me van a convencer más.

 

 

domingo, 3 de septiembre de 2023

Reseña de Y no quedó ninguno/Diez negritos (1939) y La casa torcida de Agatha Christie (1949)

Ha tenido que transcurrir año y medio pero al fin he retomado mis lecturas de Agatha Christie, aunque por el momento no vaya a continuar pues tengo demasiados otros pendientes por leer. Llevaba tiempo con ganas de leerme dos obras determinadas por diferentes motivos, y el próximo estreno de Misterio en Venecia en cines me ha decidido a abordarlas de una vez.

Estas dos obras son La Casa Torcida e Y no quedó ninguno, mucho más conocida como Diez Negritos. Tuve la suerte de encontrar en una biblioteca un volumen que recogía ambas novelas.

La última mencionada es probablemente la novela más conocida de Agatha junto con Asesinato en el Orient Express. Esta popularidad incrementaba mis ganas de leerla y también las apresuraba, pues corría el riesgo de comerme un spoiler sobre el final tarde o temprano. Además, tenía ganas de ver la película y me gusta leer el libro primero. Otro aliciente más era que siempre me han interesado especialmente los misterios con formato “Cluedo”, en los que un grupo se reúne en una casa y van cayendo uno a uno. Sin duda la principal precursora de este sub-género fue la propia Agatha con esta novela.

La historia me atrapó desde las primeras páginas. Tiene un ritmo de lectura muy rápido y ameno, no se enrolla ni se va por las ramas sino que va directa al grano y eso se lo agradezco muchísimo. Los crímenes no tardan en comenzar y el lapso entre uno y otro no es tan largo como para que se haga pesado. Además, resulta interesante ir constatando la vinculación de cada uno de ellos con la cancioncilla infantil (que de infantil no tiene nada, me pregunto si realmente esa es una canción que alguna vez se le haya cantado a algún niño, yo espero que no). En ocasiones, volvía atrás para volver a leer la letra de la canción e imaginarme cómo podría tener lugar el siguiente asesinato, otras prefería que me tomara por sorpresa.

Desde el primer momento, traté de tomarme en serio el intentar resolver los crímenes por mi cuenta y apunté en una libreta los nombres de los personajes, el motivo que tenían para acudir a la isla, la persona que supuestamente les había enviado la invitación, y el secreto que parecía ocultar cada uno de ellos, en los casos en los que se sabía. Más tarde, en base a eso y a las circunstancias que rodeaban la muerte de cada personaje, hice mis hipótesis sobre la identidad del o de los culpables. Por una parte, me hubiera regocijado acertar, por otra, prefería que la autora me sorprendiera y desbaratara mis premisas.  

He de decir que, para mi sorpresa, el tramo final del libro aumentó tanto el nivel de suspense y terror psicológico (suave) que me encontraba a mí misma sintiéndome intranquila y, de hecho, cuando terminé el libro me movía por mi casa con el desasosiego de sentir que alguien me observaba.

Si hay algo que me ha decepcionado en buen grado ha sido sin duda el final. Por una parte, no me parece suficientemente original y ocurrente como para estar a la altura del desarrollo y fama de la novela. Por otra, resulta tan enrevesado como para que no parezca creíble en absoluto. Honestamente, cualquiera de las premisas que yo tenía sobre la identidad del culpable me parece mucho más original y novedosa que la de la autora. Terminé la lectura con una sensación de “has tratado de convencerme, pero no te lo compro”.

[SPOILERS: desde casi el primer momento yo me movía entre dos hipótesis: o bien que el responsable era el Sr. Rogers (debido a la impasibilidad que capté ante la muerte de su mujer y a la mayora facilidad que podía tener él para moverse por la casa con disimulo y asesinar), o bien que cada uno de los invitados había matado a otro por razones personales vinculadas con el secreto que ocultaba cada uno de ellos. Es decir, que no habría un único responsable sino que cada uno era, a la vez que víctima, verdugo. Aposté firmemente por esta última opción hasta que el número de “soldaditos” que quedaban vivos se redujo a dos o tres. Como entonces las circunstancias imposibilitaban mi teoría, mis apuestas se dirigieron convencidas hacia el único personaje ajeno a ellos que había aparecido al comienzo y que, muy convenientemente, no había vuelto a hacer acto de presencia: el barquero.

No hace falta decir que cualquiera de mis teorías me resulta más convincente que el asesino real. Dado que la resolución no se produce hasta el segundo epílogo o anexo final, por un momento llegué a pensar que la historia iba a quedar como un crimen que nunca se resolvió. Aunque me alivia que al final no fuera así, la solución final no resultó ser mucho mejor. FIN SPOILERS]

Tal y como intuía, existen muchísimas adaptaciones cinematográficas de esta novela, pero, para mi sorpresa y desagrado, según he leído la gran mayoría de ellas cambian por completo el final para hacerlo más “feliz”. Solo hay dos versiones que respetan el final de la autora: la rusa de 1987, que me ha resultado imposible de encontrar en ninguna parte, y la miniserie de 2015.

SPOILER: Soy la mayor fan de este mundo de los finales felices y si hubiera visto alguna de esas películas primero hubiera adoptado ese final como el correcto y me hubiera decepcionado con el libro, pero, al haber leído el libro primero y ser una persona para quien la fidelidad de la película hacia el libro es importantísima, me ha decepcionado saber que se han pasado el respeto por el voluntad de la autora por el honorable arco del triunfo. A fin de cuentas, la obra se llama Y no quedó ninguno, ¿verdad?

A pesar de mi decepción con el final, la obra en sí me ha gustado mucho y es quizá la más adictiva que he leído de esta autora hasta ahora.

Calificación: 8/10.

 

Por su parte, mi interés por leer La Casa Torcida radica en lo mucho que me gustó e impactó la película estrenada hace unos años. Tiene uno de los finales más inesperados, frenéticos, abruptos y sorprendentes que he visto. Una lástima no haberme leído la novela antes de ver la película porque quieras o no leerte el libro sabiendo ya cómo acaba reduce mucho el interés y el componente adictivo de la lectura. Por eso, decidí abordar esta con otra perspectiva: sabiendo de antemano lo que ocurre y quién es el responsable, voy a centrarme en buscar los indicios que conducen a esa solución, los propias indicios que da esa persona a través de su comportamiento y las pistas falsas que conducen a otros sospechosos con las que la autora pretende jugar al despiste.

El caso es que yo esperaba que el comportamiento sospechoso y retorcido de esa persona estuviese mucho más disimulado, como pasa en la película, en la que su conducta parece mucho más inocente. De hecho, afirmaría que en el libro el responsable es muchísimo más maquiavélico y monstruoso que en la película. Seguramente a la hora de adaptarlo a la gran pantalla les pareció que podía cruzar la línea de lo que el público podría estar dispuesto a aceptar. Desconozco si se debe exclusivamente al hecho de saber de antemano quién es el asesino pero al leer la novela me daba la impresión de que resultaba bastante evidente quién era el culpable y, desde luego, la autora podría haberse esforzado más en revestir su conducta de pretendida inocencia.  

Salvo por ese giro final, la novela en sí es bastante ligera y amable respecto a otras como la antes analizada. No hay apenas suspense salvo en el desenlace. Como el protagonista está en la casa casi más en calidad de invitado y novio de Sophie que de investigador, la investigación en sí resulta menos profesional y seria y más distendida y familiar, casi “costumbrista”. La visión que nos ofrecen sobre cada personaje parece centrarse más en sus distintas personalidades, relaciones familiares y lazos de afecto entre ellos (aunque con evidentes taras y comportamientos tóxicos) que en una perspectiva alejada y estandarizada de ellos como sospechosos de un crimen. Esto fomenta que puedas empatizar con ellos y cogerles afecto (como a Roger, por ejemplo, que a mí me resultó bastante entrañable y simpaticé mucho con él), quizá con el fin de que te sientas “parte de la familia” y la resolución del crimen te impacte a un nivel más personal.

Aunque el citado costumbrismo y ausencia de suspense hace de ella una historia menos adictiva y frenética que Y no quedó ninguno, la historia en sí me ha gustado bastante aunque es una auténtica lástima haberla leído conociendo de antemano el final. Sin duda es uno de esos finales que se te quedan grabados en la memoria y te resultan imposibles de olvidar aunque desees poder volver a sorprenderte como la primera vez.

Calificación: 7/10

Recomiendo leer mi reseña sobre la película a continuación:

http://elparnasoenmibolsillo.blogspot.com/2018/05/opinion-de-la-pelicula-la-casa-torcida.html

 

 Fuente imagen:

https://librosvobiscum.com/archivo/19/10/10/1570705667.jpg

 

sábado, 2 de septiembre de 2023

Lectura de biografías de cantantes

Llevaba un tiempo queriendo leer o releer las biografías de famosos que poseo, y, como es habitual en mí, hacerlo de corrido, sin intercalar otras lecturas de por medio. No obstante, era una tarea tan ambiciosa que acabé optando por reducirla prescindiendo de releer aquellos que ya había leído en el pasado —que a fin de cuentas no tenía tantas ganas de releer los que ya leí como de releer aquellos que nunca había leído— y centrarme solo en aquellos que eran nuevos para mí. Esta tarea me ha llevado desde finales de junio hasta principios de agosto.


Ed sheeran: la historia detrás de las canciones (2018) de Caroline Sullivan (7/10):

Este libro me fue regalado pocos meses después de publicarse pero no había encontrado el momento de leerlo hasta ahora. En lugar de ser una biografía al uso, recorriendo la vida del cantante desde su nacimiento y concediendo igual valor a sus vivencias personales como a sus logros musicales, este libro es más bien una enumeración y descripción de las canciones que había lanzado hasta el año en que este libro fue escrito. Así, cada capítulo se corresponde con un disco —hasta Divide (2017)— y cada apartado con una canción. Sobre estas, se explica la variedad de sonidos o géneros en los que se inserta, la historia de la que habla y el contexto en el que Ed las escribió. Es ahí donde se aprovecha para introducir breves apuntes sobre su vida, pero sin ahondar en ella como se haría en una biografía al uso. La narración no es completamente neutral, presenta en ocasiones un sutil sentido del humor.

Sí me ha servido para aprender un poco más acerca de cosas que solo sabía a un nivel muy superficial sobre él, como su carácter juerguista, bebedor y enamoradizo que se esconde tras esa imagen de chico bueno. Actualmente parece haber sentado cabeza tras convertirse en marido y padre —acontecimientos no contenidos en este libro pues fue publicado en el año 2018—, pero realmente choca ver lo propenso a las fiestas, desfases y borracheras que fue en su juventud.

Asimismo, sorprende aprender lo complicado que lo tuvo en sus inicios, buscándose la vida como músico amateur tocando y durmiendo en las calles cuando no tenía otro sitio donde hacerlo. También te explican incluso el significado tras algunos de los horrorosos tatuajes de colores que le decoran ambos brazos.

El libro es ilustrado, lo que le confiere un aspecto vistoso y ameno, aunque algunas de las fotos escogidas para decorarlo a veces resultan un tanto intrascendentales o pobremente escogidas. Como Swiftie que soy, me hizo especial ilusión que incluyeran fotos con Taylor Swift y menciones a su amistad con ella y cómo ella le acogió bajo su ala como telonero en su RED Tour, lo que supuso el impacto definitivo de Ed en el mercado estadounidense. También me alegró leer las palabras de afectuoso elogio que él tiene para ella. Sin duda se trata de mi amistad preferida de la industria musical.

 

Taylor Swift: The Whole story (2014) de Chas Newkey Burden (8/10):

Otro que tengo desde hace unos años y aún no había leído. Por extraño que parezca, Taylor Swift no cuenta con una biografía oficial (quizá abordar ciertos temas sería demasiado controvertido), por lo que esta es una de las varias que existen no autorizadas. Está documentada en bastante profundidad, estoy satisfecha con el trabajo de investigación que han hecho para ello. 

Está en inglés pero se entiende fenomenal si tienes un buen nivel, la redacción es clara y desprovista de términos complejos. Es casi todo texto, se echan en falta más fotos, pues solo tiene unas cuentas y son en blanco y negro, que no es que luzcan mucho que digamos, pues además el papel es mate, no satinado.

Abarca desde su más tierna infancia hasta el año 2013, por lo que ha quedado bastante desactualizado pues no recoge los diez años de carrera posteriores a eso. Explica cosas que casi todos los Swifties sabemos sobre ella (aviso de SPOILERS por si acaso), como que sus padres le pusieron un nombre neutro para que no fuese discriminada por su sexo en el mundo de las finanzas —que era al cual estaba supuesta a encaminarse pues a ello se dedicaban sus padres—, que creció feliz junto a su hermano en una granja de árboles de Navidad, que cuando le regalaron su primera guitarra al principio no la usó hasta que un informático que fue a arreglarle el ordenador le ofreció enseñarle unos acordes, que sufría bullying por parte de sus compañeros de clase, que convenció a sus padres para mudarse a Nashville bajo la firme convicción de que allí podría tener más posibilidades como artista country, que fue llamando puerta a puerta por las discográficas presentándose y ofreciéndoles escuchar su CD casero hasta que firmó su primer contrato, etc.

A pesar de haber sido Swiftie durante una década, he aprendido cosas nuevas sobre ella, como que de preadolescente cantó el himno nacional en un montón de partidos diferentes (yo pensaba que había sido en una única ocasión, aquella vez que conocemos todos los Swifties en que llevó aquel icónico atuendo de pantalones blancos, camiseta con la bandera estadounidense y una cinta del pelo roja), que su primera guitarra fue eléctrica y no acústica, que cantaba asiduamente en karaokes, que reservó el dominio taylorswift.com con tan solo doce años, o que apareció como modelo infantil en una revista. [FIN SPOILERS]

En esta biografía se la revela como una niña realmente decidida y cabezota, la cual, una vez decidió que quería ser cantante country, eso se convirtió en su objetivo vital y no escatimó esfuerzos en conseguirlo. Es raro ver a una niña siendo tan luchadora y persistente y eso me hace admirarla aún más. Ojalá yo hubiera luchado así desde niña por mis sueños en lugar de dejarme llevar por la corriente de mi entorno.

 

The Story of Taylor Swift (Revista de la colección Icons series) (7’5/10)

En un kiosco determinado de mi ciudad de vez en cuando reciben las revistas de la colección ICON, que dedica cada número a un artista diferente. Cada cierto tiempo vuelven a repetir artista actualizando la información. Son caras (casi 10 euros) y solo algunas veces las reciben en español, la mayoría son en inglés. La primera que vi una sobre Taylor no tardé en pedírmela como regalo de cumpleaños el año pasado. Esta en particular es de Febrero de 2022. Desde entonces he visto otras tres sobre ella pero no considero que compensé pagar tantas veces ese precio solo porque la información incluya una año más de carrera respecto a la que yo tengo.

La revista está profusamente ilustrada, aunque se agradecería que las páginas fueran satinadas en lugar de mate. Comienza hablando brevemente sobre su biografía y sus años de carrera hasta 2021 incluido. Después, aborda las causas sociales y donaciones que se le reconocen para después resumir sus amistades y romances. Por último, aborda sus premios, reconocimientos e influencia musical en otros artistas.

Aunque visualmente sea mucho más atractiva que la otra biografía, la profundidad y detalle de la narración de la primera me satisfizo mucho más.

 

Blackpink: Todo lo que debes saber para convertirte en una verdadera Blink (2020) de Adrian Besley (8/10):

Llevaba años detrás de este libro y al final acabé por adquirirlo gratuitamente gracias al saldo virtual que fui acumulando gracias a una iniciativa comercial de mi ciudad. Dado que el contrato de Blackpink con YG expiraba este verano y yo no veía nada claro que fueran a renovar, tenía un interés especial en leérmelo antes de una posible separación, pues leer una biografía sobre un grupo ya disuelto no deja de ser bastante deprimente. Además, sabía que podía aprender mucho sobre un grupo que llevo staneando 3 años pero del cual no considero saberlo todo, ni mucho menos.

La biografía me ha satisfecho en buen grado, si bien considero que podía haberse profundizado más en la vida previa de cada una de ellas antes de debutar como parte del grupo, pues era sobre lo que más me interesaba aprender más. La forma de redactar se notaba implícitamente enfocada a un público joven, lo que no deja de resultar un tanto insultante para lectoras adultas como yo.

Me interesaron mucho los primeros capítulos del libro, que no son específicos sobre ellas, sino sobre la industria del K-pop en general. Siempre se aprenden cosas nuevas que son aplicables para el resto de grupos aparte de Blackpink. El resto de capítulos del libro siguen la evolución de Blackpink desde antes del debut, cuando YG planeaba lanzar un grupo de chicas que sustituyera a 2en1 bajo el nombre provisional de Pink Punk y con en torno a 9 integrantes (entre ellas Miyeon de (G)I-idle), hasta el final de la gira internacional In Your Area World Tour, que terminó a comienzos de 2020. Por tanto, ya ha quedado un poco desactualizado.

Especialmente he aprendido cosas de sus primeros años, cuando yo aún no era Blink. Sin duda lo que más me impactó fue conocer que la consabida lesión que sufrió Jennie en el tobillo y que sigue dándole guerra a día de hoy no se produjo en 2018 como yo suponía (pues fue cuando los pesados insoportables de los haters empezaron a dar la tabarra acerca de su baile supuestamente perezoso y desganado), sino que el momento en el que se torció el tobillo por primera vez fue nada más y nada menos que el día en el que iban a hacer su gran debut televisivo en Inkigayo en agosto de 2016. Estaban ensayando su primera actuación ante las cámaras cuando sucedió y tuvieron que llevar a Jennie al hospital de urgencia, pero aun así regresó y actuó como la profesional que es. No es complicado imaginar el estado de nervios y ansiedad en el que debieron de estar tanto ellas como su equipo. Al parecer, debió de ser ese el célebre único momento en el que se sabe que Jisoo ha llorado.

Las últimas páginas del libro se dedican a cada una de las integrantes por separado, pero a mí me ha resultado bastante insuficiente la información que se proporciona sobre cada una de ellas. Tampoco comprendo la razón de situar estas páginas al final y no al comienzo como suele ser lo habitual en las biografías. Han preferido presentar primero la evolución musical del grupo que el pasado de las integrantes que lo componen. Un enfoque cuanto menos novedoso.

Aunque es una biografía ilustrada, con las fotos agrupadas y divididas en dos tandas diferentes, estas son realmente escasas, sin duda deberían haber incluido algunas más.

 

The Story of K-POP: The ultimate guide to the global phenomenon (Revista de la colección Icons series) (7/10)

Antes he hablado de esta colección de revistas que dedica cada número a un famoso diferente. Que yo sepa, este es el primer número que dedican no a un artista o grupo de forma individual, sino a un género en sí: el K-Pop.

Vi esta revista en el escaparate del kiosco durante meses sin decidirme a comprarla. Un día desapareció porque la habían devuelto y fue entonces cuando me arrepentí de no haberla comprado. Pregunté a los kioqueros si podían recuperar o bien esta o, preferiblemente, una que tuvieron sobre BTS durante menos tiempo. Tan solo pudieron traer esta de vuelta.

Por una parte, me interesaba su enfoque general y consideraba que podía aprender cosas nuevas sobre el K-Pop como género en sí. Por otra, era indudable que no podría profundizar sobre el tema y que la información sobre los principales objetos de mi interés (Blackpink, BTS y Mamamoo), sería sumamente superficial y escasa. Evidentemente, tenía razón (aunque sí que dedica a BTS y Blackpink cuatro páginas a cada uno en lugar de un par o un solo párrafo como se hace con el resto de grupos), pero, aun así, me resultó muy interesante su lectura (que llevé a cabo en unas pocas horas de una sola tarde). Como ya sabía, el K-Pop se divide en generaciones, cada una de las cuales abarca un lapso de tiempo y, por tanto, comprende a los grupos que debutan y tienen su período de actividad inicial dentro de dicho lapso. Pues bien, esta revista utiliza esa clasificación para estructurar la información. Analiza este género de música por generaciones y sirve de ayuda para encajar mejor en tu mente los artistas que pertenecen a cada una de ellas.

Si hay algo que me molestó bastante de esta revista, a parte del papel mate y la mala calidad de algunas de las fotografías, es que dichas fotos se repetían en muchas ocasiones. Si a lo largo de la revista se mencionaba varias veces al grupo Big Bang, por ejemplo, cada una de las menciones la acompañaban de la misma foto de ellos. Es algo que me parece bastante indignante y de un trabajo de investigación sumamente perezoso. Los grupos cuentan con un repertorio de fotos tan extenso que ni siquiera siendo el fan número uno de un grupo consideras que puedas llegar a verlas todas. No hace falta profundizar mucho para encontrar suficientes imágenes diferentes como para no tener que repetir ninguna.

Por tanto, si bien en lo referente al aspecto informativo no tengo queja, en el aspecto visual hay unas deficiencias bastante flagrantes.

 

Fuentes de las imágenes:

https://www.libreriaboticadelectores.es/imagenes/9788441/978844154026.JPG

https://www.google.com/url?sa=i&url=https%3A%2F%2Fwww.amazon.es%2FTaylor-Swift-Whole-Chas-Newkey-Burden%2Fdp%2F0007544219&psig=AOvVaw18FaBRoKRxsKyB3tk74aKJ&ust=1693754999380000&source=images&cd=vfe&opi=89978449&ved=0CAsQjhxqFwoTCOjjkZufjIEDFQAAAAAdAAAAABAn

https://www.yourcelebritymagazines.com/en-es/products/icon-series-magazine-feb-2022-taylor-swift-celebrating-10-years-of-red

https://www.agapea.com/Adrian-Besley/Blackpink-Todo-lo-que-debes-saber-para-convertirte-en-una-verdadera-blink-9788417968014-i.htm

https://www.magazinesdirect.com/images/covers/vlarge-BKZ-B5900.jpg